Rancho Las Voces

jueves, febrero 27, 2014

Noticias / México: El último día de Paco de Lucía

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Paco de Lucía y Juan Anyélica, de pesca en el Caribe mexicano. (Foto: Archivo)

C iudad Juárez, Chihuahua. 27 de febrero de 2014. (RanchoNEWS).- Este miércoles a la playa de Paco de Lucía solo le falta Paco de Lucía. Unos 20 turistas, en su mayoría estadounidenses, toman el sol sobre camas balinesas. Los vecinos del artista, también extranjeros, se bañan en una piscina privada encastrada sobre la arena. No se habían enterado de su muerte y reciben la noticia con cara de extrañeza, como si nunca hubieran sabido que vivían al lado de un mito. En Xpu-há, un lugar del Caribe mexicano a medio camino entre Playa del Carmen y Tulum, nadie repara en los carteles de «no pasar, propiedad privada» que protegen la finca del flamenco, como tampoco ven a Marta Poot, una amiga de la familia, sentada sobre la arena blanca llorando. «No vuelve a nacer otro Paco de Lucía», dice. Una nota de Inés Santaeulalia Fernández para El País:

El artista llegó a México el domingo. Venía de Cuba. En los últimos años le gustaba pasar temporadas en la isla. Decía que allí sus hijos, de 13 y ocho años, podían jugar en la calle como lo hacían antes los niños en España. Los que lo vieron dicen que estaba más delgado y que se le notaba un poco de ansiedad. Hacía dos semanas que había dejado de fumar. México era, lo fue hasta el último día, su retiro. En una playa de aguas turquesa construyó un paraíso al que se escapaba de vez en cuando para esconderse de las giras y de los focos. En medio de una espesa vegetación y con una salida directa al mar, el genio de Algeciras apenas abandonaba su casa.

El martes por la tarde Paco citó a su amigo Juan de Anyélica, de 46 años y afincado en México, pero nacido en Madrid y criado en Sevilla. También músico. Juan le llamó desde una pescadería en la que paró por el camino y el artista le pidió que comprara unos boquinetes para cenar. Pensaban pasar juntos otra de muchas noches de trabajo en el estudio. El flamenco tenía algo nuevo en la cabeza.

En Xpu-há el sol empieza a caer poco antes de las seis. Paco aún jugaba el martes a esas horas con su hijo Diego sobre la arena cuando empezó a sentirse mal. Fue con su esposa Gabriela al hospital de Playa del Carmen. Allí ya los esperaba Juan, con los boquinetes frescos en el coche. Paco se agarró a él para entrar y apenas podía hablar. Dice Juan que desde la camilla aún tuvo fuerzas para pedir a gritos un médico. Luego se desmayó. Las labores de reanimación duraron casi una hora, pero el maestro ya se había ido. Tenía 66 años.

La familia del artista se despidió de él en el hospital y desde entonces se han encerrado en su casa. Solo los más íntimos. Juan y su mujer Marta Poot, que aprovechan el atardecer para salir en silencio a ver el mar, Gabriela, la madre de esta y los dos niños. El cuerpo del guitarrista espera cerrado al público en una funeraria de Cancún para ser repatriado a España, que ya prepara los homenajes al último de sus genios muertos.

En la Riviera Maya no son muchos los que conocían a fondo al flamenco, que llevaba desde finales de los 80 visitando la zona, pero huyendo siempre de las masas y detrás de ese afán suyo de encontrar aquí la desconexión de su otro mundo. Su primera casa fue en Playacar, una zona exclusiva pegada a Playa del Carmen. Iván Ebergelyi, entonces gerente de la zona residencial, le ayudó a encontrarla. «La usó mucho, disfrutaba saliendo a pescar y cocinando el pescado con arroz», cuenta.

En los casi 20 años que veraneó en la vivienda, los turistas y los hoteles se multiplicaron al ritmo que lo hicieron sus cada vez más numerosas visitas a México. Decididos a conservar su independencia, Paco y Gabriela se compraron un terreno más alejado. La casa la construyó un amigo español en 2002 y el artista plantó él mismo toda la vegetación de la finca, que ahora solo deja ver la techumbre de paja típica de la vivienda. Hasta horas antes de morir, el artista estuvo trabajando en el jardín.

