Rancho Las Voces

lunes, diciembre 21, 2015

sábado, diciembre 19, 2015

Noticias / México: El Ateneo Español en México está al borde del colapso financiero

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Un grupo de niños españoles refugiados en Veracruz. (Foto: Archivo General de México)

C iudad Juárez, Chihuahua. 17 de diciembre de 2015. (RanchoNEWS).-El Ateneo Español en México vive días críticos. La institución cultural fundada por figuras como León Felipe, Luis Buñuel o Rodolfo Halffter y que durante décadas ha sido emblema del exilio republicano está al borde del colapso financiero. La reducción de las ayudas oficiales y el ocaso vital de sus socios la han puesto contra las cuerdas, haciendo peligrar un fondo documental único, incluida una biblioteca de 21.000 ejemplares, imprescindible para el conocimiento de un capítulo tan doloroso como iluminador de la historia hispanoamericana. «Estamos entre la espada y la pared, la institución corre riesgo y necesitamos ayuda», afirma la presidenta del Ateneo, Carmen Tagüeña. Reporta Jan Martínez Ahrens para El País.

Era julio, el mes de la lluvia en México, cuando el poeta León Felipe invitó por carta a un grupo de exiliados a reunirse para crear el Ateneo Español. La Guerra Civil hacía un año que había terminado, y la capital mexicana, todavía una ciudad de un millón de habitantes, servía de refugio a miles de huidos. Atrás habían dejado una Europa en llamas, donde la barbarie hitleriana avanzaba imparable y Franco imponía una salvaje represión a los derrotados.

En esa hora negra, México fue una tierra de esperanza. El presidente Lázaro Cárdenas abrió las puertas al éxodo español y estableció una línea maestra de la política exterior mexicana que se mantuvo hasta el 28 de marzo de 1978, cuando, asentada la democracia en España, se restablecieron las relaciones diplomáticas.

Desde sus albores, de la mano de León Felipe, Ramón Gaya, Luis Buñuel, Margarita Nelken, Rodolfo Halffter, Tomás Bilbao, Joaquín Díez-Canedo y otros intelectuales, el Ateneo mantuvo una fuerte actividad cultural que se acentuó con la transición (a la que acopló perfectamente) y ha llegado con fuerza hasta el presente. Su biblioteca, de 21.584 ejemplares, es un centro de referencia mundial y atrae al año a más de 200 investigadores universitarios. En sus salas, ubicadas en un histórico edificio sede la UNED, las conferencias, proyecciones, presentaciones de libros y debates se han convertido en una constante. «Las migraciones y los exilios siguen formando parte de la política, y aquí se preserva una lección histórica que no debe olvidarse» indica la presidenta del Ateneo, hija de un teniente coronel republicano.

Ahora, este foro cultural corre riesgo de desaparecer. Lo que no consiguieron ni la guerra ni el exilio, puede lograrlo la falta de dinero. Sus fondos están bajo mínimos y sólo alcanzan para cubrir el mes de enero. «La Embajada nos apoya, pero no basta, para febrero y marzo ya tendremos problemas de liquidez», señala Tagüeña.

El motivo del hundimiento es múltiple. Setenta y seis años después del fin de la Guerra Civil, la cifra de asociados ha entrado en declive y el vínculo con los nietos y bisnietos de los exiliados se ha diluido. Sólo quedan 140 socios activos, algunos de ellos sin posibilidades de pagar la modesta cuota de 1.000 pesos anuales (55 euros).

Las fuentes externas también andan a la baja. Las subvenciones de la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID), destinadas a proyectos específicos, se han reducido con la crisis económica española, aunque mantienen un compromiso de colaboración, que esta semana se ha plasmado en el desembolso de 5.000 euros. Y pese a que la Embajada y el Ministerio de Empleo facilitan anualmente una cantidad para gastos administrativos, el aporte queda lejos del dinero necesario (unos 50.000 euros) para mantener una estructura de personal (bibliotecario, secretaría, velador…) en la que ningún cargo directivo cobra.


La biblioteca del Ateneo Español de la Ciudad de México. (Foto: Saúl Ruiz)

«El Ateneo tiene fondos bibliográficos y testimoniales de gran valor. Y ahora necesitan de un mayor músculo organizativo para promocionar sus activos», explica Enrique Cortés de Abajo, consejero de Educación de la Embajada española.

