Rancho Las Voces: 11/01/2003 - 12/01/2003
NOTICIAS

Borges: polémica subasta en Londres

Marcelo Justo / BBC, Londres

La subasta más importante de obras y manuscritos del escritor argentino Jorge Luis Borges terminó el jueves pasado en polémica en Londres.

Una colección de 238 artículos borgianos que incluía 18 manuscritos autografiados, más de 100 primeras ediciones, y hasta un puñal que parece salido de uno de sus cuentos de compadritos se remató hoy a un precio inicial de unos US$760.000 en la "Bloombsbury Sales Auction" en el centro de Londres.

No hubo ninguna oferta por el lote completo y según reconoció a la BBC el rematador Ruppert Powell el resultado fue muy decepcionante.

"Es muy triste que con libros tan buenos y tan inusuales, una maravillosa colección, no vendiera como debía", señaló.
"Acción judicial" .

En efecto, un 60% de los libros, manuscritos y objetos no se vendieron. Algunos presentes opinaron que el problema fue que los precios estaban muy altos. Pero otros decían que la polémica en torno a la primera edición de "Fervor de Buenos Aires" fue la responsable del fiasco.

Esta primera edición fue retirada del catálogo debido a una denuncia de que era el ejemplar sustraido de la Biblioteca Nacional de Argentina el año 2000.

El dueño de la colección, Massimo de Caro, señaló a la BBC que pensaba iniciar una demanda judicial por US$4 millones de dólares.

"Esta mañana había una oferta por toda la colección y tuvo que ser retirada por la polémica".

Los otros objetos

Entre los manuscritos autografiados que se vendieron se encuentra el poema "Rusia", publicado en 1919, de un asombroso Borges juvenil que saluda con fervor la revolución rusa. "Rusia" fue vendido por 6.500 libras.

Entre los que no se pudieron vender se encuentran rarezas hoy inhallables como el texto experimental "Joyce y los neologismos" que tiene un precio de partida de US$76.000.

Ese texto fue publicado en 1939 y en él, Borges postula la creación de neologismos para el "amillonamiento" del lenguaje.

Hace pocas semanas, el embajador argentino en Gran Bretaña, Federico Mirré, hizo un llamado para que instituciones y coleccionistas individuales argentinos adquiriesen al menos parte de la subasta.

El embajador estuvo en la subasta y adquirió dos piezas, "El compadrito" y el "Martin Fierro" por precios módicos que no superaban las 50 libras. El embajador explico a la BBC que donaría los ejemplares a la Biblioteca Nacional y que le hubiera gustado comprar más.

"Los otros me quedé con las ganas. Como dicen en Buenos Aires no me alcanzaba el alpiste".

El total aproximado de venta fue de unos US$150.000 dólares, una quinta parte del precio de base de la colección
TELEVISION

“Book show”

Skármeta ha conducido el programa tele-literario de mayor éxito en el ámbito hispánico

MIKE IBÁÑEZ - 19/11/2003 / LA VANGUARDIA


Aunque el premio Planeta en sí es un rito social decadente, la concesión del gordo a Antonio Skármeta (Antofagasta, 1940) igual sirve indirectamente para animar el alitósico panorama televisivo cañí. En una de las crónicas leídas sobre la gala –decadente– del Planeta, la intrépida cronista decía que se especulaba en alguna mesa sobre las futuras ventas de la obra de un rostro no demasiado mediático como el de Skármeta. Vale. Pese a ser de una idiotez apabullante el comentario, lo seguiremos. Igual su cara no será mediática pero de “lo mediático” dudo que haya nada que enseñarle a Skármeta. Entre otras cosas por estar involucrado a tope en el programa tele-literario de mayor éxito en lengua española de los últimos tiempos ¡y encima entretenido! Su nombre: “El show de los libros”.

La receta del show no por sencilla es menos resultona. Hacer un programa no pomposo, accesible. Hablar de libros y literatura pero relacionándolos de manera natural con otras expresiones paralelas como cine, música, televisión..., preparar alguna breve dramatización para introducir alguna temática y... bingo: un montón de fieles seguidores en Chile, donde se emite originalmente desde 1992 “El show de los libros”. Tres meses al año, una hora semanal al final del “praimtaim” dominguero en la TVN, la tele nacional chilena. Ratings y shares y tal notables desde los primeros tiempos. Un fenómeno. Una fórmula. By Skármeta y Arturo Navarro, los creadores del formato.

Recuerdo a Skármeta por España el año 1997 intentando colocar en alguna cadena la fórmula, avalada entonces, insisto, por un millón de espectadores de media (una ratio que en proporción TV-España sería un programa con tres millones de espectadores). Y estamos hablando de un programa no ya cultural, sino sobre libros. Pues bien, Skárm se fue de España como había venido. Nadie que yo sepa se interesó en serio por el show. Ninguna tele, ni pública ni privada ni mediopensionista, le dio cuartel.

Skármeta se atreve a darle poder al libro desde una trituradora de ideas como es la pequeña pantalla. Y lo lleva logrando desde hace más de una década con el show, y algo menos –desde el año 1999– con “La torre de papel”, proyecto similar encargado a Skármeta por el Discovery Chanel, viéndose por toda América, audiencia hispana de EE.UU. incluida. Y así, temas y temas para noches y noches de “biblioshow” catódico: de París a la calvicie. Del insomnio al otro yo. Mapas y atestados. Y Skármeta permitiéndose lujos como por ejemplo charlar en una edición del show con el mismo mismísimo padre de kAfkA para que éste intente comprender al hijo escritor. Tele/realismo mágico o así. Guiños, buenos actores, trabajar duro para lograr tres meses notables de emisión. Y entretener. Sin banalizar.

A partir de ahí todo es posible, hacer al espectador cómplice, mostrarle un universo –el literario o así– menos lejano de lo que le pueda parecer. Deleitar enseñando o viceversa. Desatar bibliofilias, bibliomanías, ¡bibliopatías! Y que aumente el vicio de la lectura en Chile, país ya de por sí leído: en cuanto a vigor e inquietud cultural, los países del Cono Sur actualmente dan de patadas en muchos aspectos a la Metrópolis, hay menos papanatismo –y menos dinero, ergo menos vividores– que aquí. Caiga quien caiga.

