Rancho Las Voces: Resultados de búsqueda para Gioconda Belli
Mostrando las entradas para la consulta Gioconda Belli ordenadas por relevancia. Ordenar por fecha Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas para la consulta Gioconda Belli ordenadas por relevancia. Ordenar por fecha Mostrar todas las entradas

jueves, junio 09, 2005

A Juana la Loca la aislaron por razones de Estado: Gioconda Belli


Gioconda Belli Posted by Hello
Óscar Enrique Ornelas

La poeta y escritora nicaragüense Gioconda Belli escribe El pergamino de la seducción (Seix Barral), una novela donde investiga el enigma

de Juana la Loca, hija de los reyes católicos. Belli encuentra una intriga política detrás de la leyenda de su locura y ve reflejada,

en la de Juana, la historia de muchas mujeres, la suya propia.

A través de Lucía, un personaje ficticio, Gioconda Belli trata de desentrañar el misterio de Juana I (1504-1555), llamada la Loca, quien a los 29 años fue recluida hasta su muerte en el castillo de Tordesillas, Valladolid, España, debido a su supuesto extravío. Para Belli, la documentación histórica a la que recurrió para escribir su novela desmiente la leyenda de la locura de Juana.

-El gran pecado de Juana -señala Belli- fue haber sido, para su época, muy apasionada, muy rebelde y muy impetuosa. Me lo explico porque de todas las princesas del Renacimiento ella fue una de las más educadas. Hay un corolario, me parece, entre la educación y la afirmación del yo. Juana se enfrentó con sus padres, Fernando e Isabel, y con su propio esposo Felipe el Hermoso. Por razones de Estado, a Juana la empiezan a aislar desde su matrimonio con éste (1496). Investigando su vida con ojos de mujer considero una crueldad sin nombre el que la hayan desvalorizado hasta el punto de haber pasado a la historia como Juana la Loca.

Belli se entrevistó con varios psiquiatras y ninguno de ellos estuvo de acuerdo con el dicho de ciertos historiadores de que Juana de Castilla era esquizofrénica. "En la documentación histórica -precisa la poeta nicaragüense- aparece que ella actuaba perfectamente normal cuando la trataban bien. Hay incluso un periodo en el que tuvo un carcelero diferente porque de hecho estaba presa en el castillo de Tordesillas, y actúa como una persona cuerda. Me parece que al final ella perdió el sentido de la realidad. Pero es explicable: una persona que está aislada desde los 29 años hasta su muerte, que le falsean las noticias (le dijeron, por ejemplo, que su padre había muerto cuatro años después de su fallecimiento), empieza a sospechar de todo y de todos."

-¿Se podría decir que Juana fue una secuestrada?

-Sí.

-¿Síndrome de Estocolmo?

-No. El amor por Felipe era un amor correspondido. Desde los 17 hasta los 29 años tuvo seis hijos con él, dos de ellos varones: Carlos V, por mencionar el más conocido... Así que no andaba "buscando el varoncito", como de- cimos por acá...

-No es la típica historia de la mujer que tiene hijos para resolver los problemas conyugales.

-Para tener hijos se necesitan dos. Yo creo que Felipe la quería. Estoy en desacuerdo con la interpretación de que era ella la que andaba detrás de Felipe. Sólo hay un episodio de celos registrado. Se habla de que su esposo era mujeriego y un día Juana le corta el pelo a la amante de Felipe. ¡Me parece genial!

Las "locuras" de Juana tienen símbolo político, sostiene Belli: "Mientras que Felipe acepta el vasallaje de los reyes de Francia, Juana rechaza dar una limosna con la plata que le manda la reina francesa. Ella tiene su propia plata y también es reina, dice."

Su propósito con esta novela, subraya Belli, "es acercar la historia de Juana al presente". La protagonista es una muchacha de un país tropical, como Nicaragua, que estudia en un colegio de monjas en España. La propia Belli estuvo en una escuela así durante la época franquista. "Ese entorno es digno de novelarse. Las paredes, la puerta que se cerraba tras uno."

-La nostalgia del dulce de guayaba nicaragüense.

-Sí. Yo, como Lucía, iba mucho también al Museo del Prado. Esos años que pasé ahí me sentí tan sola... Pero en la novela también hay un juego de la seducción de la palabra. La otra cosa que me fascinó fue lo del pergamino: que Juana pudiese haber dejado un testimonio escrito y que el documento se guardara en el co- fre que, según la historia, se perdió una semana antes de que ella muriera.

El pergamino de la seducción es una novela de intriga, señala Belli. "Pero hay también un nivel de sensualidad lírica. Me pareció importante porque ése es uno de los argumentos para fundamentar la locura de Juana. Es uno de los bumerán que nos pasa a las mujeres. El rol biológico tradicional y nuestra propia sensualidad sirve de argumento para rechazarnos y culpabilizarnos. Yo jugué un poquito con esa parte de la novela. Es bien interesante la reacción que eso provoca entre las propias mujeres. A los hombres los educan para ser más cerebrales, mientras que la mujer tiene una terrenalidad y un vínculo afectivo incluso con su propio cuerpo. Viene de su propia biología, creo yo. Esta novela tiene también muchas claves para enseñar a los hombres cómo seducir a una mujer."

-¿Juana es el modelo de muchas mujeres?

-Me parece que Juana es arquetípica. Claro, ya no nos encierran. Pero hay incomprensión. El que no aceptes anularte como persona se ve como una actitud desafiante, loca...

-A usted la veían como loca a principios de los años setenta, allá en Managua, cuando trabajaba en una agencia de publicidad...

-¡Totalmente! Por eso digo que Juana la Loca soy yo también. Mi mamá siempre me decía "sos loca, hija"... Aunque han cambiado mucho las cosas todavía no se aceptan ciertos comportamientos. Mientras la mujer mantenga el rol tradicional de ama de casa no amenaza la hegemonía masculina. Pero cuando le dice al hombre "me tenés que ayudar para que yo trabaje", empiezan los problemas. Creo que la revolución femenina es irreversible, pero faltan muchos cambios. Las estadísticas mundiales muestran el grado en que la mujer padece la violencia doméstica. Tienes el caso de las mujeres de Ciudad Juárez.

viernes, septiembre 23, 2005

Nueva novela de Gioconda Belli, entre más.vendidos en España


MADRID, España (Librusa) – La novela más reciente de la nicaragüense Gioconda Belli, “El pergamino de la seducción”, figura entre los libros más vendidos en España y se espera que en octubre aparezca en alemán para ser presentada en la Feria del Libro de Francfort.Publicada en España por Seix Barral y en Nicaragua en coedición con Editorial Anamá, la novela narra parte de la vida de la legendaria Juana la Loca.“Es la historia de una seducción. Es un profesor de historia en España que seduce a una muchacha joven que está en un internado y que conoce en un viaje contándole la historia de Juana la Loca. Entonces durante el proceso de la seducción ella llega prácticamente a percibir a Juana de una manera muy cercana y vital”, ha dicho Belli en conversaciones con Librusa.En octubre la novela será lanzada en su traducción al alemán por la Editorial Peter Hammer Verlag y DTV, ya que la expectativa por el libro se ha visto reflejada en las ventas anticipadas de éste, según fuentes allegadas a la escritora, quien reside en California.Gioconda Belli nació en Nicaragua en 1948. Entre sus obras destacan "La mujer habitada", "Sofía de los presagios", "Sobre la grama", "Waslala" y "El país bajo mi piel", este último un li! bro de memorias donde narra su participación en el Frente San! dinista de Liberación Nacional (FSLN) en Nicaragua


Biografía

Nació en Managua, Nicaragua el 9 de Diciembre de 1948. Su padre, Humberto Belli era empresario. Su madre, Gloria Pereira fue fundadora del Teatro Experimental de Managua. Gioconda fue la segunda de cinco hermanos: Humberto, Eduardo, Lucía y Lavinia, y cursó su primaria en el Colegio de La Asunción en Managua y la secundaria en el Real Colegio de Santa Isabel en Madrid, España, donde se bachilleró en 1965. Tras obtener un diploma en Publicidad y Periodismo en Filadelfia, Estados Unidos, regresó a Managua y en 1967 contrajo matrimonio. Su primera hija, Maryam, nació en 1969.

