martes, junio 30, 2009

Radio / U2: «Breathe»




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En RADIO Rancho Las Voces... U2... interpreta... Breathe... en RADIO Rancho Las Voces... These days are better than that...

Breathe
Lyrics

16th of June, nine 0 five, door bell rings
Man at the door says if I want to stay alive a bit longer
There’s a few things I need you to know. Three

Coming from a long line of travelling sales people on my mother’s side
I wasn’t gonna buy just anyone’s cockatoo
So why would I invite a complete stranger into my home?
Would you ?

These days are better than that
These days are better than that

Every day I die again, and again I’m reborn
Every day I have to find the courage
To walk out into the street
With arms out
Got a love you can’t defeat
Neither down or out
There’s nothing you have that I need
I can breathe
Breathe now

16th of June, Chinese stocks are going up
And I’m coming down with some new Asian virus
Ju Ju man, Ju Ju nab
Doc says you’re fine, or dying
Please
Nine 0 nine, St John Divine, on the line, my pulse is fine
But I’m running down the road like loose electricity
While the band in my head plays a striptease

The roar that lies on the other side of silence
The forest fire that is fear so deny it

Walk out into the street
Sing you hear out
The people we meet
Will not be drowned out
There’s nothing you have that I need
I can breathe
Breathe now
Yeah, yeah

We are people borne of sound
The songs are in our eyes
Gonna wear them like a crown

Walk out, into the sunburst street
Sing you hear out, sing you hear out
I’ve found grace inside a sound
I found grace, it’s all that I find
And I can breathe
Breathe now


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Radio / The Supremes: «I Hear a Symphony»




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En RADIO Rancho Las Voces...The Supremes... interpretan.. I Hear a Symphony... en RADIO Rancho Las Voces... Then suddenly, I hear a symphony...

I Hear a Symphony
Lyrics

You've given me a true love
and every day I thank you love
For a feeling that's so new
So inviting, so exciting

Whenever you're near
I hear a symphony
A tender melody
Pulling me closer
Closer to your arms

Then suddenly, I hear a symphony
Ooh, your lips are touching mine
A feeling so divine
'Till I leave the past behind
I'm lost in a world
Made for you and me

Whenever you're near
I hear a symphony
Play sweet and tenderly
Every time your lips meet mine now baby

Baby, baby
You bring much joy within
Don't let this feeling end
Let it go on and on and on
Now baby, baby
Those tears that fill my eyes
I cry not for myself
But for those who never felt the joy we felt

Whenever you're near
I hear a symphony
Each time you speak to me
I hear a tender rapsody of love now

Baby, baby
As you stand holding me
Whispering how much you care
A thousand violins fill the air

Now baby, baby
Don't let this moment end
Keep standing close to me
Ooh, so close to me, baby, baby
Baby, baby
I hear a symphony
A tender melody


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Artes Plásticas / España: Judit apuñala a Holofernes en el Thyssen

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La obra Judit y Holofernes. (Foto: Museo Thyssen)

C iudad Juárez, Chihuahua. 30 de junio 2009. (RanchoNEWS).- El célebre cuadro de Artemisia Gentileschi llega a la pinacoteca madrileña. Una nota de Europa Press:

El Museo Thyssen recibió ayer el cuadro Judit y Holofernes de Artemisia Gentileschi, una de las artistas italianas más famosas de la primera mitad del siglo XVII. El lienzo será presentado hoy en el Thyssen junto con la biografía novelada de Artemisia, escrita por la autora francesa Anna Banti y traducida por la eurodiputada Carmen Romero.

El cuadro Judit y Holofernes, realizado entre 1612-1613, es una de las obras más importantes de la artista y podrá verse en las salas del Museo Thyssen-Bornemisza hasta el próximo 2 de agosto. El Museo Thyssen-Bornemisza de Madrid retoma así este verano su programa de Intercambios con una obra de la pintora italiana Artemisia Gentileschi: Judit y Holofernes (1612-1613). Procedente del Museo Nazionale di Capodimonte en Nápoles (Italia) el cuadro se ha instalado junto a los lienzos del barroco italiano que forman parte de la Colección Permanente del Museo, en la Galería Villahermsa.

Artemisia Gentileschi (Roma, 1593 - Nápoles, 1652/53) se inició en la pintura gracias a su padre, el también pintor Orazio Gentileschi, y desarrolló un estilo propio, marcado por la precisión de los detalles y la calidad de la materia. La obra expuesta ahora en el Museo Thyssen-Bornemisza se ha fechado en su etapa de juventud, hacia 1612-1613, una época turbulenta que marcó el resto de su vida.

Artemisia se valió entonces de la pintura para plasmar sus emociones y sentimientos, representando heroicas mujeres, como la Judit de este lienzo, con solidez y fortaleza. Judit y Holofernes ilustra un pasaje del Antiguo Testamento, Judith 13,7-8, en el momento de mayor crueldad y dramatismo de la historia, cuando Judith, con firmeza y determinación, hunde en la garganta del general asirio Holofernes la hoja de su propia espada. Artemisia, además, refuerza la violenta acción sin escatimar referencias, como la sábana ensangrentada o la mirada agónica del asirio.


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Música / España: El escenario de U2

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Imagen del original escenario que utilizará U2 en su gira. (Foto: El Cultural)

C iudad Juárez, Chihuahua. 30 de junio 2009. (RanchoNEWS).-El grupo irlandés estrenará en el Camp Nou su nuevo escenario de 360 grados. Una nota de EFE:

Un monumental escenario inspirado en las naves espaciales de La Guerra de los Mundos y en Gaudí, unos músicos que llevan dos semanas ensayando y 90.000 personas con sus entradas preparadas. Todo está a punto para que empiece mañana en el Camp Nou 360º tour, la gira mundial de los irlandeses de U2.

La banda liderada por Bono ha escogido Barcelona para iniciar por primera vez una gira mundial en Europa y presentar su nuevo trabajo, No Line On The Horizon, con el que el grupo se ha aupado por décima vez al número uno de la lista de discos más vendidos en el Reino Unido, igualando a Rolling Stones y a Madonna.

Cuando, el pasado mes de marzo, los promotores del concierto, Doctor Music y Live Nation, anunciaron que los U2 estarían en junio en la capital catalana, se vendieron 90.000 entradas en apenas 54 minutos, lo que llevó a organizar un nuevo concierto para el día 2 de julio, para el que en tres horas se vendieron otras 69.000 entradas.

El productor de la gira, Arthur Fogel, explicó el pasado viernes, día 27, que «iniciar por primera vez una gira mundial en Europa es un cambio interesante para U2, y Barcelona es una ciudad bonita, con un estadio genial para el concierto».

Está previsto que cada una de estas actuaciones dure entre 2 horas y 2 horas y cuarto, en un escenario en forma de nave espacial, con una estructura arácnida de cuatro patas, que posee una aguja central que se eleva hasta casi 50 metros de altura y da cobijo a una plataforma circular giratoria sobre la que se situará el cuarteto irlandés.

En el escenario, que ocupa una cuarta parte del césped del Camp Nou, también hay una pantalla circular en la que durante el acto se proyectará un audiovisual.

El grupo dispone de tres escenarios idénticos para asegurar una transición rápida entre las diferentes ciudades, estando ya montado otro en Milán, ciudad en la que actuarán los U2 después de Barcelona.

Precisamente, la productora Live Nation ha informado de que durante la primera fase de presentación de su último disco, U2 ofrecerá un total de 44 conciertos en Europa y Norteamérica (Estados Unidos y Canadá).

En cuanto al apartado musical del evento, ha trascendido que la banda tocará seis o siete canciones de su nuevo disco, así como temas clásicos de su amplio repertorio, hasta un total de 22-23 canciones, entre las que seguro no faltarán With or Without You, One, o Sunday Bloody Sunday.

La gira proseguirá en Milán y también recalará, antes de hacerlo en los Estados Unidos, en varias ciudades europeas como Amsterdam, París, Niza, Dublín, Londres o Cardiff.

El escenario



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Literatura / Entrevista al escritor chileno Carlos Franz

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«La vida te va desilusionando en la misma medida que te va haciendo más sabio», sostiene Franz. (Foto: Pablo Piovano)

C iudad Juárez, Chihuahua. 30 de junio 2009. (RanchoNEWS).- En su novela Almuerzo de vampiros, el autor propone una lectura del «éxito» contemporáneo en su reverso melancólico. Apelando a múltiples paralelismos literarios y cinematográficos, Franz contrasta provocativamente «pasado utópico» con «presente pragmático». Una entrevista de Silvina Friera para Página/12:

Dos amigos se reúnen en la terraza de un glamoroso restaurante de moda de Santiago de Chile. Tienen más de cincuenta años y hace veinte que no se ven. Rodeados por la flor y nata del presente chileno, políticos y artistas exitosos y optimistas, ceden sin proponérselo a una nostalgia privada. Ahora echan de menos los años ’70, en que fueron jóvenes. Pero entonces los odiaban. El contraste entre un pasado poblado de utopías y el pragmatismo desolador que se respira en esa terraza es un cuchillo que afila aún más las transformaciones feroces que la madurez impone sobre los ideales de la juventud. De pronto, la noticia de que un viejo profesor, muerto hace treinta años, podría estar vivo –alguien lo vio caminando por las calles como si el tiempo no hubiera pasado– dispara los recuerdos del narrador, que evoca su propio periplo a lo Taxi Driver por la ciudad, cuando tenía veinte años y manejaba un taxi en las horas del toque de queda. Entonces colaboraba con un grupo mafioso que pretendía producir una película, La gran talla de Chile, que aspiraba a convertirse en emblema de la comicidad. El encargado de protagonizar y redactar el guión sería el «maestrito», un doble vulgar de ese noble profesor. En Almuerzo de vampiros (Alfaguara), Carlos Franz propone una lectura del «éxito» contemporáneo en su reverso melancólico. Apelando a múltiples paralelismos literarios y cinematográficos, el escritor chileno bucea en el péndulo de la experiencia vital que conduce de la ilusión al desencanto.

Franz maneja un menú de gestos morosos y reconcentrados como un caracol. Su acento discreto apenas deja entrever que hace cinco años que vive en Madrid y que antes ha estado en Berlín y en Cambridge. «Cuando uno vive mucho tiempo afuera, ve la realidad en instantáneas. Si tú comparas esa instantánea con la de diez o quince años atrás, te parece que ha cambiado de la noche al día, del invierno al verano, que es uno de los juegos que se hace en la novela», dice Franz a Página/12.

¿Por qué un personaje de Almuerzo de vampiros dice que «contra Pinochet vivíamos mejor»?

Es una paráfrasis explícita de una frase que acuñó Vázquez Montalbán en España. El dijo, muy provocativamente, «contra Franco vivíamos mejor». La sensación que acompaña a las generaciones que crecieron bajo una dictadura es que aunque la vida era una mierda en ese momento era más intensa y más real que esta vida un tanto más blanda y menos difícil. Esta es una gran paradoja y pensando en eso me puse a investigar y encontré que es un síndrome más bien conocido, el del ex combatiente o ex convicto que echa de menos el campo de batalla o la cárcel porque aunque fuera horroroso era intenso y se vivía a fondo. Era emocionante, ésa es la palabra que empleo en la novela.

¿Generó polémica esta afirmación que se hace en la novela?

Cuando se publicó, primero en Chile, luego en España, esperaba que hubiera reacciones de gente indignada que dijera «cómo se puede echar de menos una época tan nauseabunda», porque justamente es una de las cosas provocadoras de la novela, que el narrador y su amigo echan de menos esos tiempos, los miran con cierta nostalgia enternecida, entre otras cosas porque era una época que nadie echaba de menos. Parece una época indefensa, que de alguna manera habría que cuidar un poco, sin olvidar lo que fue. Es la época de la juventud para estos personajes y cualquier juventud es maravillosa, simplemente por el hecho de haberla vivido, aunque haya sido asquerosa.

Franz tenía 14 años cuando Pinochet dio el golpe de gracia a la democracia chilena. A la generación del escritor le tocó descubrir la política «desde el revés, desde lo oscuro», sin muchas guías. «Sólo podías estar en contra de la dictadura, pero eso era muy grueso», aclara el autor de El desierto, Santiago Cero y El lugar donde estuvo el paraíso. Almuerzo de vampiros es una novela que tiene que ver con una experiencia vital, «con algo que nos puede ocurrir a todos en cualquier sitio». «La vida te va desilusionando en la misma medida que te va haciendo más sabio. En este proceso tú transas inocencia a cambio de experiencia, y no creo que nadie pueda resolver qué prefiere. Si prefiere seguir siendo inocente y no tener experiencia o si prefiere tener experiencia y perder toda inocencia. El profesor Polli lo dice con una frase: ‘La madurez es la muerte de la sensibilidad a manos de la experiencia’. Es algo que venía sintiendo y que quise expresar en este libro. Los golpes que te da la vida te van insensibilizando al mismo tiempo que te enseñan».

¿Cómo interviene en esta paradoja la figura del vampiro?

El vampiro es inmortal, es pura experiencia y está vaciado de ideales. Ha vivido tanto que ésa es la tragedia del vampiro, por eso me gustó ese símbolo, para usarlo en este contexto.

Este ser pura experiencia y vacío de ideales, ¿es una de las características de su generación?

No, creo que a cualquier generación le pasa esto; es un proceso natural, un proceso de vida, y resulta bastante ridículo cuando a una generación no le ocurre, como esos hippies sesenteros que siguen siendo hippies y se ven altamente ridículos. Así como hay una crítica a ese proceso, porque a mí no me gustan las novelas ni las ideas maniqueas, hay una crítica al estado permanente de juventud, que es la aspiración contemporánea.

¿Hubo en su vida un profesor como el de la novela?

No, es un personaje completamente inventado. Es un personaje doble y nunca se sabe en la novela, yo tampoco lo sé, si son la misma persona el profesor y el «maestrito». Quise dejarlo abierto porque así es como debe ser el cambio interno, espiritual, que se expresa en el cambio de lenguaje tan noble del profesor al lenguaje tan degradado del maestrito. Lo que me gusta es que esa lengua del profesor es la lengua en la que enseñaba los ideales, una lengua noble, bella, pero inútil en la vida práctica que vendría en este mundo de intereses y no de ideales. En ese mundo es mucho más eficiente el lenguaje del crimen grosero y grotesco del maestrito. Pero el alumno, que es el narrador, aprende de ambos. El profesor enseña un modo noble de vivir, el maestrito enseña a sobrevivir, que es fundamental también porque el que no sobrevive no puede vivir. El profesor es alguien que permanece inocente hasta el último minuto, aunque el narrador intuye que el profesor ha terminado delatando a sus propios alumnos porque es alguien incapaz de soportar la idea misma de la tortura.

¿Por qué cree que la delación bajo tortura está tan cuestionada y sigue siendo «una mancha negra»?

Es un fenómeno apasionante, como los son todos estos temas en que el ser humano se enfrenta a los límites. Tú tienes una alta imagen de tus ideales que luego te ves obligado a traicionar bajo tortura. ¿Por qué es una mancha? Porque esos ideales eran inhumanos, son ideales que le exigen al ser humano hacer cosas o pensar en cosas que no son humanas y que cuando son puestas contra la pared de la realidad solamente unos pocos, que son los héroes, sobreviven a esa prueba. Los demás se comportan como seres humanos reales. Y claro que van a hablar bajo tortura. Y va a haber muchas otras formas de claudicación y de traición. De manera que yo miro esa época sin ninguna nostalgia y con mucha crítica.

¿Qué aportes respecto del trauma que ha generado la desaparición de personas se propuso hacer desde la ficción?

