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ABRE LA MAYOR FERIA DEL LIBRO
Francfort lucha contra la crisis
La edición alemana recurre a los libros de deportistas y autores “mediáticos”
SERGIO VILA-SANJUÁN - 03:46 horas - 08/10/2003 / La Vanguardia
Los tiempos son malos para el negocio del libro, pero el horizonte empieza a despejarse. Eso al menos es lo que esperan, cargados de buena voluntad, los responsables de la Feria de Francfort, la mayor concentración anual de profesionales del sector, que abrió ayer sus puertas con la participación de más de 6.400 expositores provenientes de 104 países, y que espera una asistencia de público superior a las 300.000 personas.
Los tiempos son malos porque las consecuencias económicas del 11-S han afectado negativamente en estos dos últimos años tanto a editores como a libreros. En el 2002 “la crisis” fue el tema dominante de la feria, y este año sigue coleando. Lo reconoció en su parlamento inaugural Dieter Schorman, presidente de la poderosa Börseverein (Asociación de Editores y Libreros alemanes, que organiza la feria). Tan sólo en el primer semestre del 2003 el sector ha registrado en Alemania una caída del 4,9% de ventas respecto al mismo periodo del año anterior. Encuestados por la Asociación, el 50% de los libreros alemanes ha reconocido que sus ventas habían caído en este periodo.
“Sin embargo, Alemania está leyendo”, enfatizó con optimismo Schorman. Lo demuestran fenómenos como el último libro de Harry Potter, que tan sólo en su versión inglesa ha vendido ya medio millón de ejemplares en el país. Y aunque muchas grandes editoriales han registrado pérdidas en estos dos últimos años, también han reaccionando reduciendo sus tiradas, hasta un 7,3% de descenso total anual en Alemania.
Junto a J. K. Rowling, hay otro motivo de optimismo para el presidente de la Börseverein, un motivo que muchos amantes del libro contemplarán sin duda con razonable escepticismo o temor, y es el éxito de los autores mediáticos. “Nunca antes en Alemania se había visto que tantas celebridades comercializaran sus vidas con autobiografías.” El futbolista Stefan Effenberg, las presentadoras de televisión Verona Feldsbuch y Uschi Glas o la estrella pop Dieter Bohlen son algunas de las figuras locales que se han convertido recientemente en best-séllers. Esta tendencia refleja, en opinión de Schorman, “los cambios en el mercado dentro de un mundo cada vez más dominado por los medios de comunicación, y en el que la relación entre la industria del libro y la televisión, la radio y la prensa escrita es cada vez más importante para la comercialización de los libros”.
Por suerte, Francfort no es sólo edición mediática. Este año la Feria ha cerrado un importante acuerdo con el land de Hessen, al que la ciudad pertenece, para celebrar durante la semana del encuentro un amplio festival literario que incluye 200 actos con 125 autores en trece localidades, con lecturas en las escuelas, veladas literario-musicales, sesiones de jazz y poesía y noches de novela policiaca.
El recinto del certamen, a su vez, albergará debates sobre un amplio número de temas, desde la especifidad de la literatura europea hasta los resultados culturales de la globalización en África. Y, como cada año, en un momento u otro estarán presentes en la Buchmesse grandes figuras de la literatura internacional, como el premio Nobel alemán Gunter Grass, que presentará el libro de poemas y dibujos “Ultimas danzas”, o la ensayista estadounidense Susan Sontag, que este año recibirá el premio de la Paz de los editores y libreros alemanes.
Escritores de cariz más popular como Jostein Gaarder o Paulo Coelho serán objeto de fiestas homenaje con motivo de la aparición en alemán de sus últimas obras (“El vendedor de naranjas” y “Once minutos”, respectivamente), mientras algunos libros especiales darán pie al show correspondiente, como un álbum sobre el boxeador Cassius Clay que lanza editorial Taschen y para cuya promoción se ha dispuesto un ring de boxeo en el espacio de los editores alemanes.
En el capítulo de los déficit, hay que contar la ausencia de la representación cubana, en respuesta a la negativa alemana a acudir a la Feria de La Habana.
“Last but not least”, en la organización de la feria se advierte un sentimiento de alivio: la convocatoria seguirá celebrándose en su tradicional enclave de Francfort, donde se celebra desde hace más de medio siglo, contra los rumores de que la Börseverein pensaba trasladarla a Munich o Berlín, harta de los aumentos de precio por parte del recinto ferial que la acoge y de los reiterados abusos perpetrados por los hoteles de la ciudad, acostumbrados a duplicar tranquilamente el precio de sus habitaciones durante el certamen y a exigir al cliente que se hospede un mínimo de seis noches durante estos días, una práctica reiteradamente denunciada como discriminatoria por los profesionales de países económicamente más débiles.
Volker Neumann, actual presidente de la Feria, se congratuló ayer de haber negociado con las autoridades municipales y feriales la continuación del certamen y aseguró que a partir del año próximo los principales hoteles de la ciudad desarrollarán un trato al cliente más flexible y razonable, es decir, menos próximo al atraco.
Presencias –y ausencias– rusas
A sus veintidós años, Irina Denezkina es una de las estrellas emergentes de la literatura rusa actual, tras haber publicado una serie de narraciones en las que delata la experiencia de crecer en su San Petersburgo natal. Denezkina, de quien la editorial Fischer acaba de publicar un libro de relatos traducido al alemán, es una de las autoras que participarán en la feria dentro del programa organizado en torno a la presencia de Rusia como invitada de honor. Con ella, escritoras consagradas como Tatiana Tolsaia, figuras de la nueva Rusia –como V. Yerofeev o V. Palevin– y algún que otro representante de la literatura “negra”, como Anna Malisheva, pondrán de manifiesto el nivel literario del país.
Dos pabellones –uno de ellos con maquetas de la plaza Isakiebskaya de San Petersburgo– y un programa de 120 actos pertrechan esta participación, complementada en la ciudad de Francfort con sendas exposiciones sobre iconos de Novgorod y sobre chamanismo siberiano.
Más dudosa parece la presencia en el certamen de la periodista Anna Politskovskaia, especializada en la denuncia de crímenes de guerra contra la población chechena, que debía participar en la presentación de un libro sobre el tema, fuera del programa oficial ruso. La periodista ha denunciado que por presiones del Gobierno de su país sobre la organización de la feria se ha anulado su invitación. Un portavoz del certamen explicó ayer que la feria no está ni a favor ni en contra de su presencia.
lunes, octubre 06, 2003
Cuento
…‘IRE (Hecho en México)
Narración basada en hechos contados a la autora por una amiga suya que reside en Cuernavaca, Morelia
Arminé Arjona
–Ring…ring
–Bueno, oiga señor, disculpe, ¿usted es el ladrón, que se llevó mi coche de Plaza Campanario el sábado pasado, como a eso del mediodía?
–¿Un Passat rojo enchilado que por cierto traía un golpe en la defensa de atrás?
–¡Ay, no oiga! Es un Nissan plateado deportivo modelo 2000.
–¡Ah! El plateado, el rojito estaba del otro lado en el restorán de enfrente…
–Sí, mi carro, señor. ¡Que poca madre! Oiga, pues, ¿cuántos carros se roban?
–‘Ire, señorita, no me grite porque le cuelgo, ni me falte al respeto porque ‘tons sí se va a chingar a su a madre
–Pues es que entienda mi coraje, señor. No nada más me robaron el coche, allí estaba mi perro. ¿Por qué cree que le estoy hablando?
–No. Pos yo pensé que también por el celular. Está re’chido, parece carrito de niños.
–¿Que pasó con mi perro?
–No, pos el perro está bien, se lo llevé a mi hermana…
–Oiga no, señor, por favor, quédese el coche pero regréseme a mi perro, mi niña está inconsolable…
–¿Cómo dijo, señorita?
–Mire, señor, vamos al grano. Dígame dónde puedo recoger a mi perro.
