Rancho Las Voces: 09/01/2005 - 10/01/2005

Exposición de Mariana Yampolsky


Ritos y regocijos se presentará en el Antiguo Colegio de San Ildefonso, a tres años de su muerte

Clara Grande Paz / El Universal (Jueves 22 deseptiembre de 2005)













El bidrio se calentó», «La sal se puso morena», se lee en un pizarrón mientras tres niños indígenas observan estos enunciados y otro par platica dentro de un salón de clases de algún municipio de Puebla.

Esta imagen, junto con 53 más, entre las que se encuentran fotografías inéditas trabajadas con la técnica de «Piezografía», forma parte de la exposición Mariana Yampolsky: ritos y regocijos que se presentará en el Antiguo Colegio de San Ildefonso, a tres años de su muerte.

A partir de un acervo fotográfico de 60 mil imágenes, resguardado por la Fundación que lleva su nombre, los curadores Francisco Reyes Palma y David Maawad realizaron una selección que muestra los grandes temas capturados por la reconocida fotógrafa entre 1962 y 1995.

Reyes de Palma refiere que Mariana Yampolsky, nacida en Chicago en 1925, fue la primera mujer en participar en el proyecto estético y social del Taller de la Gráfica Popular y le gustaba retratar la creatividad y, en ocasiones, el humor de este país que la cautivó de tal manera, que se naturaliza mexicana a los 30 años de edad.

También se proyectarán videos producidos por los canales 11 y 22 que revelan la vida y el trabajo de la artista. También se escucharán 10 programas radiofónicos producidos por Radio Educación en los años 80 y se exhiben 39 producciones editoriales entre los que se encuentran «Tlacotalpan» y «La casa en la tierra» escritos junto con Elena Poniatowska.

Madres mazahuas con sus hijos, niños que sin miedo dirigen su mirada a la cámara, rostros, bordados y escenas del pueblo mexicano evidencian la mirada antropológica y humanista que caracterizó a Yampolsky y que se podrá apreciar en la exposición.
Mariana Yampolsky fue reconocida por su labor como promotora cultural por parte del Sistema Nacional de Creadores de Conaculta y en el 2000 recibió el premio Miguel Othón de Mendizábal por el Instituto Nacional de Antropología e Historia.

Entre las actividades paralelas, el 6 de octubre a las 19 horas se presentará la publicación Los Méxicos de Mariana Yampolsky: Ritos y regocijos con la participación de Carlos Monsiváis y Armando Bartra, además de las mesas redondas «El indigenismo a debate», el 5 de noviembre a las 12:00 y «El legado Fotográfico de Mariana Yampolsky», el 12 de noviembre a las 12:00.

Mariana Yampolsky: ritos y regocijos
Antiguo Colegio de San Ildefonso
Justo Sierra #16, Centro Histórico
Martes a domingo, de 10:00 a 18:00
Costo: $35 (martes entrada libre)
Inauguración: jueves 27, 20:00
Hasta el 8 de enero de 2006

Diferencias y continuidad. Aforismos

Confabulario / El Universal





La foto del escritor fue tomada de su página oficial

www.garciaponce.com



México.- En su perfil de crítico, Juan García Ponce fue quien mejor siguió la trayectoria artística de Manuel Felguérez. Hoy, para conmemorar el 70 aniversario del Fondo de Cultura Económica, se reedita «Diferencias y continuidad», volumen que circuló hace años con un tiraje mínimo (100 ejemplares), y que consta de una carpeta de grabados de Felguérez, acompañada por una serie de aforismos escritos ex profeso por el propio García Ponce. Presentamos estos breves y punzantes textos, prácticamente desconocidos, mediante los cuales el autor de El gato intentó cifrar las ideas estéticas
de su amigo pintor.

Por Juan García Ponce


Es fácil
poner en duda
o invertir el sentido
de cualquier afirmación,
pero para eso
es indispensable
la afirmación inicial.

* * *

El
requisito
auténtico
de la verdad
no es
que lo sea
sino que
parezca
verdadera.

* * *

¿Qué organiza
el arte
cuando se convierte
en forma?
Lo mismo
que la vida,
que tampoco
se muestra más
que como forma.


* * *

Como vida y muerte,
quietud y movimiento,
se requieren entre sí,
deben formar parte
de una totalidad
que los abarca.
Única dificultad:
nadie sabe cuál es
esa totalidad.

* * *

Vivo
para fumar,
declara
honestamente
Robert Musil.
Sabio
reconocimiento.
Sólo se vive
para lo que
no se puede
o no se debe hacer.

* * *

El arte es
un problema de forma.
Pero para demostrar
su efectividad
la forma debe ser
capaz de imponernos
su realidad.
Por tanto, el arte es
un problema de realidad.
El pensamiento científico
induce o deduce,
al llegar a una conclusión
se detiene como pensamiento.
El arte es una experiencia
que ha requerido del pensamiento
para nacer y su existencia
puede generar otros pensamientos.

* * *

En el momento
en que se reconoce
a sí mismo,
el pensamiento
deja de serlo
y se convierte en meditación
sobre el pensamiento,
pero esa también es
una de las formas
del pensamiento.

* * *

El arte crea apariciones
y provoca resurrecciones.
En el primer caso,
se dirige al futuro;
en el segundo, al pasado.
Pero siempre se trata
de unir los dos extremos del tiempo,
lo que todavía no es
y lo que ya fue,
para que su doble ausencia de realidad
tenga otra realidad,
la única a nuestro alcance:
la del presente.
Pero en el arte esto
ocurre fuera del tiempo.

* * *

¿Para conocer la realidad
es necesario pensarla o sentirla?
Es indispensable vivirla.
Naturalmente, esto exige
tanto pensarla como sentirla.
Por ello, la muerte no tiene realidad
en el sentido de que la realidad
debe experimentarse.
Pero no se descarta la posibilidad
de que la muerte represente
otra forma de experiencia.

* * *

Tenemos
el arte
para no perecer
de la verdad,
asegura Nietzsche.
¿Y si el arte
nos condujera
a la verdad?

* * *

Una vez que el arte,
bajo cualquiera
de sus formas,
por encima de todo,
representa para nosotros
una época o la evoca
o despierta nuestra nostalgia
o nuestra irritación
por esa época,
deja de ser arte
y se pone al servicio de la historia.
Pero el arte es
absolutamente ajeno
a todo lo que pongamos sobre él.
Por esto siempre es inocente.

* * *

Entre sus atributos
legítimos el arte
no tiene derecho
a ser el símbolo
ni el emblema
de nada.
Por eso
es todo.

* * *

Como todas las frases ingeniosas,
puede decirse fácilmente
que la pintura es silencio.
No es tan fácil explicar
por qué entonces, al callar,
el silencio de la pintura habla.

* * *

Continuamente
nos exigimos
ir más allá,
pero lo que todos
queremos
es quedarnos acá.

* * *

La actitud estoica
produce siempre
una cierta admiración.
Lo que casi nunca
se tiene en cuenta
es que,
cuando alguien es
estoico,
se debe a que no le queda
más remedio.

* * *

Toda obra de arte
necesita un límite:
el cuadro la tela
en la que se muestra,
la escultura los de la materia
que la constituye,
la música las combinaciones
entre sonido y silencio,
la literatura los signos
que forman el lenguaje.
Esa necesidad de límite es
la intolerable limitación del arte.

* * *

La pintura
no tiene profundidad,
es una pura superficie.
Pero el que viaja
por esa superficie
puede tocar el fondo.

* * *

Schopenhauer: El mundo
como voluntad y representación.
A partir de Schopenhauer:
La vida
como representación
involuntaria.
El arte como voluntad
de representación.

* * *

Los aciertos
en los aforismos
se deben
siempre al azar.

* * *

Nada es tan real
como el erotismo.
Sólo lo hace existir
la capacidad
para imaginarlo
o actuarlo.

* * *

Para que
las paradojas
sean posibles
los enunciados
deben ser
extremadamente
sencillos.

* * *

Como no necesita La pintura
Manifestarse es una
para ser, traición
el espíritu es oscuridad. al
Como necesita espíritu.
manifestarse para ser,
la pintura es luz.

* * *

Prende la luz
para reconocer
que la oscuridad existe.
En esta frase
sin importancia aparente,
se encuentra por entero
el nacimiento del dualismo.


García Ponce (1932-2003). En 2004 apareció Novelas cortas II, tercer tomo de las Obras reunidas editadas por el FCE.

Nueva novela de Gioconda Belli, entre más.vendidos en España


MADRID, España (Librusa) – La novela más reciente de la nicaragüense Gioconda Belli, “El pergamino de la seducción”, figura entre los libros más vendidos en España y se espera que en octubre aparezca en alemán para ser presentada en la Feria del Libro de Francfort.Publicada en España por Seix Barral y en Nicaragua en coedición con Editorial Anamá, la novela narra parte de la vida de la legendaria Juana la Loca.“Es la historia de una seducción. Es un profesor de historia en España que seduce a una muchacha joven que está en un internado y que conoce en un viaje contándole la historia de Juana la Loca. Entonces durante el proceso de la seducción ella llega prácticamente a percibir a Juana de una manera muy cercana y vital”, ha dicho Belli en conversaciones con Librusa.En octubre la novela será lanzada en su traducción al alemán por la Editorial Peter Hammer Verlag y DTV, ya que la expectativa por el libro se ha visto reflejada en las ventas anticipadas de éste, según fuentes allegadas a la escritora, quien reside en California.Gioconda Belli nació en Nicaragua en 1948. Entre sus obras destacan "La mujer habitada", "Sofía de los presagios", "Sobre la grama", "Waslala" y "El país bajo mi piel", este último un li! bro de memorias donde narra su participación en el Frente San! dinista de Liberación Nacional (FSLN) en Nicaragua


Biografía

Nació en Managua, Nicaragua el 9 de Diciembre de 1948. Su padre, Humberto Belli era empresario. Su madre, Gloria Pereira fue fundadora del Teatro Experimental de Managua. Gioconda fue la segunda de cinco hermanos: Humberto, Eduardo, Lucía y Lavinia, y cursó su primaria en el Colegio de La Asunción en Managua y la secundaria en el Real Colegio de Santa Isabel en Madrid, España, donde se bachilleró en 1965. Tras obtener un diploma en Publicidad y Periodismo en Filadelfia, Estados Unidos, regresó a Managua y en 1967 contrajo matrimonio. Su primera hija, Maryam, nació en 1969.

Sus poemas aparecieron por primera vez en 1970 en el semanario cultural del diario La Prensa de ese país. Su poesía, considerada revolucionaria en su manera de abordar el cuerpo y sensualidad femenina, causó gran revuelo. Su libro “Sobre la grama” le ganó en 1972, el premio de poesía más prestigioso del país en esos años, el “Mariano Fiallos Gil” de la Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua.