Con el reloj en cuenta atrás, el Ateneo ha decidido emprender una campaña para pedir apoyo. Conscientes de la cercanía del colapso, sus directivos admiten la necesidad de involucrar a gente joven, buscar socios benefactores y encontrar algún patronazgo institucional. «La importancia del Ateneo», concluye Tagüeña,  «no es coleccionar reliquias, sino mantener viva una institución que representa la diversidad del exilio, un puente entre España y México, un activo cultural para ambas orillas».

A propósito de estos problemas del Ateneo Español, el secretario de Estado de Cultura, José María Lassalle, manifestó ayer su interés por ayudar y contribuir «en la medida en que una parte muy importante de la huella histórica del exilio español en México se residencia en su archivo y en ese espacio». Mostró su disposición a reunirse con la directora, si bien recordó «la dificultad de la política cultural en el exterior» al tener que contar  «con la colaboración del Ministerio de Exteriores, que no ha planteado esta problemática». En este sentido, el Ministerio de Cultura sigue negociando con Exteriores la gestión de la Casa de Buñuel, también en México.


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Cine / Entrevista a Andrew Haigh

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El director estrena 45 años con Charlotte Rampling, favorita para el Oscar como mejor actriz, y Tom Courtenay en la piel de un matrimonio que, a punto de celebrar su 45 aniversario de boda, debe de enfrentarse a los fantasmas del pasado. (Foto: Archivo)

C iudad Juárez, Chihuahua. 18 de diciembre de 2015. (RanchoNEWS).- Dice Andrew Haigh (North Yorkshire, 1973) que nunca imaginó que Weekend (2011), su segunda película, una producción de bajo presupuesto sobre el romance de fin de semana de una pareja de homosexuales, fueran a verla más de diez personas. La película se convirtió en un gran éxito del indie mundial y hoy Andrew Haigh vive en Estados Unidos y rueda filmes de mucho mayor presupuesto como este 45 años. Cuenta con Charlotte Rampling, favorita para el Oscar como mejor actriz, y Tom Courtenay en la piel de un matrimonio que lleva casi medio siglo casados y ve peligrar su relación cuando resucita, casi literalmente, un antiguo amor de juventud del marido. Bello filme sobre los secretos más ocultos del alma y las decepciones insalvables que nos va a dar la vida, en el que el cineasta quiere reflexionar sobre la soledad y la necesidad de superarla. La entrevista es de Juan Sardá para El Cultural.

Repite el mismo esquema construyendo todo el filme en torno a una relación de pareja. ¿Se pueden leer de forma complementaria Weekend y 45 años?

Sí, desde luego, están muy relacionadas. El planteamiento, de todos modos, es completamente distinto. Allí era una pareja que se acaba de conocer y se plantea si puede tener un futuro en común y aquí es un matrimonio que lleva casi medio siglo junto. En Weekend dos personas tratan de entender el futuro y aquí dos personas tratan de entender el pasado. La pregunta es, dentro de una relación a largo plazo, ¿cuánto podemos conocer a una persona? Y lo que vemos es a un hombre y una mujer tratando de comprender cuánto se conocen entre sí y a ellas mismas.

En el momento en que se disponen a celebrar su aniversario encuentran en un glaciar suizo el cadáver de un antiguo amor de juventud del marido. De repente, ese recuerdo sepultado, lo remueve todo. ¿Cuánto hay de idealización de ese viejo romance?

Para él significa rememorar de golpe una época mucho más idealista. Vemos a este hombre de izquierdas que en un momento de su vida estuvo muy motivado políticamente. De repente, esa novia le recuerda una época de mayor idealismo y cuando mira atrás, se da cuenta de que ha perdido esa excitación por el mundo. Eso despierta algo en él y al mismo tiempo, se siente torturado al ver la persona en que se ha convertido. Para las personas que han sido idealistas de jóvenes muchas veces es duro crecer y comprobar qué ha pasado con esos ideales. Creces, maduras, luchas por tirar adelante a tu familia y te das cuenta de lo difícil que es cambiar la sociedad. Al final, es imposible sentirte enfadado durante tanto tiempo y desaparece esa pasión. Entonces llega el sentimiento de culpabilidad porque sientes que no ha hecho nada de lo que te propusiste.

Ella sufre celos y también se ve atacada en su ego. ¿Nos cuesta ser generosos a la hora de amar y entender que podemos no haber sido los únicos?

