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Artes Plásticas / España: Los juegos de poder de Tala Madani

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La artista iraní, este lunes en el CAAC en Sevilla. (Foto: Paco Puentes)

C iudad Juárez, Chihuahua. 14 de abril de 2014. (RanchoNEWS).- En sus obras reflexiona sobre la masculinidad, las dinámicas de grupo, la sexualidad y los juegos de poder. Los explora con humor, así como con la violencia imposible de los dibujos animados. El Centro Andaluz de Arte Contemporáneo (CAAC) en Sevilla acoge la primera exposición en un museo español de la artista iraní Tala Madani. La muestra, que se incluye en la sesión expositiva Más allá de Figura, podrá visitarse hasta el 24 de agosto. Una nota de la redacción de El País:

En Tala Madani. Retroproyección, la artista muestra 52 piezas procedentes de museos y colecciones de todo el mundo (Asia, Estados Unidos y Europa), en concreto, 41 pinturas realizadas en los últimos cinco años, así como una escultura con videoanimación y 10 videoanimaciones para las que utiliza la técnica stop frame. La exposición ha sido comisariada por Abi Spinks y es una colaboración con Nottingham Contemporary (Inglaterra).

En sus pinturas y en animaciones digitales, Madani (1981, Teherán, Irán) «representa a hombres satisfaciendo sus necesidades fisiológicas y en momentos sumamente íntimos compartidos de una manera extraña», según el CAAC. Dejando a un lado lo corporal, la artista afirma que «algunas de sus obras hablan de un éxtasis religioso, espiritual o sexual: son como enredos inextricables y perturbadores que critican las camarillas masculinas de poder». Madani imagina los rituales extraños y carentes de sentido del ámbito propiamente masculino. Sus pinturas de grupos de hombres en ropa interior o para dormir, «felizmente inconscientes —y en aparente disfrute— de sus propios apuros y de la compañía de sus iguales, están impregnadas de una sensación de exhibicionismo absurdo». «Dejo que hable el subconsciente», afirma la artista.

Madani ha asegurado en Sevilla que utiliza el humor para que «todo el mundo baje la guardia». En sus pinturas, la violencia competitiva aparece reducida a una impotencia absurda. También la artista aplica colores o motivos supuestamente femeninos a las actividades masculinas. Con frecuencia, la obra de Madani parece tener un carácter narrativo y se inspira en los cómics de Alan Moore y Robert Crumb. Su producción contiene numerosas referencias a la historia del arte, que van desde el expresionismo abstracto al minimalismo, como por ejemplo la pintura de goteo de Jackson Pollock o la técnica de derrame pictórico de Morris Louis.

Tala Madani, tras graduarse en Bellas Artes por la Yale University School of Art en 2006, realiza su debut artístico al año siguiente. Sus más recientes exposiciones son Tala Madani: Abstract Pussy, Galería Pilar Corrias, Londres (2014); Tala Madani: Rip Image, Moderna Museet, Malmö y Moderna Museet, Estocolmo (2013); Tala Madani: The Jinn, Stedelijk Museum Bureau, Amsterdam (2011); y Manual Man, Galería Pilar Corrias, Londres (2011).

En cuanto a las colectivas, ha participado en diversas exposiciones entre las que cabría destacar: Made in L.A., Hammer Museum, Los Angeles (2014); Speech Matters, pabellón danés de la 54ª Bienal de Venecia (2011); Greater New York, MoMA PS1, Nueva York (2010); The Symbolic Efficiency of the Frame, 4ª Bienal Internacional de Arte Contemporáneo de Tirana, Albania (2009); y The Generational: Younger Than Jesus, New Museum, Nueva York (2009).



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Literatura / Estados Unidos: Donna Tartt gana el Pulitzer de novela por «El jilguero»

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La escritora estadounidense.  (Foto: Archivo)

C iudad Juárez, Chihuahua. 14 de abril de 2014. (RanchoNEWS).- Theo Decker, un adolescente de 13 años, ve morir a su madre en un atentado terrorista en el museo Metropolitano de Nueva York. Sólo, lleno de miedo y con el cuadro El jilguero, una tabla holandesa del siglo XVII, en sus manos el joven se adentrará en un intenso periplo que lo llevará a Las Vegas y Amsterdam. Esta es, a grandes rasgos, la trama de El jilguero, la novela por la que su autora, Donna Tartt, ha ganado el premio Pulitzer de novela de ficción. Una nota de Eva Saiz Escolano para El País:

Nacida y criada en Misisipí, Tartt irrumpió en el mundo literario hace 20 años con la novela El secreto, publicada en 1992, una obra que atrapó la atención de público y crítica, hasta el punto de entroncarla con Faulkner o Capote por su herencia sureña. Su segundo libro, Un juego de niños, desilusionó a quienes habían sido cautivados por la promesa literaria que habían atisbado en Tartt. Ese desencanto, no obstante, le otorgó la vitola de autora de culto. Su última novela, sin embargo, se ha encumbrado en la cima de la lista de libros más vendidos de The New York Times y de Amazon.

Reacia a las entrevistas y a dejarse fotografiar, Tartt espacia sus trabajos. Los amantes de su literatura han debido esperar 10 años para poder tener entre sus manos su tercer trabajo. En las últimas dos décadas, Tartt solo ha publicado tres novelas, una circunstancia que evidencia el esfuerzo y la ambición con la que acomete todos sus libros y que ha ahondado en el aura de misterio que la rodea y en el que parece cómoda. «Aprendí pronto que yo no estaba hecha para el público literario, demasiado ruido, demasiado chismorreo», comentó entonces Tartt.

El jurado del Pulitzer ha premiado a El jilguero por «la madurez de una novela maravillosamente escrita, con unos personajes exquisitamente perfilados que narra la dolorosa implicación de un chaval con un famoso cuadro que se ha librado de la destrucción. Un libro que estimula la mente y toca el corazón». El libro está nominado pare el premio del Círculo Nacional de Críticos y para la medalla Andrew Carnegie.

Todas sus obras son largas, alrededor de 1.000 páginas, y todas comparten un punto de partida común: comienzan con un asesinato., y todas tienen un poso dickensiano del que ella no rehúye. «Los novelistas que hicieron que quisiera escribir son en su mayoría del siglo XIX, Dickens, Melville, Dostoyevsky, con Dickens a la cabeza», señaló recientemente a The New York Times.

Tartt nació en 1963 en Greenwood, Misisipí, y se crió rodeada de libros. A comienzos de los 80 se inscribió en la universidad de Misisipí en Oxford hasta que el escritor Willie Morris, profesor en el campus, la convenció para se matriculara en Bennington donde trabó amistad con Bret Easton Ellis.


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Artes Plásticas / Inglaterra: Henri Matisse, un genial corta y pega

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Una visitante de la exposición de Henri Matisse en la Tate Modern observa el cuadro El caracol.(Foto: Leon Neal)

C iudad Juárez, Chihuahua. 15 de abril de 2014. (RanchoNEWS).- Henri Matisse (1869–1954) estaba convencido de que vivía sus últimos días cuando en 1941 encaró una delicada operación quirúrgica, a la que acabó sobreviviendo aunque le dejara postrado en una silla de ruedas. Lejos de sentenciar el epílogo de su carrera, el ya consagrado pionero del modernismo se volcó con ansias regeneradas en lo que consideraba una seconde vie (segunda vida), un nuevo lenguaje visual elaborado a base de recortes de papel pintados en tonos brillantes. Los cut-outs dejaron de ser meras plantillas de sus cuadros y esculturas para convertirse en un modo de representación en sí mismo. A esa última y prolífica etapa dedica la Tate Modern la primera exposición que ha conseguido reunir el grueso de los trabajos con los que el artista francés pretendió (entre 1936 y 1954) «esculpir» el color. Una nota de Patricia Tubella para El País:

La simplicidad de la propuesta, un proceso casi infantil de yuxtaposición de recortes, contrasta con la exuberancia creativa de las 130 obras procedentes de colecciones públicas y privadas de todo el mundo que la sede londinense del museo desplegará a partir del jueves. Organizada en colaboración con el MoMA de Nueva York, la muestra ha permitido la inédita exhibición en la misma sala del célebre título El caracol —integrante de los fondos de la Tate— junto a otras dos piezas ejecutadas en el mismo año 1953, Memoria de Oceanía y la gigantesca Composición con máscaras, como culminación de la técnica de los cut-outs. Matisse concibió el conjunto cual gran tríptico, tal y como atestiguan las fotografías tomadas en la época en su estudio de Vence, al sur de Francia.

Los cut-outs no significaron para Matisse una renuncia a la pintura: él lo llamaba «pintar con tijeras». Aquejado ya antes de la operación de una salud muy precaria, que le impedía mantener la precisión de antaño ante el atril, ideó una técnica que acabó encarnando una nueva y radical forma de modernismo. Sus asistentes, dirigidas por la fiel ayudante Lydia Delectorskaya, pintaban hojas en blanco con gouache de vivos colores y, siguiendo las instrucciones del maestro, las pegaban en las paredes del estudio y de su habitación. Matisse dedicaba muchas horas a meditar sobre el juego de las combinaciones antes de emprender el tijeretazo para dar forma a sus figuras.

En la génesis del concepto están las láminas de sus primeros collages que ilustraron el libro Jazz, imágenes cuya jovialidad contrasta con la oscuridad de los tiempos de la Segunda Guerra Mundial en que fueron realizadas, aunque la edición limitada no se publicó hasta 1947. El esquema de sus combinaciones con motivos circenses —acompañadas de un manuscrito— evoca ese género musical siguiendo una estructura rítmica que acaba quebrada por un repentino acto de improvisación.