Lejos del silencio de la vivienda, a la que no se acerca ni un curioso, los trámites para repatriar el cadáver ocupan desde la madrugada de la muerte al cónsul honorario de España en Cancún, Javier Marañón, sin dormir desde entonces. El único vuelo directo a Madrid sale el viernes y la opción de una escala es complicada. Dice Marañón que la mejor posibilidad es un avión privado que cuesta, según sus cálculos, unos 90.000 dólares. El flamenco tenía un seguro con la Sociedad General de Autores y Editores (SGAE), que se hará cargo del traslado. «Pero ya conoces a los seguros», apunta el cónsul.

Cuando el cuerpo y la familia lleguen a España, lo que es silencio en México se convertirá en bullicio, tal y como fue en su vida. «Parece tan irreal que creo que en cualquier momento va a aparecer», dice su amigo Juan a la puerta de su casa.

En Xpu-há anochece por primera vez sin el guitarrista.



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Arquitectura / México: La arquitectura de Pedro Ramírez Vázquez «no es para verla, sino para vivirla»

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Rafael Tovar y de Teresa, Javier Ramírez Campuzano, María Teresa Franco, Miguel Ángel Porrúa y Augusto Álvarez en el auditorio Jaime Torres Bodet del Museo Nacional de Antropología.  (Foto: Carlos Ramos Mamahua)

C iudad Juárez, Chihuahua. 27 de febrero de 2014. (RanchoNEWS).- La arquitectura, para Pedro Ramírez Vázquez (1919-2013), era una disciplina de servicio y creía que en lo esencial ese era el objetivo de su profesión, diseñar espacios que sirvieran para el uso al que se les destina: «La arquitectura debe estar al servicio de los demás, no del autor», decía. Una nota de Mónica Mateos-Vega para La Jornada:

Así lo recordó el presidente del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (Conaculta), Rafael Tovar y de Teresa, durante la presentación del libro Arquitectura, dedicado a uno de los creadores de espacios más relevantes del siglo XX en México.

Coeditado por Porrúa y la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (Sedatu), el volumen incluye las memorias del arquitecto, así como sus primeros dibujos, croquis, bocetos, fotografías, además de anécdotas y detalles acerca de sus proyectos más importantes, como el edificio de la Facultad de Medicina de la Universidad Nacional Autónoma de México, el antiguo edificio de la Secretaría de Relaciones Exteriores, el pabellón de México en la Exposición Universal Sevilla 92, el estadio Azteca y la basílica de Guadalupe, sin faltar su propuesta de aulas rurales prefabricadas, entre otros.

Sus obras son «construcciones hechas a la medida del hombre: principio que dio a México obras socialmente útiles y de gran aliento, que han enriquecido la práctica de la edificación y el entorno en el que están asentadas», continuó Tovar.

Trascender en su propia obra

En un encuentro efectuado la noche del martes en el auditorio Jaime Torres Bodet del Museo Nacional de Antropología (otro de sus edificios emblemáticos que este 2014 celebra 50 años), el editor Miguel Ángel Porrúa apuntó que Ramírez Vázquez fue un mexicano ejemplar, «su vocación se centró en cumplir lo que él consideró la más alta aspiración del ser humano: trascender en su propia obra. Recuperó el legado de los pueblos mesoamericanos en cuanto a la necesidad de respetar y reflejar el sentido de identidad, al tiempo de conservar la armonía del paisaje y la funcionalidad de la obra. La arquitectura, señalaba, no se hace para verla, sino para vivirla».

María Teresa Franco, directora del Instituto Nacional de Antropología e Historia, recordó que «don Pedro tenía la capacidad de transmitir una enorme pasión, y de una manera muy sencilla, por lo que era hacer una patria fuerte y por ello participar en grandes proyectos. Su densidad intelectual todavía está por narrarse».

También estuvieron presentes su ex colaborador Augusto Álvarez, su hijo, el arquitecto Javier Ramírez Campuzano, y el titular de la Sedatu, Jorge Carlos Ramírez Marín.

El libro Arquitectura incluye un texto del presidente Enrique Peña Nieto, en el que señala que Ramírez Vázquez «fue un excepcional artista, que integró la complejidad de ser arquitecto, escultor de espacios, diseñador urbano y tomador de decisiones. Su dedicación a concebir, con fuerza transformadora, ciudades más estéticas y funcionales, lo ha convertido en uno de los arquitectos mexicanos más destacados.