Como muchos intelectuales de su generación, Belli se integró a las filas del FSLN y militó en esa organización desde 1970 hasta 1994. Perseguida por la dictadura somocista, vivió en el exilio en México y Costa Rica. Fue miembro de la Comisión Político-Diplomática del FSLN. Fue correo clandestino, transportó armas, viajó por Europa y América Latina obteniendo recursos y divulgando la lucha sandinista.

En 1978, obtuvo el prestigioso Premio Casa de las Américas (Cuba) en el género poesía por su libro “Línea de Fuego¨.
Después del triunfo sandinista y hasta 1986, ocupó varios cargos dentro del gobierno revolucionario. En 1984 fue representante sandinista ante el Consejo Nacional de Partidos Políticos y vocero del FSLN en la campaña electoral de ese año. Belli dejó todo cargo oficial en 1986 para dedicarse a escribir su primera novela. Fungió como directiva de la Unión de Escritores y fue una de las fundadoras del suplemento literario“Ventana”.

Entre 1982 y 1987, publicó tres libros de poesía: “Truenos y Arco Iris”, “Amor Insurrecto” y “De la costilla de Eva”. Estos libros o selecciones de los mismos se han publicado en España, México, Alemania, Bélgica, Inglaterra, Italia y Estados Unidos.

En 1988, Belli publicó su primera novela “La Mujer Habitada”, que fue muy aclamada por la crítica y alcanzó en Europa y América Latina, altos tirajes y numerosas ediciones. En Alemania –donde el tiraje llegó a un millón de ejemplares y alcanza más de veinte ediciones- la novela obtuvo el Premio de los Bibliotecarios, Editores y Libreros a la Novela Política del Año en 1989. Ese año la autora recibió también el Premio Anna Seghers. Desde su publicación, la novela ha sido traducida a once idiomas y ha tenido gran éxito editorial en España e Italia. En Estados Unidos, Warner Books la publicó bajo el nombre “The Inhabited Woman”
En 1990, se publicó la segunda novela, “Sofía de los Presagios”, en 1996, “Waslala”, ambas traducidas a varios idiomas. Gioconda publicó también un cuento para niños: “El Taller de las Mariposas”, que se publicó así mismo en alemán, holandés e italiano y en 1998, otro libro de poemas, “Apogeo”

En Enero de 2001 apareció en Plaza Janés, su libro “El País bajo mi piel”, un testimonio-memoria de sus años en el sandinismo- Fue publicado, simultáneamente, en alemán, holandés e italiano. Su publicación en Estados Unidos está programada para el otoño del 2002 bajo el sello editorial Knopf y en Inglaterra, por la Editorial Bloomsbury de Londres.

Desde 1990, Gioconda alterna su tiempo entre los Estados Unidos y Nicaragua. Se casó en 1987 con Charles Castaldi con el que tiene una hija, Adriana, nacida en 1993. De dos matrimonios previos, tiene tres hijos: Maryam (1969), Melissa(1973) y Camilo (1978).

(mayor información sobre Belli en www.giocondabelli.com)

Marco Schwartz, primer Premio Iberoamericano Norma


BOGOTÁ, Colombia (Librusa) – El Festival Internacional de Arte de Cali servirá de escenario para la entrega de la primera edición del Premio Iberoamericano de Novela Editorial Norma, el cual fue otorgado por decisión unánime a la obra «El salmo de Kaplan» del colombiano Marco Schwartz.La novela fue seleccionada de entre un total de 621 originales de 16 países hispanoamericanos y el ganador recibirá el galardón este 22 de septiembre en el marco del Festival Internacional de Arte de Cali.

Con una dotación de 30.000 dólares y la publicación de ! la obra, el premio es patrocinado por Grupo Norma y la Asociación para la Promoción de las Artes (Proartes).

El jurado, compuesto por la brasileña Nélida Piñón, el argentino Eduardo Berti y el colombiano R.H. Moreno-Durán, dictaminó que “El salmo de Kaplan” retrata de manera “inteligente y divertida” el mundo de las comunidades judías en la costa caribeña del norte de Colombia.

Se trata además de la segunda novela de Schwartz, que en la primera, titulada “Vulgata Caribe”, cuenta la historia de un barrio de la ciudad colombiana de Barranquilla, desde su génesis hasta el Apocalipsis, pasando por el éxodo y el sacrificio de su propio “mesías”.

Quién es Schwartz

(Rancho News) Marco Schwartz nació en Barranquilla y vivió de los 2 a los 5 años en Los Ángeles. Volvió a su ciudad natal para estudiar en el Colegio Hebreo Unión. El bachillerato, en cambio, lo pasó en Israel.

Allá intentó ser experto en relaciones internacionales, pero en La Arenosa obtuvo el diploma de ingeniero civil y se hizo periodista de El Heraldo, del que fue corresponsal en Nueva York.

Se radicó en España, como reportero de Cambio 16, y actualmente trabaja para la sección internacional de El Periódico, de Cataluña, sobre la política exterior española.

De una entrevista

En una entrevista hecha en el 2000, Schwartz opina lo siguiente sobre los premios literarios:

Los premios no significan nada y cuando de pronto un premio acierta porque se lo otorgan a alguien que realmente lo merece, no cmbia nada su literatura. Elías Canetti, de quien yo tuve la suerte de ser su editor aquí en España, le dieron el premio Nobel; me ayudó mucho a mí como editor porque no vendía nada y de repente la gente convencida de que el premio Nobel, no sé qué cosa enorme era, se pusieron a comprar las obras de Elías Canetti, pero la literatura de Elías Canetti fue la misma, antes y después del premio Nobel, no cambió nada, el hombre siguió escribiendo; valía tanto antes que le dieran el premio que después.

Y eso vale para un novato también, si una persona tiene talento, que escriba, que intente que se lo publiquen, que no es fácil, pero espero que no es imposible, y que siga escribiendo, y que no se descorazone, que no se desmoralice por el hecho de que sus novelas no se vendan; hay muchos casos de grandes escritores que nunca han vendido bien y que sin embargo, han tenido gran influencia y que luego, tal vez después de muertos, de manera póstuma se han vendido mucho mejor.

Aquí lo único que cabe es que a una persona le guste escribir, es que escriba y que se tome la literatura en serio. Lo que no creo yo, es en la gente que se toma la literatura para ganar premios o para salir en la foto como se dice ahora, yo creo en la gente que escribe porque si no escribe se muere

La aspereza de la seda

La primera obra de la joven autora india Rupa Bajwa muestra los contrastes que existen entre las tradiciones de su país y las importadas

JULIO HURTADO / La Vanguardia





La escritora



Barcelona, España.-Una de las razones que, en el siglo XIX, contribuyeron a la consagración de la novela como el gran género contemporáneo fue la capacidad que demostró para reflejar las tensiones internas de la sociedad, en acelerada transformación a causa de la pujanza de la burguesía en el mar agitado de la revolución industrial. El realismo fue la estética que abrazaron los novelistas para recorrer el camino de la comedia humana y su fulgor perduró hasta que las vanguardias rompieron el espejo en mil pedazos, pero todavía hoy, cuando el invento occidental del capitalismo se extiende por todo el planeta en algo que ha dado en llamarse globalización, sigue demostrando una poderosa vitalidad.

La vigencia de la estética realista como instrumento de análisis de la sociedad del siglo XXI es lo primero que se desprende de la lectura de El vendedor de saris, la primera novela de Rupa Bajwa (Amritsar, 1976, joven autora india que ha elegido la lengua inglesa como herramienta literaria. Aunque persiste una gran distancia histórico-cultural, la sociedad india está inmersa en un proceso de cambios profundos que se parecen bastante a los que en su tiempo observaron Dickens, Galdós o Balzac. En ese contexto, y una vez asumidas las formas culturales triunfantes en el imperio anglosajón (el cine, pero también la novela, es la más relevante), resulta muy acertada la decisión de la escritora de adoptar los valores estéticos del realismo decimonónico.

La vida del joven Ramchand es tan monótona como la de cualquiera: trabaja de lunes a sábado en una tienda de saris del bazar de Amritsar, la capital religiosa de los sijs, y pasa los domingos viendo películas de Bollywood con los amigos. Su existencia parece ilustrar la imagen de sumisión e indolencia que se atribuye a los indios, aunque a veces siente una inquietud que no sabe explicarse. El trato ocasional con mujeres de clase alta le impulsa a estudiar inglés y, con lo poco que recuerda de sus años de colegio y la ayuda de un diccionario, consigue descifrar sentencias tan simples como "todas las monedas tienen dos caras", que le ayudan a encontrar algunas respuestas. Gracias a las enseñanzas de los viejos libros de texto, que confronta con su propia experiencia, descubre que la realidad es mucho más compleja de lo que pensaba. Poco a poco, la conmovedora ingenuidad inicial de Ramchand va dando paso a un amargo desconcierto.

Entre vendedores y clientas, en la tienda de saris confluyen otros muchos personajes que la autora maneja con destreza narrativa para recrear las vidas de algunos habitantes representativos de Amritsar. En esta ciudad del Punjab, como en todas las de India, las costumbres occidentales han penetrado entre los ricos, que utilizan el inglés como elemento de distinción, y se van extendiendo progresivamente. La aparición de una literatura angloindia es una de las consecuencias de esta situación. La gran diferencia con respecto al periodo colonial es que el punto de vista se ha interiorizado y las historias ya no las cuentan el aventurero inglés o la mujer del embajador que observaban perplejos el funcionamiento de una sociedad extraña y en buena medida incomprensible. Rupa Bajwa muestra con naturalidad los contrastes que existen entre las tradiciones de su país y las importadas. Que los recién casados se instalen a vivir en casa de los padres del novio o que el mayor deseo de la novia sea engendrar cuanto antes un hijo varón para consolidar su posición en la familia no merecen justificación narrativa alguna. En cambio, hay que dar ciertas explicaciones para que resulte verosímil que una memsahib (mujer que lleva un estilo de vida occidental) decida casarse por amor.

Felizmente alejada de los tópicos con los que recurrentemente el mundo occidental observa el exotismo oriental, El vendedor de saris desprende sin proponérselo un seductor interés por la distancia cultural que aún existe en relación con India: aferrada a la realidad que describe, la autora utiliza una gran cantidad de términos en hindi sin traducción posible y para los que se hace necesario un glosario al final del libro. Son palabras que forman parte de la vida cotidiana de los personajes: prendas de vestir, cosas de comer, ceremonias y ritos... y no pueden globalizarse en versión inglesa. Sin el pudor o la megalomanía que muchos autores europeos manifiestan ante las novelas escritas a la antigua, la primera obra de Rupa Bajwa le hubiera encantado a un lector del siglo XIX, ¿por qué no a uno del siglo XXI?