–‘Ire, señorita, ya le dije que no me ande malmodeando. Córtese su pedo, porque si no le voy a colgar…
–No, señor, cálmese por favor. Trate de entenderme, estoy muy nerviosa con esta situación.
–Ya, seño, bájele al caldo y olvídese también de su pinchi perro, porque fíjese que me lo llevé a un rancho, ya le dije que está con mi hermana; además su animalito salió re’caliente, ya se cogió a dos de las perras…
–Oiga, pero es mi perro. ¿Cuánto quiere, dígame cuánto va a querer... ?
–‘Ire, es la última vez que le digo que no me grite.
–Oiga, yo no grito, así habló fuerte por que soy del norte.
–Pos bájele al micrófono, ‘ire, lléveme $1,500 pesos a Plaza Cuernavaca por ahí de las tres.
–No me cuel…¡Chin!
–¿Bueno?
–Oiga, señor, es que me colgó.
–‘Ire, señorita, pos si no estamos de gran romance, ¿o qué? ¿Se me va a declarar?
–Mire, señor, es que también quería pedirle la mochila de mi hija. Allí están todos sus libros con las tareas y…
–‘Ire, pinche vieja, nos vemos a las tres.
***
Llegamos a las dos treinta a la plaza. Pedí auxilio a Carmela, mi hermana, que es bien solidaria y mejor negociante que yo. Además, mi marido Jorge Manuel también nos acompañó siguiéndonos en su coche. Llevaba su cámara de video y se quedó en la acera de enfrente, camuflajeado con su cachucha de los Raiders y los lentes de espejo deportivos.
Estábamos buscando a algún misterioso sujeto, cuando de pronto se nos acercó un tipo por un lado y nos dijo:
–Váyanse allá donde está la jacaranda de la esquina.
El ladrón con el picadiente en la boca, y la habilidad de hablar y pinponearlo de uno a otro lado sin picarse, nos dijo:
–‘Ire, señorita, primero le voy a informar que ni se crea que le voy a regresar su celular. Por cierto, ¿sabe dónde venden las funditas? Porque todavía no hay muchos de estos teléfonos.
–Lo compre en…
–¿Dónde está el perro? –interrumpió bruscamente mi hermana.
– ‘Ire, güerita, no me grite porque ya le dije a la señorita que le bajen al ruido por que se quedan sin nada. Orita les damos su pinchi perro. ¿Onta la lana?
–Aquí está, pero no se la vamos a entregar hasta que regrese la mochila, ¿usted para qué quiere los libros de mi sobrina?
–No, pos los libros me valen pero la mochila está chida, güerita.
–No, pues no hay trato hasta que regresen las dos cosas.
–‘Ire, señorita –me dijo–, yo nomás hablé con usté, deme doscientos pesos y les dejo la mochila también.
–Está bien, señor –dije abriendo la bolsa con torpeza en el colmo de la indignación. Alcance a ver a lo lejos los espejuelos de Jorge. Me sentí un poco más segura. Le extendí el billete al ladrón.
–Váyanse pa la otra cuadra y frente a la nevería les van a entregar sus cosas.
–Señor – exclamó Carmela–, ¿cuánto quiere por el carro de mi hermana? Vamos a negociar.
–¡Huy!, güerita –respondió el aludido escupiendo su picadientes como si fuera una pequeña jabalina–. Si quiere negociar va a tener que comprar un chingo de refacciones, su carro ya está deshuesado.
–Oiga, pero si se lo robaron hace dos días, como son…
–‘Ire señorita, pos somos re’te organizados, muy profesionales, además a mí ya ni me diga nada porque esta vez me fue re’mal, sólo me tocó lo de adentro, los mugres asientos, el estéreo y unos CD’s re’te gachos, ni los pude realizar. Qué pinches gustos tan sarros tiene, con todo respeto, señorita.
–Vámonos –dijo Carmela a punto de hacer ebullición–. ¡Qué mierda de país!
–‘Ire, güerita, si no le gusta ser mexicana váyase mucho con Bush a la guerra ‘pa que la maten por hocicona y traidora.
***
Nos dirigimos hacía la nevería «La Flora y Fauna de Michoacán».
–«Ettore» –gritó mi hermana entusiasmada al tiempo en el que el gran danés casi la difumina contra la pared.
–Debiste haber tenido un pitt bull –dijo Carmela con sarcasmo, esta bestia es un inútil, decirle bestia es un piropo…
–Vámonos, Laura, por favor.
Huimos de la escena y Jorge Manuel nos alcanzó en el condominio más tarde.
Mi marido llegó muy excitado. Apenas si podía hablar de la emoción.
–¡Ay! Jorge –le ví con ternura pensando que parecía un niño nadando en su aventura–. ¿ Grabaste todo?
–Toditito, tomé unos close-ups increíbles.
–¿Se dieron cuenta? -dije yo–, eran una banda de malditos. Yo vi como a tres.
–¡Ay, no! – corrigió mi hermana–, yo le eché el ojo como a seis fulanos.
–No, pues yo creo que hasta más –dijo Jorge cabizbajo–. Uno que me encañonó mientras filmaba la plaza, otro haciéndome señas de que me callara sacando un cuchillo como de carnicero, y el otro que se llevó la cámara de video, mi cartera y mis lentes Ray Ban.
–Pero aquí está tu pinchi perro, hermana.
–Y la mochila de Camila –solté yo con sorna.
–¿Y qué pasó con el celular? –preguntó Jorge.
Rompimos a reír con una amarga carcajada.
…‘IRE (Hecho en México)
Narración basada en hechos contados a la autora por una amiga suya que reside en Cuernavaca, Morelia
Arminé Arjona
–Ring…ring
–Bueno, oiga señor, disculpe, ¿usted es el ladrón, que se llevó mi coche de Plaza Campanario el sábado pasado, como a eso del mediodía?
–¿Un Passat rojo enchilado que por cierto traía un golpe en la defensa de atrás?
–¡Ay, no oiga! Es un Nissan plateado deportivo modelo 2000.
–¡Ah! El plateado, el rojito estaba del otro lado en el restorán de enfrente…
–Sí, mi carro, señor. ¡Que poca madre! Oiga, pues, ¿cuántos carros se roban?
–‘Ire, señorita, no me grite porque le cuelgo, ni me falte al respeto porque ‘tons sí se va a chingar a su a madre
–Pues es que entienda mi coraje, señor. No nada más me robaron el coche, allí estaba mi perro. ¿Por qué cree que le estoy hablando?
–No. Pos yo pensé que también por el celular. Está re’chido, parece carrito de niños.
–¿Que pasó con mi perro?
–No, pos el perro está bien, se lo llevé a mi hermana…
–Oiga no, señor, por favor, quédese el coche pero regréseme a mi perro, mi niña está inconsolable…
–¿Cómo dijo, señorita?
–Mire, señor, vamos al grano. Dígame dónde puedo recoger a mi perro.
–‘Ire, señorita, ya le dije que no me ande malmodeando. Córtese su pedo, porque si no le voy a colgar…
–No, señor, cálmese por favor. Trate de entenderme, estoy muy nerviosa con esta situación.
–Ya, seño, bájele al caldo y olvídese también de su pinchi perro, porque fíjese que me lo llevé a un rancho, ya le dije que está con mi hermana; además su animalito salió re’caliente, ya se cogió a dos de las perras…
–Oiga, pero es mi perro. ¿Cuánto quiere, dígame cuánto va a querer... ?
–‘Ire, es la última vez que le digo que no me grite.
–Oiga, yo no grito, así habló fuerte por que soy del norte.
–Pos bájele al micrófono, ‘ire, lléveme $1,500 pesos a Plaza Cuernavaca por ahí de las tres.
–No me cuel…¡Chin!
–¿Bueno?
–Oiga, señor, es que me colgó.
–‘Ire, señorita, pos si no estamos de gran romance, ¿o qué? ¿Se me va a declarar?
–Mire, señor, es que también quería pedirle la mochila de mi hija. Allí están todos sus libros con las tareas y…
–‘Ire, pinche vieja, nos vemos a las tres.