Y es justamente aquí, en la Metrópolis, donde se dan las condiciones óptimas para que un programa como “El show de los libros” se hiciera una parroquia en un visto y no visto. El libro está de moda. La programación específica de libros suele ser tan estimulante como lo pueda ser el suelo de un camping. Skárm no tendría ni que matarse. Y además, ahora no hay excusas como cuando vino en 1997: ahora es un chico Planeta. Y Planeta, además de vender libros y libros en plan industrial –de Skármeta y de otros–, también corta el bacalao en algún canal de tele. Pues que además del premio Planeta le den al pollo un programa de libros en donde sea. Y a ver qué pasa
NOTICIAS

El escritor Mohamed Chukri, autor de “El pan desnudo”, fallece en Tánger

CARLA FIBLA - 18/11/2003
Servicio especial

Rabat. – Siempre disponible, con un tono directo y serio aunque estuviera bromeando, Mohamed Chukri (Beni Chika, 1935-Tánger, 2003) mantenía un pulso constante con la realidad de su entorno y con una larga enfermedad provocada por sus excesos de alcohol y tabaco. Chukri murió el sábado pasado a mediodía y fue enterrado ayer tras el rezo A-asr en el cementerio Al Moujahidines (los combatientes), en Tánger. La lista de lugares y personas que ya le echan en falta sería interminable. E incluye desde los que asistían a sus encuentros en el Hotel Ritz o a sus veladas en el literario café Negresco, hasta los que compartían los actos a los que accedía acudir siempre, por una cuestión más humana que profesional. Chukri, que aseguraba ser un “buen rifeño con palabra”, fue analfabeto hasta los 21 años, aprovechó la “llamada del conocimiento”, la flexibilidad en la educación del momento, para aprender a escribir y leer, y más tarde llegar a ser profesor. Y, pasados sus sesenta años, a afirmar: “a través de mis escritos hay siempre una esperanza, la gente lee mis libros porque yo interpreto lo que quieren expresar o porque cada uno de ellos quiere ser como yo”.

“El pan desnudo” (traducido a 48 lenguas), “Tiempo de errores” y la reciente “Rostros, amores y maldiciones” – su autobiografía novelada– le han otorgado gran reconocimiento en su país y en el extranjero.

Censurado durante dos décadas por el regimen alauí, dado el brutal realismo de sus textos, Chukri no evitó nunca la crítica, se hizo respetar y siguió juzgando la vida que le rodeaba. Y entabló amistad con los autores extranjeros que caían seducidos por la cosmopolita Tánger: Paul Bowles, con el que hablaba en castellano, Willians Burroghs, Jean Genet o Tenesse Williams, compartieron con Chukri los años de oro de la ciudad fronteriza entre África y Europa.
Novela

Con mordacidad inglesa


Reputado autor teatral y guionista británico, Alan Bennett hace del humor más afilado, comparable con Wodehouse o Evelyn Waugh, su razón de ser. Lo demuestra en dos novelas breves aparecidas simultáneamente

Bennett retrata a políticos, aristócratas, músicos, actores, novelistas, parejas burguesas, jóvenes ambiguos, ciudadanos anónimos que componen una sorprendente mezcolanza de castas dentro de un acuario de cristal perfumado con incienso Una frase, un escueto diálogo, bastan para descoyuntar los códigos de la sociedad británica moderna

ROBERT SALADRIGAS - 12/11/2003 / LA VANGUARDIA

Recuerdo que Guillermo Cabrera Infante se preguntaba en un artículo cáustico como todos los suyos si en verdad existía el humor inglés. Quizá nadie con más atributos que él, cubano naufragado en las aguas del Támesis, para reconocer lo sustancial de una naturaleza ácida que es pilar de la buena literatura inglesa. La tradición no ha conocido desmayos desde el pícaro “Tom Jones” de Henry Fielding hasta la vena satírica de Oscar Wilde o el elegante ramalazo de causticidad que atraviesa la obra cumbre de Anthony Powell, “Una sinfonía para la música del tiempo”.

Entremedias hay unos cuantos autores por los que siento un inagotable agradecimiento. Pienso en los jocosos libros de P. G. Wodehouse y Jerome K. Jerome, en la maliciosa y excelsa ironía de Evelyn Waugh, todos ellos asentados en el olimpo de la intemporalidad. O en su legítimo heredero Tom Sharpe. Y de repente hago un alborozado descubrimiento: dos brillantes novelas breves, dos piezas maestras de Alan Bennett (1934) aparecidas simultáneamente, “Con lo puesto” y “La ceremonia del masaje”, que acabo de engullir sin respiro, como si detenido en el área de descanso de una autopista hubiera soñado que el peligroso espectáculo de la velocidad sin rumbo ni sentido podía resultar cómico.

Eso es exactamente lo que consiguen las historias narradas por Alan Bennett. No me causa sorpresa. Bennett es hoy día uno de los más reputados autores teatrales y guionistas británicos. ¿Recuerdan “La locura del rey Jorge” (“The madness of George III”), pieza de teatro llevada al cine que contó con la poderosa interpretación de Nigel Hawthorne? Bennett también vertió a la pantalla la trágica vida del “maldito” y casi clandestino escritor Joe Orton en “Ábrete de orejas” (“Prick up your ears”), y es el creador de una serie televisiva que tuve ocasión de ver y me pareció extraordinaria, “Talking heads”, así como de “An englishman abroad”. Alan Bennett a la vez actúa, y en efecto su rostro me es familiar aunque no consigo fijarlo. Pero lo que ahora cuenta es su tremenda habilidad para, en muy pocas páginas y exprimiendo la esencialidad de la prosa, relatar en clave de absurdo dos historias ancladas en la realidad cotidiana de los protagonistas que los llevan a un viraje radical en sus vidas.

“Con lo puesto” (1998) nos habla de un matrimonio londinense de clase media y sin hijos que una noche, al volver de la ópera tras gozar literalmente (sobre todo el insufrible marido abogado) de la velada con el “Cosí fan tutte” de su venerado Mozart, se encuentran el piso reducido a las paredes. Los cacos se lo han llevado absolutamente todo, incluso el papel higiénico. Luego averiguarán que se trata de una inverosímil broma que sin embargo trastoca la rutina familiar, súbitamente deriva hacia el drama y procura a Mrs. Ransome, la apocada esposa, la ocasión de “arrancar” de nuevo desde el kilómetro cero.

En “La ceremonia del masaje” (2001), el genio mordaz de Bennett alcanza una magnitud comparable con el más afilado Evelyn Waugh, pero sin su rencor. En una celebración religiosa en memoria del joven masajista Clive Dunlop, muerto accidentalmente en Perú, oficiada por el también joven párroco y cliente ocasional del finado, el reverendo Geoffrey Jollife, supervisado a hurtadillas por su superior Treacher, congrega una pequeña multitud de celebridades que sin previamente saberlo tienen en común su relación con Clive. El ritual mortuorio propicia un delirante espectáculo de vanidades humanas e impúdicas miserias apenas veladas que luego, a la salida bajo la fina llovizna, con la apresurada dispersión de los asistentes devueltos a la impasibilidad de sus máscaras sociales, serán olvidadas. Pero alguien, a raíz de aquel día, no podrá simular por más tiempo que es ajeno a lo que subyace en su realidad aparente.

El humor inglés nunca es hiperbólico ni benevolente, sino que, muy al contrario, subyuga al lector por su implícita malignidad. Las secas pero elegantes pinceladas con que Alan Bennett retrata la extraña fauna reunida en St. Andrew Upchance, políticos, altos funcionarios, aristócratas, abogados, músicos, cantantes, actores, novelistas, parejas burguesas, jóvenes ambiguos, algunos, pocos, ciudadanos anónimos que juntos componen una sorprendente mezcolanza de castas dentro de un acuario de cristal perfumado con incienso, revelan una fulminante clarividencia, jocosa, eso sí, pero acerada. Creo que no se puede sugerir más con menos retórica literaria. Las palabras vienen a ser dardos que hacen sangre pero no hielan la sonrisa de quien advierte con asombro cómo una frase, un escueto diálogo, bastan para descoyuntar a tipos que representan modelos y códigos vitales de la sociedad británica moderna.