En todas las entrevistas que me hicieron en Chile y en España no apareció la pregunta por los desaparecidos. Ustedes los argentinos están más conscientes, más afectados por el tema de los desaparecidos que nosotros o los españoles. No intenté tratar el tema de los desaparecidos y voy a ser franco hasta lo agresivo. Me parece que es un tema sobre el que se ha dicho tanto que no me interesa. Pero claro, es una lectura legítima, no digo que no, sólo que a mí me gustó mucho más el hecho de asociarlo a un símbolo literario y cinematográfico, como es el del vampiro, porque es otra forma de desaparecido, aquel que sobrevivió pero que está muerto por dentro. En ese grupo enorme de desaparecidos es donde se inscriben el profesor, el maestrito, el narrador y a lo mejor cualquier persona que haya tenido en el proceso de su vida que renunciar a sus ideales y adaptarse a los intereses de su época. ¿Quién se salva? ¿Quién puede tirar la primera piedra y decir «yo no he desaparecido»? Toda sobrevivencia se paga al precio de algo de la vivencia; sobrevives matando algo de ti mismo.

¿Cómo es su relación con Chile ahora que lleva más de diez años viviendo fuera de su país?

Voy a Chile una vez al año por lo menos. No quiero sentirme obligado a vivir en ninguna parte. No creo que uno esté obligado a vivir en el país del que tiene pasaporte y ésa es una de las grandes ventajas que te ofrece este mundo contemporáneo, aunque a cambio te quita tantas otras cosas. Para un escritor en español, estar en España es como para un actor estar en Hollywood. Es en España donde se juegan muchas cosas, te guste o no.

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Danza / Apuntes para una entrevista a Pina Bausch

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La coreógrafa. (Foto: Katalin Sandor)

C iudad Juárez, Chihuahua. 30 de junio 2009. (RanchoNEWS).- Pina Bausch (Solingen, Alemania, 1940) comenzó sus estudios de danza a los quince años en Essen, con quien ella llama Papa Jooss, el coreógrafo alemán más influyente. Los continuó en Nueva York, en la Juilliard, y allí trabajó en el American Ballet y en el Metropolitan Opera. En 1962 volvió a su país para integrarse en el Folkwang Ballet, donde creó sus primeras y controvertidas piezas. Desde 1973 dirige el Tanztheater Wuppertaler, donde ha desarrollado un particular estilo de danza-teatro. Su forma de crear le lleva a recorrer el mundo con su compañía y desarrollar piezas inspiradas en las ciudades que visitan. Una nota de Laura Kumin publicada en El Cultural:

Mi primer encuentro con Pina Bausch en 1986 fue impactante. Estaba trabajando de coordinadora en el Festival de Otoño de Madrid y debía atender al Dance Theater of Harlem, compañía de ballet neoclásico y contemporáneo estadounidense. Coincidían sus fechas con la presentación de Café Möller de Bausch en el Teatro de la Zarzuela y aprovechando una actuación especial de las seis de la tarde para hacer frente a la gran demanda de entradas, hice una escapada para verla. En un ambiente inspirado en el café que regentaban sus padres durante su infancia, Pina Bausch, sonámbula en un camisón blanco, bailaba en un aislamiento total mientras los bailarines a su alrededor se esforzaban en establecer una relación verdadera sin ninguna posibilidad de conseguirlo. Imágenes poderosas combinadas con una entrega total por parte de los intérpretes. Jamás había visto una visión tan desgarradora en escena. Me parecía una declaración abierta de la absoluta imposibilidad de lograr una verdadera comunicación entre hombres y mujeres, entre seres humanos. Salí llorando del teatro, seguía a lágrima viva mientras el taxi subía la Castellana y me costó un buen rato tranquilizarme.

En persona la coreógrafa es también inolvidable. Pina Bausch tiene un aspecto de esteta. Alta y delgada, su pálido rostro ovalado está dominado por unos penetrantes ojos azules marcados por profundas ojeras. Sus manos largas y finas están rara vez sin un cigarro encendido. Bausch empezó a bailar a la edad de quince años. En una entrevista explicó su atracción inicial hacia la danza: «Me encantaba bailar porque tenía miedo a hablar. Pero cuando me movía, podía sentir».Tremendamente trabajadora y tímida, no es fácil acceder a Pina Bausch si lo que se pretende es una entrevista rápida. Pero Nazareth Panadero, una de las bailarinas españolas de su compañía, da algunas claves de la artista.

Una sensibilidad especial

«Pina es muy, muy inteligente. Es terriblemente honesta y concentrada en su trabajo, y tiene una tremenda capacidad de observación, un gran conocimiento del ser humano y una sensibilidad grandísima a todos los niveles», reseña Panadero, que aún recuerda su audición para la compañía en 1979. «Mira muy bien a la gente porque cuando decide trabajar con alguien es para toda la vida. Todos sus bailarines son personas con una gran necesidad de expresarse, en general son tímidos, tienen algo de tristeza y un gran sentido del humor. Pina busca personas que sean además bailarines. Con ella, cada creación es un infinito proceso de descubrimiento de uno mismo como persona. No hay un día igual que otro. Es un trabajo muy interior que tiene muchas consecuencias en todos los aspectos de tu vida. Para mí ha supuesto una gran liberación», dice la bailarina.

Panadero confirma un cambio anímico paulatino en las creaciones de Bausch. «Pina, como otros artistas, ha pasado por distintos colores. Las piezas de antes eran más oscuras. Las de ahora son claroscuros. Ahora hay más de una generación en la compañía y eso se nota. En 1973 tenía unas tremendas ganas de expresarse y mucha incertidumbre en cuanto a la situación de la compañía. Ella ha tenido que luchar mucho en Wuppertal. Ahora es más mayor, tiene la tranquilidad de la artista que ha conseguido expresarse».

Las noches flamencas de Madrid

Tanzabend II (Madrid), Nur Du (Los Ángeles), Palermo, Palermo, Masurca Fogo (Lisboa), o Der Fensterputzer (Hong Kong) son algunas de una larga serie de piezas marcadas por las experiencias de la compañía en cada ciudad. «Cada pieza tiene un aire del lugar donde lo creamos,» señala Panadero. «De nuestra estancia en Madrid nos marcó sobre todo el inicio de la guerra del Golfo», recuerda. «Fue una situación muy difícil y sentíamos mucho más cercana la guerra en España que en Alemania. Se palpaba incluso en la calle. Fue la influencia más fuerte de la pieza. También nos sorprendió el frío que hacía en Madrid en invierno».

Su estancia en la capital, en 1991, que culminó en la creación de Tanzabend II, también supuso el encuentro de Pina Bausch con el flamenco, introducida inicialmente por Isabel González, su agente en España. Pasó horas con la bailaora Carmen Cortés, quien le explicaba las raíces y reglas del baile flamenco y del compás. «Vino a la academia de la calle de Amor de Dios de Madrid y le interesó mi forma de bailar, que combina el baile racial del flamenco pero que tiene también una proyección en la danza contemporánea y la danza española. Creo que ella encontró en el flamenco una forma muy similar a su forma de ver la danza y de experimentarla: es muy exigente en el conocimiento del baile pero deja lugar a la improvisación y a que cada bailarín exprese sus vivencias. Pina es una gran artista porque es también una gran persona. Por eso se distinguen los grandes. Silenciosa y tranquila, te transmite mucha paz».

El equipo de producción que atendía a la compañía llegaba arrastrándose ojeroso cada mañana después de otra noche con la coreógrafa que ansiosa por empaparse al máximo de todos los aspectos de la ciudad, quería conocer desde barrios marginales como La Celsa, a la calle Almirante poblada entonces de chaperos, o las misas gitanas evangélicas, para terminar de madrugada en «Candela», el célebre local de los artistas flamencos en el barrio de Lavapiés. «Venía aquí con Juan Verdú o José Manuel Gamboa, y se quedaban hasta que cerrábamos, a las cinco de la madrugada. Le encanta el flamenco y cada vez que venía abríamos la sala de abajo y había fiesta. Nos dedicó un cuadro suyo y cuando presentó su obra en Madrid reservó veinte entradas para la gente de Candela, que creo que pagó de su propio bolsillo,» dice José María Aguilera, hermano de Miguel, dueño del bar.

«Estuvimos muchísimo en “Candela”. El flamenco estaba muy presente. Es también algo muy interior, como el trabajo de Pina. No hay un solo paso o sonido que no venga de las tripas, por eso estábamos tan sensibilizados con el tema». Pina conoció entonces a Pedro Almodóvar, que se quedó encantado con el trabajo de la coreógrafa. «En Hable con ella utiliza los extractos del trabajo de Pina muy bien. Se produjo una de esas relaciones privilegiadas que suceden de vez en cuando en la vida. El rodaje con Almodóvar fue muy bello. No imaginaba el cine así. Hubo un respeto, una tranquilidad, una gran intimidad en medio de tantas cámaras. Ha tratado las piezas de Pina con todos los honores, con gran ternura. Realmente es extraordinario que hayan quedado así. No hay mucha documentación de las creaciones de Pina».

Con el aura de los elegidos

La admiración que ambos se profesan quedó demostrada el año pasado, cuando la coreógrafa le dedicó al cineasta el Festival Wuppertal . La compañía del bailaor y coreógrafo Joaquín Grilo inauguró el festival compartiendo programa con la bailaora Eva Yerbabuena. «Había una sesión de películas de Pedro Almodóvar en unos multicines con todo el suelo cubierto de pétalos», explica Grilo. «Hicimos una fiesta flamenca hasta las siete de la mañana. Cada vez que parábamos ella nos decía: ¡Otra! Si dirigiera algo con artistas flamencos sería magnífico. Es una maestra, una creadora muy completa en todos los sentidos», dice Grilo de Bausch. «Y como persona es increíble. Es una de esas mujeres especiales que parecen estar tocadas con una varita mágica. La ves en la calle y aunque no la conoces, tiene una carisma especial que te obliga a mirarla. Es como si la protegiera un aura. Paco de Lucía tiene el mismo toque mágico. Pina está dentro de ese grupo de los elegidos».

VER OBITUARIO

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Obituario / Vicente Vila

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El artista plástico. (Foto: Archivo)


C iudad Juárez, Chihuahua. 30 de junio 2009. (RanchoNEWS).- Vicente Vila, 'Wila', el último cartelista de la Guerra Civil. Creó la obra más emblemática de la República. Una nota de Lila Pérez Gil para El País:

«Cuando más he disfrutado ha sido cuando he visto mis carteles por las calles de Valencia», dijo el pintor Vicente Vila Gimeno cuando le ofrecieron visitar la inauguración de la exposición Art i propaganda, cartells de la Universitat de València, organizada en 2003 por UGT y dicha Universidad de Valencia. «Tenía ya más de 90 años y estaba muy mal de las piernas, dijo que se cansaba y no quería ir», explicó ayer su hija, Amparo Vila. El pintor, que firmaba casi siempre como Wila, falleció en Madrid, a los 101 años, el pasado domingo, 28 de junio.

Junto a otro grupo de artistas gráficos, se ocupó durante la Guerra Civil de dibujar los carteles de propaganda republicana que animaron a los valencianos a mantener la moral.

El más famoso, sin duda, es el titulado Soldado instrúyete. «Fue emblemático del espíritu de la República, que quería extender la formación y la cultura a todos los estratos sociales, incluso durante la guerra: a través de un periódico que se publicaba y se llevaba al frente, o con bibliotecas populares que se mantenían abiertas», continuó su hija. Esta obra fue el cartel anunciador de la exposición antes mencionada, que visitó durante meses muchas ciudades españolas. Ha sido reproducido en multitud de libros, exposiciones, eventos y películas, «como Ay, Carmela; fue la imagen del momento».

Vila Gimeno colaboró en aquel taller de cartelistas con creadores como el famoso Josep Renau. «Éste fue más conocido, porque se tuvo que exiliar en México y allí fue un gran muralista; luego vivió en Alemania, donde, a su muerte, su hija montó una fundación, gracias a la cual la obra de su padre se conoce en todo el mundo». Entre otros artistas estaban también Eleuterio Bauset, Arturo Ballester o Rafael Raga, «este último fue un gran amigo suyo». «Que sepamos, todos han muerto, creemos que mi padre era el último que quedaba», aseguró Amparo. Las obras de todos ellos se recogieron en Art i propaganda.

Escondidos en un estudio

Vicente Vila nació en Valencia el 30 de abril de 1908 «casi con un lápiz en la mano, dibujaba todo el rato desde muy pequeño». Estudió Bellas Artes en la Escuela de San Carlos, donde obtuvo el premio extraordinario de fin de carrera. «Los carteles de la Guerra Civil los fue escondiendo en un estudio de Valencia y años después recuperó todos los rollos».

Gracias a esto, su obra está catalogada en la Universidad de Valencia, la de Barcelona, la Fundación Pablo Iglesias, o el Archivo Histórico de Salamanca, entre otros centros de arte y cultura.

«Como no tenía adscripción política, cuando acabó la Guerra Civil pudo salir de Valencia y nos fuimos a Madrid». Allí trabajó en los estudios de decoración y publicidad de productoras cinematográficas como Cifesa y Samuel Bronston: «Pintaba los carteles que anunciaban las películas en los cines y trabajó en los decorados de 55 días en Pekín». También era ilustrador de libros: «Algunos aparecen en la película El florido pensil, porque las portadas de los libros con los que estudiábamos entonces, sobre todo las de la editorial SM, las hacía él».

Pero «seguía sintiéndose cartelista y se presentaba a casi todos los concursos», muchos de los cuales ganó, como los de Fallas de 1941, 1942, 1943 y 1944; los de la Feria de Julio valenciana en 1941 y 1951, o los de la Corrida de la Beneficencia de Madrid en 1975 y 1978.

«Fue menos conocido porque sólo le preocupaba mantener a su familia, y pintar y pintar», opinó ayer su hija. Con sus óleos, retratos y paisajes del natural en acuarela participó también en numerosas exposiciones y certámenes. Hasta su jubilación fue además profesor de dibujo en la Escuela de Artes y Oficios de Madrid. «A pesar de su edad, hasta el último día mantuvo la mente lúcida y la afición a la pintura».


El cartel Soldado instrúyete.

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Fotografía / Alemania: El Muro de Berlín según Häusser

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Una de las 23 fotografías de Robert Häusser de la muestra. (Foto: Archivo)

C iudad Juárez, Chihuahua. 29 de junio 2009. (RanchoNEWS).- Inauguran exposición para conmemorar 20 años de la caída de esa construcción. Durante tres días, en 1983, retrató ventanas y puertas amuralladas de la «franja de la muerte». El multipremiado artista es considerado el pionero de la fotografía contemporánea alemana. Una nota de Eva Usi publicada en La Jornada:

Berlín. Con motivo del vigésimo aniversario de la caída del Muro de Berlín, el Foro Internacional de Fotografía de los Museos Reiss-Engelhorn de Mannheim muestra por primera vez una serie de imágenes tomadas en 1983 por el fotógrafo alemán Robert Häusser, las cuales documentan gráficamente lo que aquel muro significó para Berlín y la población alemana.

Durante tres días el artista fotografió el muro desde la parte occidental y capturó la tensión de la guerra fría, retrató ventanas y puertas amuralladas, alambres de púas, torres de control y letreros de advertencia en la llamada «franja de la muerte».

Las 23 fotografías en blanco y negro, de gran formato, son un testimonio de tono melancólico sobre la división alemana y del continente en dos sistemas e ideologías irreconciliables.

En una de las imágenes se ve la Puerta de Brandeburgo, que sobresale como un gigante detrás del muro que la ha aprisionado, mientras un grupo de personas observan la escena desde un andamio.