La generosidad es muy importante en una relación. Nos cuesta entender que las personas que queremos han tenido una vida previa y que son tan complicadas y caóticas como lo es uno. Muchas veces les ocultamos cosas a nuestras parejas porque queremos protegerlas, tememos que no vayan a entender que estuvimos enamorados pero también lo estamos ahora.

Ese descongelamiento del glaciar es tan obviamente metafórico que casi parece irreal.

Estuve dudando sobre ello pero precisamente por eso tiene sentido. Es increíble y al mismo tiempo funciona como una metáfora tan enorme y tan clara que por eso ella se ve tan violentada. Plantea esta pregunta gigantesca: ¿va a creerlo alguien? Es como: ¡Oh dios mío! ¿Qué sentido tiene esto? Y es esa aparición la que los obliga a enfrentarse a muchas preguntas que hace tiempo que no se hacen como matrimonio. Es el momento en el que realmente se hacen la pregunta de si han sido felices y cuál ha sido el sentido de su relación.



Charlotte Rampling y Tom Courtenay en la película

Es curioso, porque las películas sobre la soledad suelen tratar sobre personas solas. Usted, sin embargo, trata ese tema pero en pareja.

Todo lo que hago tiene que ver con la soledad o con el sentimiento de aislamiento. Cuando era pequeño ya tenía eso muy marcado. En realidad todas mis películas tratan sobre la necesidad de superar ese aislamiento y la inseguridad que produce el contacto con los demás. Hay filmes que tratan sobre la soledad y cuando el protagonista encuentra pareja se acabó el problema. Sin embargo, la soledad no desaparece cuando compartimos nuestra vida con alguien, te sigues preguntando quién eres o qué haces y siempre ahí ese momento, de noche en la cama, en el que te sientes solo aunque te acuestes con alguien.

Otro aspecto original es que en el filme no descubren que no se quieren o nunca se han querido, es más sutil, se trata de que quizá no se han querido de la manera que esperaban.

Por supuesto que ellos se quieren, el problema es cómo definimos el amor por qué el amor es una cosa complicada y sensible. Hace tiempo que no sienten pasión y en las parejas tan largas suele suceder que se acaban convirtiendo en buenos amigos. Todos nos preguntamos qué nos define como persona: nuestra profesión, nuestra familia, nuestra pareja... Para la protagonista, ha sido su matrimonio lo más importante de su vida y cuando eso se pone en cuestión se tiene que preguntar qué es lo que la define a ella como persona, tiene que ver con su identidad, por eso es tan violento para ella.

El entorno también adquiere una gran importancia. Son una pareja de provincias y aunque les gusta considerarse rebeldes sienten la necesidad de celebrar ese aniversario tan convencional, lo cual ahonda en sus contradicciones.

No solo necesitamos sentirnos felices, también queremos que los demás lo sepan y sentirnos envidiados y respetados. Ellos sienten que han estado por encima de ese ambiente pequeño burgués pero al mismo tiempo deben asumir que esa ha sido su vida, esa es la gente que los ha acompañado y cuya aprobación buscan porque necesitamos sentirnos respaldados por el entorno.

Como en Weekend, la película tiene mucho diálogo pero el lenguaje corporal adquiere una gran importancia revelando lo que no dicen o tratan de ocultar los diálogos. ¿Cómo trabaja con los actores?

No me gustan los ensayos porque quitan mucha energía a los actores que luego es necesaria durante el rodaje. Me encierro con cada uno de ellos tres días y hablamos del fondo de sus personajes y del guión. Hablamos de la película pero también de nosotros mismos y lo que la historia nos dice de nuestras propias vidas. El lenguaje corporal es básico porque no se trata solo de lo que dices, también de lo que tratas de decir, de cuál es la intención y eso lo expresas con gestos, con tics. Son las pequeñas acciones involuntarias las que nos definen.

Dentro de esas pequeñas historias introduce elementos de intriga e incluso herramientas del thriller creando pequeños misterios. ¿Cómo las inserta?

Me gusta que las películas tengan un tono relajado, que estén atentas a los pequeños detalles, y haya un sentimiento creciente de emoción. Las películas, como la vida, son un proceso de descubrimiento y eso está muy relacionado con el thriller. Uno se pasa la vida tratando de resolver un misterio y por eso me gusta que mis filmes sean como thrillers existenciales. Me gusta mezclar géneros, contar historias personales e intimistas y usar algunas herramientas del género.