Considero que todo es sencillo y también profundamente complejo en la geografía de Alan Bennett dibujada en estas dos pequeñas exquisiteces que me han proporcionado el placer de disfrutar con la inteligencia serena y afilada de un autor al que uno no vacila en recomendar a los amigos bajos de ánimo, cuando le piden el auxilio de una lectura de calidad para divertirse y no olvidarla tras pasar la última página. Hagan la prueba.


Alan Bennett
“Con lo puesto” / “La ceremonia del masaje”
Traducción de Jaime Zulaika
ANAGRAMA
123 / 118 PÁGINAS
11 EUROS CADA UNO

ENTREVISTA

SUSAN SONTAG, ESCRITORA

“Sólo eres real si estás dispuesto a morir”

Susan Sontag. Tengo 70 años. Me crié en pequeños pueblos del sur de Arizona y California, y vivo en Nueva York. Soy escritora. Estoy divorciada y tengo un hijo, David Rieff (50), que es reportero de guerra y escritor. No sé definirme políticamente: ¡es demasiado complejo! No creo en Dios, y defiendo el laicismo. He sobrevivido a dos cánceres: ¡yo ya no temo a nada! No he decepcionado los sueños que tuve de niña. Estados Unidos tiene aspectos muy buenos, pero Europa tiene mayor diversidad cultural


VÍCTOR-M AMELA - 06:10 horas - 16/11/2003 / LA VANGUARDIA

Quedo con Susan Sontag a su paso por Barcelona, recién aterrizada de Oviedo tras recibir el premio Príncipe de Asturias de las Letras. La prensa española la define como “conciencia crítica de Estados Unidos”.

¿Puedo pedirle ahora el ejercicio contrario?

¿Qué quiere decir?

Que me elogie Estados Unidos y sea crítica con Europa.

Bien. Hay cosas muy buenas en mi país, desde luego...

La escucho.

La actitud en la vida cotidiana hacia las mujeres es todavía algo mejor en Estados Unidos que en Europa. Allí son menos misóginos.

Siga, siga...

Allí la gente suele ser muy cívica, amable, generosa, de fuerte espíritu comunitario.

Más...

Se nos estimula a saber empezar de nuevo siempre, tengas la edad que tengas, y a atreverte a rehacer tu vida en cualquier momento...

¿Y acaso en Europa no?

En Europa me ha sorprendido hablar con mujeres de 40 años, con preparación y condiciones sobradas para mejorar su vida, que me han dicho: “No, ya no, ¡yo ya soy demasiado mayor...!”. ¡Me parece increíble! ¿Cómo pueden decir eso? Mientras son treintañeras, aún pueden cambiar su rumbo, pero creen que a los 40... ya no. ¡Creencia loca!

¿Algo psicológico?

Psicológico, cultural... En Estados Unidos, una persona de 83 años se puede poner a estudiar un idioma, cambiar de pareja, practicar paracaidismo, empezar un trabajo, mudarse de casa o de ciudad... ¡Siempre estamos preparados para volver a empezar!

Es otra creencia: creen que pueden llegar a presidentes...

Ja, ja... No, eso ya sabemos que no es tan sencillo... Mire, quien me dio la medida de las limitaciones de Europa fue una amiga a la que le daba vergüenza, a sus 35 años, apuntarse a un cursillo para aprender a esquiar, porque, decía, “soy tan mayor, ¡que se reirán de mí!”. Y se fue a hacerlo a Estados Unidos...

¿Y qué es lo que más admira de Europa?

Su diversidad cultural, que todavía conserva. Su enorme riqueza y variedad lingüística, arquitectónica, gastronómica... Sus libertades políticas... En eso solía ser mejor...

¿Solía? ¿Qué pasa?

Veo que los gobiernos de España e Italia cooperan con la política imperial de Estados Unidos... Aunque las razones de Aznar y Berlusconi no convencen a sus poblaciones.

Que siguen votándolos. ¿Por qué?

¡Gran pregunta! ¡No lo sé! ¿Quizá porque la izquierda es hoy muy débil? Explíquemelo usted... En fin, yo creo que sería bueno que Aznar y Berlusconi dejasen de mandar... ¡por alguna temporada, al menos!

Entre tanto, los californianos votan a Schwarzenegger...

En Occidente se está dando un colapso de los partidos convencionales, un cansancio de la gente de los políticos tradicionales. Y se vota a Schwarzenneger o a Berlusconi.

¿Los compara?

Sí. Son personajes que alardean precisamente de no tener historial político. De no tener conexiones con partidos. De no ser políticos. ¡Se presentan a sí mismos como antipolíticos! “Votadme, soy rico, soy ignorante, confío sólo en mí mismo, me he hecho a mí mismo.” Encarnan una rebeldía contra la política.

De una anterior charla con Susan Sontag, hace un año, sé que no le agrada hablar de sí misma (“yo observo el mundo, a la gente, pero no suelo analizarme a mí misma”), pero me apetece intentarlo de nuevo.

Me contó que su sueño de niña era ¡ser extranjera!

Sí. Viví solitaria en pueblos desolados, y mi única alfombra mágica eran los libros. Y soñaba: sería mayor, iría lejos, haría cosas...

¿Ha cumplido sus sueños?

Le contaré una escena de mis 14 años. Estaba ante la ventana de mi cuarto, miraba afuera, pensando en esas cosas. Oscureció, y el cristal de la ventana reflejó mi imagen. Viéndome, me dije: “Susan, no te conviertas en una persona de la que te avergüences”.

¿Y?

No he decepcionado a esa niña. No he acabado siendo como aquellos adultos a los que oía lamentarse de todo lo que no habían hecho.

Pero tendrá aún sueños que perseguir...

Quiero aprender a tocar el piano, y un idioma difícil (chino, ruso, japonés...). Y... ser mejor persona.

Me dijo usted que se arrepentía sólo de una cosa: de no haber tenido más de un hijo.

Sí, porque nada hay más fascinante que ver a un niño aprender. Luego, mi hijo ha influido más en mí que yo en él. Estudió Historia, y me hizo ver la importancia de verlo todo en el plano histórico.

Él afirma que el mal es algo consustancial al ser humano.

Yo sé que Auschwitz y todos los horrores están ahí, pero a la vez siento que la vida es alegre y benigna. ¡Ambas cosas son reales, y hay que vivir con ambas!

¿Cómo lo hace usted?

Usted, un 20% de la población mundial y yo somos privilegiados. ¡Pero somos sólo un 20% de la realidad! Yo no puedo quedarme encerrada ahí, limitada: por eso necesito periódicamente contactar con el otro 80%, sentirlo, conocerlo.

No se resigna usted a su mundo tranquilo.

No. Cuando pregunto a mis compatriotas qué porcentaje de la población mundial somos, responden que un 15%. Y yo les digo que somos sólo un 6%... ¡y no se lo creen!

Usted prefiere ponerse en perspectiva con la totalidad.

Y ahí veo que cualquiera de mis problemas... ¡no es problema ni nada! relacionado con el conjunto de la realidad del mundo. Sólo si te sientes dispuesto a perder la vida en cada momento eres de verdad real.