Tiempos de opresión

El Muro de Berlín, construido de la noche a la mañana el 13 de agosto de 1961 para contener la creciente migración de ciudadanos germanorientales hacia la parte occidental de la ciudad, fue justificado por la propaganda del régimen de la República Democrática Alemana (RDA) como «un muro de protección antifacista», y durante 28 años fue parte de las fronteras interalemanas, que se extendieron a lo largo de más de 167 kilómetros. No existe cifra oficial, pero se estima que más de 200 personas perdieron la vida en el intento por cruzar a la parte occidental hasta el 9 de noviembre de 1989, cuando cayó el muro.

Desde joven, Häusser, nacido en 1924, vivió represalias en un Estado totalitario, primero durante el nazismo y luego en la RDA. Su padre, acusado por los nazis de conspiración, fue enviado al campo de concentración de Dachau, en Baviera, para prisioneros políticos.

«Durante el nazismo nos fue muy mal, pasamos hambre, fueron tiempos de opresión», recuerda. Häusser fue obligado a ingresar a las juventudes hitlerianas, luego entró al ejército y fue prisionero de las fuerzas estadunidenses hasta 1946.

Posteriormente vivió siete años en lo que se llamó primero «zona soviética» y, a partir de 1949, la RDA. Su renuencia a afiliarse al partido Socialista Unificado Alemán (SED), así como sus contactos con Occidente, lo hicieron sospechoso a ojos del régimen, que lo vigilaba e interceptaba su correspondencia, hasta que optó por emigrar en 1952.

En Mannheim, en la parte occidental de Alemania, rehizo su vida. Aquel viaje a Berlín, 31 años después, fue para el artista un viaje hacia el pasado.

«Fui un hombre libre apenas cuando cumplí 28 años, y al ver aquellas imágenes del muro vi mi vida como en una película y me quedé pensando qué habría pasado si hubiera tenido que quedarme del otro lado», explica Häusser a La Jornada.

En una de las imágenes en exhibición se ve el armazón de metal de una cuna que ha quedado atrapada en una enredadera de alambre de púas. Paralela al Muro corría una valla electrificada de 127 kilómetros.

Las fotografías de la muestra están acompañadas de citas de políticos, artistas e intelectuales famosos, entre ellos John F. Kennedy, Willy Brandt, Ronald Reagan, Martin Luther King y Mstislav Rostropovich.

Manejo brillante del claroscuro

El escritor Günter Grass, quien interpretó la división alemana como un justo castigo por las barbaridades cometidas por el nazismo durante la Segunda Guerra Mundial, escribió en 1961 una carta abierta dirigida a la Asociación de Escritores Alemanes de Berlín Oriental. «Los alambres de púas, las metralletas y los tanques no son los medios de un Estado para hacer soportable la situación a sus ciudadanos. Sólo un Estado que no tiene seguro el apoyo de su población intenta salvarse por esos medios», señaló.

Häusser comenzó a fotografiar a los ocho años con una cámara infantil y hoy día es considerado el pionero de la fotografía contemporánea alemana. Sus imágenes recurren a la abstracción mediante un manejo brillante del claroscuro. «Trato de reducir la imagen a lo imprescindible y a un objetivo muy preciso que deje a un lado todo lo demás. El color tiene un significado, eso lo sabe todo pintor, y no quiero un color que no me sirve para expresar lo que quiero», afirma.

El fotógrafo ha recibido numerosos galardones, entre ellos el Premio Hasselblad, considerado el Nobel de la fotografía. Una de las imágenes más emblemáticas es un automóvil de carreras empacado de Jochen Rindt, corredor de Fórmula Uno.


Otra de las 23 fotos de la exposición

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Obituario / Pina Bausch

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La coreógrafa alemana. (Foto: Archivo)

C iudad Juárez, Chihuahua. 30 de junio 2009. (RanchoNEWS).-Hace cinco días, se le había diagnosticado un cáncer, aunque no se ha informado sobre las circunstancias de su fallecimiento. Una nota de EFE:

La coreógrafa alemana Pina Bausch, considerada como la gran renovadora de la danza moderna, murió hoy a los 68 años de edad, informó el Wuppertaler Tanztheater, donde desarrolló buena parte de su carrera.

Bausch creó en los años setenta nuevas formas y estilos en el teatro-danza, que diez años después llegó a tener en Alemania la misma importancia que el teatro hablado.

Hace cinco días, según el Wuppertal Tanztheater, a Pina Bausch se le había diagnosticado un cáncer que ha resultado fulminante, aunque no se ha informado sobre las circunstancias de su fallecimiento.

Pocos días antes, Bausch había estado trabajando sobre el escenario con su equipo habitual en la Opera de Wuppertal.

Pina Bausch nació en Solingen (oeste de Alemania) el 27 de julio de 1940 y empezó a formarse como bailarina en 1955 en la recién fundada Folkwangschule de Essen, creada y dirigida por Kurt Joos.

En 1959 se marchó a Estados Unidos, donde pasó tres años disfrutando de varias becas.

Al regresar a Alemania, en 1962, empezó una carrera fulgurante que supondría una revolución del teatro-danza.

Su última producción se había estrenado hace escasas dos semanas en Wuppertal y buscaba una introspección en el pasado de Chile a través de un baile lento y una música melancólica.

La obra es una co-producción de Pina Bausch con el Teatro Santiago a Mil y el Instituto Goethe.

La pieza había sido muy bien recibida por la crítica alemana que había visto en ella un resurgir de la potencia creativa de Bausch, a quien en los últimos años se le había acusado de caer en un efectismo fácil.

Entre las obras más conocidas de Bausch se cuentan Adagio –cinco canciones de Gustav Mahler (1974) , Los siete pecados capitales (1976) , coreografía basada en música de Kurt Weil y textos de Bertolt Brecht, Komm, tanz mit mir (Ven, Danza conmigo, 1977) y Danzón (1995) .

La obra de Bausch combina muchos tipos de música, que van desde éxitos populares a música clásica, y combina además la danza propiamente dicha con otros recursos dramáticos.


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lunes, junio 29, 2009

Artes Plásticas / España: La exposición «¿Olvidar a Rodin? - escultura en París 1905-1914»

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Aspecto de la muestra en la Fundacion Mapfre. (Foto: Carlos Alba)

C iudad Juárez, Chihuahua. 29 de junio 2009. (RanchoNEWS).- La exposición rastrea la obra de los escultures que pusieron en entredicho al artífice de El pensador. Una nota de EFE:

La escultura vuelve a Madrid y de nuevo lo hace de la mano de la Fundación Mapfre, que en ¿Olvidar a Rodin?. escultura en París 1905-1914 propone un novedoso estudio sobre el inicio de la escultura moderna a través de obras de los más destacados artistas de los inicios del siglo XX.

La muestra llega tras su exhibición en el Museo D'Orsay y se ha organizado en colaboración con este museo, la Fundación Mapfre y el Museo Internacional de Escultura de Duisburgo.

Obras de grandes artistas como Maillol, Bernard, Bourdelle, Brancusi, Epstein, Duchamp-Villon, Zadkine, Julio González, Picasso, Wilhelm Lehmbruck o Archipenko, junto a las del propio Rodin, muestran cómo se construye un nuevo lenguaje de la modernidad tomando como punto de referencia al escultor francés.

Además, se pone en valor y contextualiza la obra de grandes escultores españoles del momento, como Manolo Hugué, Gargallo, Casanovas o Clarà que, junto a González y Picasso, estaban establecidos en París.

Dos obras marcan el periodo, Mediterránea (1905) de Aristide Maillol, escultura emblemática cuya influencia en la concepción del mediterraneísmo catalanista es fundamental y que por primera vez sale del Museo D'Orsay para viajar a España, y Mujer sentada (1914), de Gaudier-Brzeska.

A través del estudio de los años que cubren la exposición se pretende prescindir de posturas establecidas por los historiadores de arte que lo situaban en la tradición o buceaban en la vanguardia.

«Este carácter disociado de análisis siempre me ha parecido falso, artificial. Por ello he querido abrazarlo todo, mostrando toda la producción de escultura del momento. Hay que superar las categorías para dejar aflorar otras visiones», ha comentado Catherine Chevillot, conservadora-jefe de Escultura del Museo D' Orsay.

El deseo de la comisaria es también que la exposición permita redescubrir a una serie de escultores que son poco conocidos o que han caído en el olvido y «volver a ponerlos juntos en una perspectiva europea».

En el periodo estudiado, París era un crisol, un lugar indispensable para la escultura, «desde 1905 a 1914, son unos años en que todo el mundo se daba cita allí, las ideas se intercambian y se mezclan» y surge una floración, una experimentación que llevan a cabo todos juntos y que supone un desafío para las categorías preestablecidas.

La emoción más allá de la estética

Buscan la forma, movida por la preocupación arquitectónica, y desprovista de estética ya que, según ellos, cuando la escultura está sobrecargada de emoción, arrastra con ella la desaparición de cualquier significación de forma y de visión.

«Se oponen a todo lo hecho por Rodin y buscan una nueva manera de trabajar, volviendo a la esencia», según la comisaria, y pieza fundamental en la percepción del inicio de ese cambio es Mediterránea.

El recorrido muestra obras del numeroso grupo de jóvenes como Maillol, Bernard, Hoetger, Lehmbruck, Zadkine, Archipenko, Nadelman, Brancusi, Gargallo, González o Picasso, procedentes de toda Europa que, atraídos por el carisma de Rodin, comparten una serie de preocupaciones formales que abrirán la puerta de la escultura moderna.

Otros como Bourdelle, Brancusi o Josep Clarà se convierten en ayudantes de Rodin.

Las formas se vuelven cada vez más simples, se ordenan en esquemas de mayor sencillez. Las figuras en pie se van reduciendo cada vez más al cilindro, al cono y a la esfera. Los rostros se simplifican, limitando al máximo rasgos y expresión.

Ante los acontecimientos bélicos, algunos artistas adoptan un fuerte expresionismo desprovisto de sentimiento, como Bourdelle en Francia o Lehmbruck en Alemania, escultor que sirve de hilo conductor en la exposición.

La muestra finaliza con dos obras fundamentales de este periodo El hombre sentado, de Lehmbruck, que se exhibe junto a El pensador, de Rodin. La comparación entre ambas figuras pone de manifiesto cómo, sin embargo, la influencia de Rodin sigue presente. Parecía imposible olvidar a Rodin.


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Noticias / México: Bellas Artes distingue a José Emilio Pacheco

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En la imagen, atrás, Elena Poniatowska, Margo Glantz, Vicente Quirarte, quien moderó el acto, y Carlos Monsiváis; al frente, el poeta Enrique González Rojo; Consuelo Sáizar, presidenta del CNCA; el titular de la SEP, Alonso Lujambio, y José Emilio Pacheco, quien muestra al público el diploma que recibió. (Foto María Luisa Severiano)

C iudad Juárez, Chihuahua. 29 de junio 2009. (RanchoNEWS).- El titular de la SEP entregó la medalla del instituto al escritor, por su 70 aniversario. «El mérito no es mío, sino de los lectores y lo que encuentran en mis libros», dijo el poeta. Una nota de Merry MacMasters para La Jornada:

Los festejos por los 70 años de José Emilio Pacheco –los cumplirá el martes 30– vivieron ayer una de sus más emotivas jornadas con un par de actividades, entre ellas un acto en donde el poeta, narrador, ensayista, periodista, guionista y traductor recibió la medalla Bellas Artes de manos del titular de la Secretaría de Educación Pública (SEP), Alonso Lujambio, en presencia de Consuelo Sáizar, presidenta del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (CNCA), y Teresa Vicencio, titular del Instituto Nacional de Bellas Artes.

Cuando se anunció la presencia de Lujambio se oyó una leve protesta en la Sala Manuel M. Ponce del Palacio de Bellas Artes. Al tomar la palabra, el funcionario dijo: «si los jóvenes alemanes tenían a Herman Hesse, los jóvenes mexicanos teníamos a José Emilio Pacheco para iniciarnos en la lectura de la novela». En su caso personal, dijo, de adolescente, un amigo le prestó el libro de poemas No me preguntes cómo pasa el tiempo, del homenajeado.

En referencia a los honores recibidos, Pacheco llamó una «gran paradoja» que «en estas semanas de violencia y odio haya habido un despliegue de generosidad como nunca había visto en México». Insistió, no obstante, que «el mérito no es de mi persona, sino de los libros y lo que sus lectoras y lectores han visto en ellos, muchas veces para asombro de su autor. A veces, uno olvida que todo esto es posible gracias a que los libros existen en una materialidad que los sustenta. En mi caso, estoy aquí gracias a Editorial Era, que durante casi medio siglo me ha permitido seguir existiendo en la página impresa».

Amigos, colegas y admiradores

Para el acto al mediodía, el público empezó a formarse afuera del Palacio de Bellas Artes antes de que abriera sus puertas, a las 11. Era de imaginar que la Sala Manuel M. Ponce se vería rebasada en su cupo, de modo que en el primer piso se instaló una pantalla grande y sillas. El homenaje también se transmitió por el sistema electrónico permanente del recinto.

Fue un público de amigos, colegas y admiradores: Vicente Rojo, Bárbara Jacobs, Eduardo Lizaldi, Fernando González Gortázar, José de la Colina, Marie José Paz, Enrique González Rojo y Federico Campbell, entre otros. Carlos Monsiváis, inclusive, comenzó su intervención con un saludo enviado por Sergio Pitol, quien «está en favor de los homenajes a nuestra generación. Dice: ‘que nos despidan bien’. Espero que falte para esta despedida».

Éste, dijo Monsiváis, «es un homenaje a un escritor que sin protagonismos, aunque no sin personaje poético, ha sostenido por más de medio siglo su compromiso con la literatura». Al referirse a la relación de Pacheco con las tradiciones: «la nacional, las internacionales, los variantes, los cambios de la nacional y de las internacionales, y su decisión que sea también la ruptura, como insistió Octavio Paz, otra tradición», y el placer por la memoria, al recitar «versos, poemas y fragmentos».

Monsiváis relató el día que conoció a Pacheco, que «fue notable por la cantidad de versos que emitimos, desde luego los aprendidos en educación primaria, que supongo ya no circulan. La educación primaria, sí, esos versos, no, señor secretario».

Cuando Monsiváis dijo «no he conocido a nadie que tenga esta retentiva», Pacheco lo interrumpió: «¿la mía?» Su colega le recordó: «Éste es un homenaje, no una sesión de autocrítica». Para entonces las risas estaban a flor de boca, se había roto la solemnidad del acto.

De acuerdo con Monsiváis, la devoción por la poesía «luego entró ya en cierta desesperanza, al ver primero cómo se extinguía la memorización en las escuelas. El licenciado Echeverría decidió que en lugar de la memorización que estupidizaba, procedía la gramática transformacional, que no he llegado a entender todavía, pero que supongo los maestros y los alumnos de esa etapa habrán gozado y les permitirá su actitud binaria ante la política».

La periodista y narradora Elena Poniatowska habló de lo que significa el homenajeado para la juventud: «Los jóvenes se arrodillan ante José Emilio Pacheco». Los jóvenes lo quieren porque «es uno de ellos: es la voz de la tribu. Es asombroso que un hombre que no sale, que no hace vida social, que rechaza figurar, tenga esta respuesta multitudinaria». También, porque «no está satisfecho, no se cree», al referirse al afán de Pacheco por rescribir sus textos, ya que «no puede dejarlos como están».

Humildad legítima

Los jóvenes lo quieren porque es «un poeta con vocación de servicio». Después de conocerlo desde hace 50 años «he comprobado que su humildad y modestia son verdaderos. Desde el fondo del alma, José Emilio es un niño bueno», expresó Poniatowska.

