Rancho Las Voces: 03/01/2017 - 04/01/2017

Teatro / Ciudad Juárez: Anuncian actividades por el Día Mundial del Teatro

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Cartel publicitario. (Foto: Archivo)

C iudad Juárez, Chihuahua. 24 de marzo de 2017. (RanchoNEWS).- Los próximos 26 y 27 de marzo conmemorarán el Día Mundial del Teatro en Ciudad Juárez. Informa Comunicación Social de la Subsecretaría de Cultura.

La puesta en escena de la obra Fuente Ovejuna será una de las actividades por la celebración del Día Mundial del Teatro, durante el 26 y 27 de marzo en el Centro Cultural Paso del Norte.

Daniel Miranda Cano, director de Desarrollo Cultural e Infraestructura de la Subsecretaría de Cultura en la Zona Norte, informó que el próximo domingo 26 de marzo se tendrán actividades desde las 12 del mediodía.

Las actividades continuarán el lunes 27 de marzo, oficialmente el Día Mundial del Teatro, por lo que se contará con la presencia de la primera actriz mexicana Luisa Huerta, dijo.

«Se le ha pedido a un artista a nivel internacional que haga una carta en conmemoración del Día Mundial del Teatro. Para el lunes 27 tendremos la presencia de Luisa Huerta, que forma parte del electo de la Compañía Mundial del Teatro», comentó.

Expuso que el lunes por la noche se presentará la obra Fuente Ovejuna y se hará lectura de la carta por el Día Mundial del Teatro, con la presencia del maestro Ernesto Ochoa, quien recientemente fue nombrado «Creador emérito», debido a su trayectoria como formador y teatrista.

«El teatro debería seguir siendo una fiesta porque es el reflejo que las sociedades tenemos para vernos a nosotros mismos. Queremos que no nomás sea nuestra fiesta sino que la comunidad también y se sume a este esfuerzo», añadió Miranda Cano.

Refirió que el domingo también se hará la presentación del documental por los 25 años de la Muestra Estatal de Teatro, en la Cineteca Nacional Juárez del Centro Cultural Paso del Norte.

El director de Desarrollo Cultural e Infraestructura de la Subsecretaría de Cultura en la Zona Norte señaló que este documental es parte de la muestra estatal de teatro que hay en Chihuahua, en el que se elige una obra ganadora y se reconoce el esfuerzo de actores que este año será en Ciudad Juárez.

Domingo 26 de marzo 2017

· 12:00 pm - Presentación de la obra: El rincón de los monstruos de Eduardo Díaz; Huitzilin, teatro de títeres, ambos en el Parque Central “Hermanos Escobar” poniente.

· 2:00 pm - Presentación de la obra: Viaje interrumpido de Marco Antonio García con el grupo de teatro Sigma, en la sala experimental Octavio Trías del Centro Cultural Paso del Norte.

· 6:00 pm - Presentación de la obra: Un mal día de Fianto Duri producciones, en la sala experimental “Octavio Trías” del Centro Cultural Paso del Norte.

· 7:30 pm - Presentación del documental: 25 años de la muestra estatal de teatro chihuahua

Lunes 27 de marzo 2017

12:00 pm – Plática con Enrique Singer, director de la Compañía Nacional de Teatro, y Luisa Huertas actriz de la compañía nacional de teatro y directora de CU voz, en la sala experimental “Octavio Trías” del Centro Cultural Paso del Norte.

8:00 pm - Presentación de la obra de teatro: Fuente Ovejuna, Telón de Arena, en la sala experimental “Octavio Trías”. La clausura del evento será con la lectura de la carta del Día Mundial del Teatro, tras finalizar la presentación de Fuente Ovejuna.


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Teatro / Ciudad Juárez: La UACJ invita a los festejos del Día Mundial del Teatro

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Cartel publicitario. (Foto: Archivo)

C iudad Juárez, Chihuahua. 23 de marzo de 2017. (RanchoNEWS).- La Universidad Autónoma de Ciudad Juárez invita a las actividades para conmemorar el Día Mundial del Teatro 2017.

Como parte de los festejos por el Día mundial del teatro, la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez invita a la conferencia Herramientas de la dramaturgia contemporánea por Hugo Wirth el lunes 27 de marzo a las 6:00 p.m. en el Mezanine del Centro Cultural de las Fronteras. Wirth es dramaturgo, director de escena, guionista, editor y periodista cultural, nacido en la Ciudad de México en 1981. Ha realizado estudios en arte dramático y dramaturgia con reconocidas personalidades de las artes escénicas, como José Sanchis Sinisterra, Marco Antonio de la Parra, Antonio Álamo, Raúl Quintanilla y David Olguín, entre otros. Su obra ha sido premiada en tres ocasiones a nivel nacional en categoría abierta, además de ser publicada y reeditada varias veces. Fundador y director de El manatí rosa, colectivo escénico, desde 2010. Es subdirector de Paso de gato. Ediciones y producciones escénicas, y editor de Paso de gato. Boletín mensual de teatro desde 2007. Ha sido becado por la Fundación para las Letras Mexicanas y por el Programa Jóvenes Creadores del FONCA. También por el Goethe Institut para llevar a cabo una residencia en Alemania. Cursó el Diplomado Nacional de Estudios en Dramaturgia del INBA y fue relator de la misma en su segunda edición. Es docente de Composición Dramática y Teatro en la Escuela de Escritores de la Sociedad General de Escritores de México (SOGEM).

Continuando con la celebración, el sábado 01 y domingo 02 de abril en el Teatro Gracia Pasquel a las 7:00 p.m. se presentará la obra invitada Las penas saben nadar de Abelardo Estorino, dirección de Marcial Salinas y con la actuación de Sandra Muñoz. Este texto nos presenta a una actriz que irrumpe en un festival de monólogos, al que no se ha inscrito, para presentar La voz humana de Jean Cocteau. Mientras se prepara, narra sus frustrantes experiencias en el medio teatral, los problemas por los que tuvo que pasar para lograr su vocación, sus sueños no cumplidos, sus fallidas relaciones amorosas, la soledad en la que vive, su fracaso como actriz y la falta de valor para aceptar sus decisiones.

Terminamos con la puesta en escena El amor es un francotirador, por el grupo Universitario de Teatro bajo la dirección de César Cabrera. La obra es una ruleta rusa de suicidas enamorados; la organizadora del juego es una niña de once años y hay seis jugadores como las seis balas del revólver (el tímido, la belleza, el boxeador, la chica del campo, el Don Juan, la stripper). Y además, una mini banda de rock que toca durante el juego. Es un álbum de biografías con confesiones, canciones, concursos de llanto, besos, peleas de box, reconstrucciones de sueños, coreografías. Como un sueño que se repite siempre igual pero con variaciones. Este espectáculo teatral es una adaptación de un texto de la dramaturga argentina Lola Arias. Sábado 08 y domingo 09 de abril a las 7:00 p.m. en el Centro Cultural de las Fronteras


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Cine / España: Martin Scorsese patrocina un ciclo de obras maestras polacas

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Ewa Krzyzewska y Zbigniew Cybulski, en un fotograma de Cenizas y diamantes, de Andrzej Wajda. (Foto: Archivo)

C iudad Juárez, Chihuahua. 23 de marzo de 2017. (RanchoNEWS).-Dice la leyenda que en los años ochenta, cuando no existía Internet ni comunicación digital (sí, eso ocurría), el estadounidense Martin Scorsese y el francés Bertrand Tavernier, directores de cine, íntimos amigos, estudiosos y tan cinéfilos como cinéfagos, se enviaban películas en VHS en los vuelos París-Nueva York. En realidad, la leyenda dice que aprovechaban el Concorde, pero eso entraría en la categoría de mito. Gregorio Belinchón reporta para El País.

Lo que sí es cierto es que la pasión de Scorsese por el cine no conoce límites: todo lo ha visto y todo lo conoce. De ahí que en 1990 creara The Film Foundation, organización para preservar y exhibir cine clásico, la más importante del mundo en esa labor. Desde su creación, ya han restaurado más de 750 películas, además de dar charlas y proyecciones a estudiantes.