Drácula, algo más que una leyenda

Castillo de Drácula en Rumania


En La historiadora, uno de los grandes lanzamientos editoriales de la temporada, Elizabeth Kostova sigue un largo periplo a la búsqueda de la tumba del inquietante conde rumano

Destaca la familiaridad con la que la autora afronta el tema de lo siniestro, entendido como espeluzna
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JOSÉ ENRIQUE RUIZ-DOMÈNEC - / La Vanguardia







Barcelona, España.- A comienzos del siglo XXI regresa la gran novela gótica del siglo XIX, como tantos otros revivals de nuestro pasado. La primera impresión que suscita en los lectores La historiadora es la familiaridad con la que afronta el tema de lo siniestro, en el sentido de lo espantable o espeluznante. Será porque está en el ambiente, y nos damos cuenta de ello sin que sepamos encontrar sus huellas de forma consciente. Si en 1818 Mary Shelley publicó Frankenstein o el moderno Prometeo para adentrarse en el territorio de lo siniestro, ahora Elisabeth Kostova lo hace con Drácula. Abro con osadía y algo de temor esta novela (cosa que no hice con la de Bram Stoker ni con su secuela cinematográfica de Francis Ford Coppola) con la esperanza de que nos aclare la luz de las tinieblas en la línea metafísica que en 1922 planteó Murnau en Nosferatu, pero la historia nos atrapa desde el primer momento al proponernos encontrar la realidad de la leyenda del conde Drácula, un voivoda rumano del siglo XV, con un castillo en Transilvania, en la frontera con el imperio otomano, enemigo de los turcos a los que empalaba sin misericordia en medio de truculentos banquetes.





Este emotivo encuentro con Vlad III Tepes, de Valaquia, un señor feudal de los Cárpatos, caballero de la Orden del Dragón, está sin embargo plagado de enigmas eternos como la vida. Para resolverlos se propone aquí un juego construido como un tríptico: un paseo de amor y muerte en tres tiempos diferentes, que corresponden a tres generaciones: los años de la Primera Guerra Mundial con su rancio sabor británico mirando la Europa del este con los ojos de la antropología; en segundo lugar, el mundo de mediados de los cincuenta, los años de la guerra fría, donde el Este se convierte en la alteridad provocada por un sistema político, el comunismo, que en el Oeste suscita ilusiones regeneracionistas; y, finalmente, el tiempo actual que contempla con su profunda alteración en la geografía política tras la caída del muro de Berlín. Por fin un libro que afronta los tres tiempos de la reciente historia de Europa como un diálogo de tres generaciones diferentes que sin embargo tienen un elemento común entre ellas, la necesidad de encontrar la tumba de Drácula; es decir, ese lugar de la memoria ancestral de una Europa en abierto conflicto entre la civilización cristiana y la islámica. Es difícil escapar de las preocupaciones del momento.





La trama de la novela es tan compleja como sus objetivos. Una joven historiadora sale en busca de su padre, un diplomático americano, que a su vez trataba de buscar a su antiguo maestro en la universidad (y más tarde su suegro), un distinguido erudito en ciencias ocultas. La lectura de un libro de notas le lleva a recobrar el tiempo pasado en que su padre en compañía de la hija del maestro, convertida en su esposa, viajó por media Europa del Este con la intención de localizar la tumba de Drácula, lo que le permite entre otras cosas ironizar sobre los regímenes comunistas. Dada esta convención y asentada la arquitectura general, Kostova se mueve en la redacción del libro con absoluta libertad. No han pasado diez páginas desde el comienzo y el lector entra de lleno en torno a misterios que creía superados. Pero lo sorprendente es que el clima creado atrapa tanto o más que la resolución de la serie de enigmas que van apareciendo a cada momento. Desde Estambul a Budapest, y desde allí al mar Negro y a un monasterio en los Pirineos catalanes, las pesquisas se convierten en un peligroso juego al formar parte de él algunos vampiros, los muertos-vivos que forman la corte del célebre conde.



No se preocupe el lector, este crítico no desvelará ni los enigmas, ni el final de esa búsqueda, ni siquiera entrará a descifrar las metáforas escondidas entre las líneas: ésa será la tarea de los miles de lectores que se esperan de esta novela que bucea en un tema ancestral de la vieja Europa. Y sin embargo no hay libro más angloamericano que éste. ¿Dónde podía haberse escrito sino en una cultura que ha creado Harry Potter? Esa joven historiadora, políglota, que desde niña viaja con su padre por el sofisticado mundo académico, ¿no tiene acaso el mismo rostro que los personajes creados por la Rowling para mayor gloria de la nueva paideia de los mp3 y la play station con la que se quiere superar la angustia infantil a la oscuridad? Niños en parte huérfanos, unos en un internado de lujo, otros, como esta historiadora, con tutores que sustituyen el casi inexistente núcleo familiar. ¿Dónde están las madres? La pregunta, que desencadenó la novela de Mary Shelley, regresa ahora de la mano de la Kostova. El resultado es una obra no sólo en las antípodas del barniz realista que preside la producción en la vieja Europa (incluida España con su propensión a narrar la Guerra Civil hasta sus últimos detalles), sino también el más rigurosamente negativo sobre el realismo socialista. De hoy en adelante, al situar la problemática lacaniana del M (other) no habrá más remedio que recurrir a la lectura psicoanalítica que se nos propone aquí en medio de un relato de terror más cercano a Poe que a Stoker, transfigurado en un best seller: esa nueva manera de mostrar la poesía oculta del mundo que no queremos reconocer que existe, pero que está ahí esperando su revelación. Miren a su alrededor, en medio de la noche, un grito, un susurro, una fotografía, nos muestra la presencia del mal entre nosotros. Cuídense de él.





Elizabeth Kostova
nació en Connecticut (EE. UU.) en 1964.
Licenciada en Yale,
debuta como novelista con ´La historiadora´,
fruto de diez años de investigación



Un monasterio catalán




La escena final de la novela se desarrolla en una amplia estancia del monasterio de Saint-Matthieu-des-Pyrènnes-Orientales, cerca de la población de Les Bains (¿a qué monasterio se refiere en realidad?). Allí, la historiadora, su padre y un personaje cuya identidad no quiero ahora desvelar encuentran por fin no sólo la tumba de Drácula, sino al propio vampiro dispuesto a conducirles a todos a la región de donde nunca se puede volver, a la región de los muertos-vivos. ¿Qué pasión suscita el aire de los Pirineos catalanes entre los escritores americanos (como Kostova y Dan Brown) para situar en ellos el espacio sagrado donde se resuelven los enigmas de sus búsquedas? La fluidez huidiza de esos lugares construidos por los monjes en el año mil sirve para mitigar el horror, para recubrirlo por un cierto tiempo con la veladura de su noble y sangriento pasado



Elizabeth Kostova La historiadora / L´historiador Traducción al castellano de Eduardo G. Murillo y al catalán de Mar Albacar UMBRIEL / EDICIONS 62 704 / 637 PÁGINAS 19 / 19,50 EUROS









Una de vaqueros

Daniela Tarazona Velutini / El Universal
Viernes 02 de septiembre de 2005




Indios contra caras pálidas. Como en las películas. Cada semana, cientos de miles de personas crean sus propias fantasías en el Viejo Oeste, aún en las grandes zonas urbanas. Dibujantes, argumentistas y lectores, narran porqué El Libro Vaquero se ha mantenido vigente por casi tres décadas, en un país donde no hay muchos lectores de alta cultura.

Dulce trabaja como vendedora de chocolates en un quiosco. Busca en la lectura los sucesos que le apasionan: “No de comedia, sino de amor que tienden al drama”, dice. “Me gustan los hombres de El libro vaquero porque son valientes”. Quisiera ser tan bonita como una de las protagonistas, que suelen caracterizarse por sus atributos físicos, agrega.

Otro asiduo lector, José, quien trabaja como frutero en una esquina, cuenta: “Las busco porque me gusta lo que pasa, el ambiente del oeste: es la posibilidad de vivir otra cosa”. José está motivado por su trabajo y confiesa que es la razón que lo anima a diario. Parece, igualmente, un hombre solo, como algunos de los protagonistas de la historieta.

La lectura del Libro Vaquero es una actividad común en nuestro país. Ajeno al estilo de los libros doctos, esta es una publicación con altos índices de venta: 600 mil ejemplares por semana.

En 1986 llegaron a venderse 41 millones de copias al año, es decir, cerca de 900 mil ejemplares por semana, recuerda Fernando Varela, a cargo de la empresa Nueva Impresora, que edita la publicación.

“Los señores O’ Farril son dueños de esta editorial desde hace 25 años”, explica. “Fernando Canales, al frente de la antigua Novedades Editores, ahora Nueva Impresora, dio de alta el Libro vaquero en 1978”.



Solo vs. el mundo

El punto de partida de las historias del Vaquero es la pluma de los argumentistas. Los fieles lectores resultan atrapados por el gancho que suponen sus historias. Rubén Pizarro Diez, quien lleva 12 años realizando argumentos con los seudónimos de Robin Parker y Peter Donovan, describe la diferencia entre esta literatura y la “culta” en el contexto actual:

“Creo que los libros suelen tener descripciones demasiado largas, es una de las razones de que no se lea literatura, la gente se ha vuelto perezosa. No voy a culpar a las historietas, por lo menos no nada más. El Libro vaquero tiene imágenes y los medios nos han acostumbrado mucho a lo visual, ya no a lo textual. Vemos una tendencia a glorificar a los literatos de altos vuelos, pero la literatura de estos literatos no es para la gente común”, explica.

Su seudónimo se debe a una delicada distinción: “Si pongo mi nombre dirán: ‘este mexicano qué va a saber de vaqueros’¨, aunque tengo bastante documentación y soy fanático del género western”. El gusto por el oeste le viene de tiempo atrás cuando leyó las famosas novelas de Louis L’Amour y El último de los mohicanos, de James Cooper; además de haber visto series de televisión en las que se trata la problemática de los nativos norteamericanos.

La fascinación de José, el vendedor de frutas, por El vaquero se fundamenta en la posibilidad de vivir en otros ambientes: las carretas, el campo y el oeste le llaman la atención.

Parker explica: “El argumento es un hombre solo contra el mundo, un solitario que acaba enfrentándose con los malhechores quienes tienden a ser gregarios. Es como en las telenovelas, de las que dicen que siempre vemos cenicientas, pues acá es parecido: un hombre contra el mundo. Armado, ciertamente, pero también contra gente armada y su parafernalia: caballos, saloons y chicas”.

“El conflicto interno de los personajes –agrega– parte de su condición de hombre solo en una naturaleza hostil, frente a los indios que no son hostiles ‘porque sí’, todos dentro de un territorio sin leyes: el oeste”.

El conflicto de los argumentos del Vaquero, parte de la presencia de “buenos y malos”. Parker matiza la imagen de los indios, ya que no los considera seres malos: “Fueron atacados, obligados a desplazarse de territorios que consideraban sagrados”.





El final feliz

Dulce, la vendedora de dulces, está agradecida porque encontró el amor después de haber vivido de todo con sus parejas anteriores: “Me han tocado de chile y de mole. Ahora tengo una pareja que se llama Leonardo, de quien estoy muy enamorada”.