El artista ha descubierto un nuevo formato de expresión y da rienda suelta a su libertad en aquel «jardín interior» de formas orgánicas que forraban las paredes de su hábitat, perfilando por ejemplo el movimiento de la danza que siempre le cautivó con una imaginería de creciente escala y complejidad. La serie de Desnudos azules, exhibidos en la Tate junto a algunas de las esculturas de su primera etapa, escenifica una fascinación recuperada por la figura del cuerpo femenino.

Trabajaba frenéticamente en su vejez ante la certeza de que se le acababa el tiempo, y aquellos recortes que un día mostró en su estudio al amigo y rival Pablo Picasso le permitían producir a ritmo rápido. Una vez cautivado por el potencial de ese método, se olvidó completamente del pincel con el que en sus inicios había desafiado la ortodoxia, planteando innovaciones estilísticas que alteraron el curso del arte y le convirtieron en una de las figuras más influyentes del arte del siglo XX. Dos días antes de su muerte, en noviembre de 1954, seguía inmerso en la producción sus cut-outs o gouaches découpées.

Henri-Émile-Benoît Matisse dejó su firma en el diseño y ornamentación de la Capilla del Rosario del pueblo de Vence, en sus murales, el altar, el vía crucis pintado sobre las losas y los vitrales concebidos a partir de las plantillas de los recortes. Aquellos bocetos a golpe de tijera le ayudaron a imaginar sus composiciones transformadas en un vidrio que proyectaba sus colores en el blanco de la cerámica de la iglesia.

Nicholas Serota, el poderoso director del conjunto de galerías del grupo Tate, soñaba con poner en pie una exposición consagrada a los cut-outs desde que visitó esa capilla de la Provenza hace más de cuatro décadas. De forma inusual, Serota figura como uno de los comisarios de esa muestra, que califica como la «más evocadora y hermosa» de las vistas en Londres. Excesivo o no el calificativo, es una oportunidad sin precedentes de sumergirse en la invención de otra forma de hacer el arte.


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Ciencia y Salud / México: Prescindir de los combustibles fósiles «no es tan caro»: IPCC

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Ottmar Edenhofer y Rajendra Pachauri presentaron en Berlín el informe del panel intergubernamental.  (Foto: Joerg Carstense)

C iudad Juárez, Chihuahua. 17 de abril de 2014. (RanchoNEWS).- Todavía se puede poner freno al calentamiento global, es el mensaje que enviaron los científicos del Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático (IPCC) en su último informe, al destacar que prescindir de los combustibles fósiles puede costar incluso menos de lo esperado. Una nota de la redacción de Milenio con información de DPA:

Una transición rápida del carbón, el gas y el petróleo a las fuentes de baja emisión costará solo una fracción ínfima del crecimiento económico, arrojan los cálculos del IPCC que pueden servir de base a los políticos en la toma de decisiones en las cumbres de Lima, en diciembre, y en París, en 2015.

Ottmar Edenhofer, economista jefe del Instituto de Investigación de los Efectos del Clima de Potsdam, explicó que la inversión para la conversión a energías limpias implica disminuir el crecimiento económico en solo 0.06 puntos.

«Eso quiere decir, por ejemplo, que una economía crecería un 1.94 por ciento en lugar de un 2.0 por ciento», ejemplificó.

«El tren de alta velocidad de la mitigación debe salir de la estación pronto y que toda la comunidad global debe estar en él. Ese es el mensaje», resumió en rueda de prensa el presidente del IPCC, Rajendra Pachauri.

El documento, junto a dos anteriores presentados recientemente por el IPCC, pretende sentar las bases científicas de cara a la negociación tendente a forjar un acuerdo para 2015 que sustituya al protocolo de Kioto.

Las proyecciones del IPCC hasta 2029 muestran algunos aspectos positivos. El panel calcula que hasta entonces habrá 20 por ciento menos de inversiones en combustibles fósiles que en 2010 y el doble en energías de bajas emisiones.

No obstante, los expertos advirtieron que el aumento de las temperaturas puede convertirse en uno de los mayores problemas de las generaciones futuras si el mundo no abandona las energías fósiles en 15 años.

El papel de México

Un desarrollo económico con modelos de bajo carbono es factible si se diseñan patrones de desarrollo y consumo de energía diferentes a los que proporcionan los combustibles fósiles, señaló Claudia Sheinbaum, investigadora del Instituto de Ingeniería de la UNAM, quien participó en el informe de evaluación del IPCC.

Sheinbaum habló sobre la importancia de que México apoye a escala mundial la reducción en el consumo de combustibles fósiles y de otras actividades que causan el cambio climático global.

También aclaró que la reducción tiene que venir de los países que más emiten, pero si México está en el lugar número 13 en el mundo, le corresponde parte de esa reducción.

Para que México reduzca su consumo de combustibles fósiles a la mitad, sin que afecte el bienestar de la población, tiene que empezar a invertir en fuentes renovables de energía, eficiencia energética y patrones de consumo más sustentables, indicó la investigadora.

«México tiene que reducir el consumo de petróleo, gas y carbón en 50 por ciento en poco menos de 40 años; esto quiere decir que tenemos que prepararnos para que eso ocurra», comentó.

«No solo no estamos preparados, sino que se hacen políticas para incrementar el consumo de combustibles fósiles; por ejemplo, el objetivo de la reforma energética es producir más petróleo», señaló.


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Ciencia y Salud / México será sede de la cumbre global de ética y bioética

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Ambos eventos reunirán a representantes de las instituciones de salud de más de 100 naciones. (Foto: Archivo)

C iudad Juárez, Chihuahua. 13 de abril de 2014. (RanchoNEWS).- México será sede de dos eventos internacionales: la Décima Cumbre Global de Comisiones Nacionales de Ética/Bioética y el Doceavo Congreso Mundial de Bioética, que se llevarán a cabo del 22 al 28 de junio de este año, informó Manuel Ruiz de Chávez, presidente de la Comisión Nacional de Bioética. Una nota de Blanca Valadez para Milenio:

Ruiz de Chávez anunció que ambos eventos reunirán a representantes de las instituciones de salud de más de 100 naciones de Europa, América del Norte, América Latina, Asia y África.

«No solamente es un orgullo ser el país sede, sino el hecho de que detrás de esa decisión hay un gran trabajo de la Comisión Nacional de Bioética, al igual que las instituciones de educación superior o asociaciones que tienen la vocación de profundizar en la bioética, como el Colegio de Bioética o la Academia Nacional Mexicana de Bioética», abundó Ruiz de Chávez.

En entrevista explicó que la bioética es una multidisciplina importante porque da elementos y conocimiento a la sociedad para abordar los problemas derivados del desarrollo científico y tecnológico «en el que muchas veces los médicos, los pacientes, o la relación médico-paciente se ve alterada, y donde lo que se necesita es encontrar los medios para mejores prácticas».

De acuerdo con el presidente de la Comisión Nacional de Bioética, uno de los puntos medulares de la Cumbre será analizar cómo los países pueden consolidar sus comisiones para responder a las expectativas de la sociedad.

Por otro lado, se trata de dar respuesta a los efectos que tiene el avance científico y tecnológico en la problemática que aqueja a los servicios de salud, para actualizar leyes y normatividades en el sector.

Al explicar el impacto de este tipo de reuniones en la vida diaria de la población, dijo que «la parte más importante es que, como en el caso de nuestro país, se ha instrumentado una normatividad muy importante que es por ejemplo la que exige la obligatoriedad de crear comités de ética en investigación y a su vez comités hospitalarios de bioética, ello bajo los lineamientos de la Comisión Nacional de Bioética».

Señaló que la Comisión Nacional de Bioética es vista como una comisión con liderazgo, al pasar de un órgano consultivo a uno normativo con lineamientos para la operación y el establecimiento de comités.

Manuel Ruiz enfatizó que México está preparado para llevar a cabo eventos de clase mundial, como es el caso de la cumbre y el congreso, éste último celebrado en diversos países y ahora, después de más de 10 años, regresa al continente Americano.

El funcionario recalcó la importancia de que el Programa Sectorial de Salud contenga estrategias que le dan a la bioética la facultad de consolidar la gestión en el sistema nacional de salud, así como en el sistema universal de salud.

A estas reuniones acudirán también organismos internacionales como la Organización Mundial de la Salud (OMS), la Organización de las Naciones Unidas para la Ciencia, la Educación y la Cultura (UNESCO) y la Asociación Mundial de Médicos.


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Teatro / España: Presentan «Barrocamiento» en el Teatro Lara

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Rocío Marín, Alicia Lobo y Zaloa Zamarreño. (Foto: Archivo)

C iudad Juárez, Chihuahua. 11 de abril de 2014. (RanchoNEWS).- Una forma de vivir, de perdurar, de soñar. Así califica el director Fernando Sansegundo Barrocamiento, obra que se estrena el lunes en Madrid y que consigue el «milagro» de reunir sobre el escenario del Teatro Lara a las escritoras del Siglo de Oro Sor Juana Inés de la Cruz, María Zayas y Feliciana Enríquez. Una nota de Javier López Rejas para El Cultural:

Alicia Lobo (Sor Juana Inés de la Cruz), Rocío Martín (María Zayas) y Zaloa Zamarreño (Feliciana Enríquez de Guzmán) celebran el legado de tres autoras del Siglo de Oro. Barrocamiento, en el Teatro Lara a partir del 14 de abril, reivindica su obra y pone sobre las tablas los puntos en común y las diferencias de estas tres intelectuales. Las tres fueron primero ensalzadas y después destruidas. Las tres conocieron la experiencia teatral, aunque Zayas brilló en la novela y Sor Juana en la poesía. Las tres fueron tres personalidades muy distintas. Las tres se enfrentaron a los prejuicios de su tiempo...