«Con este libro se rinde homenaje a un hombre que nunca dejó de crear, proyectar y construir: siempre en la búsqueda de innovar y dotar a México de nuevos y mejores espacios para el goce y disfrute de toda su sociedad».

Museo de Antropología; 50 años

Rafael Tovar señaló que la mejor forma para celebrar el 50 aniversario del Museo Nacional de Antropología será renovando su museografía, además de dotarlo de las herramientas tecnológicas «y los más avanzados métodos de exposición, para que su maravilloso acervo siga proponiendo recorridos que llevan al público a descubrir el pasado milenario de México.

«Eso ha sido este museo: una puerta a las más grandes civilizaciones del mundo. Ramírez Vázquez lo construyó de forma tal que arquitectura y museografía formaran una mancuerna para incitar el recorrido de los visitantes, para que su conversación se integrara en un mismo propósito, el de crear un espacio donde apreciar la fuerza de nuestras raíces culturales. Este museo es uno de los emblemas de México y surgió, como muchas obras más, de la imaginación del artista, del conocimiento de la técnica por el arquitecto, de la visión del promotor y de la voluntad del hombre que logró reunir una visión interdisciplinaria de su entorno».



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Noticias / México: Celebrarán 80 aniversario del Palacio de Bellas Artes

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En total serán 120 las actividades que se realizarán. (Foto: INBA)

C iudad Juárez, Chihuahua. 27 de febrero de 2014. (RanchoNEWS).-El Palacio de Bellas Artes conmemorará sus 80 años de existencia como un referente de la excelencia artística: allí han desfilado las orquestas más importantes del mundo, los cantantes de ópera, los bailarines y los artistas plásticos más reconocidos del orbe. Una nota de Leticia Sánchez Medel para Milenio:

Con sus momentos de gloria, sus cuestionadas remodelaciones y sus espacios que en un momento fueron subutilizados, el máximo recinto cultural del país prepara un programa de 120 actividades artísticas y académicas que apuestan por los aspectos cualitativos más que por los cuantitativos, en palabras de Rafael Tovar y de Teresa, presidente del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (Conaculta).

El presupuesto con el que se contará para esta celebración será de 18 millones de pesos, aunque el funcionario aclaró que a este monto se sumarán los recursos que normalmente destinan el Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA) y el Conaculta a sus diversas áreas operativas.

«La preocupación no es hacer una suma multitudinaria de eventos que signifique un gastadero de dinero innecesario; podría ser un programa muy fácil donde presentáramos a una orquesta que costara un millón de dólares por función, pero preferimos aprovechar la experiencia y el talento de los grupos nacionales; por eso se encargaron nuevas producciones; y el evento importante, programado para el 29 de septiembre, lo llevarán la Orquesta Sinfónica Nacional y el pianista mexicano Jorge Federico Osorio».

Como el Palacio de Bellas Artes es fundamental para la explicación de la vida cultural de México, como lo es el Carnegie Hall para la Unión Americana, se requiere que los artistas lo respeten y presenten lo mejor de su arte.

«No lo podemos devaluar (al Palacio de Bellas Artes); por eso el pianista chino Lang Lang ofrecerá un recital completo, a diferencia de los 20 minutos de actuación que brindó en su anterior presentación», indicó Tovar y de Teresa.

El programa iniciará el sábado 8 de marzo, con la presentación de la Orquesta Filarmónica de San Petersburgo, la más antigua de Europa, bajo la dirección de Yuri Temirkánov, uno de los grandes directores rusos; posteriormente se contará con la presencia de la Royal Philharmonic Orchestra, de Reino Unido, dirigida por Pinchas Zukerman; después se prevé la actuación de sir John Elliot Gardiner con la Orquesta Revolucionaria y Romántica, y la New London Consort, la agrupación de música antigua más importante del Reino Unido.

Como la ocasión lo requiere, dentro de la programación de artes visuales se han pensado en las exposiciones Un soplo de luz. Octavio Paz en el mundo del arte, Picasso/Duncan, Homenaje nacional a Ángel Zárraga, Historia arquitectónica del Palacio de Bellas Artes y El siglo XX visto a través del Palacio de Bellas Artes.