El “final feliz” de la realización amorosa de Dulce es como el final que se apunta en el cómic semanal. Parker dice: “Tratamos de que gane el bien, aunque sea anticuado para algunos; que triunfe la justicia. Vemos que en otras cosas suele ganar el mal. Pero aquí siempre ganan los buenos: eso es importante”.

Las mujeres representadas en estas historias suelen caracterizarse por sus atributos físicos. Parker define sus perfiles: “Son chicas de cantina y juegan un papel importante. Su experiencia es la pobreza, su antecedente es la miseria. Muchos pueblos sólo tenían ese tipo de mujeres, las otras eran las esposas de granjeros que estaban aisladas, por lo tanto, las chicas de taberna eran las más solicitadas, ya que las mujeres que llegaban con los colonos no eran liberadas”.

Son lo convencional en la mujer de la época del siglo XIX. Algunas de ellas cuentan con una tragedia previa, la pérdida de un hijo o la viudez. A veces han sido asaltadas, ha muerto su marido, pueden encontrarse entonces con un indio compasivo o con un vaquero que las ayude quien se queda con ella.

“Hemos hecho énfasis en darle un lugar a la mujer: que sea decisiva en las historias, a diferencia de cómo son en los westerns y cerrar con un final feliz, en pareja”, explica.

Otro argumentista, Arturo Fabila Mondragón, con el seudónimo de Arthur Fabill, describe los puntos comunes de los relatos: “Los conflictos más recurrentes tienen que ver con la tierra, con los pistoleros elegantes, rápidos, buenos y malos.

Tenemos como norma que las mujeres que aparezcan sean bonitas. Aunque sean malas, que tengan buen cuerpo y una linda cara. Suelen ser rubias, pelirrojas o castañas, de tez blanca. Nos gusta escapar de lo grotesco, intentamos que sean agradables a la vista”.

“Los personajes tienen sicología diferente; se repiten ciertas características en el caso de los héroes. Procuramos que tengan una sicología definida; no puede comenzar siendo bueno y volviéndose malo”.

Fabill detalla con acierto lo que define a un vaquero ejemplar: “Para ser pistolero lo primero que tienes que hacer es despojarte del miedo a morir. Hay una historia en la que el héroe no puede lograr eso. Se da cuenta en su primera riña que no está listo para ser pistolero”.





Pasión western

Una parte fundamental del éxito y la seducción visual que caracteriza al Vaquero es el trabajo del portadista Jorge Aviña (que cuenta con 13 años haciendo esta labor). Sin seudónimo, Aviña describe su pasión por el western: “Me encanta el oeste y sus historias. Empecé a dibujar desde niño y no he parado. Lo que más disfruto es entregar mi trabajo y que guste.

Tengo que proyectar en la expresión corporal de las mujeres del Libro, la alegría, el susto; es importante saber de qué trata la historia para darla a entender. Siempre tiene que haber una mujer bonita en la portada, es importante para las ventas, es un acuerdo que tenemos”.

Confiesa qué personaje le gustaría encarnar: “Ser un indio porque me encantan los penachos. Además de su fuerza, los movía la defensa de su territorio: es lo que me gustaría hacer aquí en México”.

El portadista describe el Vaquero: “Es una revista diferente. Es vaquera porque llega hasta la época del ferrocarril” (al que llaman, dentro de las historias: el ‘Caballo de hierro’), y describe encantado el espacio: “hay muchos ranchos, poblados chicos que son atractivos para dibujar, hechos con madera y enlodados. Tengo fotos del oeste en un libro, me fijo en él para hacer muchas cosas”.

Juan Roncagliolo Berger (sin seudónimo), lleva 12 años dibujando para el Vaquero. Habla sobre su trabajo anterior: “Fui dibujante de Tazán, Fantomas y de Lágrimas y risas por un año. Dibujé desde niño; cada vez que mi padre se compraba una camisa me daban el cartón que venía con ella y allí me ponía a dibujar”, y describe al personaje que más admira:

“Me gustaría ser el Sheriff, normalmente es quien trata de facilitar un ambiente hostil, intenta ordenarlo para que las cosas funcionen.” Roncagliolo encuentra cierta invención en torno al ambiente real del viejo oeste:

“Los que conquistaron el oeste fueron gente muy arriesgada, se vivía muy austeramente; uno ve las historias de ese tiempo, lo que se comía y la mayoría estaban descalcificados, mal nutridos.

Buscaban oro y era una búsqueda vana; la familia que emprendía ese viaje solía perder a varios de sus miembros por el camino. En las casas había pobreza. No es como se ha plasmado en las películas de Hollywood, aunque sea lo que se ve en el libro; si lo hiciéramos como fue en realidad, no habría tema que tratar. El indio sería el malo, aunque en realidad el blanco era el malvado”. Sobre la relación de estas historias con la realidad contemporánea, dice:

“La educación era exclusiva de quienes tenían dinero. Ese contexto se parece al actual. El cómic es un medio muy importante para acceder a la gente. El proceso que está sucediendo en el mundo es nuevo, nos enfrentamos a cosas diferentes. Debe haber un cambio; se ha perdido el mercado. El sector al que se dedicaba el libro ya no puede comprarlo, tiene que comprar tortillas o leche”.

Alfredo Macal lleva ocho años haciendo ilustraciones: “Es un orgullo trabajar aquí porque es una historieta muy vendida. Mi maestro ha sido Roncagliolo, era mi vecino, creo que fue el destino”. Él considera que el gusto por esta lectura no se debe a un paralelismo entre la vida de los lectores y las anécdotas que se cuentan.

“No creo que la gente encuentre algo que tenga que ver con su realidad, sino que busca leer algo que lo haga pasar el tiempo”, lo anterior aunado a las cualidades eróticas de los dibujos de las páginas centrales: “Tratamos de que haya cierto erotismo, sin caer en lo vulgar o pornográfico, aunque sí se muestren atributos”, explica el ilustrador.

Mientras tanto, Dulce y José llevan a cabo las tareas del día. “Lo que importa es la vida”, dicen ambos, y valoran el momento en que pueden ser testigos de las historias de hombres solos, valientes y afortunados. Quién no desearía ser vaquero.

Éxito de ventas

El estudio más reciente sobre la venta de publicaciones periódicas, fue realizado por la investigadora de la Universidad Panamericana de Guadalajara, María Elena Gutiérrez, en 2000. En el mismo se revela que en México existen cerca de 800 revistas consideradas de circulación nacional: las de más alta demanda corresponden a las historias sensacionalistas, cómicas y de relaciones amorosas.

El estudio establece que las revistas de mayor venta son: El Libro Semanal y El Libro Vaquero con 41.6 millones de ejemplares vendidos por año cada una, seguidas por El Libro Policiaco con 28.6 millones, TV y Novelas con 28 y TV Notas con 21.8 millones.

Hay que escribir al margen de presiones comerciales: Rosa Montero


La escritora



MADRID, España (Librusa) – La autora española Rosa Montero, que acaba de publicar una nueva novela, dijo que para ella el único compromiso del escritor “es el de escribir de la manera más honesta, más libre, más necesaria posible”, al margen de las presiones comerciales.


Montero habla del tema en una extensa entrevista que aparece esta semana en la revista El Cultural, del diario español El Mundo, con ocasión del lanzamiento de su nueva novela publicada por Alfaguara, “Historia del rey transparente”.


“Para mí el compromiso del escritor, como escritor, es el de escribir de la manera más honesta, más libre, más necesaria posible. Y hablo de escribir aquello que de verdad necesitas escribir, intentando permanecer al margen de las presiones comerciales, la vanidad, el ansia de poder y demás”, respondió Montero a una pregunta sobre el “escritor comprometido” que le hizo la periodista Nuria Azancot.


La autora dijo también que como sus obras anteriores, “Historia del rey transparente” surgió de una idea que fue desarrollando mentalmente durante varios años.


“Hará cosa de nueve o diez años me dió una temporada de pasión lectora por los libros de historia medievales y también por textos de autores medievales como Chrétien de Troyes o María de Francia. Leí muchos libros de este tipo por puro gusto personal, y por eso, porque estaba sumergida más o menos en ese hábito mental, es por lo que se me ocurrió la novela”, reveló Montero.Asimismo, explicó que fue en esa etapa cuando empezó “a tomar notas y a desarrollarla, y en este caso el proceso ha sido más largo que en otros libros míos. De hecho, escribí otras cosas entre tanto. Al fin, hará dos o tres años, decidí que la historia ya estaba madura para pasar al ordenador”.


De acuerdo con El Cultural, “Historia del rey transparente” narra “una historia de fantasía y aventuras, las de Leola, una joven del siglo XII que se disfraza de guerrero para sobrevivir y descubre, entre batallas, persecuciones y encantamientos, el verdadero poder de las palabras”.

¿Internet libre?

Zhang Lin



EVA DOMÍNGUEZ - / La Vanguardia (Barcelona)


Internet, inmensa, global y mutante, parecía incontrolable. Igual que no se puede encerrar el mar, no se puede pasar revista a todo el que navega libremente en la Red. Pero no hace falta. Con capturar de vez en cuando un pez hay suficiente para que muchos otros naden con miedo o muden las aletas. La censura y el control se se extienden como práctica de la mano de regulaciones o represiones en todas partes del mundo.

«Internet es uno de los vectores más sólidos de la libertad. Ofrece la verdad a quienes quieren verla y oírla. Por tanto, no hay que sorprenderse de que algunos gobiernos y organismos teman a Internet, y a su capacidad para dar a conocer la verdad». En algunas latitudes, la realidad que evidencia Vinton G. Cerf, padre de Internet, amenaza a ciudadanos que utilizan la válvula libertaria de la Red para hablar de todo aquello de lo que sus gobiernos recelan.

Censura y autocensura

Zhang Lin ha sido condenado a cinco años de prisión por publicar ensayos y artículos en Internet, según informa Reporteros Sin Fronteras (RSF). Lin es una persona más de las que el gobierno chino encarcela regularmente por ejercer su libertad de expresión. No parece haber señales de que la apertura económica de China conlleve también un mayor respeto a los derechos humanos.

En todo caso, se estaría produciendo el proceso inverso: la autocensura de compañías online en el mercado chino, a juzgar por las quejas de ciertos sectores. RSF denuncia que Microsoft y Yahoo! vetan la publicación de contenidos que incluyan determinadas palabras, como democracia o Dalai Lama, entre otras.

Más autores cuanto más represión

China es uno de los países más denunciados por ésta y otras organizaciones en defensa de la libertad de expresión en Internet, pero no es el único. La lista es larga, puesto que sea mayor o menor el grado de democracia de los países, la necesidad de control es intrínseca al poder. Pero en el mar de Internet cada vez navegan más peces y proliferan donde más se intenta acotar. Es ilustrativo que el farsi, idioma hablado en Irán, sea la tercera lengua más utilizada en los weblogs, después del inglés y el portugués, según recoge un informe de la Fundación Auna.