***
Llegamos a las dos treinta a la plaza. Pedí auxilio a Carmela, mi hermana, que es bien solidaria y mejor negociante que yo. Además, mi marido Jorge Manuel también nos acompañó siguiéndonos en su coche. Llevaba su cámara de video y se quedó en la acera de enfrente, camuflajeado con su cachucha de los Raiders y los lentes de espejo deportivos.
Estábamos buscando a algún misterioso sujeto, cuando de pronto se nos acercó un tipo por un lado y nos dijo:
–Váyanse allá donde está la jacaranda de la esquina.
El ladrón con el picadiente en la boca, y la habilidad de hablar y pinponearlo de uno a otro lado sin picarse, nos dijo:
–‘Ire, señorita, primero le voy a informar que ni se crea que le voy a regresar su celular. Por cierto, ¿sabe dónde venden las funditas? Porque todavía no hay muchos de estos teléfonos.
–Lo compre en…
–¿Dónde está el perro? –interrumpió bruscamente mi hermana.
– ‘Ire, güerita, no me grite porque ya le dije a la señorita que le bajen al ruido por que se quedan sin nada. Orita les damos su pinchi perro. ¿Onta la lana?
–Aquí está, pero no se la vamos a entregar hasta que regrese la mochila, ¿usted para qué quiere los libros de mi sobrina?
–No, pos los libros me valen pero la mochila está chida, güerita.
–No, pues no hay trato hasta que regresen las dos cosas.
–‘Ire, señorita –me dijo–, yo nomás hablé con usté, deme doscientos pesos y les dejo la mochila también.
–Está bien, señor –dije abriendo la bolsa con torpeza en el colmo de la indignación. Alcance a ver a lo lejos los espejuelos de Jorge. Me sentí un poco más segura. Le extendí el billete al ladrón.
–Váyanse pa la otra cuadra y frente a la nevería les van a entregar sus cosas.
–Señor – exclamó Carmela–, ¿cuánto quiere por el carro de mi hermana? Vamos a negociar.
–¡Huy!, güerita –respondió el aludido escupiendo su picadientes como si fuera una pequeña jabalina–. Si quiere negociar va a tener que comprar un chingo de refacciones, su carro ya está deshuesado.
–Oiga, pero si se lo robaron hace dos días, como son…
–‘Ire señorita, pos somos re’te organizados, muy profesionales, además a mí ya ni me diga nada porque esta vez me fue re’mal, sólo me tocó lo de adentro, los mugres asientos, el estéreo y unos CD’s re’te gachos, ni los pude realizar. Qué pinches gustos tan sarros tiene, con todo respeto, señorita.
–Vámonos –dijo Carmela a punto de hacer ebullición–. ¡Qué mierda de país!
–‘Ire, güerita, si no le gusta ser mexicana váyase mucho con Bush a la guerra ‘pa que la maten por hocicona y traidora.
***
Nos dirigimos hacía la nevería «La Flora y Fauna de Michoacán».
–«Ettore» –gritó mi hermana entusiasmada al tiempo en el que el gran danés casi la difumina contra la pared.
–Debiste haber tenido un pitt bull –dijo Carmela con sarcasmo, esta bestia es un inútil, decirle bestia es un piropo…
–Vámonos, Laura, por favor.
Huimos de la escena y Jorge Manuel nos alcanzó en el condominio más tarde.
Mi marido llegó muy excitado. Apenas si podía hablar de la emoción.
–¡Ay! Jorge –le ví con ternura pensando que parecía un niño nadando en su aventura–. ¿ Grabaste todo?
–Toditito, tomé unos close-ups increíbles.
–¿Se dieron cuenta? -dije yo–, eran una banda de malditos. Yo vi como a tres.
–¡Ay, no! – corrigió mi hermana–, yo le eché el ojo como a seis fulanos.
–No, pues yo creo que hasta más –dijo Jorge cabizbajo–. Uno que me encañonó mientras filmaba la plaza, otro haciéndome señas de que me callara sacando un cuchillo como de carnicero, y el otro que se llevó la cámara de video, mi cartera y mis lentes Ray Ban.
–Pero aquí está tu pinchi perro, hermana.
–Y la mochila de Camila –solté yo con sorna.
–¿Y qué pasó con el celular? –preguntó Jorge.
Rompimos a reír con una amarga carcajada.
domingo, octubre 05, 2003
El Fronterizo
Episodios Históricos Juarenses
Episodio 419
2 millones de pérdidas
Cae tormenta en Villa Ahumada
Rubén Moreno Valenzuela (publicado el 3 X 2003 en El Mexicano)
II y última entrega
El 18 de mayo de 1954 una gran tormenta, acompañada de granizo y fuertes vientos cayó sobre la región de Villa Ahumada.
El fenómeno climatológico inundó el barrio de Fátima de esa población. Sólo hubo una muerte que lamentar, la de un niño de 9 años que pereció ahogado.
La lluvia dejó 200 familias damnificadas y pérdidas por más de dos millones de pesos.
He aquí la historia según la reporta El Fronterizo.
El barrio de Fátima
Villa Ahumada, Chih. Mayo 19.- Hasta la hora de escribir esta información ( las 8 de la noche), el barrio de Fátima, al sur-oeste de este lugar estaba cubierto por las aguas de la tromba que cayó ayer por la tarde en la zona de “El Cascajal”, al norte de Moctezuma.
Treinta y seis casa se han venido abajo hasta el momento y tal vez para mañana el barrio de Fátima desaparezca ante el embate de las aguas.
A las 2 de la tarde arribaron el señor Lic. Óscar Soto Máynez, gobernador de Chihuahua, y el señor Ing. Pedro N. García, presidente municipal de Ciudad Juárez.
Ambos funcionarios, en unión del alcalde Antonio Solís de la Peña, recorrieron la zona de desastre, levantando un censo que arrojó más de 200 familias damnificadas, que carecen de hogar, de trabajo, de ropa, de medicina y de alimentos.
El balance de las pérdidas materiales hecho en términos generales, asciende a más de 2 millones de pesos al quedar arrasadas las siembras de algodón y trigo en más de 800 hectáreas en sementeras destruidas.
En las siembras de esta región tenían intereses el Banco de Juárez S. A., la agencia del Banco Nacional Agrícola y Ganadero, y otras instituciones como la Compañía Algodonera del Valle de Juárez, Banco de Chihuahua, etc.
El hambre se cierne ya sobre Villa Ahumada con la totalidad de las siembras arrasadas.
De golpe cesó toda la actividad. Pueblo agrícola por tradición, al ser destruido su medio de vida, sus habitantes tendrán que emigrar en busca de nuevos horizontes.
Los damnificados se van de braceros
Para resolver la situación de los damnificados, el gobernador ordenó la formación de una lista con los nombres de los jefes de familia que perdieron sus hogares.
Esas gentes serán enviadas inmediatamente a los campos americanos como braceros, para que -en un plazo no mayor de 15 días- comiencen a enviar dinero a sus familias, restableciendo el equilibrio económico de sus hogares.
Abastecida por Juárez y Chihuahua
Ayer mismo el Ing. Pedro N. García envió desde Juárez con víveres que donaron espontáneamente algunos comerciantes, fruteros, almacenistas, etc. ; de Chihuahua, el gobernador enviará suficientes víveres y estas dos ciudades tomarán a su cargo, por un término mínimo de dos semanas, el abastecimiento diario de los damnificados de este lugar.
Construyen canales
Desde ayer trabajan sin descanso 75 soldados del Primer Batallón de Infantería, al mando de su comandante General Pedro Mercado Carrillo; apoyado por un capitán, un teniente de transmisiones y un subteniente enfermero.
Los soldados construyeron canales para desviar el torrente de las aguas, salvando al grueso de la villa de la inundación.
Fueron asistidos por contingentes de la Guarnición de Juárez y del Primer Cuerpo de Caballería Rural.