La exposición de Pablo Picasso, detalló Tovar y de Teresa, estará basada en una colección de fotografías y de obra que facilitará su hijo Claude Picasso, «gracias a él tendremos una exhibición de Picasso que hace mucho tiempo no se presentaba en México».

María Cristina García Cepeda, directora del INBA, dio el pésame por el fallecimiento de Paco de Lucía, a quien calificó como un gran exponente del mundo flamenco que reinventó el universo de la guitarra, y recordó que estuvo hace tres meses en el Palacio de Bellas Artes.

Anunció que realizó una petición a la Casa de Moneda para que ponga en circulación una moneda conmemorativa de 20 pesos, y adelantó que se desarrollarán actividades gratuitas en la explanada del Palacio de Bellas Artes. Además se cancelará un timbre postal y un billete de Lotería, además de que se publicará el libro 80 años del Palacio de Bellas Artes, con fotografías de Massimo Listri y edición de Franco María Ricci.

La funcionaria también habló de otros dos volúmenes, uno que contendrá los testimonios de los trabajadores del Palacio de Bellas Artes, y el otro que abordará la historia de la arquitectura.

Sobre la renta de bodegas por dos millones 185 mil pesos, que ha pagado el INBA desde el 2011 para resguardar la mecánica teatral, la directora de esa institución señaló que en breve dará a conocer un proyecto para construir un nuevo inmueble en los terrenos que tienen en avenida Hidalgo y el Eje Central, no solo para depositar esta «arqueología mecánica», sino también para edificar salas de ensayo y concierto.



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miércoles, febrero 26, 2014

Fotoperiodismo / Channi Anand: «Hindu Goddess Kali»

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India 2/26/2014.-A women dressed as Hindu Goddess Kali participates in a procession on the eve of Shivratri festival, in Jammu. Shivratri, a festival dedicated to the worship of Hindu God Shiva, will be marked across the country Thursday.


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Noticias / España celebra a Octavio Paz

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La embajada de México presenta el programa de actos que conmemorarán en nuestro país el centenario del poeta. (Foto: Archivo)

C iudad Juárez, Chihuahua. 26 de febrero de 2014. (RanchoNEWS).- Un nutrido programa de actos conmemoran este año el centenario del nacimiento de Octavio Paz, que tuvo lugar en Ciudad de México el 31 de marzo de 1914. La embajada del país americano ha preparado una extensa serie de eventos que celebrarán también el natalicio del poeta en España y lo ha presentado hoy en su sede de la Carrera de San Jerónimo de Madrid. Una nota de Fernando Díaz Quijano para El Cultural:

En el acto -que iba a realizarse el 29 de enero pero fue pospuesto por la muerte de otro gran poeta mexicano, José Emilio Pacheco- estaban dos buenos amigos y discípulos del autor: el filósofo y escritor Fernando Savater y el poeta, escritor y director de la Casa del Lector César Antonio Molina. También han asistido las autoridades relacionadas con el proyecto: la embajadora mexicana en Madrid, Roberta Lajous; Víctor García de la Concha, director del Instituto Cervantes; José Manuel Blecua, director de la Real Academia Española; el gerente del fondo de Cultura Económica, Marcelo Díaz; el director del Instituto de México, Pablo Raphael, el comisario del programa conmemorativo español, Aurelio Major; y Frederic Amat, artista y autor del logotipo del proyecto.

«La poesía es el centro irradiador absoluto de toda la obra y actividad pública de Octavio Paz, y sobre ella se ha construido el programa», ha explicado Major. Con esta serie de actos, además de mantener viva la memoria y la obra del Nobel mexicano, se pretende «reafirmar que toda gran obra es subversiva», ya que Paz fue un «rebelde mesurado», «un lúcido y firme opositor a todos los totalitarismos de Estado -de izquierdas o de derechas-».

El primero y uno de los más destacados actos del programa conmemorativo español es una conversación en torno a la figura de Paz entre el filósofo Javier Gomá, director de la Fundación Juan March, y el editor de Pre-Textos, Manuel Borrás, el 24 de marzo en la sede madrileña del Instituto Cervantes.