Así, mientras las autoridades reprimen voces por un lado, con la encarcelación de autores de blogs por sus opiniones; por otro, crece el número de iranís que hablan libremente en Internet. Por su fácil gestión y facilidad de publicación, los weblogs son los abanderados de la libertad de expresión de periodistas independientes y ciudadanos que quieren hacer llegar su voz a cualquier punto del planeta con una conexión a Internet.


Proteger a los ‘bloggers’

La persecución de autores de bitácoras ha dado lugar a la creación de weblogs que denuncian prácticas concretas. El Comité de Protección de Bloggers e Internautas (CPB) intenta proteger la libertad de expresión de los bloggers actuando como un grupo de presión. Para Curt Hopkins, uno de los fundadores, “hay muchos países en que se detiene sistemáticamente a los bloggers por el simple hecho de escribir una bitácora”, afirma en una entrevista en Bitacoras.org. Para Hopkins, los bloggers pueden responder cooperativamente: “la blogosfera no debe eximir su responsabilidad y dejarla en manos de otros”.

La preocupación sobre las limitaciones a la libertad de expresión se expresa en Internet. Éste ha sido un tema de reflexión de diversos autores de blogs hispanos organizado por el weblog Mangas Verdes. La censura en distintos países, la autocensura y el periodismo ciudadano se convierten en referencias cruzadas al hablar de libertad y weblogs.

Rigor científico para la denuncia

Para defender el derecho inalienable de expresarse online, hay iniciativas que tras la reflexión pasan a la acción. La más básica es la denuncia, tal como promueven los autores de bloggers de CPB, o ejercen Reporteros Sin Fronteras. Pero demasiado a menudo la denuncia por sí sola no consigue su objetivo, aunque existan pruebas irrefutables. Aun así, las universidades de Toronto, Harvard y Cambridge se han propuesto dificultar la negación de las pruebas dotándolas de rigor científico.

Para ello, han puesto en marcha la OpenNet Initiative (ONI), que investiga las prácticas de vigilancia y censura de los estados a través de casos de estudio empíricos con medios técnicos de verificación. “Nuestro objetivo es generar una foto creíble de las prácticas a nivel nacional, regional y corporativo, así como profundizar en el impacto que éstas tienen en la soberanía del estado, la seguridad, los derechos humanos, las leyes internacionales y el gobierno global”, reza su web. En ella se encuentran documentados informes por países.

Alzar la voz

Otras iniciativas pretenden ampliar la potencia de voz de los ciudadanos ofreciéndoles una plataforma común que sirva para “proteger los derechos de los periodistas ciudadanos de informar sobre eventos y opinar sin medio a la censura o la persecución”. Éste es el caso de Voices Online, también auspiciada por la Universidad de Harvard.

Voices Online se centra en recoger los temas más tratados en los blogs y podcasts de todo el mundo y en crear un índice global. No obstante, dado el predominio de los blogs en inglés y, sobre todo, norteamericanos, el proyecto se centra en destacar aquéllos de países que no llenar titulares en los medios de comunicación tradicionales. Internet va de la relativa libertad al absoluto control gubernamental en algunas latitudes. En otras, el estado es menos restrictivo que las corporaciones, que interpretan leyes antiguas en contextos nuevos para proteger sus intereses comerciales. Pero este es un capítulo aparte, que no cabe en un párrafo.

Presentan libro de Efraín Huerta



«Revisión vegetal» es un homenaje al gran poeta mexicano


MEXICO DF, México (AEMAC) – Revisión vegetal, libro que reúne material diverso de Efraín Huerta, tiene como intención, a decir de su compiladora Raquel Huerta-Nava: «abrir la curiosidad intelectual, con un vistazo a vuelo de pájaro ante la vastedad temática de la obra huertiana que todavía no ha sido descifrada por sus críticos».

El Cocodrilo Poeta y Cuadernos del Borde nos presentan un breve libro homenaje a Efraín Huerta, autor indispensable para comprender la poesía mexicana de segunda mitad del siglo XX.

En las páginas de Revisión vegetal encontraremos algunos de los poemas fundamentales del autor, como «Presencia de Federico García Lorca» o «Los hombres del alba», además de una breve muestra de su trabajo como periodista y ensayista, y el indispensable «Manifiesto cocodrilista», quizá la crítica más feroz y divertida que se ha hecho a los grupos y mafias literarias y a los manifiestos. Difícil encontrar en otra parte el material aquí reunido, por lo que este libro está llamado a ser una joya para los coleccionistas.

Presentación: La Pirámide. 8 de septiembre 2005. 19.30 hsPresentan: Jorge Jurado, Alejandro Betancourt y la autora


Publican textos fundamentales del poeta mexicano Efraín Huerta


MEXICO DF, México (Librusa) – Abrir un mundo de posibilidades para entender la obra de Efraín Huerta, es lo que propone “Revisión vegetal”, un libro preparado por la hija del poeta y que reúne textos fundamentales del mexicano fallecido en 1982.

En palabras de Raquel Huerta-Nava, este libro que circula a partir de esta semana en México pretende despertar «la curiosidad intelectual, con un vistazo a vuelo de pájaro ante la vastedad temática de la obra huertiana que todavía no ha sido descifrada por sus críticos».

También se trata de un breve homenaje a Huerta, considerado como un «autor indispensable para comprender la poesía mexicana de segunda mitad del siglo XX». En el libro figuran poemas como Presencia de Federico García Lorca y Los hombres del alba, además de una breve muestra de ensayos y del trabajo periodístico que Huerta desarrollo a lo largo de su vida. De los ensayos incluidos destaca Manifiesto cocodrilista, un texto que para muchos ha sido la crítica «más feroz y divertida que se ha hecho a los grupos y mafias literarias y a los manifiestos».

Gana cinta Mary premio de jurado en Venecia

El filme ítalo estadounidense interpretado por Juliette Binoche, Matthew Modine y Forest Whitaker, narra la historia de una actriz que encarna el papel de María Magdalena




EFE / El Universal




(Escena de la película)




Venecia, Italia. Sábado 10 de septiembre de 2005.- El filme ítalo estadounidense Mary, de Abel Ferrara, obtuvo hoy el Gran Premio del Jurado en el Festival de Cine de Venecia.

La cinta, interpretada por Juliette Binoche, Matthew Modine y Forest Whitaker, narra la historia de una actriz que encarna el papel de María Magdalena en una película de un cineasta independiente y, a raíz de eso, desarrolla una profunda atracción por el personaje.


Esta fascinación lleva a la mujer (Binoche) a emprender un viaje espiritual en el que abandona todo para buscar los pasos de la Magdalena en Jerusalén.

La herida italiana

Bellocchio acomete en Buenos días, noche una relectura del secuestro de Aldo Moro desde lo que podría haber sido y no fue

Como tantos otros italianos, el director se pregunta por qué nadie fue capaz de evitar la muerte del político democristiano


MMA MERINO / La Vanguardia









En una secuencia aislada y ciertamente extraña de Buenos días, noche, Marco Bellocchio aparece sentado detrás de una mesa dónde los reunidos a su alrededor invocan al espíritu de Bernardo para que les comunique si Aldo Moro continua vivo y, si es así, dónde se encuentra. La hipotética respuesta del espíritu es "en la luna", de manera que el oficiante de la ceremonia replica: "No te mofes en este momento trágico". Aclararemos que, aunque cierta ironía (como la de mostrar a los secuestradores atentos a las evoluciones televisivas de Raffaella Carrá) asoma en el filme, Bellocchio se ha aproximado a la tragedia de Aldo Moro con la actitud reflexiva, la inteligencia y la complejidad que requieren unos hechos que, acontecidos en 1978, mantienen una herida abierta en la sociedad italiana. De ahí que la presencia de Bellocchio no pueda identificarse con las apariciones a lo Hitchcock. La secuencia se inicia con un plano que muestra al cineasta pensativo. Luego, en segundo termino y, mientras se ejecuta el ritual, puede observarse como se frota la frente en un gesto de preocupación o de desasosiego.


Esta presencia es ambigua o, en todo caso, invita a especular. Por una parte, la soledad del cineasta tanto le aleja del ambiente como sugiere que, como ha declarado él mismo, en esa época se sentía al margen de la política, a pesar que en los años 60 y parte de los 70 se había relacionado con movimientos que querían cambiar al mundo mientras sus filmes fustigaban a instituciones como la familia, el ejército o la psiquiatría. Por otra parte, su gesto apesadumbrado refleja una conmoción y persevera en el presente. Como tantos otros italianos, el también director de El diablo en el cuerpo (por citar esa personal y polémica recreación de la novela de Raymond Radiguet con la que, precisamente en el contexto de los juicios a las Brigadas Rojas a principios de los 80, reafirmó el deseo como subversión) no deja de preguntarse porque no fueron capaces de evitar la muerte de Moro. En su tratamiento ficcional de los hechos, partiendo del libro El prisionero (es decir del testimonio de Anna Laura Braghetti, exbrigadista implicada en el secuestro) y teniendo muy presentes las cartas de Aldo Moro, el filme apunta como llegó a hacerse inevitable una muerte que, por otra parte, se relaciona con un caso que mantiene muchos puntos oscuros. Al respecto, los secuestradores obedecieron una orden dentro de una organización enfangada en el horror de una violencia supuestamente revolucionaria ajena a la realidad y al deseo del proletariado que afirmaba representar. Pero también está la responsabilidad moral de quienes, anteponiendo la Razón de Estado, no cedieron a las condiciones (la liberación de sus presos) de las Brigadas Rojas.

Además, el Bellocchio anticlerical que volvía a emerger recientemente con La sonrisa demi madre,también alude a la actitud de Pablo VI, interpelado por Moro (excepcional la secuencia en que lee la carta a sus secuestradores) para que intercediera en el caso. Pero el Papa reclamó la liberación sin condiciones, mientras que, casi al final del filme, se reproducen unas imágenes (ahí está también el rostro apenado de Enrico Berlinguer) que lo muestran entronado en las alturas de la basílica de San Pedro durante el entierro del político asesinado. No son estas las únicas imágenes televisivas de archivo utilizadas por Bellocchio, que, asumiendo la película como un encargo de la cadena pública, dispuso del fondo de la RAI: la primera información sobre el secuestro; discursos de políticos y manifestaciones; el entierro de los cinco carabianeri que murieron al producirse el secuestro; y también programas de variedades. El montaje integra las imágenes siendo vistas por los secuestradores dentro del piso transformado parcialmente en zulo. En este sentido, desde la secuencia inicial que muestra algo extraño (mediante unos pasos que miden una habitación) en la adquisición del piso por parte de una supuesta pareja, hay una filmación ejemplar de un grupo de personas en un espacio. Lo es en la precisión y pertinencia de los encuadres, en la manera como significan la oscuridad y las entradas de luz, en el uso del punto de vista desde el que es observado (a través del ojo de una cerradura) Aldo Moro. En este espacio, se desarrolla una especie de relación paterno-filial en la que los hijos acaban consumando la muerte del padre.