Margo Glantz hizo votos por que se haga una edición de la columna Simpatías y diferencias de Pacheco, publicada en la Revista de la Universidad, «que José Emilio no les vuelva a meter mano», y que se la entreguen en este mismo Palacio de Bellas Artes dentro de cinco años en que «gloriosamente cumplirá sus 75, él o los volúmenes editados, junto con otra medalla de oro».

La estudiosa española Francisca Noguerol, quien tiene a su cuidado hacer una antología de la poesía de Pacheco para la entrega del Premio Reina Sofía de Poesía Iberoamericana, explicó por qué tardó tanto en recibirlo si estaba postulado por lo menos desde hace 12 años: «Era demasiado joven y sigue siendo de los autores más jóvenes que lo han recibido, porque es un premio a la trayectoria de toda una vida».

Al terminar el acto, varios de los presentes le cantaron Las Mañanitas.


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Poesía / Argentina: La obra de Ernesto Cardenal, reunida en tres tomos revisados por el autor

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El nicaragüense obtuvo recientemente el Premio Iberoamericano de Poesía Pablo Neruda 2009. (Foto: Gonzalo Martínez)

C iudad Juárez, Chihuahua. 29 de junio 2009. (RanchoNEWS).- Personaje insoslayable de la cultura latinoamericana del siglo XX, ex ministro del gobierno sandinista, el escritor nicaragüense rastreó en su obra la vida concreta de los postergados. La completa y oportuna edición local da cuenta de su evolución artística. Una nota de Silvina Friera para Página/12:

Escribir una poesía que se entienda, pulir el poema hasta que quede sólo el hueso. Este ha sido el proyecto del nicaragüense Ernesto Cardenal, uno de los poetas de habla hispana más importantes del siglo XX, reciente ganador del Premio Iberoamericano de Poesía Pablo Neruda 2009 en reconocimiento a su larga trayectoria y obra poética. No habría que confundir este empeño simplemente con el sencillismo. La edición de su Poesía completa (publicada por Editora Patria Grande en tres tomos que fueron revisados por el autor) quizá sea el señuelo que permita leer su obra poética, sin resistencias, como el corpus de uno de los grandes místicos de la humanidad, como propone, desde el prólogo, el poeta venezolano Luis Angulo. «La poesía ha sido mi vida. Soy poeta, sacerdote y revolucionario, pero la primera vocación con la que nací fue con la poesía. Si algún impacto tiene mi obra es por razones extraliterarias. Yo no soy grande como escritor, pero es grande la causa que inspira mi poesía: la causa de los pobres y de la liberación», ha dicho Cardenal, nacido el 20 de enero de 1925 en Granada (Nicaragua). El primer tomo recoge los «Epigramas», emblemática recreación del universo latino de la mano de Cátulo, pero también junto a Propercio y Marcial («Yo he repartido papeletas clandestinas,/ gritado: ¡Viva la libertad! en plena calle/ desafiando a los guardias armados. Yo participé en la rebelión de abril:/ pero palidezco cuando paso por tu casa/ y tu sola mirada me hace temblar/»); los poemas de «Hora cero» (relato de la guerra del héroe nacional, Augusto César Sandino contra el Ejército de Estados Unidos), «Gethsemnani, ky», los bellos e inquietantes «Salmos», «Poemas documentales», su legendaria «Oración por Marilyn Monroe», un puñado de poemas sueltos no recopilados en libros, «El estrecho dudoso» y «Los ovnis de oro». Este abanico, de apariencia tan disímil, permite recorrer la frescura y modernidad inicial de su poesía –influida por Rubén Darío, Pablo Neruda, Rafael Alberti y Federico García Lorca– y las sucesivas transformaciones del poeta lírico y subjetivista, en sus comienzos, al poeta solar, diáfano y de tono épico que impera en buena parte del conjunto de su obra.

Una influencia capital para este sacerdote y monje trapense comprometido con la liberación de los pueblos, sin duda, ha sido el descubrimiento de la poesía norteamericana y en particular el hallazgo de la obra de Ezra Pound, a quien Cardenal tradujo al español, después de su permanencia en Nueva York, entre 1948 y 1949, como estudiante de la Universidad de Columbia. Del autor de los Cantos, según Pablo Antonio Cuadra, Cardenal tomó un recurso que «consiste más que en un collage, más que en la cita de un trozo de rango poético, en una sabia redistribución de la prosa del historiador o del viajero hasta que alcance un nivel lírico o épico. Sus poemas son así, bellos y vastos documentos ajenos cuya gracia está en los cortes y en las junturas». El propio poeta, en una conversación con Mario Benedetti, admitía la influencia de Pound, que le hizo ver que «no existen temas o elementos que sean propios de la prosa, y otros que sean propios de la poesía». «Todo lo que se puede decir en un cuento, o en un ensayo, o en una novela, puede también decirse en un poema. En un poema caben datos estadísticos, fragmentos de cartas, editoriales de un periódico, noticias periodísticas, crónicas de historia, documentos, chistes, anécdotas, cosas que antes eran consideradas como elementos propios de la prosa y no de la poesía».

Nunca una obra deja de estar puntuada por la gramática y la sintaxis de una vida, pero en el caso de Cardenal conviene repasar algunos acontecimientos que han impactado en su escritura. Después de su inmersión en la poesía norteamericana, viajó por París, España e Italia hasta que en 1950 regresó a Nicaragua y empezó a escribir sus poemas, ésos que por su tono pausado inauguró lo que la crítica denominó «tendencia neorromántica». Su maestro, el poeta nicaragüense José Coronel Urtecho, le enseñó «las técnicas de una poesía de periodista, escrita con imágenes no con metáforas, directa y concreta de cosas reales y la vida ordinaria», según lo ha expresado Cardenal. En 1954 participó del movimiento conocido como la «Rebelión de Abril», que intentó acabar con la dictadura de Anastasio Somoza. Pero el intento fracasó y terminó con la muerte de muchos de sus compañeros y amigos. El poeta decidió ingresar al Monasterio de Our Lady of Gethsemani, en Kentucky (Estados Unidos) en 1957, donde Thomas Merton fue su maestro de novicios y mentor espiritual, aunque por problemas de salud, Cardenal se fue del monasterio y continuó sus estudios religiosos en el Monasterio Benedictino de Cuernavaca, México. «Su trabajo poético –recordaba Merton– estuvo bastante restringido en el noviciado. Escribió tan sólo las notas más sencillas y prosaicas de su experiencia, y no las desarrolló en forma de ‘poemas’ conscientes. El resultado fue una serie de sketches con toda la pureza y el refinamiento que encontramos en los maestros chinos de la dinastía Tang. Jamás la experiencia de la vida de noviciado en un monasterio cisterciense había sido dada con tanta fidelidad y, al mismo tiempo, con tanta reserva. Él calla, como debía, los aspectos más íntimos y personales de su experiencia contemplativa y, sin embargo, ésta se revela más claramente en la absoluta sencillez y objetividad con que anota los detalles exteriores y ordinarios de esta vida. Ninguna retórica del misticismo, por muy abundante que fuera, podría haber jamás presentado tan exactamente la espiritualidad sin pretensiones de esta existencia monástica tan sumamente llana».

Un ejemplo de lo que precisaba Merton se encuentra en «Gethsemnani, ky», escrito en Cuernavaca: «Hay un rumor de tractores en los prados./Los ciruelos rosados están en flor./ Mira: están en flor los manzanos./ Amado, ésta es la estación del amor/. Los estorninos cantan el sicomoro./ Las carreteras huelen a asfalto recién regado/ y los carros pasan con risas de muchachas./ Mira: la estación del amor ha llegado./ Todo pájaro vuela perseguido por otro./». Sin embargo, a pesar de esta «transparencia», Cardenal, como lo ha subrayado Paul W. Borgeson J., «provoca y reta a cuantos lo leen, pues se escapa de las categorías poéticas, teológicas y políticas normativas, para difundir sus propias ideas y múltiples actividades públicas en una sola obra vital, innovadora y renovadora». Ordenado sacerdote en Managua, en 1965, Cardenal enlaza e integra escritura y militancia religiosa-política. En 1966, junto a Merton, fundó una pequeña comunidad contemplativa en una isla del archipiélago de Solentiname, donde se fomentó el desarrollo de cooperativas, se creó una escuela de pintura primitiva y un movimiento poético entre los campesinos, además del trabajo de concientización sobre la base del Evangelio interpretado, claro, revolucionariamente. En la década del ’70 publicaría los extensos poemas «Canto Nacional» y «Oráculo sobre Managua», que integran el segundo tomo de su Poesía completa; tomo que incluye, además, las célebres «Coplas a la muerte de Merton» (en las que el místico humanista dialoga con su difunto maestro y guía espiritual), «Pasajero de tránsito», «2 epístolas», «Versos del pluriverso» y «Telescopio en la noche oscura», poema místico en el que cifra su vocación religiosa: «El que amó más de todos sus compañeros,/el que amó más en toda su generación, /amando ahora un tal ser trascendente,/como decir un tipo no existente./ En qué has venido a parar, Ernesto».

Considerado por la crítica como representante del «exteriorismo», corriente que prioriza lo concreto a la abstracción de la metáfora, para Cardenal el exteriorismo es tan antiguo como Homero y la poesía bíblica. «El exteriorismo es la poesía creada por las imágenes del mundo exterior, el mundo que vemos y palpamos, y que es, por lo general, el mundo específico de la poesía –explica el poeta–. El exteriorismo es la poesía objetiva: narrativa y anecdótica, hecha con los elementos de la vida real y con cosas concretas, con nombres propios y datos exactos y hechos y dichos. En fin, es la poesía impura». Jaime Quezada plantea que «todo se unifica en la poesía y en el lenguaje del autor», desde los poetas latinos y las poéticas indígenas precolombinas; el sentimiento bíblico de los Salmos y el Cantar de los cantares, unidos por momentos a la visión oriental de la poesía china y japonesa, hasta los grandes cantos de la India. Este eclecticismo es la antesala de la rotunda presencia mestiza del nuevo mundo desplegándose universalmente en su poesía.

Cardenal, un luchador imbatible contra la dictadura de Somoza, colaboró estrechamente con el Frente Sandinista de Liberación Nacional. El 19 de julio de 1979, el día de la victoria de la Revolución Nicaragüense, fue nombrado ministro de Cultura del nuevo gobierno del FSLN, cargo que ocupó hasta 1987, año en el que se cerró el ministerio por razones económicas. En 1983, cuando Juan Pablo II visitó oficialmente Nicaragua, el pontífice –frente a cámaras de televisión que transmitían a todo el mundo– amonestó e increpó severamente al poeta y sacerdote, arrodillado ante él en la misma pista del aeropuerto, por propagar doctrinas apóstatas según la fe católica y por formar parte del gobierno sandinista. Cardenal rompió definitivamente con el FSLN en 1994, en protesta contra la dirección autoritaria de Daniel Ortega, y denunció la corrupción y apropiación de bienes del Estado por parte de los líderes de la ex guerrilla. Posteriormente, manifestó su apoyo moral al MRS o Movimiento Renovador Sandinista, fundado por el escritor Sergio Ramírez. «Como marxista, Cardenal es hereje; y como sacerdote católico, está al filo de otra herejía, pues rechaza la noción de la incompatibilidad de fe cristiana y política socialista –subrayó Bergeson–. En poética, también discrepa con circunscripciones tradicionalistas, en su rechazo de la metáfora y su inclusión de lo común y corriente dentro del arte verbal. Creer y crear, política y fe en Dios no están reñidos para Cardenal: contrariamente, insiste en que el uno lleva definitivamente a lo otro. Así, estas vertientes marcan su obra definitiva».

El tercer tomo cierra con una de las apuestas estéticas más ambiciosas de este pacífico luchador convencido del poder de la poesía para cambiar al mundo: «Cántico cósmico», un largo poema, compuesto en 43 «cantigas», como las denomina el poeta, donde indaga sobre las razones del Ser y el destino humano. «En el principio no había, naturalmente, ni leyes físicas/Salimos según parece de una amalgama de caos./De electrones y núcleos nacieron átomos,/y después galaxias, estrellas, diamantes./Como la física nuclear descubrió/los elementos transmutables./¡Hiroshima! ¿Era ése el sueño de los alquimistas?», se lee en la Cantiga 30, titulada «La danza de los astros».


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Visor Fronterizo / Jaime Moreno Valenzuela

Pino mal apuntado


Ciudad Juárez, Chihuahua. 29 de junio 2009. (RanchoNEWS).- La lluvia de anoche dejó varios espejos en el parque Chamizal, uno de ellos es el de este pino.


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Visor Fronterizo / Jaime Moreno Valenzuela

Alto invertido


Ciudad Juárez, Chihuahua. 29 de junio 2009. (RanchoNEWS).- En el parque Chamizal ésta señal detuvo mi camino y pude apreciar el olor a pino mojado.


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Visor Fronterizo / Jaime Moreno Valenzuela,

La cisterna y el centro


Ciudad Juárez, Chihuahua. 29 de junio 2009. (RanchoNEWS).- Una cisterna perdida en el desierto y al fondo los edificios del centro de El Paso.


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Visor Fronterizo / Jaime Moreno Valenzuela

La sierra y el centro


Ciudad Juárez, Chihuahua. 29 de junio 2009. (RanchoNEWS).- El centro de la ciudad vista desde el Río Bravo, y atrás la sierra de Juárez.


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Visor Fronterizo / Jaime Moreno Valenzuela

Montaña después de la lluvia


Ciudad Juárez, Chihuahua. 29 de junio 2009. (RanchoNEWS).- Toma matutina de una las montañas Franklin, vista desde el parque Chamizal. La noche anterior llovió.


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Visor Fronterizo / Jaime Moreno Valenzuela

Pavimento con nubes


Ciudad Juárez, Chihuahua. 29 de junio 2009. (RanchoNEWS).- En mi camino al parque Chamizal me encontré este charco que me hizo regresar a captar la imagen de un cielo de verano.


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Festival Internacional Chihuahua / Garifuna, fragmento VI (vídeo)

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Don Justiniano / Etimología de la palabra Pentecostés

Boletín Informativo 079 / Lunes 29 de junio 2009


Declarada patrimonio de la humanidad


TORRE DE HÉRCULES


domingo, junio 28, 2009

Artes Plásticas / México: Cildo Meireles hará su única parada latinoamericana en el MuAC

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El artista plástico. (Foto: Archivo)

C iudad Juárez, Chihuahua. 28 de junio 2009. (RanchoNEWS).- La muestra antológica del artista brasileño pasó antes por Londres y Barcelona. En entrevista, reconoce que su «influencia más fuerte» siempre ha sido el arte español. Una nota de Merry MacMasters para La Jornada:

La diversidad y no lo hegemónico caracteriza al arte contemporáneo de Brasil, expresa el escultor y artista conceptual Cildo Meireles (Río de Janeiro, 1948), de quien el Museo Universitario Arte Contemporáneo (MuAC) presentará una exposición antológica a partir del 4 de julio. Cildo Meireles, organizada por la Tate Modern, de Londres, después itineró al Museo de Arte Contemporáneo de Barcelona, antes de venir a México, su única parada latinoamericana.

El año pasado, Meireles obtuvo el Premio Velázquez de Artes Plásticas, concedido por el Ministerio de Cultura de España, que lleva aparejada una exposición en el Museo Reina Sofía en Madrid.

El arte español siempre fue «la influencia más fuerte», expresa el artista en entrevista con La Jornada. Cuando tenía 12 o 13 años su padre le regaló un libro con grabados de Goya: «Es decir, me gustó mucho la producción de arte español, más que los flamencos o los franceses», acota.