Con estas premisas la productora SioSi Teatro y Fernando Sansegundo, su director, han construido el fresco de una época, de un mundo cargado de contradicciones pero al mismo tiempo de enorme eclosión cultural. Las tres son producto de un tiempo convulso que escribió algunas de las mejores páginas de nuestra historia. «La biografía de al menos dos de ellas nos ha llegado de un modo confuso y fragmentado -explica Sansegundo a El Cultural-. La función no pretende reflejar una exactitud histórica aunque viene avalada por una investigación profunda. Lo que dejamos traslucir de sus vidas es una realidad muy posible. Su obra es un punto de partida. La belleza que nos transmitieron a través de sus obras vuelve a expresarse ahora, en el tiempo presente, a través de textos firmados por ellas y otros creados expresamente para el espectáculo».

El director compara la época de nuestras protagonistas a un descubrimiento, un encantamiento o, por qué no, un renacimiento. Significó una manera de sumergirse en un mundo en el que cualquier maravilla, cualquier milagro o cualquier horror podía producirse sobre el escenario: «Era el mundo y no sólo un recinto donde mostrar una anécdota. En el Barroco se hacía cotidiana esa paradoja, un prodigio que se sigue repitiendo a lo largo del tiempo mientras el teatro siga provocando ilusión».

Otra de las lecturas que pueden hacerse de este Barrocamiento es el diálogo entre el Nuevo y el Viejo Mundo. La mexicana Sor Juana Inés de la Cruz (San Miguel de Nepantla, 1651) y las españolas María Zayas (Madrid, 1590) y Feliciana Enríquez (Sevilla, 1569) sirven de puente entre las dos orillas. «Desde luego -señala Sansegundo- pero no es una de las líneas principales de la obra. En todo caso es un diálogo entre el viejo mundo de ellas y el nuevo que es el que vivimos actualmente. Las cosas no han cambiado porque la sensibilidad humana es similar y las estrategias de poder son muy parecidas. La obra comparte el destino común de las escritoras pese a no haberse conocido nunca. Y, sobre todo, se muestra una especie de encantamiento, un ‘barrocamiento' que ejerce en una noche de ánimas la fuerza del teatro y de la memoria. Son almas, son recuerdos, y, en el fondo, son pura vida por difuntas que estén».

Tanto el director de la obra como la productora se han volcado en este montaje después de estudiar y valorar textos de Lope, Calderón o Cervantes. Optaron por rescatar la obra de estas autoras al mismo tiempo que se interrogaban sobre el porqué del olvido que rodea voces como la que Sor Juana Inés de la Cruz exhibe en estos versos: Detente sombra de mi bien esquivo/ imagen del hechizo que más quiero/ bella ilusión por quien alegre muero/ dulce ficción por quien penosa vivo/ Si al imán de tus gracias atractivo/ sirve mi pecho de obediente acero,/ ¿para qué me enamoras lisonjero,/ si has de burlarme luego fugitivo? (...) Para Sansegundo, más que hechos concretos de la aventura existencial de estas autoras Barrocamiento enseña una forma de ser, de vivir, de soñar, de perdurar: «Ahora hay menos menos miedo y menos complejos a la hora de mirar nuestro pasado teatral por parte de nuestros creadores. Esta elección ya la tomaron autores de otros países hace décadas. Los clásicos griegos, Shakespeare o la historia teatral de cada cultura han sido influencias muy potentes para dramaturgos recientes como Müller, Berkoff y otros muchos». ¿Por qué las tres vinimos y en tal lugar y tiempo coincidimos?, se preguntan a coro nuestras escritoras. La respuesta, en Barrocamiento.



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Arte Público / Inglaterra: Banksy pinta la cara al espionaje

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El artista ilustra con tres agentes «engabardinados» las calles de Cheltenham, la ciudad desde la que se dirigieron las escuchas masivas de conversaciones telefónicas (Foto: Banksynews)

C iudad Juárez, Chihuahua. 14 de abril de 2014. (RanchoNEWS).- Un mural callejero que representa el mundo del espionaje fue hallado el domingo en la ciudad inglesa de Cheltenham, donde está el centro de escuchas británico GCHQ, y el dibujo ha sido atribuido al artista Bansky, según la prensa local. Una entrega de EFE:

El periódico Gloustershire Echo informa hoy de que el mural apareció a primera hora del domingo en una pared contigua a una vivienda de Cheltenham y muestra a unos hombres junto a una cabina telefónica con unos artilugios para escuchar conversaciones.

La vecina que primero vio el mural, Karren Smith, dijo que observó a unos hombres colocar unas lonas blanca en una camioneta sobre las 6.30 GMT del domingo y pensó que se trataba de la policía.

«Vi a esta gente y después vi el grafiti. Es bastante bueno. Ilumina la calle», declaró Smith.

El mural, hallado en una pared de la calle Fairview, parece que ya tiene admiradores y los vecinos creen que se trata de una obra del famoso muralista callejero Bansky, que mantiene el anonimato y suele dejar dibujos de madrugada sin que nadie lo vea.

En este caso, el mural muestra a tres hombres vestidos con gabardinas y sombreros, el típico perfil del espía de los años 50, junto a una cabina de la compañía de telecomunicaciones BT y portando unos cables con los que intentan escuchar una conversación telefónica.

Este tema está bien escogido, dado que en la ciudad de Cheltenaham, ubicada en el condado de Gloucestershire (oeste de Inglaterra), está el famoso centro de escuchas británico GCHQ, centro de las críticas después de que el exempleado de la Agencia Nacional de Seguridad e Estados Unidos Edward Snowden revelase el año pasado el espionaje masivo de EE.UU. y el Reino Unido de conversaciones telefónicas y correos electrónicos de millones de ciudadanos.


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Arte Público / México: El libro «Sin límites. Arte contemporáneo en la Ciudad de México 2000-2010», explora la escena artística

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Xipe Tótec. Thomas Glassford. Edificio del Centro Cultural Universitario Tlatelolco, México D.F., México, 2010. . (Foto: Cortesía del artista)

C iudad Juárez, Chihuahua. 14 de abril de 2014. (RanchoNEWS).- Exuberante, polifacética, excesiva… Cuesta encontrar adjetivos suficientes para describir Ciudad de México y también sus habitantes. Veinte millones dan para mucho y más en un momento de pujanza económica e intelectual como ha sido la última década. Lo demuestra Sin límites. Arte contemporáneo en la Ciudad de México 2000-2010, un hermoso libro de medio millar de páginas en DIN A4 y centenares de fotografías, publicado por la editorial barcelonesa RM, que recoge un relato alternativo de la escena artística de esta apabullante metrópolis durante los primeros diez años del siglo XXI. Sus autores, el redactor jefe de la sección de Cultura del diario Excélsior, Edgar Hernández y la comisaria Inbal Miller, desafían la historiografía oficial obviando la herencia muralista y la pintura neo mexicanista, reconocida por las instituciones casi como único medio legitimo, para explorar la escena más contemporánea surgida de la crisis del espacio expositivo, la introducción de las nuevas tecnologías y la atención por las problemáticas económicas, sociales, culturales y por supuesto estéticas y formales de una ciudad de tamañas dimensiones. Una nota de Roberta Bosco para El País:

Sin límites reúne más de 200 obras de 140 artistas no solo mexicanos, pero todos afincados en el Distrito Federal, el tentacular DF, incubadora de talentos, inspirador de proyectos, privilegiado escenario para la representación de la comedia humana y verdadera eminencia gris del libro. «Nos planteamos el trabajo desde la voluntad de expandir los límites del cubo blanco, investigando cómo se ha ido generando y consolidando un discurso crítico y creativo diferente del institucional», indican los autores, que para la portada han contado con un dibujo inédito de Carlos Amorales. Sus criterios básicos a la hora de seleccionar las obras fueron la noción de transgresión y la necesidad de interacción con el público fuera del espacio reglado del museo, además del marco temporal y relación con la ciudad, como entidad viva y autónoma que da sentido al trabajo de los artistas.

La gigantesca muleta de plástico hinchable que Marcela Armas colocó debajo de un puente; el edificio malogrado en el terremoto de 1985, habitado por indigentes, que iluminó Santiago Sierra; las hélices de Iván Abreu, susceptibles a cualquier variación del aire que sale de las estaciones del Metro; la instalación lumínica de Thomas Glassford, una segunda piel que celebra la nueva vida de Tlatelolco como centro cultural; las acciones surrealistas de Francis Alÿs y las proyecciones públicas nómadas de Fernando Llanos, también conocido como Videoman, son algunos ejemplos de las obras que se reseñan en el libro. «Nos enfocamos en reunir proyectos que existieron en una misma ciudad, independientemente de nuestras preferencias y de su fortuna crítica. Por ello se alternan creadores reconocidos internacionalmente y artistas que perdieron peso con los años o no consiguieron salir del ámbito emergente», puntualiza Hernández. El recorrido empieza con el Alzado Vectorial de Rafael Lozano-Hemmer, una instalación interactiva revolucionaria con la que México saludó el cambio de milenio y se concluye con un mural del colectivo marcelaygina, que propone un acercamiento crítico a la obra del gran muralista David Siqueiros, atrapada en una lógica de conservación que busca volverla eterna. «Llegamos a seleccionar 600 obras, todas vinculadas con la ciudad de una forma u otra. Muchas, en tanto que creaciones efímeras ya han desaparecido, de modo que el libro funciona como registro y memoria tanto de lo que vimos como de lo que tan solo oímos», continúan los autores, que estudian utilizar el material recopilado también para organizar exposiciones y crear un sitio web, que funcione como archivo en proceso. A la espera de próximas iniciativas, el libro ofrece un inolvidable paseo, que alterna recuerdo, sorpresa y descubrimiento, por aquel enorme museo sin paredes, público y privado a la vez, que es la Ciudad de México.