¿Le cambió mucho la vida el éxito de Weekend?

Totalmente. La hice pensando que la verían diez personas y de repente me vi dando la vuelta al mundo con ella. Lo cambió todo y me hizo sentir muy confuso. De hecho, todavía lo estoy.

Hay quien dice que es un clásico que directores que han triunfado con una película gay abandonan el tema para hacer películas de mayor presupuesto y mejores actores. ¿Ha buscado una audiencia más amplia?

No ha sido la intención. Leí el relato en el que está basada la película y en seguida me sentí muy cerca de la historia. Las personas somos muy parecidas entre nosotras, ni siquiera cuando te haces viejo los anhelos y los deseos son muy distintos. Yo soy gay y he hecho dos películas con protagonistas gays pero quiero contar muchas historias.



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jueves, diciembre 17, 2015

Cine / España: Star Wars en doble exposición

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Harrison Ford vuelve a ser Han Solo en El despertar de la fuerza. (Foto: Archivo)

C iudad Juárez, Chihuahua. 16 de diciembre de 2015. (RanchoNEWS).- Además de en su talento, no hacemos mal en confiar también en la inteligencia de J. J. Abrams. La asignación de Walt Disney era quizá la más cotizada, pero no estaba libre de riesgos. Como los superhéroes, debió sentir una enorme responsabilidad con tantos poderes. Es más, hace mucho tiempo, en una galaxia muy lejana, el creador de Lost afirmó que «jamás», así de rotundo, haría una película de Star Wars. Su devoción infantil hacia la saga original de Lucas era demasiado intensa como para echarla a perder. El número de dígitos en el talonario seguramente ayudó a convencerle, y la certeza de que no podría hacerlo peor que el quijotesco Lucas cuando regresó a Tatooine con la precuela digital, quizá también jugó su parte. En el camino, además, hizo una operación muy similar y no solo salió airoso del envite, sino convertido en un mesías: resucitó a Star Trek para la gran pantalla como nadie podía imaginar que fuera posible resucitarla. No se trataba de un mero lavado de cara digital, sino de una operación que sacó a terrícolas y vulcanólogos de la fosa séptica. Escribe Carlos Reviregio para El Cultural.

La confianza en su talento y en su inteligencia estaba por tanto justificada. Con el episodio VII de Star Wars, El despertar de la fuerza, Abrams alumbra sin duda un nuevo camino para la soap opera que transformó para siempre (y hasta hoy) la industria del cine asociada a la industria del espectáculo, el sentido de la aventura y la exploración de nuevos estímulos. No es en ningún caso una maniobra de reseteado, sino una operación que conscientemente asume su anclaje en el tributo para a partir de él sondear otras latitudes galácticas. Hay probablemente en este despertar tanto temor por evadirse de la nostalgia como de caer presa en sus garras, y aunque el equilibrio conquistado no es perfecto -el poder de la fuerza de las primeras entregas (capítulos IV y V) es realmente tentador-, Abrams aún logra encender de nuevo la llama, o la espada láser, sin quemarse las manos.

Creemos que Abrams ha hecho con Star Wars acaso lo único que podía hacerse para contentar a las masas fandom, todos ellos hijos de Darth Vader. Se ha puesto en su lugar (al que seguramente pertenece) para jugar como hacía en su infancia con las figuritas de merchandising de la saga, es decir, proponer aventuras nuevas que no son sino una variante posible de la misma aventura, una suerte de replicación deformada. En el juego, la sensación de deja vu es relevante. Ha destilado el espíritu de su personaje más humano y lo ha convocado en la pantalla como si fuera un espectro: cada plano de Han Solo, bajo las arrugas y el cabello encanecido de un Harrison Ford que convierte el agotamiento (o el hastío o el desencanto) en una técnica de interpretación, propone un viaje a la cápsula del tiempo. Su espíritu, decimos, está ahí incluso antes de que aparezca en pantalla: en el sentido del humor del primer careo entre antagonistas, en la subversión clandestina del outsider, en la tensión entre quedarse o salirse de la historia ya contada, es decir, de la plantilla.