La delegación dela Cruz Roja en Ciudad Juárez, envió dos ambulancias, el gobernador envió una brigada sanitaria, y el ing. Pedro N. García envió la brigada médica del Hospital Civil Libertad que trajo equipo para operar de emergencia.
La unidad sanitaria y asistencial de Ciudad Juárez también se hizo presente.
Pánico por rumor
Jueves 20 de mayo de 1954. (El Fronterizo).- El pánico se apoderó al mediodía de los habitantes de Villa Ahumada al circular el rumor de que el Río del Carmen venía crecido y que las aguas, al salirse del cauce, arrastrarían a esa población, destruyéndola.
El Lic. Óscar Soto Máynez, gobernador del estado, que estaba en Villa Ahumada inspeccionando el lugar de la inundación de ayer, se comunicó con su secretario particular, Lic. Méndez Gay, ordenándole que Leo López, piloto chihuahuense, saliera en su avión a recorrer la cuenca del río, para enterarse de la verdad.
Leo López recorrió todo el Río del Carmen y aterrizó en la carretera a un kilómetro al sur de Villa Ahumada, para informar que no venía crecido el río y que lo único que se veía desde el aire eran los efectos de la tromba que cayó en “El Cascajal”, al norte de Moctezuma y que provocó la inundación del barrio de Fátima en Villa Ahumada.
Víctima de la inundación
Sábado 22 de mayo de 1954. (El Fronterizo /Alfonso de la Parra).- El jueves 20, a las 5 de la tarde, fue inhumado en el panteón municipal de Villa Ahumada, dentro de un modesto ataúd, adquirido por suscripción pública, el cadáver del niño de 9 años de edad Francisco Flores García, descubierto 24 horas después que la tormenta, que sembró la miseria y la desolación entre los 3 mil habitantes de Villa Ahumada, segará su existencia.
Francisco era hijo del jornalero Simón Flores González y su esposa, la señora María Trinidad García de Flores.
El certificado de defunción expedido por el médico de la localidad, precisaba que el pequeño había perecido por inmersión.
El cadáver de Francisco fue encontrado dentro de una estrecha zanja, donde se supone que cayó accidentalmente para encontrar la muerte.
La inhumación del chiquillo constituyó una verdadera manifestación de duelo. El cortejo fue integrado por todos los sectores sociales unidos firmemente en estas horas de angustia y zozobra que viven los habitantes de Villa Ahumada.
Episodios Históricos Juarenses
Episodio 419
2 millones de pérdidas
Cae tormenta en Villa Ahumada
Rubén Moreno Valenzuela (publicado el 3 X 2003 en El Mexicano)
II y última entrega
El 18 de mayo de 1954 una gran tormenta, acompañada de granizo y fuertes vientos cayó sobre la región de Villa Ahumada.
El fenómeno climatológico inundó el barrio de Fátima de esa población. Sólo hubo una muerte que lamentar, la de un niño de 9 años que pereció ahogado.
La lluvia dejó 200 familias damnificadas y pérdidas por más de dos millones de pesos.
He aquí la historia según la reporta El Fronterizo.
El barrio de Fátima
Villa Ahumada, Chih. Mayo 19.- Hasta la hora de escribir esta información ( las 8 de la noche), el barrio de Fátima, al sur-oeste de este lugar estaba cubierto por las aguas de la tromba que cayó ayer por la tarde en la zona de “El Cascajal”, al norte de Moctezuma.
Treinta y seis casa se han venido abajo hasta el momento y tal vez para mañana el barrio de Fátima desaparezca ante el embate de las aguas.
A las 2 de la tarde arribaron el señor Lic. Óscar Soto Máynez, gobernador de Chihuahua, y el señor Ing. Pedro N. García, presidente municipal de Ciudad Juárez.
Ambos funcionarios, en unión del alcalde Antonio Solís de la Peña, recorrieron la zona de desastre, levantando un censo que arrojó más de 200 familias damnificadas, que carecen de hogar, de trabajo, de ropa, de medicina y de alimentos.
El balance de las pérdidas materiales hecho en términos generales, asciende a más de 2 millones de pesos al quedar arrasadas las siembras de algodón y trigo en más de 800 hectáreas en sementeras destruidas.
En las siembras de esta región tenían intereses el Banco de Juárez S. A., la agencia del Banco Nacional Agrícola y Ganadero, y otras instituciones como la Compañía Algodonera del Valle de Juárez, Banco de Chihuahua, etc.
El hambre se cierne ya sobre Villa Ahumada con la totalidad de las siembras arrasadas.
De golpe cesó toda la actividad. Pueblo agrícola por tradición, al ser destruido su medio de vida, sus habitantes tendrán que emigrar en busca de nuevos horizontes.
Los damnificados se van de braceros
Para resolver la situación de los damnificados, el gobernador ordenó la formación de una lista con los nombres de los jefes de familia que perdieron sus hogares.
Esas gentes serán enviadas inmediatamente a los campos americanos como braceros, para que -en un plazo no mayor de 15 días- comiencen a enviar dinero a sus familias, restableciendo el equilibrio económico de sus hogares.
Abastecida por Juárez y Chihuahua
Ayer mismo el Ing. Pedro N. García envió desde Juárez con víveres que donaron espontáneamente algunos comerciantes, fruteros, almacenistas, etc. ; de Chihuahua, el gobernador enviará suficientes víveres y estas dos ciudades tomarán a su cargo, por un término mínimo de dos semanas, el abastecimiento diario de los damnificados de este lugar.
Construyen canales
Desde ayer trabajan sin descanso 75 soldados del Primer Batallón de Infantería, al mando de su comandante General Pedro Mercado Carrillo; apoyado por un capitán, un teniente de transmisiones y un subteniente enfermero.
Los soldados construyeron canales para desviar el torrente de las aguas, salvando al grueso de la villa de la inundación.
Fueron asistidos por contingentes de la Guarnición de Juárez y del Primer Cuerpo de Caballería Rural.
La delegación dela Cruz Roja en Ciudad Juárez, envió dos ambulancias, el gobernador envió una brigada sanitaria, y el ing. Pedro N. García envió la brigada médica del Hospital Civil Libertad que trajo equipo para operar de emergencia.
La unidad sanitaria y asistencial de Ciudad Juárez también se hizo presente.
Pánico por rumor
Jueves 20 de mayo de 1954. (El Fronterizo).- El pánico se apoderó al mediodía de los habitantes de Villa Ahumada al circular el rumor de que el Río del Carmen venía crecido y que las aguas, al salirse del cauce, arrastrarían a esa población, destruyéndola.
El Lic. Óscar Soto Máynez, gobernador del estado, que estaba en Villa Ahumada inspeccionando el lugar de la inundación de ayer, se comunicó con su secretario particular, Lic. Méndez Gay, ordenándole que Leo López, piloto chihuahuense, saliera en su avión a recorrer la cuenca del río, para enterarse de la verdad.
Leo López recorrió todo el Río del Carmen y aterrizó en la carretera a un kilómetro al sur de Villa Ahumada, para informar que no venía crecido el río y que lo único que se veía desde el aire eran los efectos de la tromba que cayó en “El Cascajal”, al norte de Moctezuma y que provocó la inundación del barrio de Fátima en Villa Ahumada.
Víctima de la inundación
Sábado 22 de mayo de 1954. (El Fronterizo /Alfonso de la Parra).- El jueves 20, a las 5 de la tarde, fue inhumado en el panteón municipal de Villa Ahumada, dentro de un modesto ataúd, adquirido por suscripción pública, el cadáver del niño de 9 años de edad Francisco Flores García, descubierto 24 horas después que la tormenta, que sembró la miseria y la desolación entre los 3 mil habitantes de Villa Ahumada, segará su existencia.
Francisco era hijo del jornalero Simón Flores González y su esposa, la señora María Trinidad García de Flores.
El certificado de defunción expedido por el médico de la localidad, precisaba que el pequeño había perecido por inmersión.
El cadáver de Francisco fue encontrado dentro de una estrecha zanja, donde se supone que cayó accidentalmente para encontrar la muerte.