Sus poemas aparecieron por primera vez en 1970 en el semanario cultural del diario La Prensa de ese país. Su poesía, considerada revolucionaria en su manera de abordar el cuerpo y sensualidad femenina, causó gran revuelo. Su libro “Sobre la grama” le ganó en 1972, el premio de poesía más prestigioso del país en esos años, el “Mariano Fiallos Gil” de la Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua.

Como muchos intelectuales de su generación, Belli se integró a las filas del FSLN y militó en esa organización desde 1970 hasta 1994. Perseguida por la dictadura somocista, vivió en el exilio en México y Costa Rica. Fue miembro de la Comisión Político-Diplomática del FSLN. Fue correo clandestino, transportó armas, viajó por Europa y América Latina obteniendo recursos y divulgando la lucha sandinista.

En 1978, obtuvo el prestigioso Premio Casa de las Américas (Cuba) en el género poesía por su libro “Línea de Fuego¨.
Después del triunfo sandinista y hasta 1986, ocupó varios cargos dentro del gobierno revolucionario. En 1984 fue representante sandinista ante el Consejo Nacional de Partidos Políticos y vocero del FSLN en la campaña electoral de ese año. Belli dejó todo cargo oficial en 1986 para dedicarse a escribir su primera novela. Fungió como directiva de la Unión de Escritores y fue una de las fundadoras del suplemento literario“Ventana”.

Entre 1982 y 1987, publicó tres libros de poesía: “Truenos y Arco Iris”, “Amor Insurrecto” y “De la costilla de Eva”. Estos libros o selecciones de los mismos se han publicado en España, México, Alemania, Bélgica, Inglaterra, Italia y Estados Unidos.

En 1988, Belli publicó su primera novela “La Mujer Habitada”, que fue muy aclamada por la crítica y alcanzó en Europa y América Latina, altos tirajes y numerosas ediciones. En Alemania –donde el tiraje llegó a un millón de ejemplares y alcanza más de veinte ediciones- la novela obtuvo el Premio de los Bibliotecarios, Editores y Libreros a la Novela Política del Año en 1989. Ese año la autora recibió también el Premio Anna Seghers. Desde su publicación, la novela ha sido traducida a once idiomas y ha tenido gran éxito editorial en España e Italia. En Estados Unidos, Warner Books la publicó bajo el nombre “The Inhabited Woman”
En 1990, se publicó la segunda novela, “Sofía de los Presagios”, en 1996, “Waslala”, ambas traducidas a varios idiomas. Gioconda publicó también un cuento para niños: “El Taller de las Mariposas”, que se publicó así mismo en alemán, holandés e italiano y en 1998, otro libro de poemas, “Apogeo”

En Enero de 2001 apareció en Plaza Janés, su libro “El País bajo mi piel”, un testimonio-memoria de sus años en el sandinismo- Fue publicado, simultáneamente, en alemán, holandés e italiano. Su publicación en Estados Unidos está programada para el otoño del 2002 bajo el sello editorial Knopf y en Inglaterra, por la Editorial Bloomsbury de Londres.

Desde 1990, Gioconda alterna su tiempo entre los Estados Unidos y Nicaragua. Se casó en 1987 con Charles Castaldi con el que tiene una hija, Adriana, nacida en 1993. De dos matrimonios previos, tiene tres hijos: Maryam (1969), Melissa(1973) y Camilo (1978).

(mayor información sobre Belli en www.giocondabelli.com)

jueves, junio 01, 2023

Gioconda Belli, Premio Reina Sofía de Poesía Iberoamericana / Semana tras Semana / 257

La poetisa nicaragüense. (Foto: RanchoNEWS)
C iudad Juárez, Chihuahua. 4 de junio de 2023. (RanchoNEWS).- La literatura de América Latina ha sido premiada con la designación de la nicaragüense Gioconda Belli (Managua, 1948) como Premio Reina Sofía de Poesía Iberoamericana, en su edición XXXII, el cual está dotado con 42.100 euros. El jurado le otorgó la presea por su «por su expresividad creativa, su libertad y valentía poéticas».

La revista celebra el premio, además de la publicación de la noticia, compartiendo cinco poemas Gioconda Belli.

(Gioconda Belli en wikipedia )

° GALERÍA °


John R. Hogan: «City Vista»

Más de mil 500 imágenes curadas por Jaime Moreno Valenzuela ENLACE


° ORBE °

Justine Triet, con su Palma de Oro.

° AMÉRICA LATINA °

Aspecto de la presentación del grupo.

° MÉXICO °

Aspecto de la ecultura de Amajac.

° LIBROS °

Portada del libro.

° POESÍA °

La ganadora del Premio Reina Sofía de Poesía Iberoamericana.

° TEXTOS °

El cinieasta nipón.

° CARICATURA °

«México nunca te mueras» por Chavo del Toro 30/05/2023 (Foto: El Economista)

° UACJ °

Cartel promocional del evento.





Servicio de Suscripción
* requerido
*






Email Marketing by VerticalResponse

jueves, noviembre 13, 2025

Noticias / México: Gioconda Belli recibe el Premio Internacional Carlos Fuentes

.
La escritora Gioconda Belli recibió este martes el Premio Carlos Fuentes. (Foto: RanchoNEWS)

C iudad Juárez, Chihuahua. 11 de noviembre de 2025. (RanchoNEWS).- «Espero que México y su gobierno recuperen la mirada solidaria y comprendan que no hay soberanía cuando ésta no se sostiene sobre la voluntad popular», dijo esta tarde de manera contundente la escritora Gioconda Belli sobre el régimen impuesto por Daniel Ortega en Nicaragua, luego de recibir el Premio Internacional Carlos Fuentes a la Creación Literaria en la Sala Manuel M. Ponce del Palacio de Bellas Artes, escribe Adriana Góchez en La Razón.

La petición de la poeta fue celebrada con aplausos de los asistentes y ocurrió en medio de un contexto en el que ocho legisladores mexicanos de diversos partidos recientemente promovieron la instalación de un «grupo de amistad» entre México y Nicaragua. Además de que el gobierno mexicano no ha mantenido una postura clara sobre el régimen de Daniel Ortega.

Durante su discurso de aceptación, Gioconda Belli, quien fue despatriada y ahora vive un segundo exilio, recordó que en los años 70, cuando fue perseguida por la dictadura somocista, su primer lugar seguro fue México; incluso rememoró que el presidente de aquel momento, José López Portillo, «encabezó una ofensiva regional para aislar a Somoza y rompió relaciones diplomáticas con su gobierno el 20 de mayo de 1979».





martes, febrero 19, 2008

Literatura / España: Gioconda Belli es distinguida con el Premio Biblioteca Breve

.
La escritora es una de las voces femeninas de la literatura nicaragüense pioneras de la poesía revolucionaria. (Foto: EFE)

C iudad Juárez, Chihuahua. Martes 05 de febrero de 2008. (RanchoNEWS).- Desde Barcelona, la agencia EFE informa del resultado del prestigiado Premio Biblioteca Breve:

La escritora nicaragüense Gioconda Belli fue distinguida hoy con el Premio Biblioteca Breve, por El infinito en la palma de la mano, una obra en la que se mezcla poesía y misterio para fabular sobre los orígenes de Adán y Eva.

El jurado del premio, convocado por la editorial española Seix Barral, acordó por unanimidad premiar un texto en el que resaltan su «singular enfoque, su capacidad evocadora y su recreación antropológica del mito de los orígenes».

El jurado de esta L edición estuvo integrado por los escritores por José Caballero Bonald, Luis Mateo Díez, Pere Gimferrer, Rosa Montero y Elena Ramírez.

Dotado con 44 mil 450 dólares, el premio Biblioteca Brever ha sido otorgado en anteriores ediciones a escritores como Mario Vargas Llosa, Luis Goytisolo y Juan Benet.

Gioconda Belli es una de las voces femeninas de la literatura nicaragüense pioneras de la poesía revolucionaria.

Nacida en Managua en 1948, siguió a Ernesto Cardenal y a Claribel Alegría quienes habían inaugurado una nueva visión de sentir la poesía y de renovar la letras de su país.

En su primer libro, titulado Sobre la grama (1974), Belli sorprendió con sus poemas eróticos, una línea que no abandonó pero sus obras siguientes están teñidas por preocupaciones políticas y sociales, como Línea de fuego (1978) o Truenos y arco iris.

Los mismos planteamientos se observan en sus novelas Amor insurrecto (1987), La mujer habitada (1988) y Sofía de los presagios(1991).