No puede extrañar que se haya hecho esta interpretación psicoanalítica en relación con un filme de Bellocchio, que dedica Buenos días, noche a su padre, mientras que su hijo Pier Giorgio interpreta a uno de los secuestradores. El cineasta reconoce que Aldo Moro (impresionante Roberto Herlitzka) le recuerda a su padre. Así es que el director de In pugni in tasca (su ópera prima rabiosa en contra de la familia) se reconcilia con el padre. Se reconcilia y hasta lo salva figuradamente de la muerte mediante la joven secuestradora (Maya Sansa interpretando el personaje contrario a la ejecución de Moro) que da la razón (como lo hace Bellocchio) al autor del guión que, con este título de Buenos días, noche robado a la poeta Emily Dickinson, Aldo Moro lleva misteriosamente en su cartera: la imaginación (o los sueños) como rebelión ante la realidad.

Chris Cunningham moldea la carne






Rubber Johnny es un niño mutante que busca en un sótano maneras de distraerse en la oscuridad

FÉLIX PÉREZ-HITA -/ La Vanguardia (Barcelona)



El folleto dice: "Rubber Johnny es un niño mutante, hiperactivo y de figura cambiante encerrado en un sótano, acompañado únicamente de su febril imaginación y de su aterrado perrito. Busca maneras de distraerse en la oscuridad". Y se distrae bailando frenéticamente sobre su silla de ruedas al ritmo de la pieza de Aphex Twin, remontada para el vídeo por el propio Cunningham. Parece que en la presentación de la película en Berlín algunos espectadores abandonaron la sala a mitad de proyección. Lo han calificado de corto abstracto, pero no lo es.


Raya la obscenidad o es directamente obsceno, pero no más que En buenas manos, aquel engendro televisivo presentado por el Dr. Beltrán. Chris Cunningham es un reputadísimo realizador de publicidad y videoclips (Aphex Twin, Björk, The Auteurs, Madonna, Portishead, Leftfield, Squarepusher). Rubber Johnny estaba originalmente destinado a ser un anuncio de 30 segundos para el disco Druqks (2001) de Aphex Twin, pero Cunningham convenció a Steve Beckett para que le dejara hacer un corto autónomo. El actor era el propio Cunningham y sólo haría falta una cámara de vídeo digital (grabando siempre en infrarrojos), una silla de ruedas y... casi nada más. Empezó a probar con el programa de posproducción After FX y todo empezó a complicarse. Éste es el primero de varios trabajos experimentales que Chris Cunningham proyecta editar con Warp Films. El ritmo y el trabajo de sincronía del corto es magistral.


Consigue resucitar, al menos en los primeros visionados, algo del horror y la extrañeza de los espectáculos de feria del XIX, o de las visitas pagadas a la morgue de París. Produce el respeto y el miedo, no tan lejano, de los primeros espectáculos de masas. A más de uno, este vídeo le traerá a la memoria, precisamente, una película de monstruos, El hombre elefante (1980), tragedia basada-enhechos-reales y peliculada por David Lynch. O quizá recuerde una de las entregas de Alien,en que aparecen algunos intentos fallidos de clonar a la teniente Ripley. Un espectador inglés sabrá además que Rubber Johnny es una manera coloquial de referirse al condón, sobre todo en el Reino Unido, aunque Cunningham quita importancia a esta coincidencia.


Un consumidor algo más culto se acordará - más allá de los espejos deformantes de las ferias o de las blandeces de Dalí- de las muñecas que Hans Bellmer empezó a ensamblar en los años 30, o de Orlán (aquí en versión virtual o cibernética); o quizá haya visto algo de la obra de los traviesos hermanosChapman (que, por cierto, anunciaron hace poco que andan preparando su primera película). Junto a los Chapman, Cunningham expuso en el 2000 el vídeo Flex,como parte de la famosa exposición Apocalypse en la Royal Academy de Londres, y salta a la vista que comparten algunas preocupaciones.Su estilo de composición, según CC mismo, se basa principalmente en la fusión perfecta entre sonido e imagen. Con este vídeo dice haber querido llevar los aspectos de esa sincronización hasta el límite, ya que anteriores trabajos suyos (como Come on my selector o Come to daddy) le parecían ahora lentos en el montaje.


El DVD va acompañado de un libro, el primero que el autor publica, con 42 páginas de dibujos e imágenes inquietantes de cuerpos troceados y vueltos a ensamblar; mezclas horribles de texturas de la piel, combinaciones de agujeros y pelo donde no debería haber ni agujeros ni pelo... ni dientes. "Las imágenes de libro - comenta el autor- están basadas en el personaje del vídeo, al que imaginaba como un niño hiperactivo de figura cambiante. Rubber Johnny es la primera obra en la que he intentado abordar una idea en distintos medios. De hecho, también iba a hacer una serie de esculturas, pero me quedé sin energía." Para representar estos revoltillos de carne humana, el trampantojo que CC consigue es casi perfecto: parecen auténticos retratos de engendros, de errores de alguna bárbara manipulación genética. "Es claramente una continuación de mi fascinación por la anatomía y el cuerpo.


Creo que virtualmente todo lo que he hecho es figurativo." De abstracto, nada. Reconozcamos que es un recurso relativamente fácil éste de provocar horror mostrando cuerpos fragmentados o, dicho de otro modo, reordenados. Esas visiones de carne maltratada, reorganizada o deforme por naturaleza son algo que un soldado, un fotógrafo de guerra, un cirujano u otros profesionales han de superar para ejercer su trabajo, pero el resto de los mortales no tenemos por qué estar acostumbrados a ellas. Parece como si ahora también se exigiera a los críticos de arte estar curados de espanto. Esas composiciones hiperrealistas se convierten en nuestra cabeza en alegorías vivientes, pesadillas evocadoras de una desgracia que no hemos vivido, pero que podría sobrevenirnos en cualquier momento, como la muerte. Me pregunto si esa abundante fascinación por lo horrible no contribuirá, como tantas otras cosas que vemos y oímos en la televisión y el cine, a tenernos vagamente acobardados, invadidos de miedos pequeñitos, conformados con nuestra triste vida bajo la amenaza simbólica y multiforme de lo peor.


La fotógrafa Diane Arbus expresó bien ese mecanismo psicológico cuando describía a sus modelos, en su mayoría auténticos freaks (hoy tan de moda): "Nosotros todavía estamos pendientes y temerosos de alguna mala pasada del destino. Ellos ya han pasado por el Juicio Final y han sido castigados... pero sobreviven. Son aristócratas".


Félix Pérez-Hita es realizador de televisión, guionista de ´Boing Boing Buddha´ (BTV) y coautor de ´Gabinete de crisis´, un programa ´de culto´ que no emite ninguna cadena

Amis y la Inglaterra de Blair

El polémico autor inglés se desmadra como nunca: su sátira esperpéntica congrega a reyes, corruptores, matones y gacetilleros

Los temas del sexo, las drogas, las mafias, el terrorismo, la inseguridad o la hipocresía burguesa son machacados hasta la extenuación


ROBERT SALADRIGAS / La Vanguardia (Barcelona)





Lo peor que le puede ocurrir a un enfant terrible confortablemente instalado en la provocación, es que con el tiempo se convierta en rehén de su propia imagen. A estas alturas no seré yo quien discuta el talento de Martin Amis (1949) que lo singulariza respecto a los otros miembros no menos brillantes de su generación. No todas las obras de Amis me parecen incuestionables, pero algunas como El libro de Rachel, La información, Experiencia o La guerra contra el cliché las he leído como lo que creo que son: productos de una inteligencia original y corrosiva empeñada, como los grandes deicidas del siglo XIX, en oponer al desorden del mundo real moderno un mundo ficticio que se nutre de la frenética neurosis crítica de su creador. Eso, creo, vale lo mismo para las invenciones que para los ensayos o sus zambullidas en las aguas revueltas de la memoria. Es como decir el toque Martin Amis que hace sus textos anticonvencionales, impecables en cuanto a estructura narrativa y dominio de los diversos registros de la lengua inglesa. Ahora bien: aunque siempre polémica, no tengo la menor duda de que la obra literaria de Martin Amis, dentro de los límites que se impone, está profundamente injertada en la vertiginosa paranoia de la historia en los últimos treinta años. Pero, con todo, me temo que en su última novela, Perro callejero (Yellow dog, 2003), un desbordante volumen de casi medio millar de páginas, el maduro Amis ha sucumbido a la vorágine de la realidad del nuevo siglo que por ahora se niega a ser sometida a un orden y una jerarquía que hagan asimilables sus desvaríos.

Fiel a su estilo libre de narrar, a su gusto por la parodia y la sátira para en teoría apresar mejor el espíritu perverso de la modernidad, en vez de una novela coherente Amis ha escrito un cómic esperpéntico. ¿Paisaje? Los sumideros de la Inglaterra de Tony Blair, metáfora de los repulsivos laberintos por los que fluye la vida humana en la paradisiaca sociedad del bienestar. La primera trama concierne a Xan Meo, actor y guionista, hijo de delincuente, casado por segunda vez con una profesora, Russia, y padre de dos niñas.

Meo recibe un fuerte golpe en la nuca por haber citado en una novela a un tal Joseph Andrews, peligroso criminal que fue enemigo de su padre. De resultas del traumatismo, Meo pierde el dominio de su sexualidad que lo transforma en corruptor de sus propias hijas, al tiempo que planea la venganza. El protagonista de la segunda es Clint Smoke, estrella del tabloide Morning Lark,un repugnante siervo de la pornografía y la difamación sistemática, obsesionado por la insignificancia de su pene. El trío protagonista lo completa Henry IX, el rey de Inglaterra cuya hija, la princesita de 16 años, ha sido fotografiada desnuda en una bañera, lo que lleva a los amantes padre e hija, bajo chantaje, a abdicar.

El cruce de todos ellos, además de cierto cadáver febril que viaja en un avión amenazado por la trayectoria de un cometa que sugiere la idea del Leviatán sobrevolando la Tierra pecadora, matones, reinas del porno y demás especies salvajes de la fauna urbana sirven a un Amis cáustico pero desmadrado como nunca para machacar hasta la extenuación (del lector) los temas del sexo, la pedofilia, el incesto, la pornografía, las drogas, las mafias, el terrorismo, el fortalecimiento de la mujer, la debilidad masculina, la hipocresía burguesa, la inseguridad ciudadana, los peligros del islam, la lacra del amarillismo periodístico, la estupidez de una realeza caricaturizada y la desprotección de los menores ante los abusos en nuestro mundo de amoralidad sin freno paradójicamente invocada por Xan Meo, una vez restablecido y vengado, como moraleja última.