Días después, el 12 de abril, Pere Gimferrer, uno de tantos autores españoles que mantuvo un diálogo permanente con el poeta mexicano, pronunciará una conferencia sobre Paz en la Cidade da Cultura de Galicia, en Santiago de Compostela.

El 23 de abril, Día del Libro, los poetas Jordi Doce, Julio Trujillo y Luis Antonio de Villena aportarán Tres miradas sobre Octavio Paz en la Casa de América de Madrid. El 12 de mayo tendrá lugar en la Residencia de Estudiantes una lectura de la poesía de Paz, a cargo de una veintena de destacados poetas como Francisco Brines, José Manuel Caballero Bonald, Antonio Colinas o Vicente Molina Foix. Al día siguiente, Enrique Fierro, Juan Malpartida y Andrés Sánchez Robayna -presentes también en la mencionada lectura de poemas- dialogarán sobre la poética de Paz también en la Residencia.

El 19 de mayo, Mario Vargas Llosa, Fernando Savater, Jorge Edwards, Felipe González y Enrique Krauze homenajearán de nuevo al autor de El laberinto de la soledad en Casa de América y el 7 de junio, una serie de poetas jóvenes, «amigos desconocidos» de Paz, demostrarán que su poesía sigue calando entre las nuevas generaciones con una lectura de sus poemas en la Feria del Libro de Madrid. Entre ellos estarán Aurelio Asiain, María Baranda, Tulio Demicheli, Jordi Doce, José Luis Gómz Toré y el propio comisario del programa, Aurelio Major, entre otros.

El abultado programa de actos, repleto de conferencias, exposiciones, homenajes y hasta un seminario de verano en la Universidad de Alcalá de Henares, se prolongará hasta el 3 de noviembre. Durante todo este tiempo, verán la luz una serie de publicaciones de y sobre la obra del poeta: Galaxia Gutenberg/Círculo de Lectores reeditará en versiones económicas su Poesía completa, El mono gramático, La llama doble y Versiones y diversiones; Atalanta reeditará Sendas de Oku, de Matsuo Basho, en la célebre traducción de Octavio Paz; la Residencia de Estudiantes reeditará en disco y libro la lectura de poesía y la conferencia que Paz ofreció en la institución en 1989; y Cuadernos hispanoamericanos publicará un número dedicado a su figura. A estas publicaciones se suman las que el Fondo de Cultura Económica editará en el ámbito latinoamericano.

Aunque su altura como poeta es el eje de todas las conmemoraciones, Fernando Savater ha querido destacar el papel de Paz como promotor cultural. «Hay poetas intransitivos que son monolitos admirables cerrados sobre sí. Son puntos de llegada. Pero Octavio era un punto de partida, un poeta transitivo» que animaba a leer a otros autores y descubrir la obra de otros artistas. Uno de los descubrimientos que le hizo a Savater fue El golpe maestro del leñador mágico, alucinada obra del pintor Richard Dadd -que acabó en un psiquiátrico- conservada en la Tate Gallery de Londres, ha recordado el autor de Los invitados de la princesa.

César Antonio Molina ha recordado la época en la que, como responsable del suplemento Culturas de Diario 16, colaboró estrechamente con Paz: «A veces parecía distante, pero una vez que lo conocías era amable y atento. Al mismo tiempo, era irónico y podía ser incluso “destructor” con sus enemigos literarios». «España está en deuda con él, no sólo por engrandecer nuestra lengua, sino por haber ayudado a las personalidades de la cultura exiliadas en México tras la guerra civil».

La embajadora de México, que inicia su gestión con este programa conmemorativo, ha destacado el papel fundamental de Paz en la cultura mexicana contemporánea: «Sería imposible entender lo que somos hoy los mexicanos sin su obra». Igualmente, García de la Concha ha destacado su importancia para la cultura española: «Fue uno de los grandes ensayistas hispanos de la modernidad, si no el primero». Blecua, director de la RAE, por su parte, ha recordado una respuesta que dio Paz al ser preguntado en una entrevista cuál debía ser la actitud de un creador frente al lenguaje: «La actitud de un enamorado, que sea capaz de venerar el lenguaje y al mismo tiempo, transgredirlo», dijo el poeta.