Contrario a los países latinoamericanos que tuvieron a España, Brasil «tuvo que inventar su historia» en lo artístico, porque «Portugal no tenía una tradición tan fuerte en esta área. Sobre todo a partir de finales de los años 50 del siglo pasado; con los neoconcretistas se abrió un campo muy rico de posibilidades. Eso fue relevante para la creación de una identidad, una singularidad que caminaba, primero, hacia una especie de esqueleto, la búsqueda de una estructura detrás de la lógica, la matemática, pero también hacia una caracterización de la producción artística, como una cuestión de artes plásticas, más que de artes visuales. Es decir, que la cuestión plástica tiene que estar al lado de los dos».

El cineasta que no pudo ser

Vicente Todoli, director de la Tate Modern, y curador de la exposición, fue el primero en hacer una muestra del artista brasileño en un museo importante de Europa: en 1995, para el Instituto Valenciano de Arte Moderno. En 1999 el New Museum of Contemporary Art de Nueva York presentó una retrospectiva de Meireles, organizada por Dan Cameron y Gerardo Mosquera.

Montada en cuatro salas del MuAC, la muestra empieza con su obra dibujística, ya que Meireles comenzó esa práctica a partir de «una magnífica exposición de arte africano que pasó por Brasil cuando él tenía 15 años de edad».

En sus comienzos quiso hacer cine, pero el golpe militar de 1964 acabó con ese sueño. El artista siempre dice que el mayo de 68 en Brasil empezó desde el 23 de marzo, cuando fue asesinado un estudiante, hecho que provocó confrontaciones y después se generalizó. Puntualiza: «Como artista joven participaba en las reuniones», pero «decidí limpiar la cabeza y concentrarme en cuestiones formales, en lo que era mi trabajo en aquel momento».

El entrevistado se remonta a la cancelación abrupta y violenta de una exposición en el Museo de Arte Moderno de Río de Janeiro, a finales de los años 60: «Me sentí impedido de dar una respuesta, no sólo como individuo, sino en mi trabajo». Aunque Meireles rechaza el arte político o panfletario, empezó a hacer trabajos con «una lectura más inmediatamente política, como respuesta a estas circunstancias».

Ante la imposibilidad de viajar a México su instalación Misión/Misiones (Cómo construir catedrales), de 1987, el artista considera la posibilidad de ejecutar algunos de los proyectos que estaban sólo en papel en la Tate y en Barcelona.

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Fotoperiodismo / Christopher Furlong «Fructus (L) and Corpus»

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WAKEFIELD, ENGLAND - JUNE 26: Sculptor Peter Randall-Page poses next to Fructus (L) and Corpus, two of his works which adorn Yorkshire Sculpture Park as part of its Summer exhibition on June 26, 2009 in Wakefield, England. The exhibition opens to the public tomorrow and includes two never seen before works weighing over thirteen tons. (GETTY IMAGES)

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Galería / Laurie Lambrecht

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Roy with Reflections on the Prom, 1990

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Galería / Adam Panczuk

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From the series Actors, 2005–2006

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sábado, junio 27, 2009

Textos / Jorge Ruffinelli: «Cuando Onetti...»

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Juan Carlos Onetti. (Foto: Archivo)

C iudad Juárez, Chihuahua. 26 de junio 2009. (RanchoNEWS).- Doloroso y tierno, nocturno, pesimista y trasgresor, Juan Carlos Onetti (1909-1994) hubiese cumplido el próximo miércoles cien años de escepticismo y literatura. Considerado el primer novelista moderno de nuestra lengua por Vargas Llosa, hay quien dice que entrar en su mundo tal vez no sea tarea fácil, pero que salir es imposible. Ensombrecido por la fama de los García Márquez, Rulfo, Borges o Cortázar, que le admiraron rabiosamente, hoy su obra conquista lugares de privilegio, quizá porque, como apunta uno de sus mejores amigos, Jorge Ruffinelli, profesor de la Universidad de Stanford, «escribía por la pura necesidad de hacerlo».

Cuando Onetti emigró a España en 1975, venía de padecer el trauma más doloroso de su vida: la cárcel y el internamiento siquiático durante algunos meses, por la única «culpa» de haber sido jurado en un concurso de cuentos.

Madrid debió ser un oasis, no alucinado sino verdadero. Se aposentó junto con su mujer Dolly en un departamento de la Avenida de América y rara vez salió de él. Parecía un ermitaño, y si bien le hicieron interminables entrevistas, que él contestaba casi con monosílabos, prefería vivir en su cuarto y en su cama, rodeado por sus libros, escuchando los ensayos de violín de Dolly y los ladridos de su perrita Bice. Una vez –por necesidad– emergió de sus hábitos solitarios y ensimismados, para recibir el Premio Cervantes entregado por el Rey Juan Carlos.

¿Quién había sido Onetti antes de venir a España?

Nacido en Montevideo en 1909, era más bien un ciudadano del Río de la Plata, porque vivió por períodos biográficos importantes también en Buenos Aires. La oscilación emocional de Onetti entre su ciudad natal y Buenos Aires llegó al límite de inventar, para su ficción, una ciudad imaginaria, Santa María, que no es argentina ni uruguaya sino una combinación de las dos idiosincrasias y los modismos de las dos vertientes locales de la lengua española. No había cumplido treinta años cuando escribió su primera novela, El pozo, pero extravió los originales y tuvo que escribirla nuevamente. Se publicó en 1939 y quedó en los estantes, editada en papel de estraza y con un falso Picasso en la carátula, durante más de veinte años.

Onetti se volvió paulatinamente un escritor-de-escritores, admirado silenciosamente como uno de los mejores de América Latina. Anterior al llamado «boom» de los años 70, sin embargo esa irrupción de extraordinarias novelas –La ciudad y los perros de Vargas Llosa, Rayuela de Cortázar, o Cien años de soledad de García Márquez, todas y varias más aparecidas en la década de los 70– atrajeron a la luz los libros anteriores de Onetti, quien desde entonces fue considerado uno de los Maestros, con mayúsculas.

¿Cuál era su mérito?

De manera negativa: no escribir para tener éxito de ventas, ni para la posteridad. De manera positiva: escribir por la absoluta necesidad de hacerlo. Y lo hacía en cuadernos escolares, con letra grande y casi sin corregir. Es que ya había «corregido» su escritura en numerosas noches y días de insomnio.

Así, entre 1959 y 1973, una sucesión de novelas, Para una tumba sin nombre (1959), La cara de la desgracia (1960), El astillero (1961), Juntacadáveres (1964), La muerte y la niña (1973), la aparición de sus Cuentos completos (1967 y 1968) y de sus incompletas Obras completas (1970) en Aguilar, confirmaron el enorme talento narrativo del escritor y la fidelidad a un mundo propio.

Ese «mundo» había comenzado a tomar forma años antes, en Buenos Aires, con Tierra de nadie (1941), Para esta noche (1943) y La vida breve (1950), ante todo esta última que es la piedra angular de una realidad a la que le hace falta otra realidad. Aunque hasta ahora a nadie se le ha ocurrido identificar a Onetti con el «realismo mágico», hay que advertir que en La vida breve sus personajes «realistas», cuando se sienten perseguidos, se refugian en Santa María, una ciudad imaginaria.

Santa María se volvió la ciudad de Onetti, como Yoknapatawpha había sido el condado de Faulkner y Comala el pueblo de Rulfo, y Macondo el de García Márquez. Hoy el turista universal puede viajar por una América imaginaria gracias a todos estos escritores.

Gradual pero firmemente, Onetti se impuso como uno de los grandes escritores de todos los tiempos en lengua castellana. Era dueño de una escritura única, de una sintaxis inimitable, así como de un imaginario ingenioso para tramar historias, que lo acercaba al universo de Jorge Luis Borges, del mismo modo que su realismo sombrío lo aproximaba a otro escritor argentino: Roberto Arlt.

Actualmente la presencia de Onetti en la literatura no debe medirse únicamente por la eventual o virtual «influencia» de sus historias, ambientes y personajes, sino por su condición de modelo de escritor auténtico que jamás se sometió a requisitos de mercado y tuvo una fidelidad única: a la literatura. Ni siquiera a sus lectores ideales. De ahí, la poderosa admiración que por Onetti han sentido escritores como Juan Rulfo, García Márquez, y Julio Cortázar. A veces esa admiración es tan poderosa que sólo puede conjurarse escribiendo un libro, y ésos son los casos de Mario Vargas Llosa con El viaje a la ficción. El mundo de Juan Carlos Onetti (2008), y de Antonio Muñoz Molina, quien desde hace tiempo –ha dicho– se encuentra escribiendo un libro sobre Onetti, y quien ha señalado como supremo elogio: «Onetti te exige una lectura muy intensa, de los cinco sentidos». Dolly Muhr señaló que Onetti a su vez admiraba a Muñoz Molina: «Son tan faulknerianos que se admiraban mutuamente».

La influencia de Onetti comenzó en Uruguay, donde un escritor joven, Hugo Giovanetti, escribía «a la manera» de Onetti; siguió en México, con Fernando Curiel y varios otros jóvenes. A quince años de la muerte del escritor, su presencia en la literatura es más fuerte que nunca. Aunque nunca gozó de estar en listas de best-sellers, en una encuesta reciente entre 64 escritores latinoamericanos nacidos después de 1960 (Los escritores del Milenio, Stanford, 2008), 20 citan a Onetti (junto a 43 que lo hacen con Borges, 25 con Cortázar, 18 con García Márquez y 9 con Roberto Bolaño). El mapa de las lecturas es fenómeno cambiante, pero como acaba de decir Vargas Llosa en una entrevista: «Estoy convencido de que es uno de esos escritores que va a pasar ese examen definitivo que es la prueba del tiempo».

Aunque entre los personajes principales de Onetti haya un proxeneta –Larsen, llamado «Juntacadáveres» por contratar a prostitutas envejecidas–, un burdel que escandaliza a la buena sociedad sanmariana, astilleros en desuso que van liquidándose por la venta de sus piezas, mujeres que envían fotos de sus andanzas sexuales por el mundo a su antiguo amante, a pesar de todo esto, Onetti como escritor fue uno de los más pudorosos. Jamás se encontrará una palabra cruda y gruesa en sus cuentos, novelas y ensayos. La sexualidad carece de descripciones en su literatura. Por ello, cuando dictaminó en 1973, como parte de un jurado, que el mejor cuento del concurso «Marcha» de Montevideo era El guardaespaldas de Nelson Marra, incluyó en el acta su inconformidad con el lenguaje crudo del cuento. Ironía máxima porque a raíz de la publicación de este relato Onetti fue detenido (con otros) y pasó amargas semanas recluido por la dictadura.

En España, y ya devuelto el Uruguay a la democracia, un presidente le ofreció un regreso apoteótico al país. Onetti se negó. No por rencor sino porque su realidad estaba aposentada en su refugio de Avenida de América. Allí podía seguir soñando con sus personajes, con Santa María, en sus noches de insomnio mientras escribía Dejemos hablar al viento (1979), Cuando entonces (1987), Cuando ya no importe (1993).

Lo importante era seguir siendo fiel a sí mismo, a su imaginación, a los seres que lo rodeaban –Dolly y los amigos que lo visitábamos casi a diario–, no la hoguera de las vanidades, no los honores públicos, no el elogio falaz o verdadero. Onetti quería seguir siendo, en su intimidad, el joven montevideano que soñó con conquistar la gran metrópoli –Buenos Aires–, y era tan alto, guapo y galán, como una vez me dijo, que al verlo a las mujeres «se les caían las medias».

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Noticias / México: Celebraron los 50 años de «Visión de los vencidos»

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El historiador, anteanoche, durante la celebración del medio siglo de su libro Visión de los vencidos. (Foto: José Antonio López)

C iudad Juárez, Chihuahua. 27 de junio 2009. (RanchoNEWS).- Miguel León-Portilla habló de lo que los indígenas nos pueden esnseñar, de respeto, de olvidar fobias y nos adelanto que Visión de los vencidos está por editarse versiones en otomí y náhuatl. Una nota de Arturo Jiménez para La Jornada:

Los pueblos vencidos reclaman cosas justas como la autonomía de su vida comunitaria y el respeto a sus derechos, entre ellos el de la tierra, dijo el historiador Miguel León-Portilla (1926) ante un auditorio lleno de amigos y simpatizantes, quienes acudieron a celebrar con él los 50 años de su clásico Visión de los vencidos, el libro más vendido de todos los que edita la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

Y ahí, en el enorme auditorio Jaime Torres Bodet del Museo Nacional de Antropología, expresó un deseo, a la vez demanda y reflexión:

«Ojalá que continuemos todos ya más allá de la Visión de los vencidos y que algún día podamos escribir la Visión de los indígenas que vencen y que se imponen, no para hacerse conquistadores, sino para participar en un plano de plena igualdad con el resto de los mexicanos».

Antes, el autor del también clásico La filosofía náhuatl había criticado la tendencia generalizada a considerar que para que los pueblos indígenas mejoren tienen que parecerse al resto de los mexicanos no indígenas.

Y planteó que más bien debería ser a la inversa, pues las culturas originarias de México que todavía existen pueden enseñarnos el respeto a la tierra, a la naturaleza o sus formas de organización comunitaria, entre otros conocimientos.

Adelantó que ya están por salir ediciones de Visión de los vencidos en otomí (hñahñú) y en náhuatl, libro que por cierto ha sido traducido a una veintena de idiomas en el extranjero y que en español lleva 29 ediciones y muchas reimpresiones.

Sacudida a los conservadores

León-Portilla coincidió con el arqueólogo Eduardo Matos Moctezuma en que es necesario que la UNESCO declare a las lenguas indígenas de México que aún quedan como Patrimonio de la Humanidad, a fin de contribuir a la preservación de esa riqueza, pues para el historiador cada lengua, en su léxico, «es un inventario de la cultura».

Feliz, León-Portilla había comenzado su intervención haciendo referencia a cómo diversos intelectuales, todavía incluso en el siglo XX, suponían de manera errónea una incapacidad intelectual de los indígenas, como José Vaconcelos, que se preguntaba cómo podrían los «pobres indios» dar su versión de lo sucedido en la conquista.

Aunque recordó que en el siglo XVI fray Juan de Torquemada se refería a los relatos escritos en español por intelectuales indígenas, quienes daban la otra versión de los hechos, como excepcionales y que le causaban «envidia» por su uso del lenguaje y su estilo, además de ser «historia pura y verdadera».

Contó que la idea de escribir Visión de los vencidos surgió del trabajo del joven Miguel con su maestro, el padre Ángel María Garibay, quien había traducido varios de los textos que luego integrarían el libro.

León-Portilla hizo además diversas investigaciones documentales, consultas con especialistas y la redacción de las explicaciones; incluso recordó, un tanto en broma, que algunos le decían «no vayas a hablar mal de los españoles».

Y así surgió en 1959, en la colección Biblioteca del Estudiante Universitario de la UNAM, la primera edición de Visión de los vencidos, «un relato que hacía falta, la otra cara del espejo», comentó esa noche del jueves León-Portilla.

«Era necesario tener la visión de los vencidos», comentó, y reiteró un planteamiento fundamental para los mexicanos del presente, en relación con los agravios de la conquista y la Colonia y la necesidad de reconciliación de nuestra diversidad cultural: «El día que superemos fobias y filias, seremos un mejor país».

Tras mencionar varios contenidos de Visión de los vencidos, como una danza de la conquista del siglo XVII en la que Cuauhtémoc le reclama a Moctezuma su debilidad ante los españoles invasores, o como unos textos de Emiliano Zapata en náhuatl, León-Portilla mencionó también un poema del escritor nahua Natalio Hernández en el que se plantea que el hombre que llegará a salvarnos está dentro de cada uno de nosotros.