REGRESAR A LA REVISTA

jueves, julio 15, 2010

Literatura / México: Distinguen a Gioconda Belli con el Premio Hispanoamericano de Novela La otra orilla

.
La escritora nicaragüense. (Foto: Archivo)

C
iudad Juárez, Chihuahua. 15 de julio 2010. (RanchoNEWS).- Por la obra Crónicas de la izquierda erótica, que presentó con el seudónimo de Viviana Sansón, la conocida escritora nicaragüense Gioconda Belli obtuvo el Premio Hispanoamericano de Novela La otra orilla 2010, dotado con 100 mil dólares. Una entrega de Notimex:

El texto fue elegido unánimemente por el jurado que integraron Santiago Roncagliolo (Perú), Mario Mendoza (Colombia) y Pere Sureda (España), de un universo de 615 manuscritos provenientes de todo el continente americano y de España.

En el acta firmada el pasado 2 de julio, el jurado destaca «el humorismo de su sátira política, la notable inventiva de la trama y la destreza de la autora para mantener la tensión narrativa contando una historia desde múltiples puntos de vista sin perder la sencillez».

También resalta el documento signado por Pere Sureda, secretario del Jurado Internacional, que menciona: «en el panorama de la novela política latinoamericana, ampliamente dominado por figuras masculinas, esta novela es una divertida e inesperada provocación».

Exilio en México y Costa Rica

Gioconda Belli, poeta y novelista, nació en Managua, Nicaragua, y desde 1970 participó en la lucha contra la dictadura de Anastasio Somoza como militante del Frente Sandinista de Liberación Nacional.

Vivió exiliada en México y Costa Rica, y ocupó varios cargos partidarios y gubernamentales en la Revolución sandinista en los años 80 del siglo pasado. Es madre de cuatro hijos y desde hace algunos años divide su tiempo entre California, Estados Unidos y Managua.

Ha publicado los poemarios Sobre la grama (1972), con el que ganó el Premio de Poesía de la Universidad Nacional de Nicaragua; Línea de fuego (1978), que obtuvo el Premio Casa de las Américas (Cuba); Truenos y arco iris (1982); Amor insurrecto (1985); De la costilla de Eva (1987) y Apogeo (1998).

En 2002 ganó el Premio Internacional de Poesía Generación del 27, por su poemario Mi íntima multitud, y en 2006 obtuvo el galardón Internacional de Poesía Ciudad de Melilla, por Fuego soy apartado y espada puesta lejos. Su más reciente libro de poesía es Escándalo de miel (2010).

También ha publicado las novelas La mujer habitada (1988), con la que obtuvo el Premio de la Fundación de Libreros, Bibliotecarios y Editores Alemanes y el Premio Anna Seghers de la Academia de Artes de Alemania, en 1989.

Asimismo, Sofía de los presagios (1990); Waslala (1996); El país bajo mi piel (2001), una memoria de sus años en el sandinismo y que fue destacado como uno de los mejores libros del año por el diario californiano Los Angeles Times.

Otras son El pergamino de la seducción (2005) y El infinito en la palma de la mano (2008), con la que ganó los premios Biblioteca Breve de Seix Barral en España, así como el Sor Juana Inés de la Cruz, en México.

La obra de Belli han sido traducida a más de 14 idiomas; la poeta es integrante del Pen Club Internacional y correspondiente de la Academia Nicaragüense de la Lengua. Escribe para diversos periódicos.


REGRESAR A LA REVISTA

miércoles, mayo 31, 2023

Poesía / España: Gioconda Belli, Premio Reina Sofía de Poesía Iberoamericana

.
Gioconda Belli. (Foto: RanchoNEWS)

C iudad Juárez, Chihuahua. 29 mayo de 2023. (RanchoNEWS).- La escritora nicaragüense Gioconda Belli (Managua, 1948) ha sido reconocida este lunes con el XXXII Premio Reina Sofía de Poesía Iberoamericana, dotado con 42.100 euros, «por su expresividad creativa, su libertad y valentía poéticas», según ha señalado el jurado. «Su significación en la cultura contemporánea de Nicaragua, que refuerza el prestigio de uno de los grandes países de la lírica hispanoamericana», ha sido otro de los motivos, reporta Jaime Cedillo para El Cultural.

Santiago Muñoz Machado, director de la Real Academia Española y miembro del jurado, ha recordado la cercanía de la escritora con la institución y su versatilidad «como escritora en todos los géneros literarios». Luis García Montero, director del Instituto Cervantes, ha reconocido su labor poética, «muy presente en el desarrollo de la literatura contemporánea en los últimos 50 años».

«No puedo estar más feliz por haber ganado este premio», ha escrito Belli en Twitter. «Celebro que enriquezca la tradición poética de Nicaragua. Se lo dedico a mi Nicaragua, madre de mi inspiración, doliente país de mi esperanza», ha añadido.

viernes, octubre 04, 2024

Libros / España: «Un silencio lleno de murmullos», novela de la escritora nicaragüense Gioconda Belli

.
Portada de la novela. (Foto: RanchoNEWS)

C iudad Juárez, Chihuahua. 2 de octubre de 2024. (RanchoNEWS).- Gioconda Belli (Managua, 1948) se ha servido de la ficción para hablar de su propia experiencia como exiliada en España en su nueva novela, Un silencio lleno de murmullos (Seix Barral). La escritora nicaragüense comprendió en 2021 que no podría volver a su país natal durante un tiempo. El gobierno estaba deteniendo a personas que se mostraban críticas contra Daniel Ortega, que fue reelegido presidente en unas elecciones sospechosas. Ortega, que había sido compañero de la escritora en la lucha sandinista contra la dictadura somocista, le privó de su nacionalidad y la calificó de «traidora a la patria», escribe Jaime Cedillo en El Cultural.

Un silencio lleno de murmullos es la primera novela que publica Belli desde que está exiliada en España, país del que ha tomado la nacionalidad este mismo año. Transcurre, además, en Madrid, como ha apuntado la editora del sello que la custodia, Elena Ramírez, en la rueda de prensa que ha tenido lugar este miércoles en la Biblioteca Eugenio Trías de El Retiro, en la capital. Ramírez ha señalado, además, la vocación de la autora por señalar en esta obra «los prejuicios de la sociedad respecto a los roles femeninos». Y es que Belli coloca en primer plano la relación de Penélope con su madre, una antigua revolucionaria del Frente Sandinista.

Valeria acaba de fallecer y su hija aterriza en Madrid para solventar los asuntos relativos al deceso, pero la pandemia lo paraliza todo y Penélope se ve obligada a confinarse en casa de su madre. Semejante contratiempo catapulta la dimensión emocional de la novela, que funciona como «un trabajo arqueológico en el que se esconde un secreto familiar», ha explicado la propia autora. Como mujer, madre y revolucionaria, «también tuve mis dudas y mis momentos de culpa», reconoce. También, que «los hijos pagan las consecuencias, pero no tienen que ser tan dramáticas. El compromiso político tiene un aspecto más positivo».

lunes, noviembre 08, 2010

Literatura / Entrevista a Gioconda Belli

.
la escritora nicaragüense. (Foto: Pablo Piovano)

C iudad Juárez, Chihuahua, 8 de noviembre 2010. (RanchoNEWS).- En su última novela, la escritora nicaragüense plantea un país imaginario, Faguas, donde el gobierno está a cargo del Partido de Izquierda Erótica, más libertario que feminista. El movimiento realmente existió en el país centroamericano y ahora Belli intenta reflotarlo. Una entrevista de Silvina Friera para Página/12:

Las generosas proporciones de Gioconda Belli conquistan admiradores silenciosos en el lobby del hotel. Los ojos tildados de ese puñado de hombres no pueden evitar –ni se esfuerzan por disimular– el efecto hipnótico que genera ese físico voluptuoso. Tal vez no sepan que esa mujer de pelo volcánico y boca sensual espantó a la sociedad nicaragüense de los años ’70, que la acusó de celebrar en exceso los misterios del cuerpo, el sexo, el erotismo y el goce íntimo, cuando se atrevió a hablar de «vientres y humedades» en sus primeros poemas. Quizá tampoco sepan que fue guerrillera en tiempos en que había que luchar contra la dictadura de Anastasio Somoza; que fue madre y tuvo a tres de sus cuatro hijos en medio de la revolución sandinista, de la que fue una de las máximas protagonistas. La escritora pide una botella de vino tinto y responde un imperioso mensaje de texto que le llega desde Lima, Perú. No importa que recién sean las 6 de la tarde. Necesita un poco de alcohol para transitar el final de una gira que la tiene viajando por toda América Latina con El país de las mujeres (editada por Norma y ganadora del Premio La Otra Orilla 2010), novela en la que postula, con alta dosis de humor, cómo sería llevar a la práctica un gobierno sin varones en un país imaginario, Faguas, al que recurrió para explorar la realidad a la que se enfrentan las mujeres, tanto en Latinoamérica como en otras regiones del mundo. «Me quieren poner una entrevista muy temprano; pero a las 7 de la mañana no sé quién soy», se excusa Belli.