Su labor no se circunscribe al cine estadounidense y europeo occidental. La división World Cinema Project, de The Film Foundation, lleva restaurados 28 títulos procedentes de África, Asia, Europa del Este, Centro y Sudamérica, Asia y Oriente Medio: se pueden alquilar en su web para proyecciones por todo el mundo. Su última iniciativa, crear African Film Heritage Project junto a la federación de cineastas africanos: ya hay seleccionadas 50 películas con las que empezarán a trabajar.

Puertas y patrocinios

Todo, bajo el paraguas de Scorsese, lo que abre muchas puertas y logra un montón de patrocinios. Y eso fue lo que pasó a inicios de diciembre de 2011, cuando el neoyorquino viajó a Polonia a recibir el doctorado honoris causa de la Escuela Nacional de Cine de Lódz, cuna de la hornada de grandes directores polacos de los cincuenta y sesenta, agrupados bajo la denominación de Escuela Polaca o el cine de la inquietud moral: Jerzy Skolimowski, Roman Polanski, Krzysztof Kieslowski, Krzysztof Zanussi, Andrzej Wajda o Andrzej Munk. Fue una explosión de talento que aún hoy asombra a Scorsese. De ahí que el cineasta fuera encantado a Lódz, invitado por Wajda. Y allí se reunió con Jedrzej Sablinski, experto en digitalización cinematográfica de la empresa Kino RP, que estaba realizando esa labor de forma privada. En aquel momento ya llevaban 70 filmes restaurados —hoy han sobrepasado los 120— y de esos, Scorsese escogió 21 (después añadió tres más) que bajo su amparo se estrenaron en el Lincoln Center en Nueva York en 2014, y tras su éxito viajaron a varios países angloparlantes.

Ayer en la Academia de Cine, Sablinski y Zanussi, como restaurador y homenajeado, introdujeron Martin Scorsese presenta: obras maestras del cine polaco, que se verá en Madrid, Córdoba, Barcelona, Oviedo y Valencia. «Tuvimos mucha suerte con que Scorsese apoyara nuestra iniciativa», cuenta Sablinski, que en España estará representada por nueve obras maestras como Cenizas y diamantes y La tierra prometida, de Wajda; El azar y No matarás, de Kieslowski, o Constans, de Zanussi. Como dice Scorsese en el vídeo de presentación, «son películas comprometidas socialmente, con una responsabilidad poética». Y continúa: «Cada filme encarna lo que Wajda ha llamado ‘la descarada libertad creativa en el cine’. Son películas [...] cuya complejidad hace que las descubramos una y otra vez. Sus historias me afectaron profundamente».

Sablisnki confiesa que la primera película que restauraron en 2007, The Hourglass Sanatorium (1973) de Wojciech J. Has, tuvo ocho espectadores en su estreno. «Con Scorsese todo cambió. Es un sello que significa mucho». Como apuntaba el ex director de la Seminci Fernando Lara en el acto, «ojalá hubiera algo así en el cine español, patrocinado o no por Scorsese».


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Literatura / Entrevista a John Banville

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El escritor regresa a las librerías con lo nuevo de Benjamin Black, su alter ego «noir». En Las sombras de Quirke (Alfaguara), la reflexiva prosa de Banville mantiene su idilio con el género al servicio de una trama articulada en torno a secretos del pasado. (Foto: Archivo)

C iudad Juárez, Chihuahua. 24 de marzo de 2017. (RanchoNEWS).- Mesurado a la par que contundente en sus opiniones, una ancha sonrisa y una copa de vino blanco son las armas con las que John Banville (Wexford, Irlanda, 1945) afronta las entrevistas. Alabada de sobra su prosa, ante la que empalidecen los calificativos, y ya desenmascarado su desdoblamiento de personalidad a la hora de ser «el artesano» Benjamin Black, el escritor alterna entre uno y otro a la hora de responder a cuestiones sobre la literatura, el pasado, el papel histórico de la Iglesia o la Irlanda de ayer y de hoy. Temas, muy al hilo de la última novela del seudónimo banvilliano, Las sombras de Quirke, una nueva profundización en el castigado personaje del forense, cuyo pasado volverá a buscarle envuelta en una antigua trama criminal y personal de la que parece no poder escapar. Black y Banville en estado puro, aunque el Premio Príncipe de Asturias reconoce en el fondo no ser ninguno de los dos. Andrés Seoane lo entrevista para El Cultural

Asegura que al levantarse de la silla ya no es el escritor que escribe los libros, ¿con quién hablo entonces?

Sí, es cierto. El escritor no existe a no ser que esté sentado en mi escritorio. Cuando me levanto, el John Banville escritor deja de existir y me convierto en un ciudadano, en un padre, en un esposo, en todo lo común. Es un negocio muy extraño el del escritor. Al menos una vez al día me detengo y me pregunto por qué estoy haciendo algo tan ridículo, soy un adulto escribiendo cuentos e historias. Pero llegados a este punto de la vida ya no puedo hacer otra cosa.

Ha dicho que le gustaría no haber revelado que es Benjamin Black, ¿realmente no cree que le delatan aspectos de la escritura como la trama cuidada o la profundización en los personajes?

¿Crees que la gente habría sabido que era yo? Quizás es que Black está empezando a contaminarse por Banville. Tenía que haber dicho que no era yo, me hubiera gustado ver qué pasaba. Hay una escritora de novela negra en Irlanda, Tara Flynn, que no concede muchas entrevistas, y un amigo ha lanzado el rumor de que soy yo.

Le gustaría escribir una novela negra sin crimen. En esta entrega, la trama resulta un poco secundaria frente al desarrollo del personaje de Quirke, ¿cada vez se acerca más a este objetivo?

En En busca de April, el personaje principal, April, se supone que ha sido asesinada, pero no encuentran su cuerpo, así que un día voy a traerla de nuevo a una novela de Black, lo que quiere decir que habré logrado este objetivo retrospectivamente, una novela de crimen sin crimen (sonríe). Hay una cita de Raymond Chandler que dice: «No me importa quién mató a quién, lo importante es el estilo». En uno de mis libros no supe quién era el asesino hasta la penúltima página, pero no me importaba tampoco. No creo que la gente lea novela negra por el propio crimen, sino por el placer de que alguien les cuente una historia, para vivir a través de sus personajes y, en algunos casos, como el de Chandler, por la belleza de la escritura.

¿Cuánto hay de nostalgia en esa vuelta a la Irlanda de los años 50, a esa Irlanda de su infancia?

Hay mucho de eso, sí. Todos estos libros tienen lugar a mediados de los 50, cuando yo tenía unos 10 años. Cuando empecé a escribir estos libros era muy entretenido para mí volver a aquella época y ver cuánto era capaz de recordar. Es extraordinario lo que podemos recordar si realmente nos concentramos. Pero también tuve que hacer un pacto conmigo mismo de que nunca daría a mis personajes el beneficio de mi ansiedad, de mi conocimiento del hoy. En otras palabras, la gente de aquella época no sabía lo que iba a ocurrirle al mundo, y es muy difícil escribir sobre personas que no saben que va a haber teléfonos móviles, que la Iglesia Católica va a perder su poder. Es difícil, pero técnicamente es muy interesante. No me gustan los escritores que no se preocupan de esto. Hace poco leí una novela ambientada a finales del siglo XIX en la que un personaje decía «What's not to like?», una expresión que nadie usaba entonces, que es de los últimos años. Quise escribir al autor y decirle: "eres estúpido o qué, nadie decía eso en aquella época". Esa especie de dejadez no me gusta.

Hablaba del pasado porque en la novela su pasado planea sobre Quirke una vez más, ¿nunca podemos escapar de él?

El pasado es lo que nos ha hecho lo que somos. Estamos sobre una montaña que crece cada vez más y más alto a medida que acumulamos experiencias vitales. Es de dónde venimos y todo lo que sabemos, porque no podemos conocer el futuro y el presente no existe. ¿Qué es el presente? Es ahora, ahora, ahora... siempre vivimos en el pasado. Pero también estoy convencido de que en realidad no recordamos, sino que imaginamos el pasado. Y los neurocientíficos por fin están de acuerdo conmigo en algo. La teoría actual de los recuerdos asegura que no registramos eventos, lo que hacemos es crear una especie de modelo de los eventos que es lo que llevamos con nosotros. Vivimos totalmente en el pasado. Lleva un tiempo infinitésimamente pequeño que mis ojos se encuentren con tus ojos, ambos somos ya un pasado para el otro. Un pensamiento extraño, ¿no?