Susan Sontag acaba de publicar un libro titulado “Ante el dolor de los demás”, un conjunto de reflexiones acerca del caudal de imágenes del dolor ajeno que, cada día, los medios audiovisuales vierten sobre nosotros, imágenes que nos convierten en testigos ¿impávidos, insensibles, estremecidos, sacudidos? de los horrores del mundo. Pregunto a Sontag acerca de todo este asunto.

La frecuencia de imágenes crudas, ¿nos sensibiliza o nos encallece?

No creo que nos blinden e insensibilicen ante la violencia real.

¿No?

Es verdad que se ha verificado una especie de metamorfosis antropológica: nuestras reacciones fisiológicas ante el horror cambian. Piense en la clásica escena del ojo cortado en la película “Un perro andaluz”, de Buñuel y Dalí. ¡Hoy no nos produce el efecto que produjo en su época!

Diríase entonces que sí nos hemos endurecido...

Es cierto que los niños ven hoy sin parpadear cerebros saltando por los aires, estilo Tarantino. Pero no es cierto que eso nos haga insensibles a la realidad. Mantenemos clara la distinción entre la imagen y lo real.

¿Seguro?

Hablemos del caso de las Torres Gemelas: oí a testigos presenciales, a supervivientes, diciéndome esto: “¡Ha sido como una película!”.

Por tanto, ¡sí parece haber confusión entre lo ficticio y lo real!

No: si ocurre algo terrible, te niegas a aceptarlo en primera instancia, suspendes la asunción del hecho momentáneamente... Y buscas referencias en tu imaginario.

En las películas.

Claro. Hace cien años hubieran dicho: “Era como en una novela”. En fin, eso implica que sí discernimos entre realidad y fición. Cuando decimos “era como en una película” lo que en verdad estamos diciendo es: “¡Qué pasmoso que suceda en la realidad algo similar a una ficción”, es decir, “a algo que siempre he sabido que era mera ficción, que no era real”. O sea, que nunca nos creemos las películas, ni las imágenes. Y nos sorprende descubrir ¡que la vida pueda ser como una película! Porque tenemos clara la diferencia.

¿Algún otro ejemplo?

Tras regresar del Sarajevo en guerra e ir a Londres, y pese a que la televisión ofrecía cada día imágenes dramáticas, un amigo mío inglés me preguntó: “Susan, ¿es peligroso Sarajevo?”. Le pregunté yo: “¿Acaso no lo ves cada día por la tele?”. “Sí.” “¿Y no ves cada día los muertos?” “Sí.” “¡Pues es exactamente eso!”, le dije.

¿Desconfiamos de las imágenes, por tanto?

Nos emborrachamos con imágenes como con una droga, una droga que en realidad nadie se cree.

Pero potente: se prohibió ver imágenes de muertos del 11-S.

El estadounidense tiene un alto concepto de sí mismo. Tiene la idea de ser diferente al resto del mundo, y mejor. De que siempre tiene razón, siempre es el fuerte, siempre triunfa. Si algo puede desmoralizarlo..., se procura eliminarlo, censurarlo.

¿Cuál es el máximo reproche que haría usted a la filosofía de vida americana?

Lo de “compro, luego existo”. ¡Es la fantasía americana! Lo cierto es que allí se siguen perdiendo empleos.

Dicen que la economía está recuperándose...

¿Recuperándose? Será según los patrones de beneficio del sistema capitalista. ¡Pero no se recuperan los empleos! Se han perdido por millones y jamás volverán. Los ricos, eso sí, lo son cada vez más, pero hay mucha gente que lo pasa muy mal...

Pero medio mundo parece ansiar emigrar a ese sitio tan horrible que usted pinta...

Porque Estados Unidos ha creado un mito de sí mismo, y su hegemonía cultural lo transmite al mundo, que se lo cree: ¡el mejor lugar del mundo, el Nuevo Mundo...!

Mediante el cine, la publicidad, la cultura...

La moda... Hasta los manifestantes contra la invasión de Iraq estaban encantados de lucir “jeans” americanos y de oír su música y de ir a vivir a Estados Unidos.

Un imaginario globalizado....

Cuando subo a un avión de Iberia, el hilo musical ¿pone música española? No: son “estándares” americanos. Al revés no sucede. Hay en el mundo una excepción a la hegemonía cultural americana: China. China todavía la resiste.

También aquí hay resistencias a esa hegemonía cultural.

Lo sé..., pero es muy difícil. Las mayores exportaciones de mi país son las armas... y la cultura de masas


Susan Sontag es una de los intelectuales más visibles del último tercio del siglo XX, y ha entrado con pie muy firme en el siglo XXI. En poco tiempo ha sumado el premio Príncipe de Asturias y el premio de la Paz de los Libreros Alemanes, otorgado por su último libro, “Ante el dolor de los demás” (Alfaguara) / “Davant el dolor dels altres” (Proa), una aguda reflexión sobre las representaciones gráficas de dolor ajeno y sobre cómo influyen en nuestra relación con los hechos. Acudo a la cita con una fotocopia de nuestra primera entrevista, hace un año: da la vuelta a la hoja y la deposita boca abajo sobre la mesa, como si no le apeteciera verse. “No me analizo a mí misma”, me insistió entonces en más de una ocasión. No quiere darse importancia: al decirle que está considerada como la sexta mujer que más ha influido en el mundo en el siglo pasado, sonríe y me dice: “Si eso fuera verdad, ¡no deje usted que yo me entere!”. También se la considera una de las 50 personalidades vivas norteamericanas más relevantes internacionalmente. Tiene una vasta obra, con ensayos sobre fotografía, sida, viajes, feminismo, medios de comunicación, política..., además de varias novelas, y dice no temer a nada “porque debería haber muerto ya dos veces a causa de dos cánceres, y luché y viví. Y lo que no te mata, te fortalece”

LIBROS

UN ACONTECIMIENTO EDITORIAL

Goya, el sueño de Robert Hughes

El célebre crítico de arte publica en EE.UU. una gran biografía del pintor
El autor no conseguía acabar el libro, hasta que cayó en coma y rompió un bloqueo de varios años Goya fue “el primer modernista, por su actitud irreverente, su escepticismo contra la autoridad”


ANDY ROBINSON - 15/11/2003
LA VANGUARDIA / Nueva York. Corresponsal

Aplastado “como un sapo” tras una colisión frontal de dos 4x4 en una carretera desértica de Australia, y sacado de las garras de la muerte por un grupo de transeúntes aborígenes, el crítico de arte Robert Hughes permaneció en coma durante cinco semanas del año 1999, mientras los cirujanos del Royal Hospital en Perth rehacían el costado derecho de su cuerpo. Allí, bajo los efectos alucinógenos de un cóctel de sedantes, el crítico soñó obsesivamente con Goya.

Así lo recuerda en la introducción de su extensa biografía del gran pintor aragonés, “Goya” (Knopf), que se ha puesto a la venta en EE.UU. esta semana. En su pesadilla de la UVI –que tenía lugar en un manicomio sevillano–, se le aparecía un joven Goya, vestido con el mismo traje de luces de su famoso autorretrato de 1794, y se burlaba sádicamente del enfermo, al que llamaba “inglés asqueroso” (en realidad, Hughes es australiano). El motivo del desprecio del pintor albergado en el inconsciente de Hughes era que éste –víctima de la depresión y del “bloqueo del escritor”– había abandonado la escritura del libro.