Casi todos los presentes han destacado la generosidad del poeta, especialmente Savater: «Con poco más de 20 años, recibí una carta de Octavio en la que comentaba mi segundo libro y me alentaba a continuar. Me sentí como si me hubiera escrito el espíritu santo». Aquello fue el inicio de una amistad basada en le admiración del filósofo por el autor mexicano y el «magisterio permanente» de éste hacia aquél.

El comisario del programa ha dado buena cuenta de esa generosidad con otra anécdota. Cuando Paz tenía 80 años, recibió una carta de un prestigioso compositor estadounidense pidiéndole permiso para hacer una ópera basada en su poema Piedra de sol. Paz se negó porque no le convenció la propuesta, pero acto seguido leyó otra carta de un alumno de bachillerato, también estadounidense, pidiéndole permiso para representar en el colegio La hija de Rappaccini, a lo que este respondió que podía disponer del texto como quisiera.



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Música / Entrevista a Paco de Lucía

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Paco de Lucía junto a su hija Casilda en Mallorca durante el verano de 2010. (Foto: Toni Bernad)

C iudad Juárez, Chihuahua. 26 de febrero de 2014. (RanchoNEWS).- Paco de Lucía, el mejor guitarrista de todos los tiempos, nos dejaba esta madrugada. Le recordamos rescatando su entrevista más personal, aquella que, en el verano de 2010, su hija mayor Casilda, compañera de la revista TELVA, le hacía mientras compartían un día inolvidable en su residencia de Mallorca. Reproducida este día por El Mundo:

«Cuando salgo con él a cenar, los de la mesa de al lado le llaman "maestro". Me siento en un bar de Atenas, y de pronto suena su música. Pongo el telediario y ahí está, recibiendo un Príncipe de Asturias o haciendo historia como el primer español investido Honoris Causa por la Universidad de Berklee, la escuela de música más importante del mundo. A veces resulta difícil reconocer al papá de las chanclas de cuero, al que revivió a mi hámster haciéndole el boca a boca con un boli Bic o me desmiga el pescado para que no me trague una espina...»; con estas bonitas palabras, Casilda Sánchez Varela comenzaba su entrevista más personal en TELVA. Se sentaba frente a su padre, Paco de Lucía, el genio de la guitarra española. Ella misma contaba: «Aprovecho este encuentro en su refugio mallorquín para quitarle el traje de genio y sacar brillo a mis recuerdos».

¿Has visto que bien han agarrao?, me dice señalando los dos algarrobos que trasplantó el año pasado y entre cuyos troncos la ciudad de Palma se cuelga como una hamaca tejida de luz. Más acá limoneros, adoquines moriscos, palmeras de quince metros y una balaustrada de piedra roja. Aún no es mediodía, en la cocina hierve un pollo con café y mientras el fotógrafo termina de convertir la terraza en un bodegón siciliano, papá unta sobrasada para todos y nos ofrece pan con aceite, su desayuno de siempre: «Probadlo, es un aceite buenísimo, lo hacen con los olivos de la casa de Campos –su primera dirección en Mallorca- ¿Nos os queréis llevar una garrafa pá casa?». Está moreno –de Berklee se fue a las Antillas francesas escapando de la nube tóxica-, relajado y con sus angustias bajo control: «El nombramiento me ha hecho una ilusión especial, que te reconozcan los gringos no es nada fácil...».

¿Cómo lo celebraste?, le pregunto: «Me fui a cenar a casa del vicepresidente de Berklee, un hombre de setenta años con una energía y una inteligencia increíbles. Estuvimos bebiendo vodka y hablando de música horas y horas. Le preocupaba la posibilidad de que las herramientas que ellos enseñan puedan terminar por matar al músico, por asfixiar su identidad. Es algo que yo siempre me había planteado pero me impresionó que él, que viene del lado opuesto de la música, tuviese esas mismas dudas».

A principios de los 50, Algeciras era el núcleo de todos los flamencos de Andalucía. El contrabando con Gibraltar dejaba mucho dinero y había más fiestas que en ningún otro lugar de la región. Mi abuelo Antonio, que se buscaba la vida tocando de noche, volvía a casa al amanecer con algunos de aquellos guitarristas y cantaores, y terminaban la fiesta en el patio. El pequeño Paco, que lo observaba todo desde ese suelo tan limpio que es la niñez, talló su memoria con aquellos compases: «Antes de poner los dedos sobre la guitarra, ya conocía todos los ritmos del flamenco». Y él, que no es capaz de acordarse del nombre de un ex presidente de Uruguay cuando le va a dar las gracias en el escenario, recuerda con claridad el olor de la dama de noche de aquel patio y la voz de un cantaor que escuchaba desde la cama y le ponía la piel de gallina.