«Prometemos limpiar este país, barrerlo, lampacearlo, sacudirlo y lavarle el lodo hasta que brille en todo su esplendor. Prometemos dejarlo reluciente y oloroso a ropa planchada», se lee en el Manifiesto del Partido de la Izquierda Erótica (PIE), movimiento quizá más libertario que feminista, cuyo llamativo emblema está representado por dos pies con las uñas pintadas de rojo. La protagonista de El país de las mujeres, Viviana Sansón, ha sido elegida presidenta apoyada por el PIE, un partido que existió en Nicaragua y que ahora Belli está impulsando a través de una página web: www.partidoizquierdaerotica.com. «Las eróticas», como las llaman peyorativamente a la presidenta y al grupo de mujeres que la acompañan, deciden tomar una medida «revolucionaria» en Faguas, espacio imaginario que aparece en la primera novela de Belli, La mujer habitada: envían a todos los funcionarios hombres del gobierno a sus casas por seis meses para que se entrenen en las tareas del hogar. La presidenta quiere revertir la idiosincrasia de ese país que tiene la mentalidad de «una mujer dependiente y abusada». En pocos meses la presidenta trastrueca las costumbres y convierte al Estado en un ejecutor de políticas que algunos consideran «disparatadas», como que el agua llegue gratis a los barrios, para que se mantengan limpios; la inauguración de la carrera de Maternidad en la universidad y en escuelas secundarias (para hombres y mujeres); la alfabetización obligatoria para las mujeres analfabetas del campo y la ciudad; y los talleres de «respeto y poder» para las parejas víctimas de la violencia doméstica, entre otras medidas.

Más allá de la historia que se cuenta en la novela, ¿cómo cree que se puede revertir esa mentalidad de dependencia y abuso en países latinoamericanos que han tenido, para colmo de males, tantas dictaduras?

Mire, los gobiernos autoritarios en general son paternalistas para mantenerse en el poder. El paternalismo lo viví en Nicaragua y se sigue reproduciendo; es muy negativo para la formación política de los pueblos: genera dependencia y abusos. Creo que se revierte rompiendo ese círculo de dependencia para recuperar el sentido de tener el poder para cambiar las mentes. El sistema te obliga siempre a estar dividiéndote, a escindirte como persona, a vender tu libertad por comida, a vender tu dignidad para avanzar políticamente. Lo que se está planteando en El país de las mujeres es un gobierno que no solamente atienda la dignidad de las personas, sino que atienda una concepción más integral, donde la gente no se tenga que estar partiendo en dos, donde la vida no tenga que estar separada entre lo privado y lo público, sino que el ejercicio del poder tenga otra característica; que no sea un ejercicio de dominación, sino un ejercicio de «cuido», de alimentación del alma, que consiste en brindar felicidad a la gente, incorporándola plenamente en la solución de sus propios problemas.

Para solucionar problemas como la dominación, ¿es necesario tomar medidas extremas, que incluso pueden resultar «antipáticas» o «autoritarias», como la de enviar a los hombres durante seis meses al hogar?

Bueno, depende. En algunos casos es necesario ejercer el poder de otra manera. En la novela, la medida no es tan drástica en cuanto a las consecuencias que va a tener sobre la gente, porque no es que los están mandando a un campo de concentración ni nada por el estilo. Están mandando a los hombres a sus casas y con un salario. No podemos gobernar si no tenemos el aire, el espacio, si no tenemos realmente la posibilidad de decidir qué es lo que vamos a hacer sin la interferencia, la crítica, el cuestionamiento constante de los hombres. Hay estudios que demuestran que después de los diez años, en las clases donde hay niños y niños, las niñas empiezan a inhibirse; este estudio se hizo en el marco de una discusión sobre si eran más convenientes los colegios de un solo sexo. Aunque no siempre se justifica tomar una medida extrema, en el caso de la novela me parece que tiene su razón de ser. Pero muy rara vez en la vida se justifican estas medidas.

El paladar exigente de la escritora no perdona. El gesto de Belli se torna drástico, inapelable. Después de probar un sorbo del vino que le acaban de servir, frunce la cara como si le hubieran dado un jarabe para la tos. «Es malo», se queja enérgica y pide otro suavizando el tono. «Durante la Revolución –recuerda–, en Nicaragua festejamos el Día Internacional de la Mujer, que consistía en que los hombres hicieran todas las tareas domésticas. En los hospitales estaban los hombres limpiando y cocinando; las mujeres no hacían nada. Y era divertido porque ellos se reían todo el rato, ¿no?, como que era una cosa que estaba por debajo de ellos hacer esas tareas. Pero no se trata de cambiar los roles; lo que se plantea en la novela es que los roles no sean asignados por géneros, como la maternidad. Si bien es cierto que la mujer concibe al niño, la crianza y el amor es de los dos. La sociedad necesita de la participación de la mujer en el trabajo, en la política, y para eso se necesita cambiar la organización de la vida cotidiana».

En la novela, el testimonio de Patricia, la joven abusada y vendida por su tío, recuerda al de Zoilamérica Narváez, que fue violada por el actual presidente de Nicaragua, Daniel Ortega. La inclusión de este «testimonio» en la novela, ¿puede leerse como un acto de justicia literaria ante la falta de justicia real?

Es un deseo de justicia para muchos casos, no sólo ése. Pero que no se hiciera justicia con Zoilamérica y que el abusador llegara a la presidencia de Nicaragua da una medida del nivel de machismo y lo «común» que resulta ese tipo de suceso, de tal manera que no es considerado atroz. La inclusión de ese testimonio es un juicio a este tipo de comportamiento, así que sí hay «justicia literaria»; igualito que en la novela mi planteo sobre el castigo a los violadores de exhibirlos públicamente y avergonzarlos; de hacerles un tatuaje en la frente para que padezcan el escarnio público. Sé que es muy dura la imagen, pero las mujeres que sufren ese tipo de abuso sienten una vergüenza terrible; es un atropello tan grande a su dignidad, a su sentido de privacidad, a su propio cuerpo, que lo que les hacen a los hombres es muy poco comparado con lo que le pasa a una mujer.

¿Cree que Ortega debería haber renunciado a la presidencia?

El no era presidente entonces, recién había lanzando su candidatura; después hubo una campaña para culpabilizar a Zoilamérica y lo más terrible fue que su madre estaba en contra de ella. Se dijo que fue un ardid político para dañar la imagen de Daniel Ortega...

La sola mención del nombre y apellido del actual presidente de Nicaragua consigue hacer tambalear el aplomo con el que habla la escritora. Pero el vino llega a tiempo para eclipsar la decepción y el disgusto que le genera Ortega. En la novela, el Partido de la Izquierda Erótica propone un sistema diferente llamado el «felicismo». «La felicidad per cápita y no el crecimiento del Producto Interno Bruto como eje del desarrollo», se explica en una de las páginas. «Medir la prosperidad no en plata sino en cuánto más tiempo, cuánto más cómoda, segura y feliz vive la gente».

¿El «felicismo» que proponen «Las eróticas» es un rescate de la utopía por otros medios?

Todo es posible cuando hay voluntad, energía y dinamismo. No estoy pensando solamente en Nicaragua; me parece que esta novela plantea una ilusión, un reto: qué nos ha pasado que nos hemos quedado estancados en la imaginación, como si ya no existiera más posibilidad que el socialismo, el capitalismo o el comunismo. ¿Qué pasó? ¿Ya dejamos de pensar en Marx, en Lenin, en los utopistas? ¿Ya la humanidad no tiene más que producir? Estoy convencida de que la mujer tiene unas calidades bien importantes para este momento histórico de la humanidad por su propia experiencia, y que es urgente que nos movilicemos para lograr incluir más dentro de la sociedad. Las propuestas que hay en mi novela son factibles: pedir guarderías infantiles, que se estudie la maternidad como una asignatura en los colegios y que se reformen los sistemas educativos, es algo de lo que se ha hablado mucho; son cuestiones que están siempre sobre la mesa. ¿Por qué no pensar en el perfeccionamiento de la democracia? Yo quiero desafiar la imaginación (risas).