«Y eso sucede ahora con los pueblos originarios de México», dijo y mencionó ejemplos como el levantamiento zapatista en Chiapas a partir de 1994, el resurgimiento desde los años 80 de las artes indígenas, como la literatura, y la conformación de un segmento amplio de intelectuales indígenas, con figuras como el zapoteco Víctor de la Cruz, el tzotzil Miguel Hernández o el mazateco Juan Gregorio Regino, entre otros.

Antes de León-Portilla habían participado los investigadores Pilar Máynez Vidal, Fernando Curiel Defossé y Eduardo Matos Moctezuma. Máynez recordó que el surgimiento de Visión de los vencidos y de La filosofía náhuatl (1956) «sacudieron a las mentes conservadoras». Curiel hizo un recuento minucioso de las ediciones y reimpresiones del primer libro, al que consideró «un suceso editorial y cultural».

Matos Moctezuma consideró que ambos libros son «dos pilares insustituibles de las palabras negadas» y concluyó así su intervención: «Querido Miguel, amigo y maestro, gracias por habernos dado los testimonios de la antigua palabra, gracias por defender con constancia la lucha de los indígenas, gracias por el privilegio poco frecuente de dar a conocer la voz de los vencidos».

Al final el director del Instituto Nacional de Antropología e Historia, Alfonso de Maria y Campos, entregó a Miguel León-Portilla una pieza del Caballero Águila en reconocimiento por su trayectoria y defensa de los pueblos indígenas.

El diputado Wenceslao Herrera y el pintor Bernardo Rosendo le entregaron al historiador un cuadro en laca de Olinalá, Guerrero, con un jaguar florido, símbolo de la fuerza, como la de don Miguel.

Y como el legislador habló en náhuatl, León-Portilla también hizo lo propio y remató en español: «¡Qué siempre viva nuestra lengua! ¡No acabará nunca!»

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Música / Venezuela: Yo-Yo Ma departe con jóvenes músicos

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El violonchelista. (Foto: Archivo)

C iudad Juárez, Chihuahua. 27 de junio 2009. (RanchoNEWS).- Gustavo Dudamel dirigirá al violonchelista. Una nota de AFP:

Las palabras no hicieron falta para que el violonchelista Yo-Yo Ma manifestara su admiración por los músicos del sistema de orquestas juveniles de Venezuela, quienes con sus instrumentos le dieron la bienvenida y demostraron que la música es el lenguaje universal.

En el último movimiento de la séptima sinfonía de Beethoven, los jóvenes expresaron «poder», para luego emprender «un increíble viaje» en el Allegro vivace de la quinta sinfonía de Chaikovski. «Ellos entienden todas estas emociones que los hacen tocar diferente», expresó Yo-Yo Ma.

Sin embargo, el momento más conmovedor, según describió el violonchelista, fue durante la interpretación de una obertura de la ópera Francesca da Rimini, del compositor ruso, en la que «a lo largo de la pieza nos mantuvieron atentos, y lo soltaron todo al final».

Yo-Yo Ma –estadunidense nacido en París, de padres chinos– es reconocido como uno de los mejores músicos del mundo y tiene en su haber numerosos premios, incluidos varios Grammy, que entrega la Academia de Artes y Ciencias de la Grabación de Estados Unidos.

El pasado enero formó parte del cuarteto que tocó para la toma de posesión del presidente Barack Obama la pieza Air and simple gifts, de John Williams. En esa ocasión lo acompañó la pianista venezolana Gabriela Montero.

Ma, quien se presentará con la Orquesta Sinfónica de la Juventud Venezolana Simón Bolívar este domingo, visitó el jueves un núcleo del sistema de orquestas infantiles y juveniles de ese país.

Durante la interpretación de cada una de las piezas, Yo-Yo Ma observaba con atención el movimiento coordinado y enérgico de los arcos, a la vez que soltaba entre dientes expresiones de «esto es increíble».

«Me siento drenado emocionalmente, como una toalla mojada que exprimes. Todas estas orquestas, en cada nivel, interpretaron a más de ciento por ciento, hicieron el mayor esfuerzo con todo su corazón», dijo al final del recital.

«He aprendido muchísimo», sostuvo el músico, aunque luego no pudo describir con claridad cuál fue la enseñanza. «Después de una gran experiencia, tenemos que pensar un tiempo prudente antes de tener una conclusión clara, pero estimo que será algo tremendo», agregó entre risas.

Reto y triunfo

El Sistema de Orquestas Juveniles e Infantiles de Venezuela fue fundado por José Antonio Abreu en 1975 y desde entonces 250 mil niños y jóvenes, sobre todo de familias pobres, han aprendido de forma gratuita solfeo y un instrumento musical, lo que le ha ganado el reconocimiento internacional.

Entre los más recientes, destaca el homenaje rendido en la Organización de Estados Américanos y el Premio Príncipe de Asturias de las Artes en 2008.

«Es un momento histórico en la vida del sistema de las orquesta de los muchachos. Han recibido otro galardón inmenso: la presencia de Ma es un premio. Seguimos adelante, lo que nos queda es reto y triunfo», expresó emocionado José Antonio Abreu, apoyándose del brazo del violonchelista.

«Para ellos ha sido un impulso extraordinario la presencia del maestro Yo-Yo Ma, el elogio que nos hemos llevado, su aprobación y su entusiasmo de permanecer siempre con nosotros, va a regresar muy pronto».

En sus dos conciertos en Caracas, Yo-Yo Ma tocará bajo la dirección del joven venezolano Gustavo Dudamel.

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Noticias / Estados Unidos: «Thriller» final para Michael Jackson

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La madre de una fan de Michael Jackson consuela a su hija en Gary (Indiana), localidad natal del cantante.(Foto:AFP)

C iudad Juárez, Chihuahua. 27 de junio 2009. (RanchoNEWS).- El multitudinario adiós al cantante contrasta con el misterio que sigue rodeando su muerte - Liza Minnelli: «Cuando se conozca la autopsia se armará la de dios». Una nota de Rocío Ayuso para El País:

El adiós emocionado y musical en las calles al rey del pop se mezcló durante toda la jornada con noticias contradictorias sobre su fallecimiento, en lo que supuso un auténtico thriller de paradójicas resonancias. Mientras la policía intentaba localizar al doctor particular que asistía a Jackson y que supuestamente proporcionó al cantante una inyección de Demerol –narcótico sintético similar a la morfina– poco antes de su paro cardiaco, algunas fuentes daban a Conrad Robert Murray en paradero desconocido.

La policía confirmó que el vehículo del médico había sido confiscado para su registro, a la búsqueda de posibles sustancias relacionadas con la muerte de Jackson, aunque las mismas fuentes negaron que Murray se haya dado a la fuga e informaron que tuvieron la oportunidad de hablar con él nada más conocida la muerte del cantante.

El posible consumo de narcóticos por parte de Jackson es la principal duda que tendrá que aclarar la autopsia del rey del pop pero como indicó Lakshmanan Sathyavagiswaran, encargado de la misma (y que fuera testigo clave en el juicio por asesinato contra el ex jugador de fútbol O. J. Simpson), la incógnita quedará sin respuesta durante varias semanas. En este plazo correrán las conjeturas, como esas que se hacen eco de la preocupación de la familia Jackson ante el posible consumo del cantante.

Según mencionan diversas fuentes, Joe Jackson, padre del intérprete de Morphine, quería que su hijo ingresara voluntariamente en una clínica de desintoxicación en Palmdale (California) ante lo que consideraba un fuerte consumo de morfina en preparación de la gira mundial que el cantante tenía prevista para el próximo mes.

Pero por el momento todo son conjeturas porque la familia Jackson al completo, incluida Janet Jackson, está recluida en la mansión familiar, en el barrio residencial de Encino, en la parte más lujosa del valle de Los Ángeles, sin hacer ninguna otra declaración en público. Otras informaciones conflictivas hacen referencia al futuro de esa gira que tenía todas las entradas agotadas y que aumentará los problemas económicos que deja el legado de Jackson. O el futuro de sus hijos, en especial de los dos mayores, París y Michael Jr., sobre los que su madre biológica, Debbie Rowe, podría reclamar su custodia.

Además, está esa primera grabación de la llamada de emergencia dada a conocer, y en la que una voz angustiada explica que Jackson está en su cama, sin respirar, inconsciente y pide «ayuda inmediata».

Pero una vez más los seguidores de Jackson sólo tuvieron oídos para su música, y bailaron durante toda la noche las notas de We are the world: extraños y amigos, turistas y aficionados uniendo sus manos en recuerdo a ese cantante «que nos ha dado tanto».

Miles de seguidores de la estrella se echaron a la calle nada más saber la noticia. En el centro médico y en Hollywood. O frente a las puertas del depósito de cadáveres, donde se encuentra el cuerpo de Michael Jackson, y donde también fueron numerosos los curiosos y aficionados que se mezclaron entre los periodistas para mostrar su dolor. También hubo quien prefirió la mansión de Jackson, en Holmby Hills, parte de la lujosa Bel-Air, aunque la policía tiene acordonada la zona. Otros han depositado flores en el famoso rancho Neverland, cerca de la localidad costera de Santa Bárbara, sin importarles que el cantante no volvió a poner pie en esta residencia desde que fue absuelto de los cargos de pederastia. Primero fue el estupor, la incredulidad y la sorpresa ante la repentina e inesperada muerte de Michael Jackson. Pero el silencio inicial dejó paso a una explosión de música y lágrimas que a un día del fallecimiento se propagó por toda la ciudad con más virulencia que nunca.

Los primeros en reaccionar fueron los miembros de la liga estudiantil Sigma Alpha de la UCLA. El frat house situado justo enfrente del centro médico Ronald Reagan de la UCLA, donde se confirmó la muerte de Jackson, respondió a la noticia con sus altavoces a todo volumen, ventanas abiertas, pinchando sin cesar los temas más conocidos del fallecido cantante. Si allí las notas de Human nature mitigan el pesar de esta noticia, el eco de la música de Jackson se escucha en todas las emisoras de radio, desde los coches atascados y por todos los improvisados monumentos florales erigidos por toda la ciudad en honor a una carrera que concluye cuando el cantante preparaba su regreso.

«No puedo dejar de escuchar sus canciones. No quiero dejar de escucharlas», declaró Raúl Quiñones, salvadoreño de 41 años y uno de los primeros en rendir un tributo callejero al hombre del guante blanco frente a su estrella en Hollywood. «Esta va a ser una jornada difícil», dijo Sam, guarda de seguridad, sin especificar si se refería al pesar por la muerte del cantante o a los problemas a la hora de mantener el orden en la zona ante los cientos de personas que se siguen dando cita en un improvisado túmulo de flores, velas, osos de peluche y grandes carteles escritos a mano con dibujos, plegarias, deseos y nombres de todos aquellos que recuerdan al cantante en la estrella que lleva su nombre. «He querido venir a dar un último adiós», dijo Viviana, chilena y de paso en Los Ángeles como turista, que ahora se llevará un recuerdo que no esperaba de la ciudad.

Las palabras más sonadas las pronunció Liza Minnelli, buena conocedora del mundo de la fama y los escándalos y amiga de Jackson: «Menos mal que estamos celebrando ahora su recuerdo porque una vez que se conozca el resultado de la autopsia, se armará la de Dios...».

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Literatura / Entrevista a Ismaíl Kadaré

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El escritor. (Foto: José María Dueñas)

C iudad Juárez, Chihuahua. 27 de junio 2009. (RanchoNEWS).- Del Premio Príncipe de Asturias de las Letras 2009, ofrecemos una entrevista de Enzia Verduchi publicada en Milenio:

«Ismaíl Kadaré es un país», comenta Aurel Plasari, director de la Biblioteca Nacional de Albania, mientras tomamos un café en la terraza del hotel Tirana una mañana de 2001, donde un poco más tarde me encontraré con el escritor. Desde ahí pueden observarse el centro y los edificios principales de la capital albanesa: la sede de la Ópera, el Museo de Arte y la Banca Central. Más allá, una pequeña y hermosa mezquita con un minarete, la torre del reloj y un edificio de cuatro plantas de color amarillo que es la Secretaría de la Defensa, éstos tal y como los describe Kadaré en sus novelas El palacio de los sueños y Noviembre de una capital.

Kadaré llega y después de los saludos, comienza la entrevista.

En una ocasión usted dijo que cuando tenía diez años leyó Macbeth, le gustó tanto que copió a mano la obra entera. ¿Tuvo este gesto con otra obra de Shakespeare u otro autor?

La única obra con que lo hice fue ésa; naturalmente en aquella época leí otros libros que también me proporcionaban satisfacción, los leía como un lector. Macbeth no me proporcionó una satisfacción directa, sino conmoción, me atrajo mucho por su misterio; las otras obras literarias me ofrecían una satisfacción directa, como todo lector. Por ejemplo, La isla del tesoro de Stevenson y El conde de Montecristo de Dumas, las leía para disfrutar; copié Macbeth precisamente porque me producía una inquietud misteriosa.

Primero en el Instituto Gorki en Moscú y después a su regreso a Albania, usted pensó en abandonar la escritura; en ambos casos, ¿qué lo motivó a seguir escribiendo?

Seguramente fue algo instintivo y natural, por lo que me parece a mí. La verdad es que en Moscú el problema que tuve es que, como persona joven, que quería cosas nuevas, me sentía avergonzado de la literatura en ese momento, por la gente que tenía alrededor, por el contacto que sostenía con los escritores soviéticos; me hacía pensar que la profesión de escritor era una cosa antigua y avejentada, que era inútil, una profesión en la que no podía creer. Fue una situación instintiva, en la que la política no tenía nada que ver. Para decirlo en una palabra, tenía la impresión, francamente, de que en realidad a esas personas no les gustaba la literatura nueva, preferían una literatura muerta. Era tanto así, que cuando conocía a una muchacha me daba vergüenza decir que yo era escritor, le decía cualquier otra cosa, le decía que vivía en la casa de los escritores por casualidad, pero que yo no lo era.

Ciertamente, de manera indirecta, era una insatisfacción ante esa clase de literatura (el realismo socialista) que ellos estaban realizando y era una reacción juvenil. Y por eso, como estudiante, escribí ahí una novela que estuviera en oposición con lo que nos decían en el Instituto Gorki, La ciudad sin anuncios, mi primera novela; era la satisfacción de estar escribiendo precisamente lo contrario de lo que me estaban enseñando en la escuela. La ciudad sin anuncios es una lista de todo lo que –según decían los soviéticos– no se debía escribir en una novela.

La novela es sobre unos estudiantes albaneses...

Sí, personajes negativos; acaba con el triunfo del mal y no del bien. Estaba todo lo malo, no hay nada de lo que se decía entonces que era lo moralmente sano de la sociedad socialista. Todo está lleno de prostitutas, vagabundos, de gente que andaba mal, de las enfermedades venéreas. La idea principal de la novela es la historia de una falsificación, los personajes centrales hacen una falsificación y triunfan, además el Estado los apoya y hacen carrera mediante esa falsificación.

Usted es un escritor prolífico, escribe poesía, ensayo y narrativa al mismo tiempo, ¿cómo se organiza para no perder el hilo de cada obra?

Cuando trabajo me olvido de la vida diaria, me concentro en la literatura, no olvido absolutamente nada de mis asuntos.

Trata muchos temas, salta del imperio otomano a la dictadura de Enver Hoxha con destreza...

Para mí eso no representa ningún problema, en realidad me resulta siempre el mismo tiempo y el mismo territorio, no me provoca ninguna dificultad. Para mí es natural, incluso hay algunas novelas, un caso concreto es El monstruo, donde en tres renglones primero aparece una vieja en un baño, hay un salto de dos mil años, y la misma anciana aparece en unas excavaciones arqueológicas, luego de 800 años. Es algo que me sale natural, no representa ninguna dificultad.