Abrams es Han Solo, entonces. Al menos su proyección en el mundo terrícola. El Han Solo que ha regresado a la clandestinidad bajo el aura de un héroe del pretérito, el Han Solo que extrae su coraje de la nobleza que oculta, el Han Solo que se reencuentra con su Halcón Milenario y la princesa de sus sueños. El relato maestro de este despertar es la tragedia paterno-filial, de nuevo; la información que lo propulsa está escondida en un simpático droide, de nuevo; la llamada de la fuerza se alía con el destino en un planeta desértico, de nuevo... Desde el primero instante, todo un colorario de escenas y action-pieces, como la del bar poblado de criaturas extravagantes -y donde la elegida leerá su viaje astral como Luke hizo en el pantano de Yoda-, parecen existir para que nuestra memoria (nostalgia) superponga imágenes del pasado sobre la secuencia que estamos viendo. Esto es muy subjetivo (o no tanto), pero en el terreno conceptual su alquimia nos seduce. Star Wars en doble exposición.

A la generación de los setenta, el juego de espejos con La guerra de las galaxias y El imperio contraataca (y El retorno del Jedi en menor medida, pero también) nos coloca frente al reflejo de nuestra infancia para darnos cuenta de lo mucho o lo poco que hemos querido cambiar. Los ritmos son ahora más rápidos, desde luego -aunque siga sorprendiéndonos, y arrastrándonos, la velocidad conductista de la película seminal-, los finales piden ahora un refinal (si es indeterminado y operístico, mejor), las fuerzas oscuras desarrollan el gigantismo, las muertes son más crueles (ya lo verán, el Apocalipsis solo merece unos segundos displicentes), los sentimientos de amor y furia más desatados, las líneas de diálogo algo más elaboradas y los códigos de inmersión más sofisiticados. En todo ello, esta séptima entrega logra su cometido. No apabulla y no ensordece, permite que en el corazón de la fanfarria se gesten los vínculos emocionales, que los tiempos muertos no estén realmente muertos. Pero eso no basta. Hay que añadir el asombro y el misterio:  «Todo eso de los jedis, del poder de la fuerza, de las corrientes de energía que unen el bien y el mal... Todo eso era cierto», explica Han Solo a los que tomarán el testigo (recito de memoria). Y suena como si fuera la voz que Abrams escucha en su conciencia.

Pero si era cierto, ¿puede volver a serlo? El propósito es honesto y el trabajo admirable. En el mejor de los casos, Abrams logra que los personajes familiares nos reconquisten (desde el momento en que la cámara se reencuentra con ellos) y sus relevos en los personajes nuevos tomen formas prometedoras. Daisy Ridley (Rey), John Boyega (Finn), Adam Driver (Kylo Ren) y Oscar Isaac (Poe Dameron) son casi enteramente responsables de que así ocurra. Y eso es un salvoconducto al éxito de la secuela: librarse de las ataduras al pasado. Hace quince años, con el estreno de la precuela, Lucas aseguró que no habría secuela, al menos no una que él fuera a dirigir. «La historia de Star Wars es la tragedia de Darth Vader -dijo-. Esa es la historia. Una vez que muere, no regresa a la vida, el Emperador no es clonado y Luke no se casa... ». ¿Qué hacer una vez que el trayecto del padre y del hijo se ha completado? Idear otro trayecto paternal: digamos que el famoso «soy tu padre» se desdobla en otro hijo díscolo y el abuelo enmascarado.

La respuesta que proponen Abrams y el guion que co-escribe con el viejo conocido Lawrence Kasdan (guionista de El imperio contraataca) descansa por tanto en la creatividad mimética, en el reflejo y la reedición: la familia seguirá siendo el núcleo concéntrico de las guerras galácticas. La mímesis anida su previsibilidad, en todo caso, y a eso es a lo que el despertar de Star Wars no logra escapar: el factor sorpresa desafortunadamente desaparece apenas iniciado el segundo acto. Conocemos el tablero de juego, incluso la película se encarga de que los escenarios sean réplicas más o menos clonadas. Entonces es cuando decidimos gestionar nuestra madurez y sus colmillos retorcidos lo mejor que podemos. Abrams nos invita acaso a reencontrarnos, y psicoanalizarnos, con el crío que fuimos hace mucho tiempo, en una galaxia no tan lejana, pero desde luego ya inalcanzable. Yo al menos, condenado a la doble exposición, no puedo dejar de ver los fantasmas. La nostalgia nunca fue por lo que vimos, sino por lo que imaginamos que vimos.