Pecados, tabaco y alcohol, un gran marco para la novela negra, ¿qué queda hoy de esa Irlanda?

Sin lugar a dudas, el alcohol. Seguimos bebiendo a gran ritmo. Hay una película de Maryl Streep en la que acusa a su madre de ser una alcohólica, y ella le responde: «no soy alcohólica, bebo como un irlandés». La gente en Irlanda lo entendió claramente. No somos alcohólicos, simplemente bebemos mucho. Una amiga mía italiana estaba en Dublín escribiendo para una revista de viajes y me decía: «he descubierto algo, el alcohol para los irlandeses es como el sol para la gente del sur». Y tiene toda la razón. Vosotros os levantáis por la mañana y hay sol, y nosotros nos levantamos, tomamos algo de beber y entonces ya está todo bien, igual que el sol.

¿Pero, por ejemplo, la Iglesia mantiene ese peso social?

El poder de la Iglesia ha desaparecido. Puede que vuelva si todos estos «virus» que van a destruir el mundo se manifiestan, pero nunca volverá a tener el tipo de poder de cuando yo era niño. Su poder era absoluto, y no exagero, ningún político lo retaba. Cuando era niño los curas eran como príncipes, podían hacer lo que quisieran y todos tenían amantes o novios. Las peor paradas eran las monjas, que estaban recluidas y se volvían locas. Ahora miro hacia atrás y me cuesta creerlo.

¿Tras estos cambios profundos, cómo es vivir en esta Irlanda actual?

En Irlanda vivo en un exilio interior. Mi mujer es americana y vivíamos en Londres, pero nos mudamos a Irlanda en los 60 para estar un par de años. Y hasta hoy. Me gusta, me encanta el clima, es perfecto, nunca hace demasiado calor ni demasiado frío, tenemos esa especie de luz plateada preciosa. Y podemos vivir fuera del sistema. No hemos bautizado a nuestros hijos, nuestros amigos no son religiosos, así que vivimos en una especie de capullo. Irlanda es un país bueno para vivir si te mantienes fuera del sistema, si ignoras a la Iglesia y no te interesa la política. Es un país muy bonito para criar niños, porque es seguro. Si ahora fuera joven me iría a vivir a Australia, pero sin duda no me quedaría en Irlanda. De hecho tengo una mejor reputación en España que en Irlanda.

Precisamente en la Irlanda que retrata existen muchos puntos en común con la España de entonces, donde también hubo multitud de, por ejemplo, casos de bebés robados, ¿cree que es algo común al mundo católico?

Esa es la razón por la que estos libros son tan populares y famosos aquí. Los españoles detectan ecos de su propia historia. Aunque quizá aquí la Iglesia no llegó a tener tanto poder. En las zonas rurales de Irlanda las iglesias están incluso hoy llenas de gente, lo que me parece extraordinario. La iglesia católica siempre fue muy inteligente, escudándose en que un papa malo no hace una iglesia mala. Y también con todo eso de cultivar el perdón. Hagas lo que hagas siempre puedes ser perdonado, es maravilloso. A quién se le ocurrió esto era un genio, San Pablo o quien fuera. Este genio increíble que montó todo este tinglado del cristianismo. Nietzsche decía: «solo ha habido un cristiano, y se murió en la cruz».

Dice Colm Tóibín que Irlanda exporta escritores igual que otros países estrellas de rock. ¿Es duro, una presión extra, ser escritor en Irlanda?

Sí, es muy difícil tener tantos gigantes detrás de ti, que yo comparo con las grandes estatuas del este de Irlanda. Son enormes y tú eres muy pequeñito. Pero también es un regalo tener esta tradición tan maravillosa. Es algo de lo que podemos estar orgullosos en Irlanda, nuestra tradición literaria. Qué bien que estoy diciendo esto, porque la embajada lo va a leer y no me puedo meter en problemas otra vez. Me metí en un gran lío en una ocasión en que, tras uno de estos escándalos de abuso infantil, el New York Times me pidió que escribiera un artículo, que empecé diciendo: «todo el mundo lo sabía, todos sabíamos lo que estaba pasando», y al gobierno no le gustó nada esto. Criticar Irlanda dentro de Irlanda está aceptado, pero fuera no. Por eso soy un exiliado interno.

Toca una pregunta espinosa. ¿La concesión del Nobel a un anglosajón le aleja de las quinielas?

No tengo ni idea de cómo lo hacen. Es una de las pocas organizaciones del mundo cuyo funcionamiento es absolutamente secreto. Nadie sabe nunca que es lo que va a pasar. Yo les admiro por este secretismo. Si se diera el Premio Nobel en Irlanda todo el mundo lo sabría mucho antes. Tan pronto se diera todo el mundo sabría ya quien será el ganador del siguiente año. Uno de mis planes para una novela negra trataba sobre un escritor que sonaba como uno de los diez finalistas del Nobel, y viaja por el mundo matando a los otros nueve. Pero al final el premio se lo lleva alguien de quien no se ha oído hablar nunca, así que todas las muertes han sido en vano. Quizás la escriba algún día.

Para terminar, una de política. Dentro de la debacle que supone el Brexit, ¿puede significar, como ya se comenta, la reunificación de Irlanda?

Puede ser que se unifique Irlanda, pero habrá mucha gente en el Norte quizás inicie una guerra de la misma forma que lo hizo el IRA, porque hay quien está comprometido con su pertenencia al Reino Unido. Aunque el IRA suponía que el norte quería ser parte de Irlanda, en realidad fue una guerra relacionada con territorio y poder, no con esa idea. En realidad nadie del IRA se preocupaba de la unificación, tal y como vimos cuando terminó la guerra y les permitieron robar más de 25 millones de libras del banco. En Bulgaria hay una zona turística en la costa del mar negro llena de irlandeses con casas de vacaciones... Creo que sería algo positivo porque lo que perdimos en la división del país fue una voz protestante del norte, una voz muy fuerte y muy protestante que hubiera atemperado el catolicismo exacerbado. Lo que deberíamos hacer es tener una Irlanda unida con la capital en Belfast, como decía Roger Casement.


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Noticias / México: Recuperan manuscritos de Carvajal; narran su vida en la Nueva España

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Los manuscritos datan de finales del siglo XVI y son Las memorias de Luis de Carvajal. (Foto: Archivo)

C iudad Juárez, Chihuahua. 24 de marzo de 2017. (RanchoNEWS).- El próximo 4 de abril se expondrán en el Museo Memoria y Tolerancia tres manuscritos novohispanos que fueron robados del Archivo General de la Nación (AGN) hace 85 años y que el año pasado el gobierno mexicano inició la negociación para recuperar dicho patrimonio. Estos manuscritos fueron escritos a finales del siglo XVI por Luis de Carvajal, quien narra su vida en la Nueva España y su devoción al judaísmo, creencia por la cual fue sentenciado a muerte por la Santa Inquisición. Reyna Paz Avendaño reporta para Crónica. 

«En 2016 se acercó al consulado de México en Nueva York, el filántropo Leonard L. Milberg, quien dio aviso de que estaban por subastarse en la librería y casa de subastas Swan (por 75 mil dólares) estos tres documentos», explicó Luis Cacho, encargado de asuntos Jurídicos de la Secretaría de Cultura federal.

Cacho también destacó que este coleccionista estadunidense fue quien realizó la donación de los documentos, tras la compra fuera de subasta y con la condición de que antes de ser regresados a México, éstos se exhibieran en el Museo de la Sociedad Histórica de Nueva York.

Fue así que el gobierno mexicano recibió la donación a través de un acta de entrega-recepción, el pasado 21 de marzo en la Cancillería en la Ciudad de México y que en palabras del investigador Baltazar Brito, son documentos que forman parte de los juicios inquisitoriales más importantes en los 300 años de vida novohispana, ya que además de Luis de Carvajal, otras 120 personas fueron condenadas a la hoguera, sólo por tener ascendencia judía.

¿Quién y cómo fueron robados estos escritos? y ¿qué contienen?, son preguntas que durante el anuncio de la recuperación, Diego Prieto Hernández, director del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), respondió.