En su ensayo Invitación al estudio del escritor comenta que le seducía el proyecto de crear un infierno, así escribe El palacio de los sueños; pero más allá del destino de Mark-Alem, los personajes en su narrativa son el reflejo de la infelicidad, incluso después de la muerte.

No lo había pensado jamás. No lo sé muy bien, creo que para casi toda la literatura seria el problema de la felicidad no tiene mucha importancia. No lo sé muy bien, quizá se vive. No conozco muchas grandes obras que tengan finales felices, parece ser un código de la literatura.

Antes de que Mark-Alem entrara por primera vez al Tabir Saray, el narrador relata: «Aquella era la última noche que había disfrutado del sueño verdaderamente humano». ¿Qué pudo haber soñado antes de recorrer el infierno?

En ese momento él va a ser funcionario dentro de un régimen totalitario y su vida cambia; no razona, deja de ser una persona normal y eso le cambia absolutamente todo.

Pienso en La divina comedia, Dante sabe de alguna manera que verá a Beatriz y quizá sea el sueño que antecede su recorrido por el infierno.

Es imposible de comparar, el infierno de Dante es mucho más sencillo que el infierno [actual]; la humanidad ha ido perfeccionando el infierno, empezando por los egipcios, pasando por los griegos y luego los romanos y, por supuesto, Dante. [Este] siglo es una maquinaria muchísimo más complicada. No puede ver ni a Beatriz. Fuera de los tópicos y los clichés, tengo una idea del infierno como una maquinaria, la construcción humana –lo digo en sentido positivo– que tiene la capacidad de mayor salvación y que ha ido perfeccionándola de los griegos hasta nuestros días. Es decir, que de todas las maquinarias que ha creado la humanidad, seguramente ésta es de la que debe estar más orgullosa porque tiene que ver con su conciencia. El infierno es la maquinaria que limpia su conciencia.

En Spiritus se explica que la lengua albanesa se presta para maldecir.

Quizá esto pueda suceder en todas las lenguas; en el caso de la lengua albanesa está más vivo, y por la antigüedad de la lengua, el destino y la fatalidad están más vivos, por ejemplo, como en el griego antiguo, que tenía esa forma de expresión. Las otras lenguas también lo tienen pero no de manera tan acusada.

El cuervo es un símbolo reiterado en su narrativa, ¿qué le significa?

¿Sí?... Es posible. Seguro que es algo que viene de la propia infancia… Estoy pensando en mi ciudad, Gjirokaster, es una ciudad muy inclinada, con las casas altas, de varias plantas, y una visión permanente eran los pájaros negros parados en los cables, y está muy presente. El cuervo evidentemente impresiona más que las otras aves. Por otra parte, es cierto que en la mentalidad popular albanesa hay bastantes expresiones que relacionan al cuervo con la maldad o con las desgracias.

Noviembre de una capital hace preguntarse cómo un grupo de guerrilleros tullidos puede tomar una ciudad; en Spiritus existe un grupo de espías sordos, en El palacio de los sueños y en El firmán de la ceguera, quienes se sacrifican los ojos –a petición del Estado– ven lo que otros no, ¿por qué esta relación con los lisiados?

Es una de las cosas por las que me criticaron mucho en Albania en la época del comunismo, porque en mi literatura aparecen constantemente lisiados de todas clases. En realidad no es que lo haga deliberadamente, sale porque vivía en una sociedad en que la gente estaba lisiada de una manera o de otra, les faltaba alguno de los sentidos fundamentales: la vista, el oído, el habla...

Su literatura aborda ampliamente a los Balcanes a través del tiempo, ¿qué tema aspira a escribir aún respecto a Albania?

Eso no lo pienso, eso es todo, se va haciendo y no lo sé.

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Fotoperiodismo / EFE: «Jalensky y Werefkin»

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Alemania 27 de junio 2009. - La obra Jalensky y Werefkin (1909), de Gabriele Münters, forma parte de un centenar de obras que exhibe el Museo Frieder Burda de Baden-Baden localizado al sur de Alemania. (EFE)

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viernes, junio 26, 2009

Libros / México: Se realizará la Tercera Feria de Remate de Libros

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Con esta feria se enriquecerá el acervo de los bibliófilos mexicanos. (Foto: AP)

C iudad Juárez, Chihuahua. 23 de junio 2009. (RanchoNEWS).- Será en el Auditorio Nacional del 24 de junio al 2 de julio. Una entrega de Notimex:

Con la participación de 104 casas editoriales y más de 130 sellos, del 24 de junio al 2 de julio nuevamente el Auditorio Nacional será la sede de la Tercera Feria de Remate de Libros, como parte del Programa de Lectura Para leer en Libertad, organizada por Secretaría de Cultura del Distrito Federal.

En rueda de prensa, la directora ejecutiva del Auditorio Nacional, María Cristina Cepeda, celebró esta iniciativa y señaló que el sumarse por segundo año consecutivo a esta propuesta, representa una «inteligente, entusiasta e imaginativa» labor realizada por la dependencia del gobierno capitalino.

Añadió que con esta feria -cuyo lema es «Salva un libro, no dejas que lo destruyan»- se enriquecerá el acervo de los bibliófilos mexicanos, «quienes desde hace meses están pendientes de este rescate de obra, dedicadas al pensamiento a la ficción y memoria».

Reiteró que ese auditorio se encuentra listo para que durante 10 días reciba a diversas casas editoriales, así como a quienes decidan sumarse a esta «fiesta de la palabra sobre el papel».

Por su parte, la secretaria de Cultura del gobierno capitalino, Elena Cepeda de León, recordó que el año pasado se hizo la primera venta de público en este espacio cultural, con un gran éxito, tanto para las editoriales participantes, como para la propia institución a su cargo.

Reveló que a partir de esta edición, se institucionaliza le venta de remate de las publicaciones en el Auditorio Nacional.

Según la funcionaria, en 2008 se registró una afluencia diaria de entre 10 mil y 15 mil visitantes, con cifra récord de 22 mil 258 personas, el 28 de junio.

En aquella ocasión participaron 85 sellos editoriales y se vendieron cerca de 700 mil libros; asimismo se espera que para este año la asistencia sea de 100 mil personas.

De acuerdo con Cepeda de León, los libros que se tienen a la venta ya estaban destinados a la trituración y al desecho, pero como parte del Programa de Lectura Para leer en Libertad, se decidió mandarlos al Auditorio Nacional.

Se trata de títulos de los más diversos géneros que han pasado por ventas, rebajas y saldos y que finalmente iban a ser enviados a las bodegas de las editoriales para su trituración y desecho, ya que por disposiciones de ley no pueden ser donados o regalados, a menos que paguen un impuesto.

Por eso, los editores acordaron con la Secretaría de Cultura este Remate de Libros, porque si los ejemplares son almacenados, incluso tienen que pagar activos fiscales; de esta forma, llegan al público a precios bajos.

La Tercera Feria de Remate de Libros estará abierta a partir de las 11 y hasta las 19 horas.

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Libros / El comienzo de la novela «El accidente» de Ismaíl Kadaré

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El ganador del Premio Príncipe de Asturias 2009. (Foto: Archivo)

C iudad Juárez, Chihuahua. 24 de junio 2009. (RanchoNEWS).- El sello editorial Alianza publicará el otoño próximo la novela El accidente, del escritor albanés Ismaíl Kadaré, nombrado hoy Premio Príncipe de Asturias de la Letras 2009, donde intenta responder a aquella pregunta de si el amor existe o es una ilusión, todo ello con el marco de fondo de los conflictos sangrientos de los Balcanes. Publicado por El Cultural:

El suceso parecía de lo más común. Un taxi se había estrellado en el kilómetro 17 de la carretera que conducía al aeropuerto. Los dos pasajeros habían resultado muertos en el acto, mientras que el conductor, gravemente herido, fue trasladado al hospital en estado de coma.

El atestado de la policía incluía los datos habituales en este género de casos: los nombres de los fallecidos, un hombre y una mujer joven, ambos de nacionalidad albanesa, el número de matrícula del taxi, además del nombre de su conductor, austriaco, así como las circunstancias, o más exactamente, el desconocimiento parcial de las circunstancias en las que se había producido el accidente. El vehículo no había dejado la menor huella de frenada en ninguna dirección. En el curso de la marcha se había desviado hacia el costado de la calzada como si el conductor hubiera perdido de pronto la vista, hasta volcar en un talud.

Una pareja de holandeses cuyo vehículo circulaba detrás del taxi, declaró que, sin la menor causa aparente, éste había abandonado de pronto la carretera para abalanzarse contra el quitamiedos lateral. Aunque aterrados, los dos holandeses habían llegado a presenciar no sólo el vuelo del taxi en el vacío, sino también la apertura de las puertas traseras del vehículo, por donde los pasajeros, un hombre y una mujer si no se equivocaban, se habían visto expulsados al exterior.

Otro testigo, conductor de un camión de Euromobil, proporcionaba poco más o menos la misma versión.

Un segundo atestado, redactado una semana después en el hospital, cuando el taxista recuperó el conocimiento, en lugar de esclarecerlo, lo oscurecía todo aún más. Tras la afirmación del hombre en el sentido de que nada infrecuente había sucedido hasta el momento del accidente, a excepción... tal vez... del retrovisor... que quizá hubiera atraído su atención..., el juez de instrucción acabó por perder la sangre fría.

A la reiterada pregunta acerca de lo que había visto en el espejo retrovisor, el chofer fue incapaz de responder. Las intervenciones del médico el sentido de que no se fatigara al paciente no impidieron al instructor continuar su interrogatorio. ¿Qué había visto en el retrovisor situado sobre el salpicadero del vehículo, en otra palabras, qué se estaba produciendo de infrecuente en el asiento trasero del taxi como para llegar a distraerlo por completo? ¿Una trifulca entre los dos viajeros? ¿O al contrario, caricias eróticas especialmente atrevidas?

El herido decía que no con la cabeza. Ni una cosa ni la otra.

Entonces ¿qué?, estuvo a punto de gritar el otro. ¿Qué es lo que te hizo perder la cabeza? ¿Qué demonios viste?

El médico se disponía a intervenir de nuevo cuando el paciente, arrastrando las palabras como venía haciendo, comenzó a hablar. Al término de su respuesta, que resultó interminablemente larga, el juez y el médico intercambiaron una mirada. Antes del choque, los dos pasajeros del asiento trasero del taxi... no habían hecho otra cosa... otra cosa... que... esforzarse por... besarse...

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Literatura / Ismail Kadaré, gana el Premio Príncipe de Asturias a las Letras

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El escritor pulsa las teclas de la poesía y la narrativa con telón de fondo de Albania. (Foto: EFE)

C iudad Juárez, Chihuahua. 25 de junio 2009. (RanchoNEWS).- El más ilustre de los escritores albaneses ha construido una obra universal regida por las leyes del mito y la tradición secular. Según el jurado, Kadaré «narra con lenguaje cotidiano, pero lleno de lirismo, la tragedia de su tierra, campo de continuas batallas». Una nota de Silvina Friera para Página/12:

El más ilustre de los albaneses, Ismail Kadaré, ganó el Premio Príncipe de Asturias a las Letras. El escritor, pariente de Homero, asistió al derrumbe de un régimen cuyos escombros inflamaron añejos rencores y odios en toda la zona de los Balcanes. El flamante ganador del «Nobel Español» ha creado un cosmos literario en lengua albanesa de una extraordinaria versatilidad. Desde la pequeña ciudad donde nació, Gjirokäster, ha construido una obra universal regida por las leyes del mito y de la tradición secular. Conjugar belleza y un hondo compromiso a la hora de diseccionar cómo los regímenes totalitarios penetran en la vida cotidiana y la amenazan hasta transformarla en insoportable no es una empresa artística fácil de concretar. Pero el «Homero albanés» ha pulsado las teclas de la poesía y la narrativa con el telón de fondo de Albania, como espacio terrible y hostil, pero amado profundamente. El jurado del Premio subrayó que el autor de El general del ejército muerto «narra con lenguaje cotidiano, pero lleno de lirismo, la tragedia de su tierra, campo de continuas batallas. Dando vida a los viejos mitos con palabras nuevas, expresa toda la pesadumbre y la carga dramática de la conciencia. Su compromiso hunde las raíces en la gran tradición literaria del mundo helénico, que proyecta en el escenario contemporáneo como denuncia de cualquier forma de totalitarismo y en defensa de la razón».

«Es un premio de gran valor que alegraría a cualquier escritor del mundo que lo recibiera», dijo Kadaré, de 73 años, desde Tirana, la capital albanesa donde vive seis meses al año (el resto lo pasa en París). «Dedico el premio a la literatura y la lengua albanesas, desconocidas en el mundo», agregó el escritor, varias veces candidato al Premio Nobel de Literatura, traducido a más de 40 idiomas y con 30 novelas editadas en España. Respecto de su eterna candidatura al Nobel de Literatura, el escritor señaló que con este premio sus expectativas de recibirlo «ni aumentan ni disminuyen», aunque reconoció que el Príncipe de Asturias podría desempeñar «un rol positivo». Kadaré nació en 1936. Tenía nueve años cuando padeció la ocupación nazi de su país. La honda impresión que le causó la Segunda Guerra Mundial se verá reflejada en una de sus novelas, Crónica de la ciudad de piedra. Ese bautismo con uno de los totalitarismos del siglo XX lo llevó a afirmar años después que «la dictadura y la verdadera literatura sólo pueden cohabitar de una forma: devorándose día y noche una a otra». Poco a poco, auscultando todos los pliegues y recovecos de la sociedad albanesa, como un médico que necesita encontrar los principales síntomas de una enfermedad para diagnosticarla, el escritor albanés descubrió que «la vida cotidiana, la vida normal, es el enemigo número uno del totalitarismo». A pesar de su formación ideológica, la literatura de Kadaré se ha desmarcado del dogmatismo estético socialista.

El Premio Príncipe de Asturias estudió Letras en la Universidad de Tirana y en el Instituto Gorki de Literatura Universal de Moscú, becado por el gobierno albanés. En 1960 decidió abandonar Rusia por la ruptura de relaciones entre la Unión Soviética y Albania. La decepción que le generó el sistema soviético la reflejaría posteriormente en El ocaso de los dioses de la estepa y El gran invierno. A su regreso a Albania se dedicó a escribir para distintas revistas de literatura y publicó sus primeros poemas. El reconocimiento dentro y fuera de su país le llegará a fines de la década del ’60, cuando publica la novela El general del ejército muerto (1967), que veinte años después será llevada al cine por Luciano Tovoli y protagonizada por Marcello Mastroianni. La obra narra la historia de un general italiano y un sacerdote católico que buscan los cadáveres enterrados del ejército de Mussolini por todos los rincones de Albania. En la novela El palacio de los sueños, publicada en 1981 y considerada por muchos como su obra maestra, denunció el régimen burocrático y autoritario de Albania que comandaba el dictador con pretensiones literarias Enver Hoxha. En 1990, un año después de la caída del Muro de Berlín, el escritor albanés pidió asilo político en Francia y desató una conmoción en su país por más que las autoridades calificaran el hecho como «el acto privado de un particular». Sus libros fueron retirados de las librerías albanesas donde ocupaban un lugar privilegiado, sólo disputado por las obras completas en 80 volúmenes del gran timonel Hoxha. «Por ser escritor, ya eras culpable. Y la notoriedad en tu país o el éxito en el extranjero, por modestos que fueran, te convertía en más culpable todavía. Incluso para la gente, como si al estar traducido a otros idiomas no quisieras a tu pueblo. Pero siempre digo que la literatura no es víctima de nada».