La inhumación del chiquillo constituyó una verdadera manifestación de duelo. El cortejo fue integrado por todos los sectores sociales unidos firmemente en estas horas de angustia y zozobra que viven los habitantes de Villa Ahumada.
viernes, octubre 03, 2003
NOTICIAS
PREMIO NOBEL DE LITERATURA
El gran viaje de un fabulador
ROBERT SALADRIGAS -/ La Vanguardia
La más alta expresión de la literatura sin aditivos vicarios ha sido de nuevo bendecida, o mejor aún consagrada, por el Nobel. Y de qué manera, al premiar la obra impecable en cuanto a exigencia, austera y elegante, del sudafricano de piel blanca J.M. Coetzee. Llegó aquí por primera vez hace años respaldado por la sensibilidad de la vieja y recordada editorial Alfaguara de Jaime Salinas, José M.ª Guelbenzu y Felisa Ramos, que lanzaron en 1983 una excelente novela del por entonces desconocido Coetzee, “Vida y época de Michael K.”. Supongo que pasaría como una sombra. Pero fieles a su política de autor, tres años más tarde publicaron “Foe”, una deslumbrante recreación del mito literario de Robinson, creado por Daniel DeFoe, narrado por una mujer que compartió con el personaje un año en la isla desierta y en su relato concede prioridad a la figura del negro Viernes. La leí y me quedé prendado. Algunos que entonces disfrutamos con las generosas sugerencias del libro, hicimos de Coetzee un autor de culto, un referente de la narrativa en lengua inglesa. Puedo decir con orgullo que la apuesta fue acertada. Creo haber leído todo o casi todo lo que Coetzee ha escrito en los dos últimos decenios y nunca, ni una sola vez, me ha defraudado.
J.M. Coetzee es un grandísimo escritor que, al contrario de otros de su misma talla, no requiere de códigos para entrar en sus libros. Al lector le basta con dejarse guiar por la fluidez de su prosa ceñida, y sin apenas darse cuenta se encontrará inmerso en los pliegues de una red verbal en la que conviven lo auténtico y lo falso, la razón y el delirio, el bien y el mal, la luz y las tinieblas, la lucidez y la locura, tensiones de los extremos que urden la esencialidad de la obra de Coetzee. Resulta asombrosamente fácil leer a Coetzee y ser seducido por su poder de convicción. A quienes no lo hayan experimentado, les invito a que ahora hagan la prueba. La mayoría de sus fabulaciones son alegóricas y también hay alegorías en los libros explícitamente autobiográficos (“Infancia”, “Juventud”), pero en ningún caso entrañan la menor dificultad de interpretación. Me atrevo a decir que en Coetzee lo complejo no está en aquello que sucede ante los ojos del lector, sino en el aire que filtra los pulmones de cada una de las historias y le llega a uno como un vaho tenue que asciende desde el fondo insondable de su espíritu creador. Coetzee escribe desde el corazón de su mundo sudafricano, un territorio real de xenofobia y violencia que él, al igual que su colega y también Nobel, Nadine Gordimer, traslucen de muy diversas y sutiles maneras. Esa realidad en extremo conflictiva es el núcleo de “Vida y época de Michael K.”, o aparece con solapada brutalidad en un magistral pasaje de “Desgracia”, cuando la hija del desterrado protagonista es violada en su granja y aquella tierra, semillero de miserias y ahíta de sangre, parece enmudecer a su espanto.
El gran viaje que el fabulador Coetzee emprendió desde su primera novela hasta el día de hoy es hacia sus raíces hundidas en lo profundo de esa tierra paradójica a la que ama y reprocha, desde el amor, que se erija en un infierno plagado de dramas humanos. Ahí está “La edad de hierro”, la historia de la amistad de una mujer corroída por el cáncer con un vagabundo negro que ha buscado refugio en su cobertizo. Lo ambiguo de esa relación prohibida se transmuda en virulento testimonio de maligna y tal vez insuperable tragedia social que determina el imaginario de Coetzee.
Así que me reafirmo en lo dicho: el Nobel bendice la obra sin mácula de un creador auténticamente grande, ajeno a toda frivolidad, insobornable en sus principios literarios y morales, que, según pienso, estaba ya inserto en la historia y en este momento honra al premio que recibe.
PREMIO NOBEL DE LITERATURA
El gran viaje de un fabulador
ROBERT SALADRIGAS -/ La Vanguardia
La más alta expresión de la literatura sin aditivos vicarios ha sido de nuevo bendecida, o mejor aún consagrada, por el Nobel. Y de qué manera, al premiar la obra impecable en cuanto a exigencia, austera y elegante, del sudafricano de piel blanca J.M. Coetzee. Llegó aquí por primera vez hace años respaldado por la sensibilidad de la vieja y recordada editorial Alfaguara de Jaime Salinas, José M.ª Guelbenzu y Felisa Ramos, que lanzaron en 1983 una excelente novela del por entonces desconocido Coetzee, “Vida y época de Michael K.”. Supongo que pasaría como una sombra. Pero fieles a su política de autor, tres años más tarde publicaron “Foe”, una deslumbrante recreación del mito literario de Robinson, creado por Daniel DeFoe, narrado por una mujer que compartió con el personaje un año en la isla desierta y en su relato concede prioridad a la figura del negro Viernes. La leí y me quedé prendado. Algunos que entonces disfrutamos con las generosas sugerencias del libro, hicimos de Coetzee un autor de culto, un referente de la narrativa en lengua inglesa. Puedo decir con orgullo que la apuesta fue acertada. Creo haber leído todo o casi todo lo que Coetzee ha escrito en los dos últimos decenios y nunca, ni una sola vez, me ha defraudado.
J.M. Coetzee es un grandísimo escritor que, al contrario de otros de su misma talla, no requiere de códigos para entrar en sus libros. Al lector le basta con dejarse guiar por la fluidez de su prosa ceñida, y sin apenas darse cuenta se encontrará inmerso en los pliegues de una red verbal en la que conviven lo auténtico y lo falso, la razón y el delirio, el bien y el mal, la luz y las tinieblas, la lucidez y la locura, tensiones de los extremos que urden la esencialidad de la obra de Coetzee. Resulta asombrosamente fácil leer a Coetzee y ser seducido por su poder de convicción. A quienes no lo hayan experimentado, les invito a que ahora hagan la prueba. La mayoría de sus fabulaciones son alegóricas y también hay alegorías en los libros explícitamente autobiográficos (“Infancia”, “Juventud”), pero en ningún caso entrañan la menor dificultad de interpretación. Me atrevo a decir que en Coetzee lo complejo no está en aquello que sucede ante los ojos del lector, sino en el aire que filtra los pulmones de cada una de las historias y le llega a uno como un vaho tenue que asciende desde el fondo insondable de su espíritu creador. Coetzee escribe desde el corazón de su mundo sudafricano, un territorio real de xenofobia y violencia que él, al igual que su colega y también Nobel, Nadine Gordimer, traslucen de muy diversas y sutiles maneras. Esa realidad en extremo conflictiva es el núcleo de “Vida y época de Michael K.”, o aparece con solapada brutalidad en un magistral pasaje de “Desgracia”, cuando la hija del desterrado protagonista es violada en su granja y aquella tierra, semillero de miserias y ahíta de sangre, parece enmudecer a su espanto.
El gran viaje que el fabulador Coetzee emprendió desde su primera novela hasta el día de hoy es hacia sus raíces hundidas en lo profundo de esa tierra paradójica a la que ama y reprocha, desde el amor, que se erija en un infierno plagado de dramas humanos. Ahí está “La edad de hierro”, la historia de la amistad de una mujer corroída por el cáncer con un vagabundo negro que ha buscado refugio en su cobertizo. Lo ambiguo de esa relación prohibida se transmuda en virulento testimonio de maligna y tal vez insuperable tragedia social que determina el imaginario de Coetzee.
