.
El escritor español. (Foto: RanchoNEWS)
C
iudad Juárez, Chihuahua. 1ero de abril de 2025. (RanchoNEWS).- Un apagón total en la Barcelona de 2007 fue la génesis de la última propuesta narrativa de Enrique Vila-Matas. Desde las vistas de su casa de por aquel entonces, cerca del parque Güell, veía toda la Ciudad Condal negra, salvo los faros de los coches que bajaban por la montaña de Montjuïc. En ese momento, algo empezó a carburar en su mente. No podía escribir, ya que su ordenador estaba sin electricidad, y no podía leer porque no había luz. ¿Qué era él entonces? ¿Qué quedaba de Enrique Vila-Matas en una montaña sin poder leer ni escribir?, escribe Carlos Sala en ABC.
Éste es el corazón motor de la novela Canon de cámara oscura, una nueva vuelta de tuerca a su obsesión meta-literaria, esta vez bajo los pensamientos, deseos y obsesiones de un androide indistinguible de los seres humanos. «Creo que la primera vez que se hace en literatura», comenta. De esta forma, conocemos a Vidal Escabia, un Denver-7 de vida ilimitada con dos pasiones, el amor a los libros, con su obsesión de crear su propio canon basado en fragmentos de libros azarosos, y una hija ausente a la que quiere volver a ver como sea.
Vidal, el narrador, se paraliza cuando le preguntan cuándo se sintió escritor, ¿Cuándo se sintió Enrique Vila-Matas escritor? -Es más difícil de lo que parece contestar a una pregunta así. Puedo decir en la universidad de derecho, cuando leí por primera vez a la Generación del 27 y los poemas de Cernuda, Lorca, Juan Larrea y, sobre todo, Pedro Salinas, me llevaron a decir por primera vez: «yo quiero hacer esto». O años después, cuando viviendo en París, con un libro ya publicado, empecé a sentir algo similar que antes no sentía. Entendí entonces la cita de André Gide sobre vivir experiencias para poder escribir sobre ellas. Me alegré de no sentirme escritor entonces o sólo hubiese vivido cosas para escribir sobre ellas.