Hughes, autor de libros superventas como “El impacto de lo nuevo” y “La cultura de la queja: trifulcas norteamericanas” –cada uno con su correspondiente serie televisiva–, así como de la célebre historia cultural de Barcelona que publicó en 1992, es probablemente el crítico de arte más conocido del mundo, un brillante escritor, cronista de la modernidad, con fama de no tener pelos en la lengua. Pero su ídolo Goya –cuya biografía “era una asignatura pendiente desde hace décadas”, dice– parecía poderle. Después de cuatro años de intentos frustrados de terminar el libro, había tirado la toalla. Hasta el encuentro con la muerte en el desierto de Perth. “Puede que un artista que no conozca el miedo, el dolor y la desesperanza extremos no pueda conocer del todo a Goya”, explica ahora.

Cuatro años después del accidente, el libro, de unas 400 páginas, recibe elogios en Londres –donde salió a la venta el mes pasado– y en Nueva York. “Hughes ha encontrado su tema ideal”, escribió Sebastian Smee en “The Spectator”. Michiko Kakutani, crítico de “The New York Times”, califica el libro de “deslumbrante... no sólo transmite el alcance y la perspicacia de la obra del artista sino también recrea la España de los siglos XVIII y XIX con un ardor vivo”.

Para Hughes, Goya “es el pintor bisagra, el último gran maestro y el primer modernista”. Moderno –añade el crítico australiano, retomando el tema de “El impacto de lo nuevo”– no por ser técnicamente inventivo sino por su “actitud irreverente, un escepticismo que penetra las jerarquías oficiales de la sociedad y se niega a rendir homenajes a la autoridad”. Goya “no podía ver nada sin formarse una opinión y esta opinión se manifiesta en su obra a veces con una pasión intensa”, dice. Son cualidades que comparte el republicano Hughes –65 años–, cuyas críticas demoledoras contra los Borbones saltan a través de los siglos y las páginas para clavarse en lady Di.

Esta incapacidad de pintar sin sentir o sin opinar se percibe hasta en las naturalezas muertas de Goya, que son “declaraciones de realismo con voluntad moral”, afirma. Hughes comenta así “El pavo muerto” del Prado: “Tal vez el mundo esté lleno de pavos muertos pero ninguno está más muerto que el de Goya”. Y destaca la influencia sobre Goya de otros protomodernistas y humanistas de finales del siglo XVIII, los ingleses William Blake y William Hogarth.

Pionero del periodismo bélico

LA VANGUARDIA - 15/11/2003

Goya no es sólo el primer modernista de la pintura, según Hughes, sino también el único pintor que fue reportero gráfico de guerra sin la competencia de la imagen fotográfica. Pese a la indignación moral por Auschwitz, Hiroshima, Vietnam, incluso el 11-S, “absolutamente nada” en la pintura de nuestros tiempos “llega ni de lejos” a sus grabados “Desastres de la guerra” o al cuadro “Los fusilamientos del 3 de mayo”, dice Hughes en su libro (que en España publicará Galaxia Gutenberg). Ni el “Gernika” –que Hughes considera inferior a la “Premonición de guerra civil” de Dalí como obra antibélica– puede acercarse a Goya. Ahora “no se puede competir con la fotografía”, reconoce Hughes.

Pero Goya supera las fotos de guerra, según otros. Su realismo en los “Desastres” –según señala Susan Sontag en su nuevo libro “Ante el dolor de los demás”– es inalcanzable para un fotógrafo actual porque las imágenes de Goya son una síntesis, al igual que un personaje de Tolstoi o Dickens. Cuando Goya dice: “Yo lo vi”, no es literal; quiere decir que ha visto (o le han contado) cosas como esta y que le han horrorizado, dice Sontag. Eso le diferencia de la falsa objetividad, por ejemplo, del fotógrafo “incrustado” con los marines en Bagdad, que reproduce lo que ve pero no se interesa por lo que no le dejan ver. “Goya inventó una ficción en el servicio de la verdad: la ficción de haber estado cuando ocurren cosas atroces”, resume Hughes.

Para Hughes, los “Desastres” –con sus lemas mordaces: “¡Gran hazaña! ¡Con muertos!” o “Enterrar y callar”– constituyen “el manifiesto antiguerra más importante de la historia del arte”, una crónica de sufrimiento y dolor ni sentimental ni chovinista. El número 12 de los grabados –“Para eso habéis nacido”, un hombre vomitando sobre un montón de cadáveres– “tiene una audacia comprobada por el hecho de que, 150 años después, en la Segunda Guerra Mundial, los censores no la habrían permitido”, escribe Hughes. Sólo falta añadir que, 200 años después, en Iraq, tampoco se permitiría. Las fotos de cadáveres y bolsas de cadáveres provenientes de Bagdad han sido terminantemente prohibidas por el Pentágono.

POESIA


Dos Haikus

Diré Kosovo per dir el buit que culmina
l'horror del segle

Acull els somnis
com el que són, un acte
de fe en la vida

Miquel Martí i Pol

Ben poca cosa tens

Ben poca cosa tens:
la taula i uns quants llibres,
l'enyor d'ella, que és lluny
i tampoc no l'oblides,
i aquest silenci, dens
de paraules no dites.
Si ara escrius, a recer
de tanta melangia,
et perdràs pels camins
d'una tristor benigna,
la veu se't tornarà
poruga i malaltissa
i a cada mot creuràs
que perds un tros de vida.
Deixa-ho tot. Al carrer
fa una tarda tranquil·la.
Camina. Hi ha gent
per fer-te companyia.
No et refusis a cap
dels horitzons que et criden.
Quan tornis, tot serà
més assenyat i digne.
No hauràs oblidat res
-no és més lliure qui oblida-,
però duràs les mans
plenes de llum fresquíssima.

Miquel Martí i Pol
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Retrato coral de un poeta querido

Lectores de diversos ámbitos sociales elogian al escritor de Roda de Ter

LA VANGUARDIA - 03:16 horas - 13/11/2003

Miquel Martí i Pol, fallecido el martes a los 74 años, fue un hombre comprometido, vital, cuya inquebrantable voluntad de comunicar lo convirtió en el poeta más popular y leído de Catalunya, el poeta del pueblo. A continuación, y a modo de homenaje, algunos de sus lectores –muchos de ellos además amigos y colaboradores suyos– trazan una breve semblanza del poeta y sugieren uno de sus poemas.

SANTI SANTAMARÍA Restaurador
“Si a la palabra dignidad se le tuviera que dar el nombre de una persona, sin duda llevaría el nombre de Miquel Martí i Pol. Era un hombre de una exquisita sencillez que, a través de unas palabras de uso común y a veces corriente, ha sabido traspasar el umbral de la palabra para formar parte del alma colectiva de un pueblo.”