Así que me reafirmo en lo dicho: el Nobel bendice la obra sin mácula de un creador auténticamente grande, ajeno a toda frivolidad, insobornable en sus principios literarios y morales, que, según pienso, estaba ya inserto en la historia y en este momento honra al premio que recibe.
jueves, octubre 02, 2003
NOTICIAS
Nobel de Literatura para J. M. Coetzee
Reuters
El escritor sudafricano John Maxwell Coetzee obtuvo el premio Nobel de Literatura 2003, anunció este jueves la Academia Sueca.
El galardón le fue entregado por el desarrollo de una obra «de impecable composición, y cuajada de un diálogo y una capacidad de análisis brillante», indicó el comunicado de la institución sueca, que elogiaba también el valor de Coetzee como "un escéptico escrupuloso y un duro crítico del racionalismo cruel y de la moralidad cosmética de la civilización occidental".
John Maxwell Coetzee nació en 1940 en Ciudad del Cabo y se crió en Sudáfrica y Estados Unidos. Es profesor de literatura, crítico, traductor y lingüista. Entre sus novelas más importantes se encuentran "En el corazón de la tierra", "Vida y tiempos de Michael K", "Infancia", "Desgracia", "Juventud" y "La edad del hierro".
Considerado como uno de los escritores contemporáneos más importantes, Coetzee no se califica un escritor político pero sí un portavoz 'obligatorio' de la realidad que le rodea.
"No soy el representante de una comunidad ni nada que se le parezca, soy alguien que tiene noción de la libertad, como la tiene cualquier prisionero encadenado y que construye representaciones de gente que se libera y ve la luz", dijo el escritor en una ocasión.
Su estilo directo –alabado por la Academia sueca– no deja lugar a emociones descontroladas, es más bien descriptivo y casi distante, pero con una narrativa de impresionante belleza y honestidad.
Coetzee es el segundo sudafricano que recibe el premio. En 1991 el Nobel de Literatura fue otorgado a Nadine Gordimer.
El premio conlleva un cheque por unos US$1,3 millones, además del impulso que da a las ventas de las obras del ganador.
Nobel de Literatura para J. M. Coetzee
Reuters
El escritor sudafricano John Maxwell Coetzee obtuvo el premio Nobel de Literatura 2003, anunció este jueves la Academia Sueca.
El galardón le fue entregado por el desarrollo de una obra «de impecable composición, y cuajada de un diálogo y una capacidad de análisis brillante», indicó el comunicado de la institución sueca, que elogiaba también el valor de Coetzee como "un escéptico escrupuloso y un duro crítico del racionalismo cruel y de la moralidad cosmética de la civilización occidental".
John Maxwell Coetzee nació en 1940 en Ciudad del Cabo y se crió en Sudáfrica y Estados Unidos. Es profesor de literatura, crítico, traductor y lingüista. Entre sus novelas más importantes se encuentran "En el corazón de la tierra", "Vida y tiempos de Michael K", "Infancia", "Desgracia", "Juventud" y "La edad del hierro".
Considerado como uno de los escritores contemporáneos más importantes, Coetzee no se califica un escritor político pero sí un portavoz 'obligatorio' de la realidad que le rodea.
"No soy el representante de una comunidad ni nada que se le parezca, soy alguien que tiene noción de la libertad, como la tiene cualquier prisionero encadenado y que construye representaciones de gente que se libera y ve la luz", dijo el escritor en una ocasión.
Su estilo directo –alabado por la Academia sueca– no deja lugar a emociones descontroladas, es más bien descriptivo y casi distante, pero con una narrativa de impresionante belleza y honestidad.
Coetzee es el segundo sudafricano que recibe el premio. En 1991 el Nobel de Literatura fue otorgado a Nadine Gordimer.
El premio conlleva un cheque por unos US$1,3 millones, además del impulso que da a las ventas de las obras del ganador.
El Fronterizo
Episodios Históricos Juarenses
Episodio 417
200 familias damnificadas
Cae tormenta en Villa Ahumada
Rubén Moreno Valenzuela (publicado el 1 X 2003 en El Mexicano)
I de II entregas
El 18 de mayo de 1954 una gran tormenta, acompañada de granizo y fuertes vientos, cayó sobre el poblado de Villa Ahumada.
El fenómeno climatológico inundó el barrio de Fátima de esa población. Sólo hubo una muerte que lamentar, la de un niño de 10 años que pereció ahogado.
La lluvia dejó 200 familias damnificadas y pérdidas por más de dos millones de pesos.
He aquí la historia según la reporta El Fronterizo.
Los primeros informes
El Fronterizo. Miércoles 19 de mayo de 1954.- Una terrible inundación causó ayer enormes destrozos materiales y posibles pérdidas de vidas en Villa Ahumada, Chih., situada a 130 kilómetros al sur de Ciudad Juárez, sobre la carreree era Panamericana. Todos los barrios bajos de la población quedaron sumergidos en las aguas, como resultado de una tormenta de granizo, fuertes chubascos y vientos huracanados.
Las casas de adobe edificadas en los sectores citadinos quedaron derrumbadas y otras se están cayendo.
La tormenta, la más violenta que se tenga memoria en Villa Ahumada, en muchos años, comenzó a las 16:30 horas y amainó a las 19 horas, según angustioso mensaje enviado a la Cruz Roja local por el alcalde Solís de la Peña.
Mensajes enviados por el jefe de estación en Villa Ahumada, Benjamín Reyes, al telegrafista de los FF. CC. N de México en esta ciudad, Arnulfo Fernández, para que éste los hiciera del conocimiento de la Cruz Roja y autoridades locales, decían que hasta las 23:50 horas de ayer, no tenían conocimiento de que hubieran ahogados, pero sí informaban que hubo angustia y pavor entre los habitantes de la ciudad abatida por la tormenta.
Estos mensajes afirmaban que las familias, cuyas casas fueron destruidas por el granizo y las aguas, buscaron refugio en las bodegas de la población, en los salones de baile y en los cines.
A las 10 de la noche el alcalde de Villa Ahumada envió el siguiente mensaje a la Cruz Roja:
“Desde las 16:30 horas hasta las 19:00 horas de hoy cayó en la ciudad una fuerte tormenta de agua, aire y granizo, inundándose los barrios bajos. Se supone que haya habido muertos. Se necesita auxilio inmediato de la Cruz Roja”.
La Guarnición de la Plaza se moviliza
En vista de la situación de emergencia, el general Pedro Mercado Carrillo, comandante del Primer Batallón de Infantería, en cuanto se enteró de los llamados de auxilio, dispuso que salieran 50 hombres a bordo de varios camiones con destino al lugar de la catástrofe, provistos de medicamentos y víveres. El departamento de radiopatrullas cooperó en esa labor de salvamento y dotó de gasolina a los vehículos militares.
Por su parte, la Cruz Roja sólo prometió conseguir algunos carros particulares de ambulantes, para enviarlos a la población inundada. Hasta después de la una de la madrugada ni un vehículo había podido salir de Ciudad Juárez. Poco después salió una ambulancia y dos carros radio patrulleros.
El señor Fausto Medina, presidente de la Cruz Roja en esta ciudad, entrevistado por EL FRONTERIZO, informó:
“En virtud de que la Cruz Roja sólo cuenta con una ambulancia en buenas condiciones, está imposibilitada para trasladar ese vehículo al lugar de la inundación”.
Dijo también el señor Medina que “había pedido ayuda el alcalde y a radiopatrullas para gestionar vehículos y enviar brigadas de médicos, enfermeras y ambulantes, dotados de medicamentos para dar auxilio de emergencia”.
Las versiones son de que no hubo muertos
En vista de que no hay comunicación rápida entre Ciudad Juárez y Villa Ahumada, durante la noche, pues las oficinas del servicio telegráfico cierran a las 7 PM, EL FRONTERIZO recurrió a los informes de los telegrafistas de la FF. CC. y de las compañías de transporte.