¿Te acuerdas de la primera vez que tocaste la guitarra?

Tendría 7 años. El abuelo estaba intentando enseñarle una falseta a tito Antonio, que era muy quejica, y no había manera. Mi hermano se rascaba la cabeza desesperado y le decía, «¡es que me duelen los dedos!». Entonces yo, que llevaba allí un rato mirando y que no había tocao nunca, dije: «Pero si es muy fácil». Mi padre me pasó la guitarra y lo toqué. A partir de entonces empezó a enseñarme a mí.

Entonces, ¿cómo te definirías?

Como un trabajador que tiene unas condiciones naturales como instrumentista y está muy limitado como músico.

Hoy por hoy, ¿qué cosas te emocionan?

Más que las relaciones humanas, el arte: una frase en un libro o un intérprete que dice algo de una forma muy sutil. Es lo que más me acerca a las lágrimas, que para mí son la máxima expresión de la emoción.

¿Y darle a un buen pargo debajo del agua?

Es que ya no buceo. Me da miedo meterme solo en el mar.

A través de la ventana vuelvo a ver los algarrobos y caigo en la cuenta de que aquello de trasplantar tiene un por qué. Hace unos años me dijo: «¿Sabes cómo se da uno cuenta de que ya es viejo? Cuando ya no te hace ilusión plantar un árbol porque no lo vas a ver crecer». No lo dijo con angustia, ni con miedo, sino con resignación: «La muerte no se ve igual a mi edad que a la tuya. Yo ya la tengo asumida.»

¿Crees que hay algo más allá?

Siempre he pensado que no, que aquí se acaba todo. Pero me pasó una cosa de niño que me tiene despistado. Una noche, tendría yo 5 ó 6 años, soñé que a mi padrino, que era contrabandista, lo mataba en la carretera la Guardia Civil. Se lo conté a mi madre y, una semana después, moría exactamente como en mi sueño. No sé, una de esas cosas que no puedes explicar...

Haya o no un después, ¿no se siente uno un poco inmortal cuando sabe que dentro de 200 años se seguirá hablando de él?

¡Qué va!, para entonces ya habrán descubierto que soy un bluff.


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Fotografía / Francia: El paparazi se cuela en el museo

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El autor de esta fotografía es desconocido. Pero tuvo la virtud de, en un fogonazo, cazar a sus colegas cazaimágenes. La instantánea fue tomada desde la puerta del avión que conducía a la exuberante y deseada (por los paparazis, pero no solo) actriz sueca Anita Ekberg a Roma. Corría el verano de 1959. (Foto: Archivo)

C iudad Juárez, Chihuahua. 26 de febrero de 2014. (RanchoNEWS).- Se les ve subidos a la verja que sirve de entrada a la mansión de Gina Lollobrigida. Esperando a Anita Ekberg, cual jauría humana, al final de la escalera del avión que la llevaba de vuelta a Roma. O metiendo la nariz en el jardín privado de Tom Cruise o en los amoríos al volante de Leonardo DiCaprio. Pero en Paparazzi!, la exposición dedicada a su sedicioso oficio que hoy abre las puertas en el Centro Pompidou de Metz, también les observamos tomando posesión del canon estético de la última mitad de siglo. Una nota de para El País:

Esa es la novedosa tesis que manejan los comisarios de la muestra —Clément Chéroux, Quentin Bajac y Sam Stourdzé—, responsables de un recorrido en más de 600 obras por la historia de la escuela menos respetada de la fotografía de prensa, que a la vez es un estudio sobre su permeabilidad en el campo del arte contemporáneo, en el que reconocidos creadores, armados de flash y teleobjetivo, se han reapropiado de sus códigos.