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Caricatura / España: «Come prima» premio en Angulema

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Un detalle de la portada de Come prima. (Foto: Archivo)

C iudad Juárez, Chihuahua. 14 de abril de 2014. (RanchoNEWS).- Dibujos por todos los lados. Ante la puerta del dormitorio, sobre la mesa de la cocina, en cualquier lugar donde podía «dejar una señal». El pequeño Lionel Papagalli (Grenoble, 1976) esparcía sus creaciones por casa, para reafirmarse a golpes de lápiz. «Mis padres son actores. En una familia acostumbrada a contar historias, me puse a dibujar en una esquina, en voz baja. Era mi manera de hablar con ellos, de no desaparecer», relata por teléfono el creador francés, de origen italiano. Algo así como diseño, luego existo. Una nota de Tommaso Koch para El País:

Han pasado casi 30 años, ha adoptado un nombre artístico (Alfred) y ha sido a su vez progenitor, pero el amor de Papagalli por los tebeos sigue idéntico, tanto que lo ha convertido en su profesión. Y hasta hace nada— pese a obras celebradas como Por qué he matado a Pierre (Ponent Mon)— continuaba igual la inseguridad de ese niño que desafiaba el olvido con sus viñetas. «Soy autodidacta y tenía el complejo de no saber si lo hacía bien, si estaba a la altura. Hace dos meses en Angulema, con casi 38 años, por primera vez pensé: ‘Tengo el derecho de estar aquí», cuenta Alfred. No es para menos: su novela gráfica Come prima se llevó el premio a la mejor obra del festival de cómic más famoso de Europa. El libro es el primero en el que se encarga de todo, así como el estreno de Salamandra graphic, nuevo sello que la editorial dedica al mundo del tebeo.

Con cierto don de síntesis, se podría decir que Come prima es la historia de dos hermanos y de un viaje por Italia en un Fiat 500. Pero se dejarían fuera demasiados detalles: porque, encerradas en 230 páginas de viñetas y paisajes amarillentos, están la muerte y la vida; el amor familiar y los malentendidos irresueltos; las peleas y las risas junto las lágrimas y las heridas. Están, también y sobre todo, tres inquietudes que vagaban por la mente de Alfred.

«En una época de confusión, empecé a tomar notas, una especie de diario íntimo para librarme de un peso. No pensaba ni tenía ganas de que fuera un libro», relata. Primero, echó en un cuenco sueños y recuerdos de su infancia en Italia. Luego, añadió el conflicto entre su abuelo y el hermano de este: comunista el primero, fascista que combatió durante la II Guerra Mundial el segundo, no se hablaron durante más de 30 años. Y, finalmente, la receta se completó con otra cucharada de tensiones: esta vez, entre el propio Alfred y su hermano mayor. «Tras un equívoco que no arreglamos, acabamos sin hablarnos durante casi 10 años», recuerda el autor. Por lo menos, ahora las cosas están mejor: «Ya podemos celebrar Navidad juntos».

Entre tantos conflictos y silencios, Alfred halló al fin una voz literaria. Y surgió el periplo por la carretera de Fabio y Giovanni, los protagonistas de Come prima, para atar los cabos que el pasado dejó sueltos. «Quise demostrar que podía escribir esta historia. La enseñé al editor, empecé a dibujarla, pero lo tiré todo. Recomencé y fui descubriendo la trama a medida que avanzaba, al ritmo de una página al día», relata Alfred. Para ello, aparte del cajón de la memoria, se inspiró en el cine italiano de los cincuenta y sesenta. De hecho, la influencia de Rufufú o La escapada produjo un cómic tan cinematográfico que Afred ha recibido una propuesta para adaptar al cine Come prima.

La idea, reconoce, le hace ilusión. Pero tiene dos condiciones. Ante todo, le gustaría que la película estuviera ambientada en Italia. Allí pasó su juventud y, siempre que vuelve, reconoce sentirse en casa. De hecho, se trasladó a Venecia unos años para enseñarle sus raíces a su hija recién nacida: «Es una sensación casi física. Me da tristeza perder mi italianidad. Parte del tipo que soy viene de allí».

La otra clave es que no quiere encargarse él de la película. Lo suyo es el cómic, y punto: «Llevo desde los seis años diciendo que soy un historietista. Siempre tuve claro que no podía hacer otra cosa que no fuera dibujar. Quiero contar historias con diseños». Y eso que, pese a los premios y a viñetas que no desfigurarían colgadas en una pared, Alfred no aprecia mucho su trazo. Al igual que Art Spiegelman, por citar un peso pesado del mundillo, cree que no es «un gran dibujante». «No es algo que me interese. Lo más importante es el guion y que los dibujos sean lo más justos posibles respecto a la historia», defiende.

De paso, el artista recomienda dos libros que acaba de leer: La traversée du Louvre de Prudhomme y Charly 9 de Guérineau y Tuelé. Y desvela su pasión por Fred. Precisamente unos personajes del fallecido dibujante le rodeaban cuando subió al escenario de Angulema. Algo así como una bienvenida al Olimpo del tebeo. A fuerza de diseñar, ahora allí también existe.



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Teatro / Colombia: «Bodas de sangre», pasada por la «túrmix» del humor coreano

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Escena de Bodas de sangre del coreano Lee Youn-Taek y su compañía Theatre Troupe Georipae. (Foto: Choiyongseok)

C iudad Juárez, Chihuahua. 13 de abril de 2014. (RanchoNEWS).- Aunque pegue tan poco como los tallarines con lentejas, el público que asistió al estreno mundial en Bogotá del Bodas de sangre del coreano Lee Youn-Taek y su compañía Theatre Troupe Georipae acabó en pie, entusiasmado. Entre vítores, los 40 intérpretes de la tragedia lorquiana bajaron a bailar al improvisado patio de butacas del coliseo cubierto El Campin, que no pareció acusar el pésimo sonido y la dificultosa visibilidad de un espectáculo de gran formato ideado en un principio para la plaza de toros de la ciudad. Bodas de sangre es un musical (en plan fusión Circo del Sol) que mezcla el folclore andaluz y el coreano en una suerte de combinado universal que entusiasma en Asia y, también, en Colombia. La intención inicial de Youn-Taek, cuyo Hamlet de hace dos años le abrió de par en par las puertas del Festival Iberoamericano de Teatro, era haber hecho el experimento latino-oriental con Gabriel García Márquez, pero en un rapto de sensatez dio marcha atrás y decidió meterle mano al más sufrido Lorca. Ambos, según el director coreano, beben del mismo «realismo mágico» y visto el éxito con el imaginario del poeta granadino Macondo será la próxima parada. Una nota de Elsa Fernández-Santos López para El País:

«Para mí Lorca es un héroe, un mentor, un ídolo. Yo soy poeta y dramaturgo, como él. Y como él quiero modernizar la tradición de mi país», afirma Youn-Taek, que niega que el cambio de escenario haya perjudicado su idea del montaje, algo que sí confirma la directora del certamen, Anamarta de Pizarro. «Quizá él no quiere contarlo, pero cuando supo que el Ayuntamiento había cerrado la plaza de toros, lógicamente, se puso furioso. El espectáculo tenía muchos elementos de fuego que no ha podido trasladar a un recinto cerrado. Él no había visto una plaza de toros hasta hace dos años, con su anterior montaje, y quedó fascinado». El hermoso coso de La Santamaría, situado en pleno centro, enterrado entre el barrio de La Macarena y el de San Diego, fue cerrado por el alcalde Gustavo Petro (cuya destitución e inhabilitación por quince años ha sacudido como un escalofrío la vida política de Colombia) en medio de una campaña antituarina de la que hoy por hoy no sabe muy bien en qué quedará.

Con albero o sin él, este Bodas de sangre resulta grotesco en los tramos andalucistas, donde cada zapateado duele, pero crece en su propio terreno: como el de la boda o el de las niñas-marionetas. Lo más chocante, e interesante, es que bajo la óptica coreana la tragedia lorquiana acaba en comedia y celebración de la vida. «El flamenco aguanta el dolor y con su angustia mueve la tierra. En Corea del Sur, sin embargo, llevamos el dolor al terreno de la comedia, es nuestra manera de resolverlo, vomitarlo hasta convertirlo en su contrario. Es una de las expresiones más características de nuestra cultura y esa manera de ver la vida es la gran novedad de esta versión de la obra de Lorca», explica el director.