«En junio 1932 Jacobo Nachbin, quien trabajaba en la Northwestern University, en Illinois, visitó nuestro país para dictar algunas conferencias de historia en la Universidad Nacional Autónoma de México y por recomendación de autoridades mexicanas, Nachbin acudió al Archivo General de la Nación (AGN) a revisar los expedientes de la Santa Inquisición, en especial, los procesos de la familia Carvajal. Pero una persona del archivo se percató de que al volumen concerniente a Luis de Carvajal le faltaban algunos documentos», dijo.

Los faltantes eran las cartas que escribió Carvajal a sus familiares mientras estaban en prisión, una copia de los diez mandamientos, así como un cuadernillo con letra muy pequeña en donde Luis de Carvajal, o El Mozo, consignó los hechos de su vida.

«Lo anterior motivó a que Nachbin fuera presentado como sospechoso ante las autoridades judiciales en nuestro país. Sin embargo, después de varias deliberaciones y con el apoyo del embajador de Brasil en México, Nachbin fue puesto en libertad. Tiempo después se supo del paradero de unas cartas sustraídas: en el servicio postal de Nueva York, pero al no ser recibidas por su destinatario, fueron devueltas a México y restituidas al AGN, pero los manuscritos no fueron recuperados», relató Prieto Hernández.

Fue hasta el año pasado cuando Leonard L. Milberg dio aviso sobre la ubicación de los documentos, y a Nachbin no se le procesó porque en 1938 se instaló en París, pero fue llevado a un campo de concentración nazi, «en donde al parecer murió».

Manuscritos 

Uno de los tres manuscritos recuperados se titula Las memorias de Luis de Carvajal y es un pequeño cuadernillo elaborado en papel de trapo de 9 centímetros de ancho por 11.5 centímetros de largo, de 46 páginas en donde el judío escribe su historia desde que salió de Europa hasta su llegada a la Nueva España, la vida de su familia en Veracruz y los momentos antes de ser apresado y quemado en la hoguera por la Santa Inquisición.

Desde el punto de vista literario, ese documento, precisó el responsable del peritaje Baltazar Brito, se puede considerar uno de los primeros textos judíos en América Latina. Los otros dos textos, dijo, son de orden religioso: Lex Adonai o La ley de Dios y El modo de adorar a Dios y el ejercicio devotísimo de oración.

La ley de Dios está compuesto de cuatro hojas en latín remarcadas con letras de oro, mide 11 centímetros de ancho por 9.8 centímetros de largo; y el segundo tiene 24 páginas, de 9 por 11.5 centímetros y es un preámbulo de la oración que incluye rezos del Antiguo Testamento. Mientras estuvo en prisión, Carvajal guardaba los tres pequeños libros en su sombrero.

¿Cómo fue el peritaje para revisar la autenticidad de los manuscritos?

Visitamos el manuscrito en Nueva York, en donde comprobamos que el papel y la tinta correspondían a la época, pero principalmente hay dos aspectos: la comparación de la caligrafía del personaje, porque tenemos en AGN una serie de documentos elaborados por él, entonces comparamos la letra y son iguales.

«El otro aspecto es histórico porque en el proceso que se le hizo a Carvajal, los inquisidores escriben: ‘Y siéndole mostrado unos libritos, dijo que son suyos’. Carvajal los reconoce por el tamaño y contenido, entonces el conjunto de estas pruebas nos permite determinar que es un manuscrito original y no una copia como se creía».

➣ Los tres manuscritos serán expuestos de forma temporal con la muestra El retorno a México. El manuscrito Carvajal, a partir del 4 de abril en el Museo Memoria y Tolerancia, ubicado Avenida Juárez 8, Centro Histórico de la Ciudad de México.


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Arqueología / México: Un grupo de arqueólogos halla en México las huellas de la primera democracia de América

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Tecoaque, una de las zonas arqueológicas de Tlaxcala. (Foto: CUARTOSCURO)

C iudad Juárez, Chihuahua. 23 de marzo de 2017. (RanchoNEWS).- Puede que los orígenes de la democracia no fueran un fenómeno exclusivamente europeo, que del otro lado del Atlántico, mucho antes de la conquista española, una ciudad mexicana se organizara de un modo colectivo. Un grupo de científicos ha encontrado en Tlaxcala (México) los restos arqueológicos de una sociedad que no se regía por líderes absolutistas, que heredaban el poder desde la cuna. Según un artículo publicado por la revista Science, en este lugar, quienes querían ser gobernantes debían pasar un duro rito de iniciación que ameritara el cargo que iban a despempeñar. Y los habitantes, que financiaban la comunidad con sus impuestos, tenían la capacidad de exigirle cuentas. Reporta E. R. para El País

La ciudad, construida en alrededor del año 1250, se encuentra cerca de la actual Tlaxcala (centro del país), capital del Estado que lleva su nombre. Y no se parece en nada a la mayoría de ciudades mesoamericanas que se habían encontrado antes. El artículo explica que aquellas se centraban, como Tenochtitlán (hoy la capital de México), en un núcleo monumental de pirámides y plazas. En la tlaxcalteca, sin embargo, las plazas se dispersaron por todos los barrios, sin centro claro o jerarquía. El arqueólogo a cargo del proyecto, Lane Fargher, cree que el senado de la localidad se encontaba en un edificio que él descubrió a las afueras. Allí alrededor de 100 personas tomaban decisiones clave en las esferas militar y económica.

Fargher, que trabaja en el instituto de investigación Cinvestav en Mérida (México) y ha excavado en la zona desde 2007, ha descubierto a través del estudio del urbanismo un tipo de sociedad que muchos arqueólogos jamás creyeron que se iba a encontrar en América: una república. «Hace 20 o 25 años, nadie habría aceptado que se organizó de esta manera», señala Fargher en una entrevista a Science.

Para convertirse en miembros del senado, los candidatos tenían que someterse a unas duras pruebas que fueron descritas por un sacerdote español que visitó Tlaxcala en el siglo XVI. Según el texto, los que aspiraban a formar parte de la vida política de la ciudad solían ser soldados que venían de la guerra y el primer paso de iniciación consistía en presentarse desnudos en medio de una plaza abucheados y golpeados por una multitud. Si pasaban a la segunda fase, debían permanecer hasta dos años en un templo, donde bajo la instrucción de los sacerdotes, aprendían el código moral y legal de la ciudad. Pero esta formación incluía además continuos flagelos y torturas para demostrar que eran aptos para gobernar. Después llegaría su recomensa, al salir formarían parte del grupo de senadores.

Los científicos reconocen que esta sociedad no se trataba de una democracia plena, pero sí aseguran que se regía por un poder compartido o colectivo, donde la economía se apoyaba en los impuestos internos y, según sus investigaciones, cualquiera podría convertirse en líder. Los arqueólogos señalan que los espacios públicos predominaban sobre los ostentosos palacios, se hacía hincapié en la producción local en detrimento de las importaciones y afirman que la brecha entre las élites y la gente común era mucho más reducida que en las demás civilizaciones de la época. También reconocen que este sistema autárquico y colectivo se vio impulsado también al bloqueo comercial que le impusieron los mexicas, cuya capital se encontraba a 100 kilómetros de Tlaxcala.

La ciudad prehispánica de Tlaxcala no es el único lugar de México donde se ha encontrado un modelo de sociedad alejado al de un Gobierno déspota. Los científicos destacan el caso de los restos arqueológicos de Monte Albán, capital de los zapotecas en Oaxaca (entre el año 500 a.C. y el 800 d.C) donde no se encontraron representaciones ostentosas de gobernantes, tan comunes en el arte olmeca y en el maya clásico. También la zona se encuentra desprovista de palacios y tumbas reales. Los símbolos de autoridad estaban más asociados a dioses y el cosmos que a individuos particulares. «Durante mucho tiempo dentro de la arqueología buscábamos pistas de algún rey», cuenta el investigador Richard Blanton a Sience. Ahora los investigadores tienen una nueva teoría para dar sentido a las sociedades de América que se regían de una forma diferente.