En este sentido, la novela parece más cercana al imaginario del Mayo Francés que a la militancia latinoamericana de los ’70.

Sí, es cierto, pero eso viene del deseo de cambiar gozosamente; quizá se perciba más porque en la novela hay mucho humor, algo que nos ha faltado en la izquierda. A pesar de que me cae más simpática, la izquierda es tan seria, tan solemne y tan dogmática...

¿Por qué cree que le falta humor a la izquierda?

La gente oprimida tiende a tener menos sentido del humor, creo. La mentalidad de lucha clandestina, de persecución, de sacrificio, impedía que el humor surgiera. Es como cuando pensás en la victimización que existe en las mujeres: una puede criticarlas, pero tienen asidero en la realidad, como lo que hacen los talibán. Que sigamos tolerando estas cosas es lo que considero intolerable y me parece que tenemos que movilizarnos para que esto no siga sucediendo; por eso estoy proponiendo que hagamos un partido global, como el Partido de la Izquierda Erótica, a través de una página web que se llama www.partidoizquierdaerotica.com, un lugar sin jerarquía donde simplemente nos alimentamos de ideas, nos apoyamos y nos damos ánimo.

¿Se postularía como candidata a presidenta de Nicaragua?

No, porque no hay posibilidades por el momento. No necesito ese tipo de poder, porque el poder de la palabra es el que yo manejo, y cada quien tiene el poder que tiene. Hay mucha gente capaz en Nicaragua; pero lo que realmente quiero es agitar la cosa, ser una provocadora, como siempre en mi vida (risas). Eso es lo que he hecho mejor: provocar.

¿Encuentra en las nuevas tecnologías un nuevo modo de hacer política?

Hay un nuevo horizonte que se abre para la política con las nuevas tecnologías, que rompen barreras y son muy democráticas para los que tienen acceso a ella. Estamos avanzando tan rápido que la idea de votar electrónicamente, no solamente en las elecciones nacionales sino a través de la participación en el Parlamento, es posible. Todo depende de la voluntad política de quienes quieran empezar a trabajar en esa dirección, para crear un sistema participativo en el que puedan tener acceso los ciudadanos. Las posibilidades que te da la tecnología son muchas; lo que falta es que la aprovechemos para organizarnos. La gente todavía tiene el esquema mental jerárquico, que es patriarcal, y las mujeres podemos generar un esquema diferente, un esquema horizontal.

Las mujeres que integran el PIE son llamadas peyorativamente «las eróticas», como si el erotismo fuera objeto de vergüenza. ¿Cómo explica este pudor de los hombres hacia el erotismo?

Me alegro de que diga eso. Creo que los hombres piensan que nosotras somos más pudorosas (risas). Durante mucho tiempo funcionó el pudor, la decencia y la espiritualidad; la figura que se opuso a Eva fue la Virgen santísima; la virginidad como paradigma de la decencia, como paradigma de una mujer pura, limpia y buena. El erotismo era todo lo contrario: la mujer seductora, la pecadora. Para vencer el temor que inspira el poder sexual de las mujeres, lo que hicieron los hombres fue objetivizar la sexualidad de la mujer y vulgarizar el erotismo; pero las mujeres hemos tratado de liberar al erotismo de esa tara.

Gioconda Belli alza la copa de vino y se despide. «La gran amenaza, el gran recurso que tenemos las mujeres, es hacer lo que hizo Lisístrata: no hacer el amor con los hombres, quitarles el placer, como una manera de forzarlos a acceder a cosas en las que no están de acuerdo», subraya medio en broma, medio en serio. «Unanse al PIE para que no sigamos metiendo la pata», invita a las mujeres del mundo. «¡Matria libre y a vivir felices!»


REGRESAR A LA REVISTA

miércoles, febrero 02, 2005

Más de 240 autores se reúnen en Nicaragua


Gonzalo Rojas Posted by Hello

Gonzalo Rojas, Ernesto Cardenal y Gioconda Belli figuran en la lista de más de 240 poetas que participarán en el Festival Internacional de Poesía de Granada, inaugurado hoy y hasta el 6 de febrero en esa ciudad colonial de Nicaragua, propuesta ante la UNESCO como “patrimonio de la humanidad”.
Para Gioconda Belli, una lírica nicaragüense residente en California y colaboradora de Los Angeles Times, el festival representa la esperanza de que “las utopías poéticas” sean posibles.
“Quiero que la poesía en megadosis me quite el frío que tengo en el corazón al ver cuánto está pasando en el mundo; quiero pensar que, en Nicaragua, al menos las utopías poéticas son posibles“, dijo a Crónica la también autora de El país bajo mi piel.
“Más de un centenar de rapsodas extranjeros y nacionales declamarán sus trabajos en recitales simultáneos en las antiquísimas iglesias de San Francisco y La Merced, la Plaza de la Independencia, centros culturales, escuelas y las isletas del Gran Lago”, informó el presidente del comité organizador, el vate Francisco de Asís Fernández.
La cita es en homenaje al juglar nicaragüense Joaquín Pasos (1914-1947), y “dimensionará el prestigio idílico del país heredado de Rubén Darío, y potenciará a Granada como destino turístico cultural”. También será un saludo a la obra del nicaragüense Ernesto Cardenal Martínez, quien el 20 de enero cumplió 80 años.
El propósito es establecer anualmente un festival que logre convocar progresivamente a miles de participantes, de forma que en algunos años se reconozca como un evento internacional inserto en el calendario literario cultural de las Américas.
De manera complementaria, desarrollará una programación artístico-cultural de conciertos, obras de teatro, exposiciones de artes plásticas y demás que se realizarán en diferentes espacios de la ciudad para que los visitantes puedan optar a variadas actividades según sus preferencias.
Además de Gonzalo Rojas, Cardenal y Belli, en la lista figura el colombiano Alvaro Mutis, quien dijo a Crónica que no podría asistir, pero que “soy un nica de adopción”.
El poeta agregó: “Quiero a Nicaragua con todo el alma. La conozco rincón por rincón y está bien que aparezca en la lista, aunque no voy a ir”

sábado, febrero 06, 2010

Literatura / Entrevista a Gioconda Belli

.
«Soy habitante de un mundo injusto donde hay muchas luchas que dar», sostiene Belli. (Foto: Jorge Larrosa)

C iudad Juárez, Chihuahua, 4 de febrero 2010. (RanchoNEWS).- En Los Angeles llueve a cántaros. Con esa necesidad de arrasar y lacerar todo lo que toca, el sonido de las gotas es terco e hiriente. En ese mundo acuático en el que se convierte la ciudad, un relámpago lejano astilla el cielo. El paisaje se desintegra ante los ojos de la escritora nicaragüense Gioconda Belli, como si anticipara la despedida. La tormenta también se desata en su alma ahora que está empacando casa, libros y objetos varios para volver de manera permanente a Nicaragua, el país bajo su piel, volcánico, sísmico, rebelde. Mientras se acomoda a la situación de la mudanza, escribe una novela que ha dado vueltas por su cabeza durante años y que «por fin –cuenta con ese tono fraterno, amoroso– se materializó lo suficiente como para querer salir a correntadas». Una entrevista de Silvina Friera para Página/12:

Lejos de chapotear con la nostalgia, Belli acaba de publicar el bello y desafiante Escándalo de miel (Seix Barral), su antología poética personal, que incluye un CD en el que lee varios de sus mejores poemas con una vibración intermitente de gracia y seducción. Cuando el rayo de la poesía la atravesó en 1970 y escribió versos como «el hombre que me ame reconocerá mi rostro en la trinchera/rodilla en tierra me amará mientras los dos disparamos juntos/contra el enemigo», o «hasta que entres en mí/con la fuerza de la marea y me invadas con tu ir y venir/ de mar furioso/ y quedemos los dos tendidos y sudados/ desnudos en la arena de las sábanas», la sociedad nicaragüense de entonces, horrorizada porque una mujer se atrevía a hablar de «vientres y humedades», la acusaba de celebrar en exceso los misterios del cuerpo, el sexo y el erotismo, el goce íntimo.