“Mira'm els ulls que cap fosca no venç./ Vinc d'un estiu amb massa pluges,/ però duc foc a l'arrel de les ungles /i no tinc cap sangtraït pels racons/ de la pell del record.” (“Estimada Marta”)

GERARD QUINTANA Músico y cantante
“Martí i Pol es el ejemplo de poeta hecho a sí mismo, autodidacta, que a partir de una experiencia vital tremenda hizo una obra llena de amor a la vida tan cercana que se hace extraño pensar que ahora no está ya entre nosotros, porque su obra ha quedado impresa en todos nosotros.”

“No demano gran cosa: /poder parlar sense estrafer la veu, /caminar sense crosses,/ fer l'amor sense haver de demanar permisos...” (“No demano gran cosa”)

MIGUEL POVEDA Cantaor flamenco
“Es ante todo la sencillez con la que aborda en su obra los temas importantes de la vida.”

“La pau pregonen, /i amb la boca petita/ criden la guerra” (“Haikús en temps de guerra”)

JOEL JOAN Actor
“Martí i Pol unió ejemplarmente arte y compromiso, lo que hizo que su poesía fuera aún más grande. Tras sus poemas había un artista comprometido con la ética y el pensamiento.”

RAMON MUNTANER Ex cantautor
“Martí i Pol consigue decir cosas muy bien dichas y trascendentes de la manera más directa y sencilla. Y eso, no sólo en poesía, sino en todas las artes, sólo lo logran los más grandes. Tuve una relación muy directa con él, en tanto que mi segundo disco estuvo dedicado íntegramente a su poesía. Todavía me emociona recordar su mirada y su sonrisa la primera vez que escuchó aquellas canciones.”

“Passo la mà pel llom de les muntanyes/ alço la pell del mar i toco el dins/ tèbiament acollidor de l'aigua,/ apamo places i carrers i sóc el vent que amotlla tantes sines joves”

JOSEP GUARDIOLA Futbolista
“He tenido la suerte de conocerlo y disfrutarlo. Estos días se ha destacado lo mucho que vendió, lo mucho que hizo... y sobre todo lo mucho que le quiere la gente. Y cuando a alguien se le llega a querer tanto es porque es muy auténtico. Sólo los auténticos llegan a la gente. Admiro su capacidad para acercar la poesía a la gente. Cuando yo era pequeño, veía la poesía como una cosa inaccesible para la mayoría, sólo reservada a los eruditos. Pero en él descubrí una poesía muy sencilla, muy sentimental y muy impactante. Construyó una obra extraordinaria que no morirá, que llegará a futuras generaciones. Por otra parte, nadie ha hablado de la muerte como lo ha hecho él. Estuvo enfermo durante tanto tiempo que es como si hubiera conocido la muerte mejor que nadie y, por tanto, hubiera podido escribir sobre ella también como nadie.”

“Absències”

LLUÍS HOMAR Actor
“Me quedo con su sonrisa, con la manera cómo te recibía y te decía hola, con el brillo de sus ojos, expresión de sinceridad y de mirada a la vida. Lo conocí en 1979, al montar ‘Amb vidres a la sang’, en el Lliure con poemas suyos. La enfermedad le impedía casi articular palabra, pero te miraba con esos ojos que denotaban tanta ilusión y salías plenamente reconfortado, congraciado con la vida.”

Cualquier poema sobre su enfermedad

SALVADOR CARDÚS Sociólogo
“Muchas de mis ideas, en el fondo han encontrado su inspiración en sus poemas. No era sólo un poeta, sino un pensador. Ha pensado nuestro país y a algunos nos ha alimentado. Supo elevar su enfermedad a la categoría de metáfora de la situación del país. Algunos de sus poemas de los 70 parecen acabados de salir del horno. Están plenamente vigentes.”

“Mireu-me bé: soc l'altre/ Coix de dos peus,/ sorrut i solitari./ No vinc d'enlloc/i escric per sobreviure/ Desfaig camins/ perquè no sé dreceres./ Reprenc costums./ Si ara pogués, jauria/pels marges clars/amb noies de pell fosca”

JOAN CROSAS Actor
“Era una persona abierta que, pese a la imposibilidad de hablar, transmitía mucho. No sólo con el gesto, la sonrisa y la mirada, sino que leer sus libros servía para ver exactamente cómo era. Lo que más valoraba la gente de él era su profundidad a la hora de escribir.”

El primer libro, “Paraules al vent”

JOSEP GUINOVART Pintor
“Es uno de los poetas con planteamiento humanístico más claro y coherente y también uno de los de lenguaje más directo, más cercano al pueblo. Pero que su técnica fuera transparente, que su obra fuera asequible, no significa que fuera menos poeta que los autores más complejos. La poesía transciende el momento circustancial, pero a la vez es muy importante el poeta testimonio, el poeta de su tiempo y en Martí i Pol destaca esa faceta de solidaridad. Ha sido un poeta necesario.”

ROSA NOVELL Actriz
“Un gran poeta. He escogido poemas suyos para leer en recitales. Es un poeta que contactaba muy bien con todo tipo de públicos. Tiene algo particular, especial, que lo hace tan nuestro, tan entrañable. Sus poemas eran de un realismo muy personal y a veces se volvían sarcásticos. Y a partir de su enfermedad su poesía se volvió más intimista.”

“Què seria de tu sense el recurs / del pensament /A poc a poc, els déus, potser inclements,/ han anant reduïnt/ l'encant que comparties amb el cos/ que se t'ha convertit, a poc a poc també,/ en un company feixuc i rondinaire/ tan travessat per tota llei de vents/ que ha perdut el pudor i quasi la vergonya/ Què seria de tu...” (“Vida privada”)

NARCÍS COMADIRA Poeta y pintor
“Era una persona de una gran cordialidad, aunque yo ya le conocí enfermo y, por tanto, mi comunicación con él no fue fluida. Pero siempre que coincidíamos se notaba, básicamente por su mirada, una especie de cordialidad generosa que te acogía. Como poeta, pese a que su poesía pertenece a un ámbito muy diferente de la mía, consiguió algo importante, que es conectar con los lectores, y todos los que escribimos poesía de un modo u otro siempre estaremos en deuda con él por el hecho de que mucha gente, gracias a su obra, se ha acercado a la poesía en general.”

"Perquè els colors de la tendresa aporten/ tonalitats més netes al paisatge/ i fan l'ombra dels arbres molt més densa./ Així creixem, i els anys són una pedra/ de formes consuetes, que no llasta/ la ingravidesa mòrbida dels somnis/ ni afeixuga el delit de les mirades.” (De “Tot és en tot”)

RAFAEL SUBIRACHS Cantautor
“Su gran valor reside en que puso la poesía al servicio de nuestro pueblo. Fue un maestro como los de antes. Un maestro de civilidad, de democracia, de cultura. de lengua, de todo un pueblo, el pueblo catalán.”