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Cine / México: «Tenemos la carne» de Emiliano Rocha Minter

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Fotograma de Tenemos la carne. (Foto: Archivo)

C iudad Juárez, Chihuahua. 24 de marzo de 2017. (RanchoNEWS).- Todos los periodistas querían ver la película que Alfonso Cuarón, Carlos Reygadas y Alejandro González Iñárritu habían respaldado con vehemencia. Todos querían ver la «audaz» ópera prima de Emiliano Rocha Minter, la que había repugnado a los espectadores del festival de Sitges rompiendo el récord de deserciones en la fiesta española de los filmes de terror. Era un morbo extraño. Algunos recomendaban, incluso, no comer mucho antes de verla. Lo cierto es que cuando terminó la proyección los asistentes a la función de prensa no sabían qué decir. Escribe Elías Camhaji para El País.

Tenemos la carne es visualmente potente y trasgresora. Asesinatos, violaciones, incesto, canibalismo, necrofilia… la película pone al espectador de frente a una realidad que nadie quiere ver. Es el indigente que grita groserías y camina desnudo y sucio por la calle. Es el fetichista que se encierra a masturbarse y ver pornografía. Es el degenerado que encuentra un rincón en la web profunda para hablar y hacer chistes sobre los crímenes más viscerales e inconfesables.

En el discurso, la invitación a explorar ese lado oscuro es sumamente innovadora, algo que no suele hacerse a menudo en el cine mexicano, estereotípicamente acaparado por películas devotas al costumbrismo contemporáneo. En el discurso, que un cineasta de 25 años se atreva y consiga llevar a la pantalla una cinta así es prodigioso y envidiable para el resto de los millennials o para quien haya soñado con hacer cine. En el discurso, que una propuesta consiga producir repulsión, asco y sensaciones tan poderosas en el espectador es refrescante y provocativo. El problema es que no hay discurso. No, no se esperaba una reflexión súper profunda ni un mensaje que reivindicara un atentado contra «la moral y las buenas costumbres». El problema es que no la entendimos y casi nadie pudo admitirlo.

Lo que aquellos espectadores buscaban en aquella sala de cine sin encontrarlo era un poco de sinceridad sin pretensiones. El productor, el fotógrafo, el director y dos miembros del elenco entraron a la rueda de prensa en la Ciudad de México y miraron a las cámaras con la sonrisa de un niño que acaba de cometer una travesura. «Había sido una experiencia muy bonita», «es como un cuento de hadas de Disney», «es el reflejo de la generación que creció en el TLCAN», «tiene mucho de Cantinflas», «Sitges había sido un trauma bonito», fueron algunas cosas que dijeron a los periodistas.

Las respuestas se sucedían como frases huecas hasta que las preguntas se agotaron. Rocha Minter admitía que antes de ver a los medios le habían pedido que se lo tomara en serio. Tal vez había que abonar a la figura del enfant terrible, del genio loco. Como si alguien gritara frenéticamente en el fondo de la sala: «¡Haz lo tuyo, di lo tuyo!». Esa era una posibilidad. La otra era reconocer que se quería hacer una película gore sin más.

Tenemos la carne deja impresiones difíciles de olvidar. Los monólogos sombriós de Noé Hernández, en una excelente interpretación en el papel de Mariano, el indigente-gurú, sacan a flote la trama en tiempos confusos, inconexos o francamente sin sentido. La cinta explora facetas carnales y descarnadas de los seres humanos a través de los linderos claustrofóbicos del erotismo y del gusto por la carne o las parafilias más ocultas al compás de música clásica y pop de los sesenta. «El hecho de que llegue a las salas de cine comercial es un acto terrorista», dijo Rocha Minter. Habrá que ver si la gente paga su entrada.


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Fotografía / México: Difunden la riqueza de las imágenes resguardadas por la Fototeca Nacional

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Ferrocarril mexicano por Orizaba (Orizaba Mexican R.R.), ca. 1908, placa seca de gelatina, Fondo: C.B. Waite/ W. Scott, autor: Winfield Scott, fotografía incluida en el libro Imágenes en el tiempo y en la exposición del mismo nombre montada en el Museo Nacional de las Culturas, en el Centro Histórico. Se trata de un recorrido en blanco y negro por la historia nacional, mediante unos 300 trabajos en plata sobre gelatina, seleccionados de un universo de casi un millón. (Foto: Secretaría de Cultura federal/ INAH/ Sinafo)

C iudad Juárez, Chihuahua. 24 de marzo de 2017. (RanchoNEWS).- Un viaje al pasado en blanco y negro gracias a la magia de la plata sobre gelatina es abierto entre páginas que resguardan casi 300 fotografías con las que la Fototeca Nacional celebra su 40 aniversario. Alondra Flores Soto reporta para La Jornada.

Son Imágenes en el tiempo, libro que se presentó el pasado miércoles en el Museo Nacional de las Culturas, donde a la par se inauguró una exposición homónima para mostrar un fragmento de ese acervo.

Un camino de madera se extiende hacia un horizonte acuoso, como una invitación a sumergirse entre aguas sepias. La fotografía del muelle a orillas del lago de Pátzcuaro, en Michoacán, ilustra la portada del libro que invita a conocer el paisaje, la cultura y la historia de México que ha quedado impresa por la lente de los fotógrafos, de 1847 a la época actual.

Referente de la historia nacional

Durante la presentación la tarde del miércoles, Diego Prieto Hernández, titular del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), dijo que el compendio de imágenes celebra cuatro décadas de labor, desde que fue creada la Fototeca Nacional, en noviembre de 1976, y constituye un balance creativo.

La institución se inició con el Archivo Casasola como primer acervo y hoy posee 43 colecciones y más de 900 mil registros fotográficos, que abarcan de 1847 a la actualidad. La labor continua es de catalogación, conservación, difusión, servicios de consulta y modernización tecnológica del patrimonio visual de nuestro país, la memoria histórica en imágenes.

«El 40 aniversario de la Fototeca Nacional que celebramos desde el año pasado nos brinda la oportunidad de valorar la fotografía como referente fundamental de la historia nacional», explicó el funcionario.

Acompañado de Susana Casarín, responsable de la edición, y de Juan Carlos Valdez Marín, director del Sistema Nacional de Fototecas, detalló que la publicación del INAH emerge de un esfuerzo colectivo que comenzó hace un año, como parte de los festejos.

«No es un libro que hable de la historia de la fototeca. No habla de las colecciones propiamente, ni mucho menos de los 2 mil 700 autores registrados en el acervo. Es un libro de divulgación que desea transmitir a un público amplio la riqueza de las imágenes que se resguardan».

Texto e imagen: sinergia plena

Retrato, Arqueología, Arquitectura, Movimientos sociales, Vida cotidiana, Paisaje y La fotografía contemporánea son los siete ejes temáticos de estos casi tres centenares de imágenes, seleccionadas de un universo de casi un millón, que están acompañadas de textos de especialistas como Rosa Casanova, Antonio Saborit, Salvador Rueda, Arturo Balandrano y Julieta García, además de un prefacio de Rafael Tovar y de Teresa (1954-2016). «El texto y la imagen crean un sinergia plena».

Un aguador cargado de cántaros de barro, es de los primeros que recibe al visitante en la sala del museo ubicado en Moneda 13, Centro Histórico. La fotografía de 1890, de la colección Étnico, es una de las 25 piezas seleccionadas para ser impresas en formato amplio y mostrar al público estas imágenes en el tiempo.

Más adelante, Diego Rivera marcha contundente escoltado por activistas y banderas del Partido Comunista Mexicano. Se trata del cortejo fúnebre del revolucionario cubano Julio Antonio Mella, registrado por Agustín Víctor Casasola en 1929. Chichen Itzá o las aguas de la calzada de La Viga son parte de este viaje, con algunas imágenes más contemporáneas, como las de Carlos Jurado.

Las vías del ferrocarril se abren paso entre los montes, mientras el Pico de Orizaba emerge imponente, nevado. Así como la pareja que avanza sobre las vías, el público lo hace por una historia escrita con imágenes.


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Ciencia y Salud / Ciudad Juárez: Invitan a la charla «¿Cómo hacer que tu perro no tenga vida de perro?»