Cuesta reírse ante los versos de esa madre ya sin hijo, robado de su vida con «un cuchillo, con un cuchillito, que apenas cabe en la mano»; o con el dolor de la novia ensangrentada —«¡Ay, qué cuatro galanes traen a la muerte por el aire!»—, pero las dos, reventando los tímpanos con los famosos versos, logran una curiosa subida de adrenalina que el público recibió jocoso. «Hay que expulsar la culpa», explica Youn-Taek, que lleva a la escena final un ritual funerario tradicional de su país. «Ese canto es un canto de perdón porque en la vida siempre hay perdón, es una mirada positiva que está encerrada en la naturaleza misma de las mujeres. El mundo de los hombres siempre acaba en tragedia pero las mujeres transforman la tragedia en vida porque no les queda otro remedio».


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Libros / México: «La otra piel» de Marcela Sánchez Mota

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La escritora cursó la carrera de sicología, hizo estudios de danza clásica y contemporánea, fue miembro fundador del grupo Utopía Danza-Teatro, en el que trabajó como intérprete, coreógrafa y creadora de textos, y fue columnista de danza de La Jornada Semanal.  (Foto:María Meléndrez)

C iudad Juárez, Chihuahua. 14 de abril de 2014. (RanchoNEWS).- En La otra piel (Editorial La Cifra, 2014), Marcela Sánchez Mota ha tejido una historia de las utopías, expresó la narradora Adriana Jiménez en la presentación ayer del libro que recibió el Premio Bellas Artes Juan Rulfo para Primera Novela 2010. Una nota de Merry MacMasters para La Jornada:

Ejemplo de la «literatura del yo» –la protagonista busca a su madre biológica–, para Jiménez La otra piel encierra «una gran metáfora acerca del bien y el mal, la corrección política, la búsqueda de un mundo mejor, todo lo que implicó la historia del siglo XX, estas utopías fallidas que derivaron en este mundo que tenemos ahora entre las manos.

«La historia de las utopías anarquistas. Esta comuna anarquista demuestra en el fondo, de manera muy dramática, que la búsqueda de la perfección, del bien y de la bondad deriva en locura, naufragio y una intensa maldad, si lo queremos ver así», acotó la escritora ante el público de la Sala Manuel M. Ponce del Palacio de Bellas Artes.

Decanta sus múltiples facetas

De acuerdo con Jiménez, la «multidisciplinariedad» de la autora se refleja en esta mezcla de maneras de acercarse al hecho literario. Sánchez Mota cursó la carrera de sicología, hizo estudios de danza clásica y contemporánea, fue miembro fundador del grupo Utopía Danza-Teatro, en el que trabajó como intérprete, coreógrafa y creadora de textos. Fue columnista de danza de La Jornada Semanal. «Todo este bagaje es decantado por Marcela de manera acertadísima en su obra», aseguró la ponente.

Para el escritor César Fonseca, se trata de una novela de «posibilidades múltiples, de prosa refinada, de trama envolvente y encantadora. Si Pedro Páramo, de Rulfo, es la gran novela sobre la ausencia del padre, encuentro en la de Marcela una intención similar, sólo en este caso de la madre», apuntó el autor de Fermín Casar: la ceremonia de las armas (2013). Para ello, «parte, no a la búsqueda del tiempo perdido, sino del tiempo guardado en los resquicios de múltiples memorias».

Fonseca señaló como «acierto» del libro su manejo de lo «fantástico en un sentido perfectivo». Es decir, la realidad se alía con la ficción a fin de aportar «elementos novedosos y trascendentales para la verdad de los hechos». Si la fantasía desempeña un papel relevante es porque ésta «nunca traiciona a los preceptos de su ámbito original». Sino, «sirve como faro que alumbra un trayecto para llegar a puerto seguro».

Otro «acierto» es «el tratamiento del tiempo». Al contener una sola historia, «la posibilidad de muchas otras nos movemos el tiempo diferente. En algunos pasará muy rápido, y en otros se ralentizará, situación que permite a la autora enfocar con minuciosidad los detalles pertinentes para el relato, los que aportarán claves para desentrañar el enigma o dar saltos de muchos años en unas cuantas líneas».

Pablo Montes, abogado y cuentista, indicó que La otra piel es más que una «historia apasionante de búsqueda, un ejercicio admirable de vocaciones a un tiempo bellas e inquietantes, o una prosa hecha de frases musicales. Es, sobre todo, una historia que priva de sosiego a quien la lee, de ese anquilosamente casi hipnótico propio de la televisión o de los thrillers mejor vendidos».

Continuó: «Esta no es una novela complaciente. Parece que la autora no buscó llevarnos por un laberinto para finalmente mostrarnos la hermosa puerta de salida. Al contrario, la autora nos deja dentro del laberinto o, en todo caso, como mirándolo desde arriba y quizá deseando volver a perdernos en los más oscuros túneles de sus mejores páginas».

Además, «nos reta a cada tramo de la historia: si pretendes saber qué sucedió, avanza, no te detengas, no desvías la mirada, cuestiona lo que digo, saca tus conclusiones. Es decir, la autora no nos cuenta pasajes sólo para cautivarnos, sino sucesos graves y angustiantes con los cuales seguir edificando mentalmente la historia».

Montes también destacó la «sorprendente capacidad» de Sánchez Mota para construir evocaciones de largo aliento». La otra piel, aseguró, «es una historia trazada con el arte de una pluma cuyos movimientos acompasados propios de la danza, son una maravillosa combinación de literatura y pasión creativa».


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Galería / Herbert List

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Laurel over the Eyes, Athens, 1937


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Caricatura / México: En ágape «monero», los hijos del averno festejaron siete años de «El Chamuco»

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Los moneros Gantús, La Dama, Hernández, Rapé y Erasmo, en conferencia por el aniversario de El Chamuco, ayer, en el Museo Nacional de Culturas Populares. (Foto: Yazmín Ortega Cortés)

C iudad Juárez, Chihuahua. 13 de abril de 2014. (RanchoNEWS).- Haciendo gala de su humor lacra, comprometido y combativo, los moneros de la revista El Chamuco celebraron ayer su séptimo aniversario en el Museo Nacional de Culturas Populares; las hostilidades del festejo se iniciaron a las 13 horas con la mesa de colaboradores, entre los que figuraban El Fer, La Dama, Rapé y Gantús, pero la mesa fue tomada por una decena de hijos del averno que le cayeron al ágape monero; todos moderados/presentados por José Hernández, quien dijo: «El Chamuco es necesario, porque es un espacio de libertad... además tenemos que llenar 48 páginas». Una nota de Jorge Caballero para La Jornada:

Conforme se iban sumando los hijos del averno a la mesa, entre ellos Capanegra, Erasmo, Rapé, El Vico y Vigo, Hernández dijo: «También está aquí con nosotros un gran amigo: Manuel Ahumada», lo que desató un gran aplauso del público y moneros presentes.

Dicen las lenguas de doble filo que le pusieron el nombre de El Chamuco, para que el maligno los acogiera en el infierno, ya que el cielo seguramente no tendrían espacio para ellos; Hernández despejó la incógnita: «No, porque ya dijo del Papa que el infierno no existe; además, como tampoco el purgatorio y en el paraíso no nos aceptará, igual nos regresamos para seguir dibujando... en realidad el nombre viene porque, como todos saben, un cha es un monarca árabe, mu es el sonido que hacen las vacas y co es por company, así que en realidad El Chamuco significa: El presidente otros güeyes y compañía».

Al recordar la llegada de algunos colaboradores de la publicación, Hernández también comentó que: «La revista se ha convertido en una escuela de moneros: en nuestras páginas tenemos dibujantes muy jóvenes. Ya hay un relevo generacional. Es importante que existan estas voces, porque prácticamente todos los medios de comunicación están alienados».

Otra de las cosas importantes de El Chamuco, a consideración de Hernández, es que: «No tengo la cifra, pero me atrevo a decir que hay pocas revistas que viven de sus lectores y hay que agradecer que se han mantenido fieles, porque realmente este festejo de siete años es de la segunda época de la revista, pero si sumamos la etapa anterior, ya serían 18 años, además es importante que nos organizamos todos los moneros para editar nosotros mismos la revista, después de que editoriales y empresarios nos transaron».

 A la pregunta de cuál es la perspectiva de El Chamuco, Hernández dijo: «Siempre es sacar el próximo número... no hacemos planes a tanto futuro».

Pero sin lugar a dudas el mejor diagnóstico de salud está contenido en su editorial del número 300, que circulará en los próximos días: «Todavía no sabemos cómo lo logramos, pero llegamos al número 300 sin morir en el intento y a pesar de que algunos de nosotros habitamos en Veracruz. Flacos, ojerosos cansados y casi sin ilusiones, continuamos tratando de aportar algo que contribuya a cambiar este país para bien, y tratamos de mantener vivo el sentido del humor. Afortunadamente, documentos como las leyes secundarias de las reformas constitucionales, personajes como el ínclito Cuauhtémoc Gutiérrez y demás comediantes que nos gobiernan (sic), nos arrancan de vez en cuando una buena carcajada y contribuyen a la sana diversión, tanto de estos moneros como del respetable público que nos hace favor de leernos. Nosotros nos reímos de ellos y ellos se ríen de nosotros. Es el círculo de la tragicomedia nacional, que parece no tener fin. Habrá Chamuco para rato».

La celebración del séptimo aniversario contó además con la participación del trío Estampa Huasteca. Hubo firma de ejemplares de los moneros y se presentó el nuevo número, con la participación del resto de la Santísima Trinidad de El Chamuco: Helguera y El Fisgón.