El señor José Ruvalcaba, encargado de la empresa “Transportes Chihuahuenses”, a la 1:30 de la madrugada de hoy dijo que “todos los camiones que hacen servicio entre la ciudad de México y Ciudad Juárez, llegaron a la frontera puntualmente, según los itinerarios establecidos, no sufrieron ningún contratiempo. Los choferes de los camiones tampoco dieron cuenta de casos de personas muertas por inmersión”.
La oficina telegráfica local de los ferrocarriles, a las 23:45 horas envió un mensaje al señor Roberto Soto, jefe de información de la estación radiodifusora XEJ, en los términos siguientes:
“Según los últimos informes no hay ningún muerto como consecuencia de las inundaciones de Villa Ahumada. El alcalde de dicha población dijo que hubo muchos derrumbes y que los damnificados se alojaban en las bodegas de la ciudad”.
En los “Transportes Flecha Roja”, el señor Raúl Pérez, encargado del servicio nocturno afirmó “que todos los camiones que llegaron a Ciudad Juárez anoche, lo habían hecho sin novedad. Los choferes coincidieron en que la tormenta había causado grandes pérdidas materiales entre la población abatida”.
De Chihuahua salió a 1:30 horas una brigada de médicos y enfermeras enviada por el gobernador del estado.
Episodios Históricos Juarenses
Episodio 417
200 familias damnificadas
Cae tormenta en Villa Ahumada
Rubén Moreno Valenzuela (publicado el 1 X 2003 en El Mexicano)
I de II entregas
El 18 de mayo de 1954 una gran tormenta, acompañada de granizo y fuertes vientos, cayó sobre el poblado de Villa Ahumada.
El fenómeno climatológico inundó el barrio de Fátima de esa población. Sólo hubo una muerte que lamentar, la de un niño de 10 años que pereció ahogado.
La lluvia dejó 200 familias damnificadas y pérdidas por más de dos millones de pesos.
He aquí la historia según la reporta El Fronterizo.
Los primeros informes
El Fronterizo. Miércoles 19 de mayo de 1954.- Una terrible inundación causó ayer enormes destrozos materiales y posibles pérdidas de vidas en Villa Ahumada, Chih., situada a 130 kilómetros al sur de Ciudad Juárez, sobre la carreree era Panamericana. Todos los barrios bajos de la población quedaron sumergidos en las aguas, como resultado de una tormenta de granizo, fuertes chubascos y vientos huracanados.
Las casas de adobe edificadas en los sectores citadinos quedaron derrumbadas y otras se están cayendo.
La tormenta, la más violenta que se tenga memoria en Villa Ahumada, en muchos años, comenzó a las 16:30 horas y amainó a las 19 horas, según angustioso mensaje enviado a la Cruz Roja local por el alcalde Solís de la Peña.
Mensajes enviados por el jefe de estación en Villa Ahumada, Benjamín Reyes, al telegrafista de los FF. CC. N de México en esta ciudad, Arnulfo Fernández, para que éste los hiciera del conocimiento de la Cruz Roja y autoridades locales, decían que hasta las 23:50 horas de ayer, no tenían conocimiento de que hubieran ahogados, pero sí informaban que hubo angustia y pavor entre los habitantes de la ciudad abatida por la tormenta.
Estos mensajes afirmaban que las familias, cuyas casas fueron destruidas por el granizo y las aguas, buscaron refugio en las bodegas de la población, en los salones de baile y en los cines.
A las 10 de la noche el alcalde de Villa Ahumada envió el siguiente mensaje a la Cruz Roja:
“Desde las 16:30 horas hasta las 19:00 horas de hoy cayó en la ciudad una fuerte tormenta de agua, aire y granizo, inundándose los barrios bajos. Se supone que haya habido muertos. Se necesita auxilio inmediato de la Cruz Roja”.
La Guarnición de la Plaza se moviliza
En vista de la situación de emergencia, el general Pedro Mercado Carrillo, comandante del Primer Batallón de Infantería, en cuanto se enteró de los llamados de auxilio, dispuso que salieran 50 hombres a bordo de varios camiones con destino al lugar de la catástrofe, provistos de medicamentos y víveres. El departamento de radiopatrullas cooperó en esa labor de salvamento y dotó de gasolina a los vehículos militares.
Por su parte, la Cruz Roja sólo prometió conseguir algunos carros particulares de ambulantes, para enviarlos a la población inundada. Hasta después de la una de la madrugada ni un vehículo había podido salir de Ciudad Juárez. Poco después salió una ambulancia y dos carros radio patrulleros.
El señor Fausto Medina, presidente de la Cruz Roja en esta ciudad, entrevistado por EL FRONTERIZO, informó:
“En virtud de que la Cruz Roja sólo cuenta con una ambulancia en buenas condiciones, está imposibilitada para trasladar ese vehículo al lugar de la inundación”.
Dijo también el señor Medina que “había pedido ayuda el alcalde y a radiopatrullas para gestionar vehículos y enviar brigadas de médicos, enfermeras y ambulantes, dotados de medicamentos para dar auxilio de emergencia”.
Las versiones son de que no hubo muertos
En vista de que no hay comunicación rápida entre Ciudad Juárez y Villa Ahumada, durante la noche, pues las oficinas del servicio telegráfico cierran a las 7 PM, EL FRONTERIZO recurrió a los informes de los telegrafistas de la FF. CC. y de las compañías de transporte.
El señor José Ruvalcaba, encargado de la empresa “Transportes Chihuahuenses”, a la 1:30 de la madrugada de hoy dijo que “todos los camiones que hacen servicio entre la ciudad de México y Ciudad Juárez, llegaron a la frontera puntualmente, según los itinerarios establecidos, no sufrieron ningún contratiempo. Los choferes de los camiones tampoco dieron cuenta de casos de personas muertas por inmersión”.
La oficina telegráfica local de los ferrocarriles, a las 23:45 horas envió un mensaje al señor Roberto Soto, jefe de información de la estación radiodifusora XEJ, en los términos siguientes:
“Según los últimos informes no hay ningún muerto como consecuencia de las inundaciones de Villa Ahumada. El alcalde de dicha población dijo que hubo muchos derrumbes y que los damnificados se alojaban en las bodegas de la ciudad”.
En los “Transportes Flecha Roja”, el señor Raúl Pérez, encargado del servicio nocturno afirmó “que todos los camiones que llegaron a Ciudad Juárez anoche, lo habían hecho sin novedad. Los choferes coincidieron en que la tormenta había causado grandes pérdidas materiales entre la población abatida”.
De Chihuahua salió a 1:30 horas una brigada de médicos y enfermeras enviada por el gobernador del estado.
NOTICIAS
90 años del nacimiento del autor de «Laia»
Espriu, un clásico en sl Siglo XXI
Un simposio en Arenys y Barcelona propone una relectura de la obra del poeta
ROSA MARIA PIÑOL - / La Vanguardia
Cuál es hoy la vigencia y la proyección pública de Salvador Espriu? ¿Cómo hay que leer ahora su poesía? Es evidente que la época en que el poeta publicó su obra, en plena dictadura franquista, determinó la difusión y el papel de su literatura. A partir de este planteamiento, un conjunto de profesores universitarios y estudiosos encabezados por el filólogo Sebastià Bonet –sobrino del escritor– proponen un debate sobre la figura del poeta de Sinera cuando se cumplen noventa años de su nacimiento. Este primer Simposi Internacional Salvador Espriu, titulado significativamente “Si de nou voleu passar”, es una invitación a releer la obra de Espriu (1913-1985) desde nuevos planteamientos y “dilucidar en qué dimensiones se concreta su actualidad y por qué vías se ha llegado a considerarlo un clásico”.
Organizado por el Centre de Documentació i Estudi Salvador Espriu y las universidades de Barcelona y Autònoma, el simposio se desarrollará desde hoy hasta el viernes simultáneamente en el edificio histórico de la UB y en la casa Calisay de Arenys de Mar. Para ilustrar gráficamente la parte teórica, en la sede universitaria se han instalado dos exposiciones: “Salvador Espriu a la Universitat de Barcelona” y “Dos amics de 20 anys. Salvador Espriu i Bartomeu Rosselló-Pòrcel”.