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Cartel publicitario (Foto: Archivo)

C iudad Juárez, Chihuahua. 24 de marzo de 2017. (RanchoNEWS).- La Dirección General de Difusión Cultural y Divulgación Científica, por medio de la Subdirección de Arte y Cultura, en coordinación con la Academia Mexicana de Ciencias y el Espacio Interactivo La Rodadora, invitan al público en general a la charla ¿Cómo hacer que tu perro no tenga vida de perro? a cargo del MVZ Nabor Larios Magdaleno

Continuando con el ciclo febrero - junio 2017 y en el marco del 10° aniversario del Programa de Divulgación Científica Sábados en la Ciencia AMC – UACJ. La cita es este próximo sábado 01 de abril a las 13:30 horas, en la Sala 3D del Espacio Interactivo La Rodadora. Entrada gratuita. 

Sobre el MVZ Nabor Larios Magdaleno: es Médico Veterinario Zootecnista y Maestro en Ciencias y Tecnologías Agrícolas, Pecuarias y de los Alimentos por la Universidad Autónoma de Aguascalientes. Cuenta con dos diplomados en Medicina y Cirugía de perros y gatos (UNAM) y Traumatología y ortopedia en perros y gatos (CEAMVET). Actualmente es profesor en la Universidad Autónoma de Aguascalientes impartiendo diferentes materias en la licenciatura de Médico Veterinario Zootecnista.

Resumen de la charla ¿Cómo hacer que tu perro no tenga vida de perro?: Es una plática donde se manejan temas relacionados con el cuidado y bienestar de los perros y gatos en casa. Su alimentación, la comida que le puede hacer daño y porqué, las diferentes opciones que hay de alimentos en el mercado, etc. Las vacunas y las enfermedades también es un tema que se maneja. Su alojamiento, dónde debe de vivir y porque, si es bueno el patio, la azotea, el jardín, etc. Así como los principios de bienestar animal y los usos que tienen los perros para ayudar a los seres humanos. Todo esto en un lenguaje cómodo para los niños y sus papás, así como resolver las preguntas generadas durante la charla. Es de un tiempo aproximado de 40 minutos a 1 hora dependiendo de la cantidad de preguntas.


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Música / Ciudad Juárez: «Música francesa» la Orquesta Sinfónica de la UACJ con el solista Xiaoping Wang

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Xiaoping Wang. (Foto: Archivo)

C iudad Juárez, Chihuahua. 24 de marzo de 2017. (RanchoNEWS).- La Dirección General de Difusión Cultural y Divulgación Científica de la UACJ, por medio de la Subdirección de Arte y Cultura, invita a la presentación de la Orquesta Sinfónica de la UACJ, con el concierto Música francesa director artístico Mtro. Guillermo Quezada Novela y el solista Xiaoping Wang al  piano.

La cita es este próximo sábado 01 de abril en el Teatro Víctor Hugo Rascón Banda del Centro Cultural Paso del Norte a las 20:00 horas.

Donativo: Palco: $200.00 1er. Nivel: $150.00 2do. Nivel: $100.00 3er. Nivel: $80.00 Descuento del 50% para alumnos, docentes y empleados UACJ, así como para personas de la tercera edad. Venta de boletos en Don boletón y en taquilla del teatro el día del evento.

Programa completo

Concierto para piano No. 2 en Sol menor Op. 22……….Camille Saint-Saëns (1835 – 1921)
Andante sostenuto
Allegro scherzando
Presto

Sinfonía en Re menor…………………………………………...César Franck (1822 – 1890)
Lento, allegro ma non troppo
Allegretto
Allegro non troppo

Sobre Xiaoping Wang: El prodigio nacido en Texas empezó sus lecciones de piano a la edad de cinco años con el Dr. Oscar Macchioni en la Universidad de Texas, donde sus dones musicales fueron reconocidos a una edad temprana. Hizo su debut en el Carnegie Recital Hall a la edad de siete interpretando a Beethoven, y a la edad de ocho años debutó con orquesta interpretando un concierto por J.S. Bach. El repertorio de Xiaoping incluye piezas maduras y virtuosas como el Études No. 6 de Paganini, Sonatas Op. 10 No. 3 y Op. 53, Ballada No. 1 de Chopin, L'Isle Joyeuse de Debussy y más obras de Mozart, Prokofieff, Rachmaninoff y Liszt. Xiaoping también se ha presentado en la Biblioteca Pública de Chicago, varias Galerías de Piano Steinway y el Bennett Gordon Hall en Ravinia, entre otros. Actualmente es estudiante de la Interlochen Arts Academy en Michigan.

Sobre el Mtro. Guillermo Quezada Novela: el maestro juarense Guillermo Quezada Novela realizó sus estudios de Educación Musical en la Universidad de Texas en El Paso, donde también realizó su maestría en Viola Performance. Como instrumentista ha ocupado importantes cargos como viola principal de las siguientes orquestas: La Orquesta Sinfónica de El Paso, La Orquesta Sinfónica de Las Cruces y La Orquesta Sinfónica de la UACJ. Entre su amplia experiencia musical destaca su función dentro del ámbito de la pedagogía musical como maestro de violín, viola y música de cámara en la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez, la Universidad de Nuevo México en Las Cruces y La Universidad de Texas en El Paso. Actualmente funge como Director Artístico del Programa Musical Esperanza Azteca de Ciudad Juárez y como Director de la Orquesta Sinfónica Juvenil de la UACJ, Camerata de Ciudad Juárez y la Orquesta y Coro Esperanza Azteca de Ciudad Juárez, así como a la Orquesta Sinfónica de la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez desde el año 2013.


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Literatura / Entrevista a Carla Maliandi

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Maliandi ha escrito y estrenado varias obras teatrales y es integrante del colectivo Rioplatensas. (Foto: Sandra Cartasso)

C iudad Juárez, Chihuahua. 22 de marzo de 2017. (RanchoNEWS).- «¿Qué verán de mí los que me ven aquí sentada? Imagino mi pelo alrededor de mis hombros, la hebilla mal enganchada que me puse esta mañana, la linda camisa que llevo puesto toda arrugada. Todo lo siento ridículo ahora. Ridículos los adornos con que intento cubrir las ruinas. Todo está roto, vaya donde vaya. Y ahora estoy a miles de kilómetros de mi país, sin saber hablar bien, sin saber qué hacer». La protagonista y narradora de La habitación alemana (Mardulce), primera y excepcional novela de la dramaturga y directora teatral Carla Maliandi, pertenece a la estirpe de la «trummer literatur», la literatura de las ruinas o los escombros, pensada y escrita desde el siglo XXI, después del desplome de los totalitarismos, la caída del Muro de Berlín y los atentados terroristas del 11 de septiembre. Hija de un filósofo argentino que se exilió en Alemania durante la dictadura cívico–militar, ella vuelve a Heidelberg, ciudad que define como «un cuento de hadas», donde nació y vivió los primeros cinco años de su vida. Aunque se hospeda en una residencia de estudiantes, no está en sus planes estudiar. No hay programa ni propósito en este «regreso», casi tres décadas después. Simplemente llegó, traída por un impulso, sin dinero suficiente, en un intento desesperado por encontrar tranquilidad, después de la separación de Santiago, ahora su ex pareja. Pero el horizonte se complica más porque ella está embarazada –y no sabe quién es el padre– y para colmo Shanice, una compañera japonesa de la residencia, se suicida y le deja como «herencia» un baúl de ropa, zapatos y varios objetos electrónicos, además de una madre, la señora Takahashi, que la asedia y la persigue. Silvina Friera entrevista a la autora para Página/12.

Maliandi, autora de las obras La tercera posición, Contusión y Por la sombra, integrante del colectivo de dramaturgas Rioplatensas, nació en Venezuela en 1976, durante el exilio de sus padres, los filósofos Ricardo Maliandi y Graciela Fernández. Una parte ínfima del mundo de La habitación alemana tiene que ver con los afectos y con su biografía. «Yo viví en Heidelberg de chica entre los 2 y los 4 años. Tomé cosas que conozco de la ciudad, a la que volví después de que escribí la novela. En Heidelberg está la universidad más antigua de Alemania y una de las más antiguas de Europa. Mi papá daba clases ahí. Después volvimos, también por trabajo de mi papá, cuando yo tenía 12. En mi fantasía, era un lugar como de cuento de hadas, un espacio feliz relacionado con mis años de infancia, que para mí fueron felices, por más que las circunstancias que nos llevaron ahí no fueron muy felices», cuenta la dramaturga y escritora en la entrevista con Página/12.