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Galería / Steve Burkett

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High and Dry
Venice, Italy
2012


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Galería / Marc Thirouin

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From the series Las Mujeres

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Galería / Yui

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Dialogue
Beijing, China
2013



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Galería / Joseph Romeo

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Domino Sugar Refinery 2
Brooklyn, New York
2013



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Galería / Ari Plosker

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Jay Pritzker Pavillion Detail (#78)
Chicago, IL
2007



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Galería / Tom Green

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Fort Point Passageway
San Francisco, CA
2013


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Galería / Mayumi Yoshimaru

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Infinity
Staten Island, NY
2013


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Galería / George Zimbel

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Late night kiss, Harlem, 1951 


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Fotoperiodismo / Oliver Berg: «Obscura»

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Germany 4/09/2014.-The video installation Obscura by US artist Tony Oursler is displayed at the stand of the gallery HansMayer during the fair «Art Cologne» in Cologne. The fair takes place from April 10 to 13. 


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Caricatura / España: Un cómic de narices para descubrir un clásico

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Inicio del capítulo II del cómic Tristram Shandy. (Foto: Editorial Impedimenta)

C iudad Juárez, Chihuahua. 12 de abril de 2014. (RanchoNEWS).- A menudo el cine sirve como vía de aproximación a obras imprescindibles de la literatura. Moby Dick, Drácula, El Señor de los Anillos... Algunas personas cometen un error y se conforman con la película, pero otras se animan a leer el libro y no se suelen arrepentir. Esta función iniciática la desempeñan a veces también los cómics. En 2005, con el estreno de un filme de Michael Winterbottom, el público español tuvo una oportunidad de descubrir uno de los clásicos más desconocidos de las letras inglesas. Nueve años después, pasa de nuevo el tren con la llegada de la adaptación gráfica de una novela que puede resultar tan compleja y enrevesada, como interesante y divertida: Tristram Shandy, la obra maestra de Laurence Sterne. Una nota de David Sanz Esquerro para El Mundo:

Tratar de resumir Tristram Shandy es más que complicado. Y no tanto por la dificultad de cualquier tarea de síntesis, sino porque su punto clave es precisamente el caos, y lo es como metáfora de la vida. El protagonista declara al inicio su intención de relatar las penurias que el destino le ha deparado. Pero, según avanza, descubre cómo es imposible desarrollar una trama lineal, ordenada y sencilla, porque cada acontecimiento introduce otro cuya explicación se hace necesaria. De esta forma, se suceden divagaciones, rodeos, digresiones y aclaraciones que acaban desembocando en absurdos y barrocos desvaríos. Según se ha definido tradicionalmente, lo que escribió Laurence Sterne no fue una «novela», sino la «antinovela».

Un punto de partida valiente que rompió las férreas reglas de narración cronológica del siglo XVIII y que abrió el camino para que «le dejen a la gente contar sus historias como le parezca», según afirma el protagonista en el libro. En una escena de la versión cinematográfica de Winterbottom se explica a la perfección el espíritu: «La vida es caótica, es amorfa, por mucho que uno se esfuerce no logrará darle nunca ninguna forma. Tristram trata de escribir la historia de su vida pero fracasa, porque la vida es demasiado compleja como para poder ser representada por al arte». Así, la novela se va perdiendo, y al tiempo construyendo, alrededor de lances secundarios vinculados al pintoresco elenco que acompaña al protagonista.

Guiado por un antihéroe fatalista, el lector emprende un viaje laberíntico en el que se presenta obligado ante trascendentales cuestiones filosóficas y, de pronto, vira sin remedio rumbo a pasajes de humor mundano. El lenguaje, en cambio, cargado de ambigüedades, traslada al lector toda la responsabilidad de destapar los mensajes irreverentes de una novela eufemística en la que el narrador declara que cuando utiliza la palabra «nariz», se está refiriendo a una nariz «nada más ni nada menos»; y suplica al público «por el amor de Dios y de sus propias almas, que se guarden contra las tentaciones del diablo y no permitan que mediante engaño o artificio alguno dejen introducir en su mente otras ideas».

Otro de los aspectos más innovadores de la obra es el uso de recursos gráficos como guiones de diferentes tamaños para significar pausas, tipografías variadas, espacios en blanco o una página negra para introducir a la muerte. Las continuas apelaciones al lector incrementa la naturaleza libérrima y desinhibida de la novela. Los expertos ven en el libro de Sterne herencias de Rabelais, Locke o Cervantes y, a su vez, le atribuyen influencia en pioneros posteriores como James Joyce, Virginia Woolf o Julio Cortázar.

[Y llegados a este punto, «buenas gentes», se hablará ya del cómic que convoca esta reseña --no debe sorprender el retraso a «sus señorías», habida cuenta de que en la obra de la que se trata, el protagonista no ve la luz de este nuestro mundo hasta el capítulo III--. Cabe declarar antes de seguir, para evitar juicios severos por la demora o inquietudes insanas por la máxima 'tempus fugit' -y también para dar sentido a esta extraña acotación-, que el respeto que el autor de la novela gráfica demuestra por el material original que le inspira, hace que todo lo referido hasta aquí sea de aplicación cierta no sólo al clásico de Laurence Sterne, sino también a la exquisita versión ilustrada]

La editorial Impedimenta acaba de publicar en España la adaptación a novela gráfica de Tristram Shandy que Martin Rowson realizó en 1996, un libro definido por The Independent como «la obra más extraordinaria en la historia de la ilustración» y que, hasta ahora, no se había traducido al castellano. Con minuciosos dibujos a tinta más propios del arte del grabado que del cómic, y que invitan a detenerse un tiempo en cada viñeta, el ilustrador británico respeta la personalidad de la obra original, hasta el punto de permitirse su propia subversión. Acompañado de su perro Pete, el autor entra y sale del álbum, y protagoniza pasajes en los que divaga sobre la tarea que se trae entre manos. Metaliteratura al cuadrado, shandismo puro.

El responsable de la llegada a España de esta edición del álbum de Rowson casi 20 años después de su aparición es Enrique Redel, director editorial de Impedimenta. Amante confeso de los cómics y fascinado por Tristram Shandy desde que tenía 20 años, ha incluido este título en El Chico Amarillo, una colección que apuesta por obras gráficas con «fuerte carga literaria». «No nos interesa tanto el lector de cómics de toda la vida, muy apegado a sus géneros, como aquel que ve en la novela gráfica un campo de expansión de su pasión libresca», explica. A las biografías de Virginia Woolf, Thoreau y Boris Vian que ya se han publicado, se sumarán pronto El fantasma de la Ópera, Huck Finn o La enciclopedia de la Tierra Temprana.

Si todos esos títulos suponen una gran oportunidad de acercarse al universo de la viñeta para personas con su salón repleto de libros, Tristram Shandy puede influir en sentido contrario. «Quizá enfrentarse a un cómic sea preferible para aquellos que quieran 'catar' la obra antes de sumergirse en ella», apunta Redel, un editor que como lector se deshace en elogios hacia el clásico de Sterne: «Leer Tristram Shandy es una experiencia irrepetible»... «Sus enormes exigencias dan paso a enormes recompensas»... «Si logras entrar en su juego, si bajas tus defensas y te fías a ciegas de lo que te está proponiendo, te lo pasas fenomenal»... «A los que les gusta leer porque les abre espacios nuevos, sorprendentes e inexplorados, les encantará»...

Enrique Redel habla también con profundo entusiasmo del producto que su editorial ha lanzado al mercado, y del que afirma que «muchas páginas son auténticas obras de arte». Según explica, si convertir en novela gráfica Tristram Shandy fue un «reto de dimensiones mayúsculas» al que Martin Rowson dedicó tres años, la publicación del tomo en castellano ha supuesto a su vez un esfuerzo importante. «La labor de edición es muy exigente, es un libro intrincadísimo, preciosista, donde se usan cinco familias de fuentes que hay que insertar en bocadillos endiablados», apunta el responsable de Impedimenta, quien también destaca la «modélica y excepcional» labor de traducción de Juan Gabriel López Guix.

Mención aparte merece el aspecto material del cómic. En un momento en el que las editoriales se centran en el ahorro de costes, abusando de tomos en grapa, rústica o 'cartoné' de baja calidad, esta edición está presentada en un volumen con encuadernación de lujo, tapa dura, lomo forrado, cinta marcapáginas y papel de altísimo gramaje. Una joya de coleccionista que responde al compromiso asumido por Enrique Redel: «No nos apetecía hacer libros que no mereciera la pena guardar; el cómic es un arte popular, y nosotros queremos hacerlo llegar a un público entendido y exigente». Una declaración de intenciones cumplida, con un par de narices.


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Música / México: Agrada al público el reestreno de «Atzimba»

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La soprano Violeta Dávalos y el tenor José Luis Duval, en el escenario de Bellas Artes. (Foto: Esperanza Orea)

C iudad Juárez, Chihuahua. 12 de abril de 2014. (RanchoNEWS).- En 1900 el estrenó de la ópera Atzimba, de Ricardo Castro, en el Teatro Abreu, la primera que abordaba temas mexicanos, fue un éxito, el intermezzo del segundo acto «mereció los honores del bis», según la prensa de la época. Ayer, el reestreno de este título que no se llevaba a escena desde hace 52 años, tuvo una gran recepción de parte del público. Una nota de Alida Piñón para El Universal:

La expectativa estaba, sobre todo, en la reorquestación a partir del segundo acto realizada por el compositor Arturo Márquez, tras varios años de trabajo e investigación. Y es que en 1952, después de lo que fue su última reposición en el Palacio de Bellas Artes bajo la dirección de José F. Vásquez, el segundo acto se perdió por causas que al día de hoy se desconocen.