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miércoles, diciembre 16, 2015

Fotoperiodismo / Graeme Whipps: «The Grinch»

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Iceland 16/12/2015.- The Grinch has been spotted in the Northern lights by Scottish photographer Graeme Whipps during a recent trip to Akureyri. 



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Noticias / México: Senado aprueba Secretaría de Cultura

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Con 82 votos a favor, dos en contra y dos abstenciones, el Senado avaló el nacimiento de la nueva dependencia federal; desde su decreto, el proceso de aprobación duró apenas tres meses y medio. (Foto: Archivo)

C iudad Juárez, Chihuahua. 16 de diciembre de 2015. (RanchoNEWS).- Por primera vez en toda su historia, México contará con una Secretaría de Cultura, porque ayer el pleno del Senado aprobó la minuta de la Cámara de Diputados, para que se sustituya al Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (Conaculta), creado durante el gobierno de Carlos Salinas, pero sin tocar la vida y las reglas internas de los institutos nacionales de Bellas Artes (INBA) y de Antropología e Historia (INAH). Una nota de Leticia Robles de la Rosa con información de Luis Carlos Sánchez para Excélsior.

Esta nueva Secretaría absorberá a Radio Educación y al Instituto Nacional de Estudios Históricos de las Revoluciones de México, y mantendrá sin alteración los derechos de los trabajadores de todo el sector.

Sin la presencia de algún representante del sector cultural del país, pues la Secretaría de Cultura nació ya noche, en la fase final de la última sesión del periodo ordinario del Senado, los legisladores federales dieron paso a un nuevo episodio al esfuerzo nacional por ordenar las políticas en materia de cultura.

Desde tribuna, la presidenta de la Comisión de Cultura, Blanca Alcalá, aseguró que «se trata de una decisión importante, estratégica y trascendente», pues con la creación de la Secretaría se reconoce el papel de la cultura como una función sustantiva del Estado mexicano; se da un nuevo diseño institucional al sector y resolvemos lo que el titular de la SEP definió como «la trampa burocrática».

Buscamos, dijo, darle la jerarquía que merece en el diseño institucional del Estado y creamos un mecanismo que permite tener una interlocución eficaz y en ello se involucra a todas las instancias del subsistema cultura; se trata de potenciar los resultados del sector, que este año genera 426 mil millones de pesos, equivalente a 2.8% del PIB.

Zoé Robledo, presidente de la Comisión de Radio, Televisión y Cinematografía, dijo que es la cultura lo poco que levanta el prestigio de México en todo el mundo; citó a grandes escritores como Octavio Paz, Carlos Fuentes; a cineastas como Alejandro González Iñárritu, entre muchos otros.

La petista Layda Sansores criticó la creación de la Secretaría, porque «primero debió procesarse la ley de cultura», lo que le generó una crítica de la priista Itzel Ríos, quien comentó que  «hay gente tan negativa que cuando se desmaya, en lugar de volver en sí, vuelve en no».

Javier Lozano, secretario de la Comisión de Cultura del Senado de la República, destacó durante su participación que tras «esta reforma a la Ley Orgánica de la Administración Pública Federal y que se hacen adecuaciones a otros 19 ordenamientos, vendrá la Ley General de Cultura y seguramente seguiremos dando pasos encaminados hacia darle a la cultura (sic) el lugar preponderante, yo diría como actividad estratégica para el Estado mexicano que merece».

Mientras que el senador petista Marco Antonio Blásquez llamó la atención en que resulta de capital importancia «que el Ejecutivo federal, de manera responsable, totalmente apartado del aspecto partidista político (sic), nombre a la mujer o al hombre que será el titular de este ministerio, porque hemos visto que los perfiles se han ido ablandando».

Secretaría Inédita

 «Vemos el saltimbanqui (sic) de funcionarios que, cuando no le saben a la ganadería, le saben a las finanzas y luego también le saben a las tuercas y a los tornillos, y obviamente se pierde la sensación de especialidad de los servidores públicos de alto nivel», dijo Blásquez.

La historia que registra el propio Senado da cuenta de que, si bien desde el nacimiento de la nación existen esfuerzos constantes por tener una política de cultura, fue en 1921 cuando el titular de la naciente Secretaría de Educación Pública (SEP), José Vasconcelos, creó el Departamento de Bellas Artes como parte de ella, y en 1924 el gobierno revolucionario decide agregarle el Departamento de Arqueología.