La muestra yuxtapone las imágenes de legendarios paparazis, como Ron Galella, Tazio Secchiaroli y Pascal Rostain, junto a obras de Richard Avedon, William Klein, Gerhard Richter, Cindy Sherman o Andy Warhol. El resultado logrado por unos y otros no se distingue en exceso. Demuestra cómo la intrusión en la vida ajena se ha convertido en una práctica socialmente aceptada, pero también hasta qué punto la fotografía robada ocupa un lugar central en el paradigma artístico, pese a que nos empeñemos en menospreciarla. «La idea era elaborar un proyecto científico de un fenómeno con un siglo de existencia, pero que nadie ha estudiado con atención», asegura Chéroux.

La exposición, que se puede visitar hasta el 9 de junio en la sucursal del Pompidou en la capital siderúrgica de la Lorena francesa, se abre con La dolce vita. Fellini no se inventó un fenómeno que ya era práctica común desde hacía décadas —Otto von Bismarck ya fue fotografiado en su lecho de muerte, como Whitney Houston más de un siglo más tarde—, pero sí que le confirió un nombre y una mitología. El cineasta bautizó a estos lobos solitarios sin moral y con escasos escrúpulos. La sociedad biempensante de la época aborrecía sus imágenes obscenas, que luego leía con avidez en los primeros semanarios sensacionalistas. «Desde el principio, los paparazis se convierten en el contrapunto al reportero de guerra, capaz de arriesgar su vida para transmitir lo que sucedía en el mundo», apunta Chéroux. En realidad, las cosas eran algo más complejas. Jacques Langevin, el fotógrafo que capturó los últimos momentos de vida de Lady Di, también había cubierto la caída del Muro de Berlín y la Guerra del Golfo, igual que Nick Ut, ganador de un pulitzer por sus fotos en Vietnam, se gana la vida hoy fotografiando a Paris Hilton.

La muestra estudia las relaciones entre los paparazis y algunas de sus presas más preciadas. Por ejemplo, Elizabeth Taylor, cuyo affaire con Richard Burton provocó que el primer beso adúltero fuera publicado en la prensa italiana.

«Los paparazis no son artistas, porque no trabajan con la voluntad de hacer arte, pero su obra tiene una calidad estética involuntaria», apunta el comisario. «Si los creadores de la última mitad de siglo no tardaron en reinterpretar sus códigos es porque eran conscientes de que la foto robada simbolizaba su tiempo. La sociedad del espectáculo, y también la hipermediatización de la celebridad y la frontera porosa entre lo público y lo privado quedan reflejadas en ella». Por ejemplo, Gerhard Richter reinterpretó una fotografía del arresto de Werner Heyde, responsable del programa que eutanasiaba a los discapacitados durante el nazismo, para realizar uno de sus retratos más perturbadores. El sueco Ulf Lundin siguió a una familia de clase media con un teleobjetivo, convirtiendo su banalidad en pura inquietud. Sophie Calle, Cindy Sherman o Gavin Turk se ponen en escena como si fueran una estrella perseguida.

En algunos casos, hasta los propios paparazis se han reciclado en artistas: el citado Rostain hurga desde los noventa en la basura de los famosos para elaborar sugestivos retratos in absentia. Igual que Kertész retrató a Mondrian con una simple foto de sus gafas y su pipa, el paparazi consiguió una semblanza de Madonna a partir de 15 botellas de agua, una pizza congelada, una bolsa de galletas de arroz y una bebida de soja. Pese a incluir imágenes de políticos, el comisario ha preferido no publicar las que revelaron la relación de François Hollande con Julie Gayet. «Un museo debe tomar distancia con la actualidad», justificaba ayer el comisario.

La muestra también habla de un mundo en el que, gracias a las redes sociales, todos somos paparazis potenciales, a menudo de nosotros mismos. Al final del trayecto, una portada sensacionalista revela el escándalo cocainómano de Kate Moss. Al acercarse a esta obra de Jonathan Horowitz, el visitante se observa reflejado en el marco de la imagen. El mensaje queda claro: la intrusión se ha desarrollado tanto como el exhibicionismo. En el catálogo de la muestra, se menciona una empresa estadounidense que proporciona a falsos paparazis, falsos fans y falsos agentes de seguridad «para poder convertirse en estrella por un día, haciendo realidad la profecía de Warhol». «Podemos decir que hoy todos somos paparazis, a la vez que todos somos estrellas», concluye el comisario.



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