Ante ello, Márquez se dio a la tarea de recuperarla respetando la idea original del compositor de quien se celebran 150 años de su nacimiento. El resultado, a decir de la respuesta del público, fue positivo.

Semanas antes, Enrique Patrón de Rueda, el director de orquesta que estuvo al frente de la Orquesta del Teatro de Bellas Artes, había dicho que lo que se presentaría iba a ser prácticamente una «reinvención». Y lo fue, pero se conservó la línea melódica y el lirismo de Castro.

Amado Nervo, según la investigación que hizo Gloria Carmona sobre esta obra, escribió a principios de siglo XX que Atzimba era una especie de «Aída tarasca» y Luis G. Urbina dijo que si Aída olía Egipto, Atzimba olía a Michoacán. Ahora, la esencia permanece.

Los roles principales estuvieron a cargo de la soprano Violeta Dávalos como «Atzimba», incómoda por momentos al subir la pirámide que permaneció casi en todo momento en el escenario; el tenor José Luis Duval como «Jorge de Villadiego», con una gran dicción pero débil en su manejo escénico, así como de Guillermo Ruiz, Ana Caridad Acosta, Armando Gama y Carlos Sánchez.

El reconocimiento mayor fue para Patrón de Rueda, quien cumple este 2014, 35 años de trayectoria.

El director es, hoy por hoy, uno de los concertadores más reconocidos en el ámbito operístico.

El Coro del Teatro de Bellas Artes fue dirigido por Iván López Reynoso, la dirección escénica fue de Antonio Salinas, reconocido también con el aplauso de la mayoría; el vestuario fue diseñado por Estela Fagoaga, y el diseño de escenografía e iluminación estuvieron a cargo de Jesús Hernández, cuyo trabajo provocó algunos abucheos. Reacción que también han suscitado las últimas puestas en escena operísticas.

Atzimba tendrá el domingo una segunda y última función a las 17:00 horas.


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Fotografía / México: De Robert Doisneau «todavía hay mucho por descubrir»: Francine Deroudille

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Robert Doisneau (1912-1994) deseaba mostrar que las cosas minúsculas de la vida pueden ser iluminadas por una luz y hay que encontrar los lentes adecuados para amar la existencia, indica Francine Deroudille.(Foto: Roberto García Ortiz)

C iudad Juárez, Chihuahua. 12 de abril de 2014. (RanchoNEWS).- Pensar en el trabajo fotográfico de Robert Doisneau (1912-1994) es trazar un recorrido por las imágenes emblemáticas en blanco y negro que captó a lo largo de su carrera. Pero aún existe una parte casi desconocida y son sus imágenes en color. Una nota de Ericka Montaño Garfias para La Jornada:

De Doisneau todavía hay muchísimas cosas por descubrir, dice su hija Francine Deroudille, curadora de la muestra que se presenta en el Palacio de Bellas Artes, en la que se reunieron 79 fotografías de este artista icono francés.

«No he sido la hija de un monumento de la fotografía, he sido la hija de un hombre delicioso, que trabajaba muchísimo, sin cesar, que adoraba su oficio y amaba la vida; tenía probablemente un fondo melancólico de carácter, pero buscaba luchar contra las dificultades. Él decía que quería atravesar la vida en la punta de los pies. Un monumento no podría decir lo mismo.

«Entonces, creo que a mí y a mi hermana nos dio el gusto por esa búsqueda. Nos enseñó a no tomar las cosas de manera dramática y saber mirar a los demás. Saber que no estamos solos, que todos juntos estamos en ese gran campo de luz», expresa Deroudille en una brevísima charla con este diario.

Historia de una carrera fotográfica

Todas las fotografías de la exposición Robert Doisneau: la belleza de lo cotidiano son en blanco y negro por una razón: «Intentamos contar la historia de la carrera fotográfica de mi padre, su historia, mostrando algunas imágenes de cada una de las etapas.

«Empezamos con lo que él llamaba su primera foto y luego cuando estuvo con Renault y después lo que hizo en las calles, su trabajo para Vogue, porque pocas personas saben que trabajó dos años en una revista de lujo, así hasta el final de su vida, o casi. Nos detuvimos en los años 80 porque después hay un trabajo muy diferente que no se podía mostrar porque nos faltaban bases.»

Son 79 fotografías elegidas de un archivo que contiene 450 mil negativos. Puede parecer imposible de hacer, reconoce Deroudille. Pero no lo fue. Y apenas es una pequeña puerta para acercarse a su trabajo. «Cada vez que se monta una exposición se muestran nuevas fotografías: hay todo un trabajo que él hizo a color, conocemos su trabajo en blanco y negro, pero poco su quehacer a color y sí hizo muchas fotografías a color, y comenzamos a trabajar sobre esto.

«El trabajo que se hace en una colección tan grande como esa es encontrar momentos de su trabajo que no se han mostrado tanto, que se pueden dar a conocer y que cuentan otra cosa».

A la luz de esta revisión, ¿qué ofrece Doisneau?

Lo que él deseaba mostrar eran los momentos hermosos de la vida, momentos minúsculos donde nuestra existencia se ilumina con felicidad; era alguien que no quería dar lecciones, no deseaba decir que él tenía razón en algo, tenía mucha compasión para nuestra condición humana, y quería mostrar que las cosas minúsculas de la vida pueden ser iluminadas por una luz y hay que encontrar los lentes adecuados para amar la vida. Espero que esta exposición muestre esto.

Pareciera que dejamos de ver a los demás en este momento donde la velocidad es lo que priva. «No sé si eso es algo actual, o si siempre ha existido. Acaso nuestra tendencia primaria no es el egoísmo, pero creo que efectivamente la época quizá sea más dura que la de mi padre, pero después de todo él nació en 1912, y unos años después empezó una guerra terrible en el mundo.

«Cuando cumplió 30 años, cuando se casó con mi madre, empezó un oficio que adoraba, comenzó otra guerra, fue terrible también. Empezó a tomar fotografías que cuentan hoy la felicidad en los años 50, es decir, después de muchas desgracias, muchos periodos duros, en los que el hombre mostró esa dimensión terrible con la Shoa, por ejemplo.

«Hoy nuestra época es individualista, dura, pero no creo que haya que pensar que es la peor época del mundo; estamos en una tradición del egoísmo humano y hay que luchar en contra de esto».

Por aportar un respiro

¿Esta exposición sería como un respiro?

Eso espero. Confío en que aportemos ese respiro con estas exposiciones. Ese es un testimonio que tengo de quienes miran estas fotografías, son imágenes que hacen bien, que calman. No puedo decir cómo debe llegar el espectador. Todos llegamos con nuestras esperanzas, con lo que ocurrió en la mañana que pudo haber sido terrible o feliz, uno llega en el estado en el que está, y hay que esperar que justamente al salir de esta exposición se sienta un poco mejor.

Francine Deroudille trabaja con la fotografía, pero no hace fotografías. Después de laborar en una agencia en la difusión de imágenes, ahora se dedica a llevar a todo el mundo el trabajo de su padre. «Montamos un atellier y trabajamos con sus fotos, montamos exposiciones, editamos libros. Trabajamos por completo, y demasiado, en la conservación y difusión de su obra» en un momento en el que el mayor reto de la fotografía es continuar existiendo.

«Todos practicamos la fotografía ahora con nuestros celulares. Soy la primera en captar imágenes de la exposición de mis nietos, o cuando estoy de vacaciones, pero no es lo mismo, son fotografías de consumo rápido; tenemos que aprender a mirarlas el transcurso de la vida de los que se dedicaron a trabajar con este medio. Un reto actual de esta disciplina sería, a pesar del consumo masivo de fotografía, respetar el trabajo de los que hicieron una búsqueda dentro de aquélla, con una cámara en la mano».

Picasso-Duncan, historia de familia

Por otro lado, si Robert Doisneau retrató la cotidianidad de una sociedad, David Douglas Duncan captó con su cámara momentos preciosos de la vida de Pablo Picasso: el día a día, donde lo mundano se cruza con lo creativo: por ejemplo, Duncan lo captó chupando los huesos de un pescado en una imagen que podría parecer inocente y que adquiere nueva dimensión cuando ese esqueleto se convierte en la base de una de sus obras.

Lo cotidiano y el día a día del artista español en la exposición Picasso revelado por Duncan, que entrama fotografías tomadas por Duncan con obras maestras del pintor y escultor que se exhiben por primera vez en México, traídas de España, Francia y Suecia.

«Hace 32 años que no había una exposición de Picasso en México. Así que el público mexicano va a estar feliz de rencontrarse con él», señala Tatiana Franck, quien junto con Stephanie Ansari realizaron la curaduría de la muestra montada en el Palacio de Bellas Artes.

«Tiene sentido presentar esta exposición aquí, porque Duncan vino por primera vez en 1936, ganó aquí su primer premio de fotografía y fue donde lanzó su carrera. Regresó cinco veces antes de empezar a cubrir la Segunda Guerra Mundial y fue cuando partió para Europa. Casi iba a venir a la inauguración de esta exposición, pero dos días antes dijo que no podía».

El Picasso que nos muestra Duncan en estas 163 fotografías «es un Picasso creativo, feliz, enamorado y niño», tercia Tatiana Franck. «Es bajar a Picasso del pedestal en el que se encuentra. Esta exposición es acerca de un Picasso mucho más humano, igual a los demás, con un genio sobrenatural, pero que en su vida cotidiana es un hombre feliz de estar vivo».