Fue en 1939 cuando se creó el INAH y en 1946 el INBA, los dos grandes pilares de la cultura en el país, y desde entonces el siguiente gran esfuerzo nacional se registró en 1989, cuando el presidente Carlos Salinas de Gortari decretó el nacimiento del Conaculta.

Atribuciones

La reforma a la Ley Orgánica de la Administración Pública Federal, propuesta por el Presidente de la República y respaldada con cambios por el Congreso de la Unión, crea el Premio Nacional de Artes y Ciencias en las áreas de lingüística y literatura, bellas artes, historia, ciencias sociales y filosofía, y artes y tradiciones populares, que se tramitará en la Secretaría de Cultura, cuyo titular presidirá el Consejo de Premiación, que estará integrado, entre otros por los titulares de la UNAM, UAM e IPN.

Dispone también que en materia educativa, «cuando los planes y programas de estudio se refieran a aspectos culturales, históricos, artísticos y literarios, la Secretaría de Cultura propondrá el contenido de dichos planes y programas a la Secretaría, a efecto de que ésta determine lo conducente».

En su régimen transitorio deja en claro que «los derechos laborales de los trabajadores que presten sus servicios en el Consejo Nacional para la Cultura y las Artes, en la Secretaría de Educación Pública, en los órganos administrativos desconcentrados y en las entidades paraestatales que, con motivo de la entrada en vigor del presente Decreto, queden adscritos o coordinados a la Secretaría de Cultura, respectivamente, serán respetados en todo momento, de conformidad con lo dispuesto en las leyes y demás disposiciones aplicables».

De igual forma, dispone que la nueva Secretaría integrará los diversos consejos, comisiones intersecretariales y órganos colegiados previstos en las disposiciones jurídicas aplicables, según el ámbito de sus atribuciones.

No habrá impacto en presupuesto

El decreto presidencial que crea la Secretaría de Cultura de México no prevé  «impacto presupuestario alguno». La nueva dependencia tomará, de manera íntegra, la infraestructura y recursos con que cuenta el Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (Conaculta) y a las entidades paraestatales y órganos administrativos desconcentrados que han quedado agrupados en el sector coordinado por la nueva dependencia federal.

Si bien todavía no se han autorizado recursos para  «ensanchar la burocracia», el Artículo Noveno Transitorio sí contempla ampliaciones presupuestarias durante el año  «que, en su caso, puedan destinarse a los programas o proyectos que esa dependencia del Ejecutivo Federal considere prioritarios, con cargo al presupuesto autorizado para tales efectos y en términos de las disposiciones aplicables». Esto supone proyectos de infraestructura cultural o programas como becas y difusión que el nuevo secretario considere indispensables.


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martes, diciembre 15, 2015

Ciencia y Salud / España: Una estrella llamada Cervantes

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Cervantes ya es una estrella y los personajes del Quijote sus planetas. (Foto: Archivo)

C iudad Juárez, Chihuahua. 15 de diciembre de 2015. (RanchoNEWS).- Desde ahora, Cervantes dará nombre a la lejana estrella µ Arae, y Quijote, Rocinante, Sancho y Dulcinea serán sus cuatro planetas. Esta propuesta de la Sociedad Española de Astronomía y el Planetario de Pamplona ha ganado en el concurso internacional NameExoWorlds organizado por la Unión Astronómica Internacional (IAU). Hay otro vencedor español: un planeta se llamará Hypatia, como la asociación cultural de la facultad de Física de la Universidad Complutense de Madrid. Una nota de la redacción de El Cultural.

Era una apuesta difícil, pero con casi el 70% de los votos registrados ha resultado clara ganadora la propuesta española de llamar Cervantes a la estrella µ (leído ‘mu') Arae, y bautizar con los personajes de El Quijote a sus planetas, desde ahora denominados Quijote, Rocinante, Sancho y Dulcinea, ha informado la Agencia Sinc. La propuesta cervantina ha resultado claramente vencedora en el concurso, denominado NameExoWorlds, que había organizado la Unión Astronómica Internacional (IAU) este año para votar propuestas para renombrar 19 exomundos (formados por estrellas y planetas) descubiertos en los últimos años. El Planetario de Pamplona y la Sociedad Española de Astronomía presentaron la opción cervantina.