Este fugaz brote de ternura en la mente de semejante sujeto, como el punto de luz que restalla al final de un túnel interminable, suena a cínica indecencia. ¿Una sátira feroz? Despiadadas me parecen las sátiras de Jonathan Swift. ¿Novela dura? Para auténticamente duras las de Céline, Pynchon, Cormac Mc-Carthy o Peter Handke. ¿Piedra de escándalo... en Inglaterra? Lo fueron en su momento el Ulises de Joyce y los Trópicos de Henry Miller, rechazados por obscenos. Pienso que en ningún caso la historia de play station que Martin Amis nos cuenta sale bien librada de las comparaciones. Aunque tal vez, pese a mi profunda decepción, el libro cuaje en el mercado y los lectores incondicionales del autor lo sobrevaloren. La devoción suele cegar.

Martin Amis Perro callejero Traducción de Javier Calzada ANAGRAMA 430 PÁGINAS 19,50 EUROS

Se resiste el INBA entregar obras de pintora surrealista

Ante una nueva sentencia en favor de Beatriz Varo, sus abogados denuncian que el instituto quiere dejar «el paquete» a la siguiente administración



Miguel Angel Ceballos / El Universal / Martes 06 de septiembre de 2005



Retrato de Remedios Varo al lado de una de sus obras


Con la confianza de que por quinta ocasión el Tribunal Superior de Justicia del Distrito Federal les dio la razón, los representantes legales de Beatriz Varo Jiménez heredera universal de la pintora surrealista Remedios Varo Uranga afirman que las autoridades del Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA) sólo quieren retrasar la entrega de las 39 obras que actualmente se encuentran en el Museo de Arte Moderno, para dejar "el paquete" a la siguiente administración.


Vulfrano Álvarez y Gustavo Ortiz Madrigal, abogados de la española Beatriz Varo (radicada en Valencia), señalaron en entrevista que el INBA y Walter Gruen sólo están evadiendo la impartición de justicia, pues aseguran que es cuestión de tiempo para que tengan que rendir cuentas, entregar las obras y pagar daños y perjuicios por el tiempo que han retrasado el juicio.
"El fondo del asunto es cosa juzgada y no se puede modificar. El INBA dice que ahora se va a ir al amparo, pero nosotros les decimos: ya hay cinco sentencias que han perdido, ¿qué más van a pelear? Sólo tiempo, retrasar la ejecución de la sentencia. Están engañando a la opinión pública porque lo que quieren es ganar tiempo para dejar el paquete a la siguiente administración", dicen los abogados.


El pasado 1 de septiembre la Tercera Sala de lo Familiar del Tribunal Superior de Justicia del Distrito Federal resolvió declarar improcedentes los recursos de apelación interpuestos por el INBA y el señor Walter Gruen. Dicha apelación pretendía dejar sin efecto la resolución judicial que los obliga a entregar 39 obras de Remedios Varo a la sobrina de la pintora, Beatriz Varo Jiménez.


La sentencia de principios de este mes, firmada por la magistrada Yolanda de la Cruz Mondragón, determina que "resultaron en parte infundados y en parte inoperantes los agravios planteados por el INBA y Walter Gruen, por lo que se confirma en sus términos la sentencia interlocutoria combatida". Es decir, ratifican que tanto Gruen como el INBA deben rendir cuentas y entregar las obras pictóricas.


Respecto de la validez del contrato por el cual Walter Gruen le donó las obras al INBA, la resolución de la magistrada Yolanda de la Cruz, cita: "La parte donante no demostró de manera contundente la propiedad de las obras pictóricas objeto de la donación y que fueron realizadas por la autora de la sucesión, Remedios Varo Uranga. Por esa razón, aun cuando no se declaró ni solicitó la nulidad del contrato de donación, la sala responsable, con los razonamientos en que se apoyó, implícitamente le restó eficacia y fuerza probatoria para tener por demostrado que los bienes objeto de la donación pertenecieron a los donantes y ahora al instituto quejoso.


"Lo anterior es legal porque si bien el testimonio de una escritura notarial es un documento público, a pesar de que no haya sido impugnado de nulidad, ni exista una declaración expresa en ese sentido por parte de la autoridad judicial, su eficacia se puede ver disminuida, tal y como ocurrió en la especie, al no haberse demostrado que las aseveraciones que contiene corresponden a la verdad intrínseca o real, es decir, que los donantes fueran propietarios de los bienes objeto del consenso".


A través de un comunicado, tanto el INBA como el señor Gruen han manifestado que seguirán luchando para que se les reconozca el justo título de las obras.

Según sus representantes legales, Beatriz Varo sigue dispuesta a negociar las 39 obras con el gobierno federal, "si alguien se acerca a promover una solución". No obstante, el INBA ha manifestado que no puede negociar con alguien a quien no reconocen como propietaria de la colección en disputa.

Abrirá Carlos Fuentes el quinto Festival de Literatura de Berlín

La política, literatura y lírica son los temas principales que se llevarán a cabo dentro de este festival, que contará con la presencia de 150 autores


EFE El Universal



(Carlos Fuentes, Luis Buñuel y Julio Cortázar)

Berlín, Alemania Lunes 05 de septiembre de 2005.- El escritor mexicano Carlos Fuentes abrirá este martes con un Elogio de la novela el quinto Festival de Literatura de Berlín, cuyo programa parece oscilar este año entre la lírica y los temas políticos.

En la parte política, habrá, entre otros actos, un simposio sobre el "Sistema Putin" además de un coloquio sobre los efectos del 11 de septiembre titulado Cuatro años después, con participación del estadounidense Eliot Weinberger y el británico de origen iraquí Tariq Ali.

También la guerra de Irak tendrá un simposio, con participación de Weinberger, uno de los intelectuales estadounidenses más críticos del gobierno de George W. Bush.
Sin embargo, el centro del festival no estará en los temas políticos, sino en los estrictamente literarios, y la lírica desempeñará este año un papel destacado.

De 150 autores invitados, según indicaron hoy los organizadores, 33 son líricos y participarán en cuatro "Noches de la poesía" entre el 7 y el 10 de septiembre.
También, como complemento de esas noches dedicadas a la lectura de poemas, al día siguiente a cada noche habrá un coloquio en que los autores hablarán de su obra y de su relación con la poesía.

Además, por quinta vez el Festival ha editado la llamada "Berliner Antologie" (literalmente, "Antología berlinesa"), cuya nueva edición fue presentada hoy, para la que 33 autores, invitados a una sección del Festival llamada "Literaturas del mundo", eligieron tres poemas.

La elección era libre en cuanto a la lengua, el autor y la época y la única limitación que se impuso fue la extensión para evitar que la antología se desbordara.
Entre los escritores que participaron en la elaboración de esa antología está el mexicano Sergio Pitol, que sin embargo se excusó a última hora de asistir al festival.

Los poemas elegidos por Pitol fueron "a un compañero muerto en el frente de Aragón", del mexicano Octavio Paz; "Walking Around" -el famoso poema del chileno Pablo Neruda que empieza diciendo "Sucede que me canso de ser hombre"- y la "Carta a Georgina Hübner" del español Juan Ramón Jiménez.

La dominicana Soledad Alvarez eligió un poema de sí misma, "Barbie", "Ah, que tu escapes", del cubano José Lezama Lima, y "Lamentación amorosa y postrero sentimiento de amante", del español Francisco de Quevedo.

El chileno Arturo Fontaine eligió también un poema propio, así como "¡Ah de la vida!", de Quevedo, y "Entrada a la madera", de Neruda".

La cuarta latinoamericana, la peruana Giovanna Pollarolo, se desmarcó de la tendencia de elegir poemas solamente en el propio idioma y escogió, además de un poema de su compatriota Blanca Varela, composiciones del italiano Cesare Pavese y el estadounidense Raymond Carver.

Aunque la tendencia general es elegir poemas relativamente recientes, hay excepciones, como la de Quevedo (1580-1645), que ya había aparecido en ediciones anteriores de la antología, lo que la editora Beatrice Fassbender atribuye a la importancia que tienen sus poemas de amor para muchos autores hispanoamericanos.
El poeta más remoto en el tiempo incluido en la edición de este año es Alcmán, lírico griego del siglo VII antes de Cristo, escogido por la canadiense Anne Carson, quien es profesora de filología clásica.

Otro representante de tiempos remotos es Kalidasa, uno de los principales representantes de la lírica en sánscrito, que vivió alrededor del año 400, elegido por la novelista india Namika Gokhale.

Los motivos de los autores para escoger uno u otro poema no han sido revelados, pero Beatrice Fassbender considera que éstos pueden ir desde la preferencia personal hasta el deseo de rendir homenaje a autores con los que se tiene una deuda.

Ya en la inauguración, tras la conferencia de Fuentes sobre la novela, que se espera que esté centrada en el Quijote, la lírica aparecerá en el programa con el homenaje que le rendirá Hans Magnus Enzensberger a Wallace Stevens, con motivo del cincuentenario de la muerte del poeta estadounidense.

Manuscritos de Guillermo Cabrera Infante serían llevados a Cuba

(El extinto escritor y su esposa)

MADRID, España (Librusa) – La viuda del escritor cubano Guillermo Cabrera Infante, Miriam Gómez, no descarta la posibilidad de trasladar los manuscritos de su esposo a Cuba, aunque por ahora podría cederlo a una fundación española que crearía un fondo documental sobre el autor de “Tres tristes tigres”.“Cuando se pueda, no enseguida, cuando haya democracia, trasladaré los papeles a Cuba”, dijo Gómez en Santander donde participó en un homenaje que la Universidad Internacional Menéndez Pelayo hizo al escritor cubano, según publica este viernes el diario El País, de España.

La viuda explicó que por ahora lo importante es que los originales de Cabrera Infante se depositen en un lugar donde los cuiden hasta poder llevarlos a Cuba para que “siempre estén en manos de la familia, de sus hijas”, agrega la fuente.

Gómez reveló que desde la muerte de su esposo, en febrero, ha recibido ofertas de dos universidades estadounidenses interesadas en adquirir los manuscritos de Cabrera Infante, quien fuera considerado el escritor más importante del exilio cubano.Sin embargo, la viuda dijo que “no! voy a vender los papeles a una universidad, porque se quedar! ían allí para siempre”.

Asimismo, Gómez aseguró que “Guillermo dejó más sin publicar de lo que ha publicado” y que no tocará nada “hasta que me cure de la pérdida (del autor) y pueda controlarlo todo”.

La decena revolucionaria

El siglo XX fue testigo de un boom de la literatura creada por mujeres, que no es lo mismo que femenina, que refrescó y modificó el paisaje cultural
Mauricio Montiel Figueiras / Revista Tentación / El Universal


(Fotografía de la escritora Clarice Lispector)

El siglo XX fue testigo de un boom de la literatura creada por mujeres, que no es lo mismo que femenina, que refrescó y modificó el paisaje cultural.
Valientes y feroces, las escritoras contemporáneas demostraron con creces que el sitio que se les había negado en el medio intelectual les pertenecía por derecho propio. Ofrecemos a nuestras lectoras un coro integrado por diez voces que, más allá de cualquier etiqueta de género, han contribuido a revolucionar el arte literario con obras de indiscutible calidad.