Para David Douglas Duncan (Kansas, 1916) esas imágenes de Pablo Picasso constituyen un periodo de salvación, explica Ansari, porque el estadunidense «volvía de la guerra, de las atrocidades, de la muerte, lo que vio como soldado, como fotógrafo de guerra en la Segunda Guerra Mundial o Corea. Para él estas fotos son su salvación, prefería hablar de su periodo Picasso que de todo lo demás.

«Picasso y Duncan fueron dos hombres que se encontraron, y está muy orgulloso de poder mostrar estas fotos, de haber sido el único fotógrafo tan cercano a Picasso y dejar este legado para la historia del arte.

«Duncan no tuvo hijos y los hijos de Picasso eran un poco como sus propios hijos, eran su familia; estaba muy cercano a ellos, es realmente una historia de familia, de amistad. De hecho Picasso se convirtió en fotógrafo gracias a Duncan».



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Artes Plásticas / México: Las fábulas según Francisco Toledo

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Árabes y chacales, 2014. Francisco Toledo. (Foto: Archivo)

C iudad Juárez, Chihuahua. 12 de abril de 2014. (RanchoNEWS).- Ver cualquier obra perteneciente a Francisco Toledo implica hacer una inmersión dentro de lo humano. La popularidad que goza en vida difiere en calidad y cantidad de la que han gozado muchos otros pintores: ejerce una influencia sobre distintas clase sociales, representa un auténtico multiculturalismo a nuestra disposición. Una nota de Erandi Cebrón Gómez para Milenio:

De fábula nos orilla a desarrollar un instinto de conocimiento histórico, pues va más allá de lo mítico: su grandeza trasciende lo ficticio, sus personajes son escenificables y escenificados. Francisco Toledo no se guía simplemente por la indiscutible eminencia de las fábulas de Esopo, sino también por su peculiar utilidad. En todo momento existe una fusión ejemplar entre fuerzas morales y estéticas en sus grabados; consuelos que pueden convertirse en tremendas ironías.

Al entrelazar imagen con texto se concibe un mutismo donde hay algo convincentemente sublime: los artistas más grandes nos invitan a que hablemos su idioma, lo cual advertimos durante la contemplación minuciosa de sus obras. Aquello que une tiene más peso que lo que fragmenta. En esta exposición «el todo se abarca».

Las imágenes cantan: escuchamos en cada una de ellas el resonar de una poderosa mente, nunca homogénea. Distintas formas de estructurar el mundo se muestran; esa multiplicidad que devela existencias puede resultar difícil de comprender, pero en determinado momento nos damos cuenta de que sencillamente es la naturaleza de la vida que ha sido plasmada.

Dibujar: primeramente inclinarse sobre la hoja, verter la tinta con la finalidad de lograr alguna forma pronunciable, luego examinar el resultado, detalle por detalle, hasta que todo parezca sólido, se le halle un nombre y podamos divisarnos en ella.

Se personaliza a través de esta fábula: la imagen narra, cuenta y constituye; una escenificación lingüística logra fructificar gracias al sentido que todo lo trastoca con acontecimientos, cuya importancia varía dependiendo la experiencia estética individual.

Francisco Toledo dota a toda forma con contenido, en esta ocasión sirviéndose de los elementos constitutivos de una de las fábulas más populares y persistentes a lo largo de la historia occidental. Ilustra una edición, que tal vez sea la primera publicación de las fábulas de Esopo impresa en México, realizada por Ignacio Rincón en Oaxaca en 1849, dando pie a este proyecto artístico.

Hasta el más sencillo grabado manifiesta el valor de la fábula; si uno pone la atención necesaria, sabrá a priori de qué trata el texto. La exposición nos obliga primeramente a pensar con imágenes, para posteriormente materializarse en conceptos que van develando la infinita complejidad que hay en el proceso con que se elabora cada pieza.

El engrandecimiento de lo metafórico enfatiza que no hay una percepción exacta ni incorrecta, solamente expresión que deviene en comportamiento estético; las abstracciones toman poder y la capacidad de convertir la imagen en concepto es un privilegio que es posible de lograr al profundizar yendo más allá de las primeras impresiones intuitivas.

La exposición temporal De fábula. Francisco Toledo. Obra reciente, integrada por 78 estampas sobre papel y 43 planchas de zinc o cobre, permanecerá abierta hasta el 15 de junio en el Museo Nacional de la Estampa, avenida Hidalgo 39, colonia Centro.


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Teatro / México: «Ifigenia cruel», la tragedia personal de Alfonso Reyes

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«Es la obra de teatro más complicada que me ha tocado en mi carrera», dice Julieta Egurrola. (Foto: Héctor Téllez)

C iudad Juárez, Chihuahua. 12 de abril de 2014. (RanchoNEWS).- Durante la Decena Trágica, en febrero de 1913, uno de los militares asesinados fue Bernardo Reyes, padre de Alfonso Reyes. Ese hecho inspiró al autor de Cuatro poemas en torno a Monterrey, La Ilíada de Homero: Traslado de Alfonso Reyes. Primera parte. Aquiles agraviado, La vega y el soto, entre otros, a escribir la obra de teatro Ifigenia cruel. Una nota de Emiliano Balerini Casal para Milenio:

La puesta en escena de la Compañía Nacional de Teatro (CNT) y el Centro de Experimentación y Producción de Música Contemporánea (Cepromusic), bajo la dirección de Juliana Faesler y Clarissa Malheiros, conmemora el 125 aniversario del natalicio del autor regiomontano y los 90 años de la publicación del montaje. Será estrenada hoy y se presentará hasta el 11 de mayo, de jueves a domingo, en el Teatro Julio Jiménez Rueda.

La obra también se presentará en el Palacio de Bellas Artes el 5 y el 7 de junio a las 20:00 horas, en el marco de las celebraciones del 80 aniversario de ese lugar.

La última vez que se montó fue el 25 de noviembre de 1981, cuando Héctor Azar la dirigió en el homenaje nacional a Alfonso Reyes en el Palacio de Bellas Artes. El mismo día, el entonces presidente José López Portillo inauguró la Capilla Alfonsina, que actualmente dirige Alicia Reyes, nieta del escritor.

Entre las óperas que se han hecho sobre este poema dramático se encuentran la de Roberto Téllez, de 1976, y la de Leandro Espinosa. Esta última pieza fue comisionada por el Fondo Nacional para la Cultura y las Artes en 1989. Solo la obertura ha sido estrenada por la Orquesta Sinfónica Carlos Chávez.

Ifigenia cruel comienza con un video donde se explican los hechos de febrero de 1913 en la Decena Trágica, lo que ubica al público en los antecedentes que llevaron a Alfonso Reyes a escribir este texto.

Alicia Reyes, nieta del escritor y directora de la Capilla Alfonsina, dijo que Ifigenia cruel es el propio Alfonso Reyes, quien tuvo que vivir una tragedia para hacer su propia tragedia: «Es una especie de desahogo importante, en la que confiesa que no piensa regresar a México para vengarse de las fuerzas que mataron a su padre».

Luis de Tavira, director de la CNT, dice que con esta escenificación la compañía cumple con un pendiente: «El montaje es una asignación pendiente de nuestra cultura. A cada generación le corresponde interpretarla».

«Reyes fue riguroso en el canon de la tragedia. Su profundo saber de la tragedia griega le permitió hacer un texto de la tragedia mexicana. Ifigenia cruel, Ifigenia libre para disentir con lo que sucede a su alrededor», mencionó.

«Reyes dijo: 'Los personajes son conciencias que cavilan para su destino'. Esta obra encubre una experiencia propia. Es México. Su relectura debe completarse, hacerse permanentemente», agregó.

Juliana Faesler, directora del montaje, dijo que tanto para ella como para Clarisa Malheiros, codirectora, este montaje representa la continuación de un trabajo que busca hacer una crítica sobre un proyecto de nación que alude a los mexicanos.

«Esta obra nos alude porque tenemos que tomar una decisión como sociedad, una postura de libertad para dejar de participar en las venganzas que hay», explicó después de la función para medios de comunicación.

México no puede omitir su realidad, es un país herido históricamente desde los mayas y mexicas hasta la actualidad: «El dolor existe en nuestro país desde siempre», comenta la también directora de la compañía La Máquina de Teatro.

«Ifigenia cruel es un duelo de titanes. Debes de saber dónde ubicarte. Esto fue lo importante para Alfonso Reyes, ya que para él esta historia sí era personal», puntualizó.

Clarisa Malheiros explicó que el concepto de la puesta en escena fue diseñado por Faesler: «A mí me tocó buscar el sentimiento trágico. Estuve encargada de abordar la verticalidad de la tragedia humana».

Malheiros puntualizó que su papel fue dialogar con los actores para llevar a buen término el trabajo.

Julieta Egurrola, quien interpreta a Ifigenia, comentó que el texto de Reyes, «hay que decirlo en español directo: me ha partido la madre. Es la obra de teatro más complicada que me ha tocado en mi carrera».

Las mocedades

En 1909 fundó, con otros escritores, el Ateneo de la Juventud.

En 1910 publicó su primer libro: Cuestiones estéticas.

En agosto de 1912 fue nombrado secretario de la Escuela Nacional de Altos Estudios.

El 17 de agosto de 1912 fue designado segundo secretario de la Delegación de México en Francia, puesto que desempeñó hasta octubre de 1914.

Exiliado en España, se consagró a la literatura y al periodismo; trabajó en el Centro de Estudios Históricos de Madrid bajo la dirección de Ramón Menéndez Pidal.



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