La propuesta ‘Estrella Cervantes' competía con otras seis de diversos países (Portugal, Italia, Colombia y Japón) para llamar al sistema planetario µ Arae, situado a 49,8 años luz de distancia en la constelación Ara (el altar). Desde el 12 de agosto y hasta el 31 de octubre estuvieron abiertas las votaciones a través de internet, para todo el mundo y con la única limitación de un voto por dispositivo (ordenador, teléfono o tableta).

El resultado, hecho público este martes por la Unión Astronómica Internacional, no deja lugar a dudas: la propuesta ha conseguido 38.503 votos, un 69% del total de los emitidos para esta estrella y sus planetas. Desde hoy, por tanto, los nombres de Cervantes, Quijote, Rocinante, Sancho y Dulcinea pueden usarse en paralelo a la nomenclatura científica ya existente.

«Esta iniciativa ha cargado de sentido la labor de los que trabajamos por la cultura científica: une en una sola propuesta diferentes aspectos de la ciencia y de las letras, y nos ha ilusionado tanto a los que nos dedicamos profesionalmente a la astronomía como a todas aquellas personas que disfrutan mirando al cielo», afirma Javier Armentia, director del Planetario de Pamplona.

Por su parte, Javier Gorgas, presidente de la Sociedad Española de Astronomía, destaca que  «divulgadores y profesionales de la astronomía, medios de comunicación, humanistas y amantes de la literatura hemos trabajado juntos con un único fin: poner a Cervantes y a sus personajes en el lugar que les correspondía entre las estrellas».

«Don Quijote y sus compañeros nos han ayudado a proclamar que existen muchos más mundos en el universo -añade-, y por el camino hemos reivindicado que la ciencia juega un papel central en la cultura y hemos constatado una vez más la pasión del público en general por la astronomía». Benjamín Montesinos, punto de contacto en España de la IAU para Divulgación de la Astronomía, expresa también su alegría por el resultado: «Ha sido todo un placer y un honor para un astrónomo manchego como yo haber podido contribuir a poner a Cervantes y sus personajes en el cielo. Cuando releamos El Quijote, podremos imaginar a Clavileño volando y acercándose a la estrella Cervantes y a los planetas Dulcinea, Quijote, Rocinante y Sancho. Un lujo.»

La campaña para solicitar votos, bautizada como #YoEstrellaCervantes, ha estado presente durante todo el proceso de votación en las redes sociales y a través de la web estrellacervantes.es. Las entidades impulsoras, apoyadas por el Instituto Cervantes, han agradecido su participación a todos los votantes; y especialmente a los colegios, entidades culturales y asociaciones de aficionados de la astronomía que han colaborado en la difusión de la campaña, así como a los medios de comunicación que se hicieron eco de la propuesta.

Entre el resto de nuevos nombres adoptados para otros sistemas planetarios destacan los que provienen de figuras mitológicas de diferentes culturas, así como de científicos o personajes de ficción, ciudades antiguas o palabras de lenguas desaparecidas. En total, se han bautizado con nuevos nombres a 14 estrellas y 31 planetas pertenecientes a 19 lejanos exomundos.

El concurso NameExoWorlds de la IAU, la autoridad responsable para asignar nombres oficiales a los objetos celestes, ha supuesto la primera ocasión en la que el público en general ha podido participar en la elección de los nombres para estrellas y exoplanetas.

España, tercer país en participación

Y las cifras hablan por sí mismas: se podía elegir entre un total de 274 nombres propuestos por organizaciones astronómicas de 45 países, y se han recibido más de medio millón de votos (573.242 exactamente), procedentes de 182 países. España ha sido el tercer país en porcentaje de participación, sólo por detrás de la India y Estados Unidos.

Además, hay otro ganador español: el planeta en torno a la estrella Edasich, denominado hasta ahora como iota Draconis b, se llamará también Hypatia a propuesta de la asociación cultural de ese nombre de la Facultad de Ciencias Físicas de la Universidad Complutense de Madrid. Se acepta así otra propuesta promovida desde nuestro país, que se suma a la de la estrella con el nombre del autor del Quijote. Esta llega cuando está a punto de comenzar también el Año Cervantes 2016, en conmemoración del cuarto centenario de la muerte del escritor.

En este contexto se están preparando diversas actividades de divulgación sobre la estrella Cervantes y la detección de exoplanetas, que previsiblemente incluirán varias conferencias y la producción de una película para planetarios.


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