¿Por qué la protagonista de La habitación alemana dice «Un exilio feliz, un exilio del que no se quiere volver no es un exilio»?

La idea de exilio conlleva la pena por lo que se dejó y el nuestro no fue un exilio en el término duro de la palabra. Mis padres estaban en la universidad, en Filosofía, y era muy difícil en ese momento dar clases. Mi papá daba clases en La Plata, una universidad de mucha militancia política, y estaba económicamente muy mal en ese momento, algo que volvió a pasar al final del alfonsinismo, en el 89, cuando volvimos a Heidelberg por tres meses. Aunque flotaba la idea de quedarnos, después no se dio y volvimos. Yo no tengo la imagen que tienen otras personas de mi edad que vivieron exiliadas en México, en Venezuela o en Alemania, que tienen la imagen del exilio como un período muy melancólico. Al contrario, para mí fue una etapa feliz. Había varios filósofos en Alemania en ese momento y hace poco me junté, después de muchos años, con la hija de Mario Caimi, que vivió mucho más tiempo que yo en Alemania, y me contaba lo fuerte que fue cambiarse de colegio. En los primeros 80, en Alemania había una cosa medio hippie, medio progre; ya estaban muy alejados de la guerra y querían, además, distanciarse lo más posible de esa imagen espantosa que el mundo tenía sobre Alemania. Acá había todavía un aire extraño. Ella me decía que recordaba ese tiempo como un tiempo muy feliz y que lo duro fue volver. Después, cuando uno va creciendo y va entendiendo, se va dando cuenta de que un montón de cosas que sucedían entre Alemania y Argentina eran pura hipocresía, porque mientras se recibían exiliados también se financiaba armamento para la dictadura.

¿De qué se escapa la protagonista de La habitación alemana?

La novela no lo narra pero el lector lo intuye, que ella parte de una vida bastante tranquila, con un trabajo, una pareja, una casa, hasta que en un momento esa vida se quiebra y ya es imposible repararla. No hay manera. Entonces ella huye a ese lugar idílico de su infancia, sin un objetivo claro, sin ningún plan, solamente con la intención de retomar algo de la tranquilidad familiar, que además sabe que no la va a encontrar, ¿no? Cuando llega a Heidelberg, empieza a pasar algo que tiene que ver con lo fortuito. Ella va para adelante en esa especie de azar o de cosa catastrófica, en el sentido de que no se puede prever. Damián Tabarovsky encontró algo ahí que yo nunca lo hubiese podido teorizar, pero que me sirvió ahora para pensar. No hay un aprendizaje o una modificación de esas cuestiones que al personaje le pasan, sino un poco al revés: ella no está creciendo, no está ampliando su visión del mundo o entendiendo las cosas con una luz nueva, sino que lo que ella quiere es recuperar algo de lo que perdió. El personaje lo que hace es el camino inverso al de la novela de aprendizaje.

Hay otro personaje que está más extraviado que la protagonista: la señora Takahashi, cuya hija se suicidó, y que al asediarla y perseguirla parecería ocupar el lugar de la madre de la protagonista.

Es un personaje que apareció y me pidió lugar sin que me lo hubiera propuesto. Al principio, la señora Takahashi aparece como una molestia para el personaje principal, que quiere estar tranquila, dormir y que no la molesten. La señora Takahashi la obliga a hacer una vida de turista que ella no fue a hacer a Heidelberg. Ni siquiera está estudiando o haciendo algo productivo. Ella se la quiere sacar de encima, pero a la vez no puede dejar de sentir culpa. Ella hereda ropa y cosas de Shanice, la hija de la señora Takahashi, sin tener una relación de amistad o de tanta cercanía. Entonces recibe cosas que a su vez le pesan; son ayudas extrañas. Hay ayudas sinceras como la de Mario, el amigo de los padres, pero a su vez ella misma pone en peligro esa ayuda. No hay una línea moral, ella misma se boicotea lo más sagrado que le sucede ahí, que es encontrarse con esta persona que viene a cubrir la figura del padre.

Hay un trabajo especial de la oralidad con el personaje del tucumano, que dice, «son lajocho y media», «me parece que estajermosa». ¿Por qué tomó esta decisión?

Yo soy dramaturga, escribo teatro. Creo que tengo una especie de escucha de la voz narrativa, de los personajes y de los diálogos. Escuchar a los personajes hablar es algo que no pude dejar de hacer mientras escribía. Había estado hace poco en Tucumán; paramos en un hotel que se llama Miami, ese hotel existe cerca de la estación en San Miguel de Tucumán, y nos atendió un chico al que le pregunté dónde se podía ir a comer. Y me dijo algo que me pareció hermoso: «acá a dos cuadras, en la esquina, hay un restaurante que mi padre me ha dicho que esjermoso»... Esto es música pura. Me interesa el ritmo y la respiración que tiene el texto, incluso el ritmo fonético, no sólo sintáctico, que las palabras suenen de determinada forma. Todo el tiempo pienso que se tiene que poder decir el texto, que se tiene que poder escuchar. Esto es una deformación del teatro. Que el texto se pueda escuchar me importa más que el tipo de pirueta narrativa que una pueda hacer, como construir las intrigas de una manera planificada o cambiar el punto de vista. Lo que más me interesaba es que se pudieran escuchar los pensamientos y los diálogos.

¿Qué diferencias percibe entre escribir narrativa y dramaturgia? ¿Qué demanda una novela, qué demanda una obra de teatro?

La novela es un trabajo más solitario, pero a la vez más libre. Ahora me resulta rarísimo que alguien esté leyendo mi novela porque estoy acostumbrada a que vean lo que escribo. El teatro que hago es muy chiquito, independiente, para muy pocos espectadores, entonces yo tenía un control sobre quiénes veían la obra. Como soy directora también, sabía quién entraba, quién salía, si le había gustado o no, más o menos me daba cuenta viendo la cara de los espectadores. Ahora que alguien esté leyendo mi novela en su casa me resulta imposible de pensar (risas). No lo puedo creer porque no tengo ese control, no sé por dónde anda el libro, no tengo ni idea. En el teatro, aunque la escritura sea de uno, siempre es compartida con los actores. Muchas veces se escribe con los actores en escena; yo lo he hecho, incluso escribí obras con otros dramaturgos. En teatro siempre escribí sabiendo para quién. Ese saber para quién hace que pueda imaginarme sus voces. En la novela esas voces están en mi cabeza, pero no están encarnadas en la realidad ni van a ser interpretadas. El teatro está sujeto a ciertos procedimientos que la escena permite o no permite, entonces uno tiene que ser más o menos ingenioso con las condiciones de producción. En la novela todo puede suceder.

El personaje de La habitación alemana no es maternal respecto de su embarazo, sólo en un momento habla de un «nosotros» y piensa poco en su hija, quizá porque es madre a su pesar, accidentalmente. ¿Fue deliberada esta ausencia de gestos maternales?

No sé si lo busqué, pero lo que sucede es que no es un embarazo que ella haya planificado, tiene que ver con un tipo de acontecimiento fortuito catastrófico. Llega en un momento en que ella no lo buscó y ni siquiera sabe quién es el padre. La idea de felicidad maternal no puede darse en ese contexto. Si bien ella dice en determinado momento que siente una felicidad que no sabe de dónde viene, no es una alegría, no es un plan, no hay en su cabeza imágenes de cómo se va a desarrollar su embarazo; ni la mantita, ni la ropita, nada de eso. Ella vive en el puro presente.

La maternidad y el embarazo suelen estar demasiado idealizados. Cada vez más la literatura argentina empieza a mostrar mujeres con dificultades, vacilaciones, miedos, resquemores, y que la maternidad pueden ser más bien pesadillesca. ¿La habitación alemana forma parte de esta necesidad de ser más «realistas»?

No me lo propuse porque no creo que la novela tematice sobre la idea de maternidad. Sí puede ser tangencialmente... La maternidad en la novela es un accidente más dentro de las peripecias, que también me sirve a mí para marcar el tiempo. El tiempo transcurre por su cuerpo, que se va ensanchando, más allá de lo que significa la maternidad como tema. No me propuse una mirada de género ni de enfrentarme con una idea de la maternidad como experiencia. Por supuesto que la tengo y si alguien me pregunta diría que me parece que hay una exageración de la maternidad desde que existe Facebook y las fotos, que me resulta por lo menos llamativa para pensar.