“Clos de miralls, la cambra, i jo al bell mig. / No em reconec en cap imatge. Qui / pot destriar l'aigua de l'aigua? El temps / passa a través dels múltiples miralls / i es dilueix. No hi ha vials secrets / canten el galls a fora. L'heura creix / i ofega panys de mur./ Pujo a l'areny / d'un altre jo i em veig -sóc jo?- qualla't (De "Cinc esgrafriats a la mateixa paret”)
Declaraciones recogidas por Teresa Sesé, Lluís Bonet, Rosa M. Piñol, M. Rodríguez y Eva Funoll
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El «Cant dels Ocells» despide a Martí i Pol en un sobrio entierro

Pujol, Mas, Maragall, Carod y Saura, presentes en la ceremonia

LVD (La Vanguardia Digital) - 15:56 horas - 13/11/2003

Roda de Ter (Barcelona). (EFE).- Las notas de «El cant dels ocells», en la versión de Pau Casals, han despedido este mediodía al poeta, Miquel Martí i Pol, fallecido el martes, en un entierro breve, sobrio y emotivo que ha hecho pequeña la iglesia de Sant Pere de Roda de Ter, el pueblo en el que residió toda su vida.

Aunque la voluntad de la familia era la celebración de una ceremonia íntima, mas de 350 personas han llenado el interior del templo y cerca de 200 personas han seguido el sepelio gracias a la megafonía colocada en el exterior junto a la parroquia.

Al sepelio, oficiado por el rector de Roda, Ramon Bufi, han asistido, además de familiares y amigos íntimos como el cantante Lluís Llach, el presidente de la Generalitat, Jordi Pujol; el secretario de Estado de Cultura, Luís Alberto de Cuenca, y los consellers Artur Mas, Carme-Laura Gil, Jordi Vilajoana y Ramon Espadaler. También han querido despedir al "poeta del pueblo" los candidatos a la presidencia de la Generalitat, Pasqual Maragall, Josep Lluís Carod Rovira y Joan Saura.

El presidente de la Diputación de Barcelona, Josep Montilla; los socialistas Raimon Obiols y Jordi Solé Tura; la dirigente del PP, Dolors Montserrat, y la alcaldesa de Mollet del Vallés, Montserrat Tura, eran algunos de los políticos que también han viajado hasta Roda de Ter, igual que el presidente del F.C Barcelona, Joan Laporta.

Del mundo de la cultura, había personajes como el escritor Emili Teixidor, amigo del fallecido desde que ambos eran niños; el presidente de Omnium Cultural, Jordi Porta; el sociólogo Salvador Cardús y los cantantes Maria del Mar Bonet, Nina, Lluís Gavaldà, Joan Reig y Francesc Ribera «Titot».

Uno de los momentos más emotivos de la ceremonia se ha producido casi al final de la misma cuando el contratenor Jordi Domènech ha interpretado una cantata. Durante el acto también se han leído dos fragmentos del Evangelio, uno del Libro de las Lamentaciones y otro del Evangelio de San Mateo.

El rector Ramon Bufi ha destacado de Martí i Pol su capacidad de lucha desde muy joven y ha asegurado que siempre "creyó en un país (Catalunya), en una lengua (el catalán) y en un pueblo (Roda de Ter)". También ha destacado su papel durante el Franquismo, en contra del régimen "en unos tiempos en que era muy difícil la libertad política y de pensamiento".

El académico, Ricard Torrents, antólogo de la obra de Martí i Pol también ha dirigido unas emotivas palabras a los presentes en el templo en las que ha repasado las diferentes vertientes de la sonalidad del poeta, como padre, marido, amigo o lector. En su opinión, "con cada uno con sus versos tenemos nuestra manera particular manera de decirle adiós".

Al acto han querido asistir numerosos vecinos de Roda de Ter, algunos de ellos jóvenes estudiantes, que han querido despedir personalmente a su vecino más ilustre.

Tras la celebración religiosa, el poeta, autor de obras tan populares como "Estimada Marta" o "La Fábrica", ha sido enterrado en el cementerio de Roda, en un acto estrictamente familiar.

Muchas escuelas catalanas han realizado este mediodía en un minuto de silencio para recordar al escritor Miquel Martí i Pol, que murió el martes a los 74 años de edad, después de agravarse la esclerosis múltiple que sufría desde hace 30 años.
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"El valor de elegir", nuevo libro de Fernando Savater en México

MEXICO, DF, México (Librusa) - "Esbozar una antropología de la libertad humana, atendiendo a sus condicionamientos biológicos y simbólicos, sus motivos y su irremediable incertidumbre", es lo que se propone la primera parte de un nuevo libro de Fernando Savater que circula en México.

"Esta obra es el núcleo esencial de cuanto he escrito", dijo el propio Savater sobre "El valor de elegir", publicado por el sello mexicano Ariel. La primera parte "trata del libre albedrío, sujeto a tantas tribulaciones pero lleno de ímpetu creativo y estudia las instituciones de la libertad en la técnica, la ética y la política", según indica un comunicado.

En la segunda parte la obra "pasa de lo teórico a lo más práctico y se centra en diversas elecciones recomendadas por el autor para afrontar mejor nuestro destino humano en las circunstancias actuales: la verdad y el placer, la política y la educación cívica, la menospreciada virtud de la humanidad y la aceptación humilde de nuestra contingencia", agrega la nota.

Savater viajó esta semana a México para dictar este viernes la conferencia magistral de la Cátedra Extraordinaria Octavio Paz en el Palacio de Bellas Artes, en la capital mexicana.

Catedrático de filosofía en la Universidad Complutense de Madrid, Fernando Savater es autor de más de 40 libros de ensayo, narrativa y teatro; una obra que según él mismo, "es una incitación a continuar pensando y repensando. La filosofía nunca es para mí la cancelación definitiva que nos permite salir de dudas sino el acicate que nos arroja a ellas, permitiéndonos vivir con dignidad inteligente en la ausencia de certidumbres absolutas".

Entre las obras de Savater destacan "Perdonen las molestias", "El contenido de la felicidad", "Apología del sofista", "Caronte aguarda", "Diario de Job", "Instrucciones para olvidar el Quijote", "Etica para Amador", "El jardín de las dudas" y "Las preguntas de la vida".
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Publican en España último cuento inédito de Julio Cortázar

MADRID, España (Librusa) - Un cuento inédito del argentino Julio Cortázar, cuyas Obras Completas saldrán a partir del lunes bajo el Círculo de Lectores/Galaxia Gutenberg, se convirtió esta semana en la atracción principal del último número de la revista El Cultural, del diario español El Mundo.

Saúl Yurkievich, Tomás Eloy Martínez, Julio Ortega, Nicanor Vélez, Jaime Alazraki, Steven Boldy, Alberto Manguel, Saúl Sosnowski, Gladis Anchieri y Aurora Bernárdez, viuda de Cortázar, son los responsables de los nueve tomos de las Obras Completas del autor de "Rayuela". De acuerdo con la fuente, los tomos serán divididos de la siguiente manera: Cuentos (I), Teatro, Novelas (II-III), Poesía y poética (IV), Prosa varia (V), Obra crítica (VI), Cartas (VII-VIII) y Entrevistas (IX).

"Es la versión definitiva de la obra de ese 'indócil perseguidor de absolutos, que se descoloca y exorbita para salir de lo previsto'", según explica Yurkievich.

El primer tomo que saldrá publicado el lunes reúne todos los relatos de Cortázar, incluyendo el que muchos consideran su último cuento inédito, titulado Bix Beiderbeke.

La revista El Cultural lo publicó en su edición de esta semana "en primicia mundial", aunque se trata de "un relato apasionante, 'incompleto y con final trunco' protagonizado por un músico de jazz, otra de las grandes pasiones del autor de 'Rayuela'".