También por esos años ’70 un arañazo en la conciencia, la dictadura de Somoza, la llevó a involucrarse, al principio como colaboradora clandestina, con el Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN). Perseguida por los servicios de Inteligencia, se exilió en México, Costa Rica y Cuba. Regresó a su país con el triunfo de la Revolución Sandinista, en julio del ’79. Empezaría, entonces, una etapa de gestión en importantes cargos políticos hasta que en 1994, cuatro años después de la derrota electoral, se alejó del FSLN. En un poema de tono zumbón en el que declara que «no tiene las piernas de la Cindy Crawford», admite que su cara, por costumbre, ha terminado por gustarle; que su boca es respetable, «después de todo sensual», y que el conjunto se salva con la ayuda de ese pelo frondoso. Habría que agregar que preserva una chispa de jovencita indomable en sus ojos, siempre expectantes y atentos a la respiración del mundo. «Si El país bajo mi piel, que publiqué en 2001, es un libro de memorias, esta antología, mi Escándalo de miel –lindo el título, ¿no?, me saltó de pronto mientras releía a Vallejo–, es como otra versión de mis memorias, sólo que aquí lo que habla no son los hechos externos, sino la geografía interna; es un libro como un mapa: un mapa de lo que ha significado para mí ser mujer, amar, luchar, creer y descreer, esperar y desesperar. Todo eso dicho a través de la poesía, a través de los poemas míos que más me gustan, donde pienso que logré expresarme mejor», dice Belli a Página/12. «Me encantó la posibilidad de leer la poesía, de compartir esa oralidad que es una tradición en la poesía nicaragüense, porque en Nicaragua aprendemos a leer poesía en voz alta; por eso incluí el CD en el libro, para permitir que los lectores escuchen el énfasis, el sentimiento con que yo escribí esos poemas. Hay que escuchar el CD para ‘relamer’ la poesía que está en el libro», invita la poeta.

¿De qué manera fue «evolucionado» el tiempo de la escritura poética? Se puede pensar que una novela le demanda «mayor» tiempo y esfuerzo, y sin embargo, da la impresión de que usted deja los versos en reposo y vuelve sobre ellos hasta que quedan plenamente esculpidos.

Mirá, la novela se construye sobre una realidad exterior. Algo sucede. Se cuenta una historia. Uno tiene que ser malabarista y mantener todo ese mundo en la mente, los paisajes, los personajes. La poesía, en cambio, es una mirada al paisaje interior y tiene que dejarse ser. Yo dejo que el sentimiento salga a flote y después trato de eliminar todo aquello que no ayuda a que el poema quede redondo, a que viva como una célula dentro de su propia membrana. Lo difícil es lograr que, en el proceso, la espontaneidad no se pierda. Y a veces eso implica que hay que dejar que el poema sea. Yo soy poeta, no académica. Y lo que me interesa no es la perfección, sino la poesía. Por eso no sobretrabajo los poemas y creo que por eso son poemas accesibles, que cualquiera puede entender y gozar.

Esos poemas «escandalosos» se presentan en la antología agrupados en tres secciones: «Eros», «Hembrosía» y «Polis». «Siempre las divisiones son un poco arbitrarias, sobre todo cuando se trata de poesía –aclara la escritora–. Pero quise que el libro reflejara mi propio proceso: el eros como detonante del conocimiento; luego la hembrosía, como la toma de conciencia de ser mujer y desde esa conciencia y esa afirmación, la conciencia colectiva, universal, eso de sentirme ser social, habitante de un mundo injusto donde hay muchas luchas que dar. Pienso que uno tiene la obligación de saber quién es en el mundo, para desde allí tomar la responsabilidad de estar en el mundo. Uno tiene que luchar por valorarse, por sentirse plena de ser lo que es. No se puede construir la felicidad de los demás si uno no es feliz. Por eso el libro va recorriendo todas esas fases, desde el amor hasta el nacimiento de mis hijos, desde el exilio hasta el triunfo de la revolución, pasando por todas las reflexiones que ha significado vivir en el tiempo, sentir que el tiempo nos cambia y que, a veces también, nos amenaza, porque al final sabemos que se nos va a terminar».

En una entrevista dijo que se hizo famosa, entre comillas, cuando a los veinte años escribió una poesía erótica, sensual, que causó un enorme escándalo. ¿A qué se le teme cuando una mujer escribe, por ejemplo, «el Big Bang fue el orgasmo primigenio» o «hasta que mi sexo explotó como granada», por mencionar algunos versos?

Es casi increíble que, a estas alturas, todavía siga siendo noticia que una mujer escriba poesía erótica. Las cartas a Nora Barnacle de James Joyce son no sólo eróticas, sino pornográficas, escatológicas, pero nadie le ensarta a él un rotulito por eso. Yo, en cambio, ando con mi rotulito a cuestas. No me importa. A mucha honra lo cargo porque además creo que el erotismo femenino es integrador, no separa el alma del cuerpo, y creo además que es el eje del poder de la mujer, el núcleo creador de vida. La sexualidad, la sensualidad son hermosísimas y las mujeres las vivimos desde un cuerpo que constantemente nos recuerda que somos seres físicos, no sólo espirituales. Y eso se nos ha tratado de negar. Se nos ha tratado de culpabilizar por nuestra belleza, por nuestro erotismo. Nosotras somos el Big Bang humano y por eso, como a la bomba atómica, nos temen y nos tratan de mantener sojuzgadas. Pero el eros femenino es esencial para la vida. Yo espero que algún día la humanidad descubra que las mujeres podemos iluminar el mundo con esa energía atómica que tenemos, porque la vamos a usar bien; pero se han pasado tanto tiempo temiéndonos y reprimiéndonos que hasta nosotras mismas a menudo nos tragamos esa historia de que nuestra sexualidad es peligrosa. Y nos queremos «pasar en limpio», negar lo que somos. En mi poesía yo celebro el cuerpo femenino, todo el placer, el dolor y la maravilla de lo que es capaz.

Parafraseando unos versos suyos, ¿aún le siguen diciendo «cállate, no hables más de vientres y humedades... ya pronto tendrás nietos»?

No. Ya nadie me dice eso (risas). Creo que ahora esperan de mí que hable, lo cual demuestra que aún los prejuicios más enraizados, sobre todo cuando están enraizados en mojigaterías y falsos remilgos, pueden cambiar. Hay un efecto liberador, me parece, cuando uno es capaz de iluminar con belleza lo que tan frecuentemente se vela con cursilería o se ensucia con vulgaridad. Contra quienes nos quieren hacer sentirnos culpables, yo opongo otra visión: la visión de la mujer que sabe que ser mujer es un privilegio, no una desventaja. Eso es lo que quiere celebrar este libro. Hombres y mujeres necesitamos vernos sin miedo, disfrutando la diferencia.

Casi al mismo tiempo que empezó a escribir poesía, se integró al Frente Sandinista. ¿Cómo se alimentaron estas experiencias? ¿Qué entregaba o aportaba la poeta a la militancia, y de qué modo la lucha política se metía en los versos?

La lucha contra la dictadura somocista fue heroica, épica. La revolución fue un hecho erótico, dador de vida. Para mí Nicaragua ha sido un amor pasional y mi país me habla con volcanes, me abraza con árboles, me riega con aguaceros. Escribirle poesía a mi país, a mi gente, a la valentía y el genio con que se luchó y se sigue luchando, me sale de lo más profundo. Creo que tiene que ver con esa necesidad de integrar. No sé por qué tenemos esa manía de separar el alma del cuerpo, el amor del hombre del amor a la patria, la vida de la política. Vivir es para mí poder experimentar eso como un todo.

¿Qué es Nicaragua para usted? ¿Le sigue doliendo tanto su país, como dice en uno de los poemas?

Ay, qué puedo decirte. Nicaragua es mi hombre con nombre de mujer; es el país bajo mi piel, es mi íntima multitud... me he pasado queriendo decir lo que es en tantos poemas y prosas... es como mi centro. Cuando voy volando hacia Nicaragua y desde la ventanilla del avión reconozco el paisaje, siento que el alma me vuelve al cuerpo. Claro que me duele; me duele lo poco que hemos avanzado tras tanto esfuerzo. Me duele que sea, como dice una amiga, el país de Sísifo, ese que castigaron los dioses haciendo que empujara una roca hacia la cima de una montaña sólo para que al llegar a la meta, la roca rodara montaña abajo y hubiera que volver a empezar de nuevo. Me duele la pobreza material de una gente que, por otro lado, humanamente, es tan inmensamente rica. Por eso también me consuela Nicaragua, porque, a pesar de todo, es un país nutritivo, lleno de risa, de ganas de vivir.