¿Está escribiendo otra novela?

Sí, todavía no tiene mucha forma, pero sucede acá, en la década del 50, después de la muerte de Eva y antes del 55. Tiene que ver con mi obra La tercera posición, con el personaje de la secretaria, Irene, una chica que trabaja para una especie de mecenas y se encuentra de repente metida en un mundo con el que tiene una diferencia de clase muy grande en ese momento histórico de la Argentina. Ahora la estoy siguiendo a ella, qué pasa con la voz de ese personaje, me atrae mucho pensar los modismos, el vocabulario, yo recuerdo cómo hablaban mis abuelas o las películas argentinas, la literatura de esa época y el tipo de imagen que construye. Para hacer la obra leí el libraco gordo de (Adolfo) Bioy (Casares) sobre Borges y cómo se refieren ellos a los temas políticos. Me resultaba muy atractivo bucear por ahí.

¿Qué escritores y dramaturgos alemanes le interesan?

En dramaturgia me interesa sobre todo Heiner Müller, (Bertolt) Brecht, no tanto por sus obras, sino por sus tratados y ensayos; Günter Grass me parece importante en narrativa. Hay mujeres que me interesan mucho, algo de la escena final de mi novela recuerda a un cuento de Marie Luise Kaschnitz, una autora muy popular en Alemania, o Christa Wolf, escritoras de la posguerra. Otro escritor que me gusta mucho desde la adolescencia es el austríaco Thomas Bernhard, que me acerqué a él por su teatro y después leí su narrativa. Me interesa una literatura que arranca después de la guerra de un punto cero, donde ya no se puede hablar de nada, que en alemán es la «trummer literatur», que significa la literatura de los escombros. No queda nada y de las ruinas me voy agarrando para volver a construir algo. Pero con la fe devastada porque no hay plan posible. No se puede planificar nada, más allá del presente.


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Fotografía / Italia: Exponen retrospectiva de Letizia Battaglia en Roma

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Asesinato en un prostíbulo (Palermo, 1985), una de las fotografías de Letizia Battaglia. (Foto: Letizia Battaglia)

C iudad Juárez, Chihuahua. 23 de marzo de 2017. (RanchoNEWS).-Era domingo de Reyes de 1980 y Letizia Battaglia (Palermo, 1935) volvía a casa de una reunión dando un paseo con el fotógrafo Franco Zecchin y su hija Patricia. A la altura de la calle Libertà, se toparon con un grupo de gente gritando alrededor de un Fiat 132 con las lunas rotas. Se acercaron, ella metió la cámara instintivamente por la ventanilla del conductor y disparó prácticamente a ciegas. La imagen, convertida en un hito documental de la historia reciente de Italia, muestra a un hombre sacando por la otra puerta el cadáver del político democristiano Piersanti Mattarella, asesinado minutos antes en presencia de su mujer y su hija cuando se dirigían a misa. Quien tiraba penosamente del cuerpo era su hermano Sergio, actual presidente de la República Italiana. El mismo hombre que el pasado domingo, 38 años después y ante decenas de víctimas con la herida abierta, ha reconocido que la mafia sigue todavía muy viva en Italia. Daniel Verdú reporta desde Roma para El País.

Battaglia, 82 años, mirada y espíritu de la rebelión de aquellos años de plomo en Sicilia, está de acuerdo. El rostro del mal se ha transformado. «Hoy la mafia es todavía más peligrosa. Está dentro de las instituciones, en las empresas, manda a los hijos a estudiar a EE UU. Está interesada solamente en el dinero, en la corrupción. Es más peligrosa porque no da miedo y solo se matan entre ellos. Están en los holdings y, por supuesto, ya no solo en Sicilia», explica por teléfono desde su casa de Palermo. Por eso aquel mundo edificado sobre cadáveres ensangrentados, policías y detenciones de capos, pero también sobre la dignidad de fiscales y jueces asesinados como Giovanni Falcone, se ha vuelto hoy tan difícil de fotografiar. «Está fuera de los estereotipos. El mafioso tiene la cara de un padre de familia, de un hermano o un hijo. Ya no tiene los rasgos del mundo de la violencia. Es como si toda la sociedad se hubiera mafiosizado».

Weegee, descarnado e indiscreto fotógrafo de sucesos neoyorquino, le parecía que era inevitable mancharse con la crónica negra de las calles. Pero en las imágenes de Battaglia, madre de tres hijas y que en sus años como fotógrafa para L’Ora vivía pegada a la emisora de radio de la policía para llegar siempre la primera, no hay rastro de ningún adorno de sangre. Sus retratos —pueden verse en una amplísima retrospectiva en el museo MAXXI de Roma hasta el 17 de abril— van más allá del suceso, son también un viaje al submundo cultural palermitano que perdía y recuperaba el ánimo al ritmo de sus fiestas y tradiciones. Pero también al de las prostitutas, los niños que juegan con pistolas el Día de los Muertos, los camellos o la marginación festiva de los transexuales. Un retrato, en suma, de la devastadora pobreza económica y cultural de un pueblo masacrado por la indiferencia de un Estado parapetado durante décadas en la coartada de la distancia para olvidar los problemas del sur.

Y puede que el mal sea inevitable, pero la contribución política en este escenario, dicen las fotos de Battaglia, fue crucial. «¿Cómo es posible que mientras a nosotros nos mataban en Palermo el Estado no nos ayudase? ¿Cómo es posible que un Estado con tres tipos de policías no pudiese coger a cuatro capos que había en los años cincuenta? Un gobierno nunca, nunca,… lo hubiera aceptado, si no fuera por sus propios intereses. Querían tener un sur pobre e ignorante que votase los partidos del Gobierno. La Mafia obligaba a los pobres a votar a esos políticos».


Los dos cristos de Palermo (1982). LETIZIA BATTAGLIA

Elementos de una historia en los que, como decía Diane Arbus de sus fotografías, nadie habría reparado si no se hubiesen cruzado en la sencilla cámara con angular que la Battaglia todavía lleva colgada. Hoy un fiscal siciliano investiga la vinculación del Estado y la Mafia, la fotógrafa habla de él con devoción. Por si no estuviera claro lo que piensa de ese supuesto pasteleo, muestra en la exposición a un Giulio Andreotti —entonces primer ministro italiano— desenfocado, granulado, de pie junto al mafioso Nino Salvo. Pero también están quienes se comprometieron, como el artista Renato Guttuso fumando un cigarrillo con Leonardo Sciascia, uno de los escritores que mejor describió la niebla moral y política siciliana en novelas como El día de la lechuza (1961) y A cada cual lo suyo (1966).

Aquella literatura quizá dio pie a otros cronistas del mismo mundo, como Roberto Saviano y su icónica Gomorra. Battaglia tiene sentimientos encontrados. «Es complicado, muy complicado. Saviano es un tipo muy bueno y ha escrito un libro maravilloso. Sin embargo, las versiones televisivas sobre la mafia o la camorra me dan miedo porque sacan a personajes fascinantes. En Gomorra, por ejemplo, hay dos o tres tipos que son interesantes y pueden ser un modelo para chicos más pobres que no han estudiado y no saben resolver sus problemas. Estoy a favor de la libertad de pensamiento y artística, pero temo que las capas más débiles de la sociedad puedan fascinarse por estas películas».


Arresto del capo mafioso Leoluca Bagarella (1980). LETIZIA BATTAGLIA

Nadie que meta ahí sus narices, como el propio Saviano, escapa a la amenaza. Y en ese contexto es imposible elegir no tener miedo, cuenta Battaglia. Queda, eso sí, no mostrarlo. Puede que por eso a ella nunca la rozasen. «No creo, yo no era tan molesta. Lo son quienes tocan directamente sus intereses, pero no con elementos culturales como hacía yo. Hoy quizá son más cultos y educados y lo entienden. Pero entonces no se enteraban de nada. A mí me han robado tres veces en casa y nunca se llevaron las fotos ni los negativos. Pero bueno, está bien que no me hayan matado, ¿no cree?».


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