Virginia Woolf (1882-1941)

Aunque Nicole Kidman obtuvo un Oscar por este papel, la Virginia Woolf retratada en Las horas (2002), filme que adapta la notable novela homónima de Michael Cunningham, no logra captar toda la complejidad del personaje de carne y hueso. Tristemente célebre por el desequilibrio mental que la condujo a ahogarse en el río Ouse con los bolsillos llenos de piedras, Woolf revolucionó la narrativa de su tiempo, dice Mario Vargas Llosa, gracias a “un lenguaje capaz de fingir persuasivamente la subjetividad humana, los meandros y ritmos escurridizos de la conciencia”.
Parte del brillante grupo literario llamado Círculo de Bloomsbury, la autora inglesa supo ordenar las voces de la locura en monólogos interiores que exploran la sensibilidad femenina en clásicos como Las olas, Orlando y La señora Dalloway, llevados al cine por Annette Apon (1982), Sally Potter (1992) y Marleen Gorris (1997).

Qué leer:
La señora Dalloway (novela, 1925), Al faro (novela, 1927), Las olas (novela, 1931).

Marguerite Yourcenar (1903-1987)

Historiadora-poeta y novelista, según ella misma se definía, Marguerite de Crayencour también descolló como ensayista, crítica y traductora; en este rubro sobresale su versión al francés de Las olas, de Virginia Woolf. Apoyada por su padre Michel, que participó en la elección de su seudónimo –un anagrama de su apellido–, Yourcenar nació para la literatura a los 18 años con El jardín de las quimeras, libro de poesía que sienta las bases de una obra proclive al refinamiento y al buceo en el pasado familiar, mitológico e histórico.
Aunque no renunció a su idioma natal, la escritora se nacionalizó estadunidense en 1947, 13 años después de conocer a Grace Frick, con la que entabló un vínculo profundo. En 1980 se convirtió en la primera mujer que ingresó a la Academia Francesa; su fama se debe en buena medida a Memorias de Adriano y Opus Nigrum, esta última filmada por André Delvaux.

Qué leer:
El tiro de gracia (novela, 1939), Memorias de Adriano (novela, 1951), Opus Nigrum (novela, 1968).

Simone de Beauvoir (1908-1986)

“El problema de la mujer siempre ha sido un problema de hombres.” Esta frase podría resumir la postura de Simone Lucie-Ernestine-Marie-Bertrand de Beauvoir, gran baluarte del feminismo contemporáneo. Nacida en París en el seno de una familia burguesa y católica, la autora de esa punta de lanza titulada El segundo sexo, libro que disecciona el rol de la mujer en las comunidades occidentales, demostró su carácter progresista al entrar en la Sorbona para estudiar filosofía.
Justo en la universidad conoció a la figura que la marcaría para siempre: Jean-Paul Sartre, padre del existencialismo, con quien De Beauvoir fincó un amor libre que a veces llamó al escándalo pero que no le impidió relacionarse con otros intelectuales como el escritor Nelson Algren. Tres de sus obras han sido llevadas al cine: La sangre de los otros (1984), La mujer rota (1988) y Todos los hombres son mortales (1995).

Qué leer:
El segundo sexo (ensayo, 1949), Los mandarines (novela, 1954), La mujer rota (novela, 1967).

Marguerite Duras (1914-1996)

“Un día, ya entrada en años, en el vestíbulo de un edificio público, un hombre se me acercó. Se dio a conocer y me dijo: ‘La conozco desde siempre. Todo el mundo dice que de joven era usted hermosa, me he acercado para decirle que en mi opinión la considero más hermosa ahora que en su juventud.’”
Así inicia El amante, novela autobiográfica ganadora del Premio Goncourt que fue filmada por Jean-Jacques Annaud y afianzó el éxito mundial de Marguerite Duras, seudónimo de Marguerite Donnadieu. Originaria de Indochina pero avecindada en París desde 1932, Duras se caracterizó por un talento prolífico que vagó a sus anchas lo mismo por la literatura que por el teatro y el cine; en esta disciplina destaca su labor como directora de una veintena de cintas y guionista de varios clásicos (Hiroshima mi amor, de Alain Resnais). Fue una de las representantes de la corriente llamada nouveau roman.

Qué leer:
Moderato cantabile (novela, 1958), El vice-cónsul (novela, 1965), El amante (novela, 1984).

Clarice Lispector (1920-1977)

En el prólogo a los Cuentos reunidos, Miguel Cossío Woodward establece las coordenadas que rigen la obra siempre estimulante de Clarice Lispector: el vuelo ensayístico, la fulguración poética, el golpe de la realidad cotidiana y la historia interrumpida que podría continuar más allá de la anécdota: “En todo cuanto escribió está la misma angustia existencial, similar búsqueda de su identidad femenina y, más adentro, de su condición plena de ser humano.”
Desde que debutó a los 23 años con Cerca del corazón salvaje, esta narradora nacida en Ucrania, afincada en Río de Janeiro y casada con un diplomático –su vida, por tanto, fue itinerante– hizo gala de un interés por la indagación filosófica y psicológica que renovó la literatura brasileña. Hay adaptaciones fílmicas de una de sus novelas (La hora de la estrella) y de dos de sus relatos (“Una estrella nueva” y “El cuerpo”).

Qué leer:
La pasión según G. H. (novela, 1964), Aprendizaje o el libro de los placeres (novela, 1969), Cuentos reunidos (relato, 2001).

Patricia Highsmith (1921-1995)

Con Extraños en un tren, su primera novela convertida por Alfred Hitchcock en un clásico del cine (1951), Patricia Highsmith fundó una obra fértil que no sólo modificaría el rostro del género policiaco y del thriller psicológico, sino que constituiría uno de los ejemplos más perturbadores de la narrativa contemporánea en lengua inglesa.
Oriunda de Texas pero exiliada en Suiza, Highsmith triunfó en lo que otras autoras fracasan: diseñar un personaje masculino verosímil. Impostor por excelencia, paradigma de la amoralidad que odia el asesinato salvo que sea absolutamente necesario, Tom Ripley protagoniza una saga inolvidable: El talento de Ripley (1955), La máscara de Ripley (1970), El juego de Ripley (1974), Tras los pasos de Ripley (1980) y Ripley en peligro (1991). Entre los actores que lo han encarnado están Alain Delon y Dennis Hopper, Matt Damon y John Malkovich, sin duda el mejor.

Qué leer:
La saga de Tom Ripley (cinco novelas), El diario de Edith (novela, 1977), Pájaros a punto de volar y Una afición peligrosa (relato, 2002).

Janet Frame (1924-2004)

Casi desconocida en nuestro idioma aunque con un reconocimiento cada vez mayor a nivel mundial –en fechas recientes fue candidata al Premio Nobel de Literatura–, Janet Paterson Frame llevó una existencia silenciosa, alejada del ruido que suele campear en el medio intelectual.
Signada por la pobreza y la tragedia –un hermano fue epiléptico; dos hermanas murieron ahogadas–, la vida de esta narradora, poeta y ensayista neozelandesa dio un giro brusco en 1945, cuando por un colapso nervioso se le diagnosticó esquizofrenia y empezó un periplo por diversos hospitales psiquiátricos que incluyó electrochoques y la posibilidad de una lobotomía, cancelada gracias a que La laguna, su primer libro de cuentos, fue premiado en 1952. Esta experiencia es la base de la trilogía autobiográfica que Jane Campion filmó bajo el título Un ángel en mi mesa (1990).

Qué leer:
Hacia la isla (novela, 1982), Un ángel en mi mesa (novela, 1984) y El mensajero de la ciudad de los espejos (novela, 1985).

Rosario Castellanos (1925-1974)

Indudablemente una de las principales protagonistas de la vida cultural mexicana del siglo XX, Rosario Castellanos fue dueña de una versatilidad literaria que le permitió deambular con soltura por la narrativa, la poesía, el teatro, el ensayo, la crítica y el periodismo.
Nacida en la Ciudad de México, su infancia y pubertad transcurrieron no obstante en Chiapas, la tierra de sus antepasados que se volvería una presencia fundamental en su obra. Así lo constata la trilogía indígena integrada por Ciudad real, Oficio de tinieblas y Balún Canán, novela reeditada en múltiples ocasiones, traducida a varios idiomas y llevada al cine por Benito Alazraki en 1977. Editorialista de Excélsior, Castellanos fue una aguerrida defensora del feminismo en nuestro país; nombrada embajadora de México en Israel en 1971, murió en Tel Aviv debido a una descarga eléctrica.

Qué leer:
Balún Canán (novela, 1957), Poesía no eres tú. Obra poética 1948-1971 (poesía, 1972), Mujer que sabe latín… (ensayo, 1973).

Susan Sontag (1933-2004)

El estatus de icono cultural alcanzado por esta mujer orquesta oriunda de Nueva York queda ratificado en Gremlins 2 (1990), donde el líder de los duendecillos maléficos dice: “Sí, la civilización.
La convención de Ginebra, la música de cámara, Susan Sontag: queremos ser civilizados.” Novelista, ensayista, crítica, directora de escena y cineasta, Sontag puso su sagacidad al servicio de un activismo político que la mantuvo en el centro de la polémica y la condujo a montar Esperando a Godot –obra clave del teatro del absurdo– en pleno conflicto de los Balcanes en Sarajevo, ciudad a cuyos residentes ayudó y que en muestra de gratitud bautizará una calle con su nombre. En Contra la interpretación, libro capital, hay una frase que sintetiza su pensamiento: “Lo que ahora importa es recuperar nuestros sentidos. Debemos aprender a ver más, a oír más, a sentir más.”

Qué leer:
Contra la interpretación (ensayo, 1966), Bajo el signo de Saturno (ensayo, 1980), El amante del volcán (novela, 1992).

Elfriede Jelinek (1946)

Según el comunicado de prensa, la Academia Sueca otorgó el Premio Nobel de Literatura 2004 a esta narradora y dramaturga nacida en Mürzzuschlag, pequeña ciudad de la provincia austriaca de Estiria, “por el flujo musical de voces y contravoces patente en novelas y obras de teatro que con insólito fervor lingüístico revelan el absurdo de los clichés sociales y su poder subyugante”. Partidaria de una misantropía que le ha valido infinidad de críticas en su país, cuya “barbarie cultural” se ha empeñado en fustigar sin clemencia, Elfriede Jelinek se negó a asistir a la ceremonia de premiación, lo que alimentó el fuego de una controversia desatada por el fallo del jurado.
Lejos de los reflectores, sin pelos en la lengua, la escritora persiste en un análisis del resquebrajamiento humano que rinde frutos inquietantes en libros como La pianista, llevado al cine por Michael Haneke en 2001.

Qué leer:
Las amantes (novela, 1975), La pianista (novela, 1983), Deseo (novela, 1989).