Si su tránsito ha sido de la euforia al desencanto, ¿puede conjurarlo con la escritura? ¿Alcanza con escribir o necesita también otro tipo de «compromiso»?

Mi desencanto es natural, pienso; pero no es desencanto con el país, sino con la mezquindad de su clase política. Escribir me ayuda porque me permite imaginar soluciones, posibilidades, aportar en la medida de mis posibilidades a la conversación colectiva, a la búsqueda de otras maneras de encontrar el camino que parece perdido. El compromiso sigue siendo necesario, es siempre urgente en América latina, y cada quien tiene que encontrar su manera de vivirlo en esta nueva situación, donde afortunadamente ya no sólo se requiere agarrar un fusil para comprometerse.

A propósito de un verso-pregunta del poema «Del verbo estar»: «¿Es que acaso la sabiduría del tiempo consiste en ver el revés de la luz?», ¿qué ve hoy Gioconda Belli en el revés de su poesía?

Me refería a que con el tiempo uno aprende a ver no sólo el deslumbre de la idea de la utopía, sino a entender lo difícil que es mantener la consecuencia en la vida cotidiana. Uno aprende a entender que el bien y el mal conviven dentro de nosotros mismos. Lo que pasa ahora en mi poesía es que no tengo miedo a enfrentar ese lado oscuro que es inherente a la especie a la que pertenecemos. No tengo miedo ya de nombrar lo terrible tanto de la izquierda como de la derecha, porque pensar bien no siempre conduce a actuar bien y en nombre de la revolución y los ideales más hermosos también se han cometido atrocidades e injusticias.

¿Por qué hacia el final del libro parece ganar el escepticismo en el poema «Plagas en el siglo XXI», en el que plantea que ya nada da asco, que el asco es un valor obsoleto, que «ya no hay quien ande como Sócrates haciendo preguntas impertinentes en el mercado»?

Bueno, porque es triste reconocer esa suerte de corteza que se va creando en la conciencia a partir de la indiferencia. Eso que dije no surgió del escepticismo sino de un momento de profunda tristeza al ver situaciones como la de Irak, por ejemplo. Tanta gente ha muerto allí pero uno sigue su vida como si nada. Hay esas situaciones, pero también hay otras como esta respuesta ante el terremoto de Haití, donde la gente se ha volcado para solidarizarse, para dar dinero, ayuda. Como poeta yo reacciono ante estas desgracias, a veces desconcertada, a veces con esperanza.

Es curioso que en ese poema se diga que quizá ya no valga la pena preguntarse, cuando en esa zona de su poesía, en «Polis», abundan los poemas con preguntas...

A veces me miento a mí misma (risas). Claro que vale la pena hacer preguntas... Mi poesía se pregunta muchas cosas porque intenta dialogar con el lector, involucrarlo.

En el título de esta antología poética personal hay un tributo a César Vallejo. ¿Qué significó esa poesía en su vida? ¿Con qué otros poetas dialoga en este libro?

Vallejo es un poeta difícil. No todo lo suyo me afecta de la misma manera. Tiene poemas muy oscuros, casi impenetrables; pero otros son como relámpagos; uno los lee y se le ilumina el cielo. No te hago la lista de todos los poetas con que dialogo porque no nos alcanzarían las páginas del diario (risas).



REGRESAR A LA REVISTA

lunes, febrero 09, 2009

Literatura / España: Clara Usón gana Premio Biblioteca Breve

.
La escritora española. (Foto: Alfaguara)

C iudad Juárez, Chihuahua, 9 de febrero, 2009. (RanchoNEWS).- Según el jurado, «la dosificación de la ternura, el uso del humor en las situaciones más duras, el ritmo ágil y la originalidad son ya señas de identidad de Clara Usón, pero su mayor logro literario es, sin duda, la creación del memorable personaje de Fede, un niño que elabora su propia interpretación del mundo para sobrevivir al caos familiar y la lleva hasta sus últimas consecuencias». Una nota de DPA:

La escritora española Clara Usón ganó hoy el Premio Biblioteca Breve de la editorial Seix Barral por su novela Corazón de Napalm, anunció el jurado en Barcelona.

El jurado, integrado por Ángeles Caso, Pere Gimferrer, Manuel Longares, Juan José Millás y Elena Ramírez, ha acordado «por unanimidad» conceder el premio a la novela El ladrón en la playa, de Ebenezer Wildwood (seudónimo), que una vez abierta la plica ha correspondido a Corazón de Napalm, de la autora Clara Usón.

Al Premio Biblioteca Breve 2009, que el pasado año ganó la nicaragüense Gioconda Belli y que está dotado con 30.000 euros, se habían presentado este año un total de 398 novelas.

El año pasado el libro ganador fue El infinito en la palma de la mano, de Gioconda Belli.

REGRESAR A LA REVISTA

martes, febrero 19, 2008

Poesía / Cuatro poemas de Gioconda Belli

EN LA DOLIENTE SOLEDAD DEL DOMINGO

Aquí estoy,
desnuda,
sobre las sábanas solitarias
de esta cama donde te deseo.

Veo mi cuerpo,
liso y rosado en el espejo,
mi cuerpo
que fue ávido territorio de tus besos,
este cuerpo lleno de recuerdos
de tu desbordada pasión
sobre el que peleaste sudorosas batallas
en largas noches de quejidos y risas
y ruidos de mis cuevas interiores.

Veo mis pechos
que acomodabas sonriendo
en la palma de tu mano,
que apretabas como pájaros pequeños
en tus jaulas de cinco barrotes,
mientras una flor se me encendía
y paraba su dura corola
contra tu carne dulce.

Veo mis piernas,
largas y lentas conocedoras de tus caricias,
que giraban rápidas y nerviosas sobre sus goznes
para abrirte el sendero de la perdición
hacia mi mismo centro
y la suave vegetación del monte
donde urdiste sordos combates
coronados de gozo,
anunciados por descargas de fusilerías
y truenos primitivos.

Me veo y no me estoy viendo,
es un espejo de vos el que se extiende doliente
sobre esta soledad de domingo,
un espejo rosado,
un molde hueco buscando su otro hemisferio.

LLueve copiosamente
sobre mi cara
y sólo pienso en tu lejano amor
mientras cobijo
con todas mis fuerzas,
la esperanza.



AMOR DE FRUTAS

Déjame que esparza
manzanas en tu sexo
néctares de mango
carne de fresas;

Tu cuerpo son todas las frutas.

Te abrazo y corren las mandarinas;
te beso y todas las uvas sueltan
el vino oculto de su corazón
sobre mi boca.
Mi lengua siente en tus brazos
el zumo dulce de las naranjas
y en tus piernas el promegranate
esconde sus semillas incitantes.

Déjame que coseche los frutos de agua
que sudan en tus poros:

Mi hombre de limones y duraznos,
dame a beber fuentes de melocotones y bananos
racimos de cerezas.

Tu cuerpo es el paraíso perdido
del que nunca jamás ningún Dios
podrá expulsarme.


HERMOSURA DE LA DIALECTA

Estoy viva
como fruta madura
dueña ya de inviernos y veranos,
abuela de los pájaros,
tejedora del viento navegante.

No se ha educado aún mi corazón
y, niña, tiemblo en los atardeceres,
me deslumbran el verde, las marimbas
y el ruido de la lluvia
hermanándose con mi húmedo vientre,
cuando todo es más suave y luminoso.

Crezco y no aprendo a crecer,
no me desilusiono,
ni me vuelvo mujer envuelta en velos,
descreída de todo, lamentando su suerte.
No. Con cada día, se me nacen los ojos del asombro,
de la tierra parida,
el canto de los pueblos,
los brazos del obrero construyendo,
la mujer vendedora con su ramo de hijos,
los chavalos alegres marchando hacia el colegio.