Como prólogo de las jornadas, anoche y durante una recepción ofrecida por el conseller de Cultura a los congresistas en la Generalitat, Josep Maria Castellet, Baltasar Porcel y Carme Sansa ofrecieron su visión del poeta a partir de recuerdos personales. La actriz reconstruyó su experiencia como intérprete de la obra de Espriu a lo largo de 40 años, desde su primera participación en “Antígona”, el año 1963 con la Escola d'Art Dramàtic Adrià Gual, hasta la versión actualizada de “Ronda de mort a Sinera” que el año pasado presentó el Lliure. La actriz dijo que Espriu ha sido una presencia permanente en su vida y lamentó no haber aprovechado una invitación que el autor le hizo para visitarlo poco antes de morir.
Mediante anécdotas personales, Castellet evocó a Espriu y desmiti- ficó su imagen seria y austera. En una cena en casa del matrimonio Castellet, a la que también asistían Oriol Bohigas y su esposa, Espriu “se mostró como un personaje inédito, capaz de mantener durante horas una conversación irónica, sarcástica, y de caricaturizar a diversos personajes”. El editor siempre pensó que “detrás de aquel hombre pulcro, educado y afable, escéptico, pesimista y preocupado por la muerte se escondía otra dimensión”.
Las medicinas del poeta
Baltasar Porcel confesó que ha reconstruido su relación con Espriu a partir de una cuarentena de cartas que conserva del poeta, y que ha tenido que leer con lupa, debido a la diminuta letra del poeta. “Fue una relación más intensa de lo que yo recordaba, y de la que forman parte tres largas entrevistas que le hice”, explicó el novelista. Porcel recordó cómo en una ocasión, por encargo del hermano médico de Espriu, escribió una carta al poeta en la que le encarecía que tomara sus medicinas, ante las que era reticente. “Pese a que en mi carta le decía que algunas de sus dolencias me parecían una pose exterior, parece que la cosa funcionó porque se tomó la medicación.” En cambio, el autor de “Laia” no dudó en escribir a Porcel una misiva en términos muy críticos cuando el autor mallorquín publicó su primera obra teatral, “Els condemnats”, a la que Espriu puso serias objeciones.
La jornada de hoy contará con la presentación, a cargo de Sebastià Bonet, de sesenta poemas inéditos de Espriu (ver recuadro superior) y una ponencia de Ricard Salvat sobre el teatro del poeta. En días sucesivos serán ponentes Denise Boyer, Carles Miralles, Miquel de Palol, Giulia Lanciani, Rosa M. Delor y Joaquim Molas. Asimismo, habrá tres mesas redondas: con editores de Espriu, con escritores que hablarán de su legado literario y con algunos de sus traductores. Completarán el retrato del poeta una treintena de comunicaciones.
INÉDITOS
Secuencia de cuatro haikús inéditos en los que Espriu hace referencia a la parábola del toro y la zorra:
El toro lloa
amb mals noms les rosasses
de la bravesa
Se les contempla
amb magna complaença:
de cervell, zero.
“Cor de la terra”:
guineus lludriguejaven
prudents, pudentes
El prehistòric
tòtem del brau de sempre
les envestia.
90 años del nacimiento del autor de «Laia»
Espriu, un clásico en sl Siglo XXI
Un simposio en Arenys y Barcelona propone una relectura de la obra del poeta
ROSA MARIA PIÑOL - / La Vanguardia
Cuál es hoy la vigencia y la proyección pública de Salvador Espriu? ¿Cómo hay que leer ahora su poesía? Es evidente que la época en que el poeta publicó su obra, en plena dictadura franquista, determinó la difusión y el papel de su literatura. A partir de este planteamiento, un conjunto de profesores universitarios y estudiosos encabezados por el filólogo Sebastià Bonet –sobrino del escritor– proponen un debate sobre la figura del poeta de Sinera cuando se cumplen noventa años de su nacimiento. Este primer Simposi Internacional Salvador Espriu, titulado significativamente “Si de nou voleu passar”, es una invitación a releer la obra de Espriu (1913-1985) desde nuevos planteamientos y “dilucidar en qué dimensiones se concreta su actualidad y por qué vías se ha llegado a considerarlo un clásico”.
Organizado por el Centre de Documentació i Estudi Salvador Espriu y las universidades de Barcelona y Autònoma, el simposio se desarrollará desde hoy hasta el viernes simultáneamente en el edificio histórico de la UB y en la casa Calisay de Arenys de Mar. Para ilustrar gráficamente la parte teórica, en la sede universitaria se han instalado dos exposiciones: “Salvador Espriu a la Universitat de Barcelona” y “Dos amics de 20 anys. Salvador Espriu i Bartomeu Rosselló-Pòrcel”.
Como prólogo de las jornadas, anoche y durante una recepción ofrecida por el conseller de Cultura a los congresistas en la Generalitat, Josep Maria Castellet, Baltasar Porcel y Carme Sansa ofrecieron su visión del poeta a partir de recuerdos personales. La actriz reconstruyó su experiencia como intérprete de la obra de Espriu a lo largo de 40 años, desde su primera participación en “Antígona”, el año 1963 con la Escola d'Art Dramàtic Adrià Gual, hasta la versión actualizada de “Ronda de mort a Sinera” que el año pasado presentó el Lliure. La actriz dijo que Espriu ha sido una presencia permanente en su vida y lamentó no haber aprovechado una invitación que el autor le hizo para visitarlo poco antes de morir.
Mediante anécdotas personales, Castellet evocó a Espriu y desmiti- ficó su imagen seria y austera. En una cena en casa del matrimonio Castellet, a la que también asistían Oriol Bohigas y su esposa, Espriu “se mostró como un personaje inédito, capaz de mantener durante horas una conversación irónica, sarcástica, y de caricaturizar a diversos personajes”. El editor siempre pensó que “detrás de aquel hombre pulcro, educado y afable, escéptico, pesimista y preocupado por la muerte se escondía otra dimensión”.
Las medicinas del poeta
Baltasar Porcel confesó que ha reconstruido su relación con Espriu a partir de una cuarentena de cartas que conserva del poeta, y que ha tenido que leer con lupa, debido a la diminuta letra del poeta. “Fue una relación más intensa de lo que yo recordaba, y de la que forman parte tres largas entrevistas que le hice”, explicó el novelista. Porcel recordó cómo en una ocasión, por encargo del hermano médico de Espriu, escribió una carta al poeta en la que le encarecía que tomara sus medicinas, ante las que era reticente. “Pese a que en mi carta le decía que algunas de sus dolencias me parecían una pose exterior, parece que la cosa funcionó porque se tomó la medicación.” En cambio, el autor de “Laia” no dudó en escribir a Porcel una misiva en términos muy críticos cuando el autor mallorquín publicó su primera obra teatral, “Els condemnats”, a la que Espriu puso serias objeciones.
La jornada de hoy contará con la presentación, a cargo de Sebastià Bonet, de sesenta poemas inéditos de Espriu (ver recuadro superior) y una ponencia de Ricard Salvat sobre el teatro del poeta. En días sucesivos serán ponentes Denise Boyer, Carles Miralles, Miquel de Palol, Giulia Lanciani, Rosa M. Delor y Joaquim Molas. Asimismo, habrá tres mesas redondas: con editores de Espriu, con escritores que hablarán de su legado literario y con algunos de sus traductores. Completarán el retrato del poeta una treintena de comunicaciones.
INÉDITOS
Secuencia de cuatro haikús inéditos en los que Espriu hace referencia a la parábola del toro y la zorra:
El toro lloa
amb mals noms les rosasses
de la bravesa
Se les contempla
amb magna complaença:
de cervell, zero.
“Cor de la terra”:
guineus lludriguejaven
prudents, pudentes
El prehistòric
tòtem del brau de sempre
les envestia.
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