Considerado por la crítica especializada como uno de los escritores latinoamericanos más importantes del siglo XX, Julio Cortázar nació en 1914 y murió en 1984. Entre sus obras destacan "Las armas secretas", "Rayuela", "Libro de Manuel", "Los premios", "Todos los fuegos el fuego", "La vuelta al día en ochenta mundos", "Ultimo round", "Queremos tanto a Glenda" y "Deshoras", entre otros.
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Seymour Menton publicará libro de relatos autobiográficos

MEXICO, DF, México (Librusa) - El catedrático estadounidense Seymour Menton se prepara para publicar su primer libro de relatos, después de más de 50 años de labor crítica y casi 40 de la publicación de su famosa antología "El cuento hispanoamericano". El libro, de corte autobiográfico, se titula "Un tercer gringo viejo. Relatos y confesiones", y según dijo el propio Menton al diario mexicano Milenio, los temas son diversos y abarcan desde su niñez en el Bronx (Nueva York), su vida de universitario y catedrático, y sus andanzas por países como México, Cuba, Guatemala, Costa Rica y Venezuela.

El volumen tendrá también fotografías para comprobar la veracidad de fragmentos que podrían parecerle exagerados al lector. "Por ejemplo, tengo un relato sobre la familia de mi madre, quien era una de seis hermanas inteligentes, fornidas y dominadoras. De ahí que yo diga que me salvé de ser misógino gracias a que ellas eran muy adictas a la risa.

El volumen, obviamente, contará con una foto donde aparecen las seis riendo a todo pulmón", dijo Menton en una entrevista publicada este jueves en Milenio. Symour Menton nació en 1927 en Nueva York. Entre sus títulos destacan "El cuento hispanoamericano", "La nueva novela histórica de la América Latina", "Historia verdadera del realismo mágico", "Narrativa de la Revolución cubana", "El cuento costarricense" y "Caminata por la narrativa latinoamericana".
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Tras los manuscritos de Borges

BBC

El gobierno argentino busca la ayuda de personas e instituciones ligadas a la vida cultural del país para adquirir una serie de manuscritos del escritor Jorge Luis Borges, que se subastarán este mes en Londres.

El nuevo embajador argentino en el Reino Unido, Federico Mirré, subrayó que las obras en cuestión forman parte del patrimonio cultural de su país.

En declaraciones al diario La Nación, Mirré dijo que contactará a "gente sensible que comparte la preocupación por el destino de la obra de Borges".

"Una vez recuperadas las obras definiríamos qué hacer con ellas. Una posibilidad sería pensar en exhibirlas en una muestra permanente de la Biblioteca Nacional", agregó.

Además de 18 manuscritos, se rematarán, entre otras piezas, más de cien libros de primeras ediciones del autor.

La subasta se llevará a cabo el 20 de este mes en la casa de remates Bloomsbury Book Auctions.

Toda la colección se ofrecerá en un primer lote valorado en US$760.000.

De no alcanzarse la cifra inicial, se rematarán individualmente las 239 piezas incluidas.

Entre los manuscritos se destacan los textos originales de "Joyce y los neologismos", que tiene un precio mínimo de US$84.500.

También se subastará el original de"Fervor de Buenos Aires". Se cree que este manuscrito fue robado de la Biblioteca Nacional de Argentina.

Al referirse al caso, el embajador Mirré indicó que "se trata de un tema que está bien encaminado en la Justicia".

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Joan Perucho

Un creador prismático e irrepetible

El poeta próximo a Dau al Set convivía con el novelista de monstruos y vampiros y con el crítico vanguardista

JULIÀ GUILLAMON - 03:16 horas - 31/10/2003 LA VANGUARDIA

Con la desaparición de Joan Perucho, la literatura catalana pierde a una personalidad irrepetible. Poeta, novelista, crítico de arte, editor, gastrónomo, bibliófilo y coleccionista, Perucho fue algo más que un escritor de talento original y vasta cultura. Le conocí a mediados de los años ochenta. Yo era un jovencito, acababa de salir la universidad y había escrito un artículo sobre literatura fantástica en el que hacía referencia a su “Llibre de cavalleries”. Se lo mandé, me llamó de inmediato: “Vingui a prendre cafè”. Fue un shock. A lo largo de varias décadas, había compuesto en su casa de la avenida República Argentina una escenografía alucinante. Todas las paredes estaban recubiertas de libros, en ediciones antiguas y soberbias encuadernaciones de época, que se alternaban con cuadros enigmáticos de Tàpies, Ponç, Cuixart o Antonio Saura. Se sentó en una butaca de terciopelo rojo, frente a los volúmenes de la Enciclopédie. De entrada, me pareció un señor muy educado y cordial, dispuesto a perdonar mi acartonada erudición de universitario postestructuralista. Perucho era todo lo contrario de lo que yo estaba a acostumbrado a ver: un tipo apasionado, que hablaba con una avidez extraordinaria sobre las más diversas cosas, y que acompañaba su disertación con onomatopeyas divertidas y gestos inauditos.

A lo largo de veinte años de amistad, he compartido con Perucho situaciones inolvidables. Recuerdo un viaje a Gandía, en su Chrysler de color blanco. Perucho conducía con un entusiasmo infantil, cantando “Datemi un martello” de Rita Pavone. Nos paramos a comer en el Palmar un “all i pebre” memorable, subrayado por continuas exclamaciones de júbilo. Ya en Gandía, dictó una conferencia en un estilo solemne, engomado, ceremonioso. Al día siguiente, visitamos el monasterio de Santa Clara, porque quería comprar una imagen de la fundadora de las clarisas, y terminamos en la casa de Azorín, en Monòver. Cualquiera que haya leído libros como “Botánica oculta” o “Els balnearis” sabrá de qué manera tan inteligente y sutil Perucho era capaz de compaginar a Azorín con el “all i pebre” y Santa Clara con Rita Pavone, y sacar de esta combinación un desternillante relato o un artículo sensacional.

Durante una temporada acudí a trabajar en su biblioteca y su archivo varias tardes por semana. Le traté íntimamente y nos hicimos muy amigos. Para mí Perucho era un personaje prismático, a veces contradictorio, en el que confluían diversas influencias. El poeta torturado, próximo a la sensibilidad de Dau al Set, convivía con el autor hedonista de “La sonrisa de eros”; el novelista imaginativo de monstruos y vampiros, con el paisajista enamorado de La Granadella, Gandesa o Albinyana; el crítico vanguardista, amigo de Picasso y Miró, con el defensor de los escritores falangistas Mourlane Michelena y Sánchez Mazas. Todos estos personajes conviven en una única personalidad conscientemente elaborada, una ficción que los engloba a todos y que ha sido una de las máximas creaciones de Joan Perucho, al nivel de sus mejores libros.

Pocos creadores catalanes pueden ofrecer la diversidad de intereses y la variedad de la literatura de Perucho, una relación tan estrecha con el arte de su tiempo, una creación tan fecunda, una conciencia tan clara de la necesidad de mantener la memoria de gentes y paisajes, integrándolos en una tradición cultural, al lado de los libros y de las obras de arte.