Si.
Es verdad que a ratos estoy triste
y salgo a los caminos,
suelta como mi pelo,
y lloro por las cosas más dulces y más tiernas
y atesoro recuerdos
brotando entre mis huesos
y soy una infinita espiral que se retuerce
entre lunas y soles,
avanzando en los días,
desenrollando el tiempo
con miedo o desparpajo,
desenvainando estrellas
para subir más alto, más arriba,
dándole caza al aire,
gozándome en el ser que me sustenta,
en la eterna marea de flujos y reflujos
que mueve el universo
y que impulsa los giros redondos de la tierra.

Soy la mujer que piensa.
Algún día
mis ojos
encenderán luciérnagas.


COMO GATA BOCA ARRIBA

Te quiero como gata boca arriba,
panza arriba te quiero,
maullando a través de tu mirada,
de este amor-jaula
violento,
lleno de zarpazos
como una noche de luna
y dos gatos enamorados
discutiendo su amor en los tejados,
amándose a gritos y llantos,
a maldiciones, lagrimas y sonrisas
(de esas que hacen temblar el cuerpo de alegría)

Te quiero como gata panza arriba
y me defiendo de huir,
de dejar esta pelea
de callejones y noches sin hablarnos,
este amor que me marea,
que me llena de polen,
de fertilidad
y me anda en el día por la espalda
haciéndome cosquillas.

No me voy, no quiero irme, dejarte,
te busco agazapada
ronroneando,
te busco saliendo detrás del sofá,
brincando sobre tu cama,
pasándote la cola por los ojos,
te busco desperezándome en la alfombra,
poniéndome los anteojos para leer
libros de educación del hogar
y no andar chiflada y saber manejar la casa,
poner la comida,
asear los cuartos,
amarte sin polvo y sin desorden,
amarte organizadamente,
poniéndole orden a este alboroto
de revolución y trabajo y amor
a tiempo y destiempo,
de noche, de madrugada,
en el baño,
riéndonos como gatos mansos,
lamiéndonos la cara como gatos viejos y cansados
a los pies del sofá de leer el periódico.

Te quiero como gata agradecida,
gorda de estar mimada,
te quiero como gata flaca
perseguida y llorona,
te quiero como gata, mi amor,
como gata, Gioconda,
como mujer,
te quiero.

GIOCONDA BELLI
(Managua, Nicaragua, 1948)


REGRESAR A LA REVISTA

domingo, abril 06, 2008

Literatura / Argentina: Jorge Edwards, premio de narrativa Planeta-Casa de América por la «Casa de Dostoievski»

.
«Es un texto generacional relacionado con la poesía, pero también con la política y con el amor», detalló Edwards. (Foto: Rafael Yohai)

C iudad Juárez, Chihuahua, 2 de abril, 2008.(RanchoNEWS).- «Una espléndida recreación paisajística y poética de Chile y de Cuba» definió el jurado al anunciar el premio, dotado con 200 mil dólares. Edwards, de 77 años, señaló que «estoy muy contento de recibir un premio joven». Una nota de Silvina Friera para página/12:

«Yo estoy entrando en la tercera o cuarta juventud, como pueden ver», dijo Jorge Edwards, tal vez el último escritor excéntrico de la narrativa chilena, ganador de la II edición del premio de Narrativa Iberoamericana Planeta-Casa de América, dotado con 200.000 dólares, con La casa de Dostoievski, una novela que «trata sobre la poesía, los poetas y las ganas de ser poeta». En el salón dorado del Hotel Plaza-Marriott, donde se anunció el fallo, los periodistas festejaron la ocurrencia del autor chileno, que prefiere a los «escritores bromistas» y suele proclamar su fascinación por Cervantes. El jurado, integrado por la escritora nicaragüense Gioconda Belli, la chilena Marcela Serrano y el español Alvaro Pombo, además de los directores de las dos entidades organizadoras, Miguel Barroso (Casa de América) e Ignacio Iraola (Planeta Argentina), eligió la novela de Edwards entre las diez obras finalistas sobre un total de 557 presentadas al concurso. Justos por pecadores, del colombiano Fernando Quiroz, resultó finalista del premio.

La casa de Dostoievski, que transcurre entre Chile y Cuba, según contó Edwards, alude a una casona que había en el centro de Santiago de Chile, a una cuadra de la Alameda (la avenida principal), en los años ’50 que, aunque se estaba desmoronando, fue ocupada por poetas, filósofos, pintores y seres extraviados.

«Esta novela es sobre la poesía, los poetas y las ganas de ser poeta, en un momento en que todo el mundo quería escribir poesía porque los referentes eran Pablo Neruda o Vicente Huidobro», señaló el ganador, premio Cervantes en 1999, representante de su país en el Consejo Ejecutivo de la Unesco y ex diplomático.

«He construido un texto generacional relacionado con la poesía, pero también con la política y con el amor», agregó. Aunque subrayó que el personaje principal es un tanto «indefinido» y que combina elementos reales con invenciones, el escritor admitió que el protagonista se parece bastante al poeta chileno Enrique Linh (1929-1988).

«Mi poeta pasa por la política de izquierda de mi país, viaja a París, a Cuba, y vuelve al Chile de la dictadura», aclaró. «Mi propósito fue narrativo y no crítico, hay episodios que conocí de cerca pero ficcionalizados», explicó el escritor, que a los 77 años se mostró «muy contento de recibir un premio joven», y añadió que le interesa mucho este galardón por ser «un premio de América y de España», ya que él se considera «un escritor de los dos lados».

Edwards, que fue enviado por Salvador Allende como embajador a Cuba en 1971, puesto en el que permaneció apenas tres meses debido a las discrepancias que tuvo con el gobierno revolucionario (fue declarado persona non grata y exigida su salida de la isla), publicó Persona non grata (1973), obra polémica en la que realizó una crítica corrosiva contra el stalinismo y el régimen socialista cubano, y que tuvo el curioso mérito de estar prohibida simultáneamente por la dictadura chilena y el gobierno cubano.

El escritor chileno aseguró que no se puede saber qué va a pasar en Cuba, pero reconoció que «hay gestos de Raúl Castro que indican una voluntad de cambio, que algo se está empezando a mover en la sociedad cubana, pero no sé hasta dónde se llegará». Como si estuviera en una ronda diplomática, repartiendo una de cal y otra de arena, el escritor chileno confesó que siente simpatía por Michelle Bachelet. «Me parece una persona bienintencionada en las políticas sociales, aunque no las lleva a cabo con eficacia», opinó el escritor. «Chile es un país de un perfil tan bajo que nadie puede pensar que sea un modelo a seguir.»

El segundo momento de humor lo aportó Pombo, cuando se explayó sobre la novela ganadora. «Es una espléndida recreación paisajística y poética de Chile y de Cuba. Aquí no se da un enfrentamiento con el régimen cubano; a diferencia de Persona non grata, aquí está el encanto de La Habana revolucionaria», precisó el escritor español, miembro del jurado. Después de citar una frase de Joyce, «exilio y astucia», que aparece en La casa de Dostoievski, Pombo anticipó que los poetas no quedan bien parados en la novela de Edwards.

«El poeta es un exiliado nato pero a la vez un astuto nato, nadie sobrevive mejor que un poeta, y para colmo éste no quiere a las mujeres que lo quieren, no quiere a la cubana, lo que es un delito terrible», le reprochó Pombo. «Me pareció un personaje bastante quijotesco –opinó Belli–, pero al mismo tiempo no quiere pelearse con los molinos de viento. Me hace acordar a una frase de los nicaragüenses que dice ‘hacemos nuestro agosto con la tragedia’».

Justos por pecadores, del colombiano Fernando Quiroz, es la historia de un hombre que después de diez años encuentra una poderosa razón para abandonar el Opus Dei. La novela refleja la «larga batalla» de ese hombre «por volver a la libertad del mundo real». Pombo destacó la importancia de la temática de la novela finalista, en un momento que en «la religión vuelve a estar de moda, en el mal sentido de la palabra».

Quiroz, que estudió en un colegio perteneciente al Opus Dei y que estuvo durante un año en esa organización, dijo que la novela no es autobiográfica, pero confesó que algunos de los episodios que narra le ocurrieron hace más de treinta años. El escritor colombiano admitió que hay asesores del presidente Álvaro Uribe que integran esa oscura organización religiosa. «En la intolerancia con la que se ha manejado Uribe se nota la sombra del Opus Dei», aseguró Quiroz. «En este momento, no estar de acuerdo con las opiniones del presidente es considerado un pecado, pero eso no significa que quienes disentimos con Uribe estemos de acuerdo con las FARC».


REGRESAR A LA REVISTA