El autor de Cuestión de locura, Spiritus, Abril quebrado, Tres cantos fúnebres por Kosovo y El puente de tres arcos, entre otros títulos, está convencido de que la gran literatura es más fuerte que las tiranías. Desde París observó la sombra que su propio pueblo proyectaba sobre Europa, la de una Albania sumida en el caos y la pobreza, golpeada puertas adentro por el colapso del sistema bancario y castigada desde afuera por los conflictos étnicos de Kosovo y Macedonia. A esta devaluación de la imagen de «lo albanés» se añadieron las actividades de las mafias y la vinculación entre la guerrilla albano-kosovar y el dinero proveniente del tráfico de heroína para echar más leña al fuego de la sordidez. El compromiso de Kadaré jugó un destacado papel en el esclarecimiento internacional del drama de los albaneses de Kosovo. Como quien busca la paja en el trigo, el escritor albanés iluminó las contradicciones del poscomunismo y de la instalación del capitalismo en su país, un asunto al que dedicó Frías flores de marzo, una ácida visión del vacío moral que llegó de la mano de la transición.

Este hombre que huyó de su aislada «tierra de las águilas» (el significado del nombre autóctono de Albania) y recorrió el mundo a través del francés y el español –gracias a sus traductores Yusuf Brioni y Ramón Sánchez Lizzarralde– no se ha dejado «tentar por mudar de lengua» como Milan Kundera. «A veces mis libros tienen un sonido arcaico, otras mitológico, otras ultramoderno, o una mezcla de todo ello», admitió el escritor. En Los tambores de la lluvia –novela histórica que tiene por escenario la Albania del siglo XV, cuando la ciudad Kruja fue sitiada por el ejército turco–, Kadaré pone en boca de un personaje turco lo que ha hecho el escritor albanés con su obra: un canto épico al asedio. «¿Alguna vez has pensado en el terrible poder de un canto? La batalla librada hace un mes, por ejemplo, se tradujo en un canto trágico. Si yo me expresara como tú, diría que esta guerra, transformada en canto, discurrirá a través de los siglos, como un banco de niebla llevado por el viento. La guerra termina, pero el canto seguirá transmitiéndose de generación en generación». Testigo fundamental de todos los horrores del siglo XX, Kadaré seguirá cantando y contando su indómita «tierra de las águilas».

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Cine / España: La vida de Yukio Mishima, una obra de arte y muerte

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El director en el rodaje de Mishima. (Foto: Archivo)

C iudad Juárez, Chihuahua. 26 de junio 2009. (RanchoNEWS).- Paul Schrader evoca su filme sobre el autor japonés, reestrenado en España. Una nota de Gregorio Belinchón para El País:

El 25 de noviembre de 1970, el escritor japonés Yukio Mishima entró en el cuartel de la División Oriental del Ejército con cuatro miembros de su milicia privada –la Sociedad del Escudo–, dio un discurso a los 800 hombres del Regimiento 32 exhortándoles a dar un golpe de Estado y, tras el poco caso que le hicieron, cometió seppuku, el suicidio ritual por desentrañamiento con una pequeña daga, que cortó su vientre de izquierda a derecha. Quería haber utilizado su sangre para escribir el carácter que significa espada, pero el dolor pudo con él. Para acabar el seppuku, dos de sus ayudantes le decapitaron. El denominado por la prensa incidente tuvo repercusión mundial: Mishima había sido propuesto tres veces al Nobel, y en Japón su ideología fascista había cuajado en ciertos sectores.

De aquel día, el cineasta Paul Schrader no se acuerda mucho. «Me sonaba quién era, pero su figura no cristalizó en mi cabeza hasta su muerte, una noticia mundial». Al otro lado del teléfono, el tono de voz de Schrader suena calmo; incluso suelta alguna risa. Nada que ver con la fama del cineasta: difícil, claustrofóbico, lleno de tics nerviosos, con fantasías violentas y autodestructivas ya superadas. De esa mente, sin embargo, han surgido los guiones de Yakuza, Toro salvaje, Taxi driver, La última tentación de Cristo –durante un tiempo su talento alimentó el cine de Scorsese– o La costa de los mosquitos. También ha dirigido: American gigoló, Affliction, Autofocus, El placer de los extraños o la infravalorada Posibilidad de escape. Y Mishima: una vida en cuatro capítulos, en 1985. Hoy se reestrena en España, restaurada y con un minuto más. Y Schrader rompe su timidez para charlar sobre la que considera su mejor película: «Me siento muy orgulloso de ella. Mishima era muy contradictorio, y creo que supe aproximarme a su vida de una forma compleja y única». Pero no, desde luego, al gusto de la familia. La viuda de Mishima se sintió insultada cuando Schrader reflejó la vida homosexual del escritor. «Aún hoy el filme no se ha estrenado en Japón, ni siquiera en DVD, aunque es cierto que venden el DVD estadounidense».

Mishima estuvo a punto de no rodarse. «Empecé a pensar en su biopic hacia 1977. Superé un montón de presiones y complicaciones. No conseguí la financiación hasta que George Lucas, por mediación de Francis Ford Coppola, puso el dinero. Hice el trabajo con absoluta libertad, rodando en Tokio, mezclando japonés e inglés, blanco y negro y color, flashbacks...». Su hermano Leonard, también guionista, fue el impulsor de la idea. «Leonard ya vivía en Japón. Yo había escrito Taxi driver y no quería hacer otro drama sobre la glorificación del suicidio. Por otro lado tenía un personaje del extremo Oriente, fascinante y víctima de su educación».

El escritor japonés parece, desde luego, uno de los típicos personajes de Schrader. «Mis protagonistas luchan contra sí mismos, sobreviven –si pueden– a sus contradiciones, de las que se liberan con su muerte. Además, me fascina la cultura japonesa: su sensibilidad, sus restricciones... Vengo de un pasado marcado igualmente por la regulación». Schrader sufrió el yugo de una estricta educación de la Iglesia Cristiana Reformada, una escisión del calvinismo holandés en Michigan. Su madre, para explicarle qué era el infierno, le clavó varias veces una aguja en la mano y le dijo: «Así es el infierno, pero sin parar». No vio una película hasta que cumplió 17 años –por supuesto, ni había televisión en su casa– y entró en un cine a ver Anatomía de un asesinato. «Me picó el gusanillo y acabé estudiando cine en UCLA».

Volvemos al escritor japonés. «El trabajo de Mishima mezcla tonos eróticos, influencias internacionales, su educación... Planificó su vida como parte de su obra. Supo explotar los medios de comunicación, que hasta entonces no hacían tanto caso a la vida de un escritor. Considero su suicidio como su última obra de teatro».

Aquello lo rodó en 1984. Hoy, Schrader planea rodar un thriller... ¡en Bollywood! «Tendrá, como un buen filme de Bombay, canciones, bailes y asesinatos». ¿Estará cómodo en ese estilo un cineasta tan retorcido como Schrader? Hoy toca día bueno y responde entre carcajadas: «Pregúntame dentro de un año».

Tráiler de la película


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Cine / España: «Parque Vía» del mexicano Enrique Rivero

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Beto (Nolberto Coria), el protagonista de Parque Vía. (Foto: Archivo).

C iudad Juárez, Chihuahua. 23 de junio 2009. (RanchoNEWS).- El mexicano Enrique Rivero debuta como director con la claustrofóbica Parque Vía, ganadora en Locarno. Su cine apuesta por actores no profesionales. Una nota de Gregorio Belinchón para El País:

El hispanomexicano Enrique Rivero paseó por el festival de San Sebastián el pasado septiembre con una inmensa sonrisa de oreja a oreja, y eso que él ya es de por sí risueño. Venía de triunfar en Locarno (Suiza), el gran festival de cine del verano, con su Parque Vía. «El certamen suizo lanzó mi película, y estaré en deuda con ellos para siempre».

Meses después, en Madrid, aún retorna la sonrisa con los recuerdos. «Fui con Beto [Nolberto Coria, el protagonista], con mi madre y parte del equipo, y muchos de ellos vieron allí por primera vez la película. La proyectaron ante 2.000 personas. No conocía la trascendencia del galardón hasta que me lo dieron y hasta que he disfrutado de su repercusión. Me llamaron hasta agentes estadounidenses que no han visto el filme, pero que me ofrecían proyectos y contratos». Para entender Parque Vía (que se acaba de estrenar en España) –y para que Hollywood no se equivoque y le fichen para Spider-Man 5–, hay que saber de dónde procede Enrique Rivero. Nacido en Madrid en 1976 de padres mexicanos, la familia volvió a su país natal cuando él era niño. Tras diversos tumbos (estudió una ingeniería –«me gustaba, era como hacer sudokus»–, acabó trabajando en un banco en EE UU), regresó a España para estudiar cine. Terminó rodando dos cortometrajes y como ayudante de dirección en La influencia, de Pedro Aguilera, otro filme de autor de transcurrir lento y actores no profesionales.

Y por fin ha debutado con Parque Vía, la calle en la que vive Beto [Nolbeto Coria], su protagonista, que cuida una casa en la Ciudad de México, vacía desde hace años. La soledad y la monotonía de su última década han provocado que se haya encerrado en el chalé: él disfruta de la situación. Sólo se relaciona con la dueña del edificio, y con una amante, y su vida transcurre plácida hasta que la casa encuentra un comprador.

Rivero pertenece a un tipo de cine liderado por gente como el mexicano Carlos Reygadas (Batalla en el cielo, Luz silenciosa), el argentino Lisandro Alonso (Liverpool, Los muertos) o el español Jaime Rosales. «Todas estas películas se parecen en su forma de producción. Hay dos maneras: dentro y fuera de la industria. A mí me ha tocado fuera, y efectivamente la rodé sin un productor que me mandara. He hecho la película que he querido. Sé que es un lujo y no quiero perderlo». La cámara deja fluir la acción. «Todo depende de cómo entiendas el plano: si como la cantidad de información suficiente para hacer avanzar la acción o como la cantidad de tiempo para sentir lo que estás viendo. La vida actual da cada vez más información visual en menos tiempo –y un ejemplo es la televisión–: para sentir necesitas más tiempo y espacio».

¿Cuánto hay de realidad y ficción en el filme? Varios críticos han intentado buscarle tres pies al gato, construyendo todo su discurso sobre la base de que la dueña de la casa esté interpretada por la propietaria real del edificio, Tesalia Huerta, madre de Enrique Rivero. «Fue una solución in extremis. La historia nació en mi cabeza al ver el modo de vida de Beto, que efectivamente vive y cuida la casa. Pero es ficción su miedo al exterior, a Ciudad de México, y a que la casa se venda. Aun así, un técnico de sonido me llamó la atención sobre lo extraño del asunto: preparábamos un plano, por ejemplo Beto viendo la televisión, y en la habitación de al lado estaba Beto... viendo la televisión». ¿Y su madre? «La actriz contratada para señora no funcionaba. En mitad del rodaje volví a hacer pruebas y mi madre, que preparaba el catering, insistía en que la tomara en cuenta. Yo no lo veía –no se parece en nada al personaje–, pero delante de la cámara funcionó. Al final, me salvó la película».

Grandes preguntas

¿Quién es? Director hispanomexicano de 33 años. Con su debut detrás de las cámaras, Parque Vía, gana el Leopardo de Oro y el Premio FIPRESCI de la Crítica en el festival de Locarno (Suiza), uno de los más prestigiosos de Europa, así como los premios a la mejor ópera prima en Huelva, Nantes, Gotemburgo, La Habana, una mención especial en Miami y el del público en México.

¿De dónde viene? Rivero nace en Madrid de padres mexicanos, que se mudan a su país natal cuando él cumple 11 años. Allí estudia Ingeniería Industrial, y acaba trabajando con 25 años en un banco en Estados Unidos, antes de decidir que ésa no es su vida. Para cambiar de tercio, se viene a Madrid a estudiar cine.

¿Adónde va? En estos momentos prepara su pasaporte para viajar a Taipei, a su festival de cine. Pero tiene problemas por el temor mundial a la Gripe A. «Son increíbles las tonterías que pueden decir la gente». Rivero lleva una camiseta diseñada por su cuñado en la que se ve la cabeza de un cerdo con una mascarilla y se lee el lema: «Yo sobreviví a la gripe. México 2009».

Tráiler de la película



Locarno 2008: Enrique Rivero presenta Parque Vía

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Danza / Estados Unidos: Merce Cunningham anuncia la última gira mundial de su compañía

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El coreógrafo estadounidense. (Foto: AP)

C iudad Juárez, Chihuahua. 22 de junio 2009. (RanchoNEWS).- El coreógrafo de 90 años se mantiene a la vanguardia mundial en esa disciplina. Su «Plan de legado viviente» durará dos años y, cuando ya no pueda dirigirla, la agrupación será disuelta. La danza, proceso interminable «si es que se aspira a ser algo fresco y vivo», señala. Una nota de AFP:

El coreógrafo Merce Cunningham ha logrado mantenerse, a los 90 años cumplidos, a la vanguardia de la danza mundial, y este Nijinsky estadunidense quiere perpetuar el «legado viviente» de su arte.

Desde una silla de ruedas el legendario coreógrafo, considerado uno de los más grandes en vida, sigue dirigiendo en el West Village de Nueva York su propia compañía de danza, fundada en 1953 como un laboratorio del movimiento, abierto a la innovación y la experimentación.

«Mi idea siempre ha sido el movimiento físico humano», dijo Cunningham al anunciar hace dos semanas su «Plan de legado viviente», que incluye una última gira mundial de dos años de la compañía de danza cuando ya no pueda dirigirla, tras lo cual será disuelta de manera definitiva.

Los 14 bailarines dibujan con el cuerpo arcos en el espacio, se inmovilizan y luego vuelven a experimentar nuevos movimientos donde la creatividad individual cumple un papel importante, aunque sin improvisación.

La originalidad de Cunningham es que su danza no está atada a una narrativa, no expresa explícitamente una situación concreta o un sentimiento, sino que persigue ante todo la belleza del movimiento puro.

Más de 200 coreografías

«La carrera de Merce se caracteriza por un deseo constante de expandir las fronteras creativas y explorar nueva ideas», explicó Trevor Carlson, director ejecutivo de la Fundación Cunningham de Danza.

Nacido en 1919 en Centralia, estado de Washington, Cunningham estudió ballet en Seattle antes de ser solista en la compañía de la pionera estadunidense de la danza moderna Martha Graham, entre 1939 y 1945.

En 1944 se produjo el encuentro que marcaría su vida personal y artística, al realizar un primer espectáculo individual con música del compositor John Cage, quien sería su pareja hasta su muerte, casi medio siglo después en 1992.

Desde la fundación de la compañía de danza que lleva su nombre, Cunningham creó más de 200 coreografías, muchas de las cuales fueron presentadas en giras que lo hicieron famoso en todo el mundo.

Su nueva creación, lanzada este año, se titula Casi noventa, espectáculo de 90 minutos sobre música de guitarras eléctricas y ruido industrial compuesta por una banda de rock integrada entre otros por Paul Jones (ex Led Zeppelin).

Según Trevor Carlson, la idea de un «Plan de legado viviente» busca evitar la suerte corrida por la compañia de Martha Graham, sumida en sórdidas batallas legales que opacaron su herencia artística tras su muerte, en 1991.

Un fondo quedará exclusivamente a cargo de los derechos de autor y de la preservación del legado del coreógrafo para facilitar su transmisión a otras compañías de danza y a las generaciones posteriores.

«Trato de enseñar mi técnica a estudiantes y bailarines, pero de una forma que deja lugar a la individualidad. Me gustaría que el fondo siga haciéndolo, porque la danza es un proceso que nunca debe terminar si es que aspira a ser algo fresco y vivo», explicó Cunningham.

Dotado con un fondo de 8 millones de dólares, el plan incluye programas de enseñanza de danza y la creación de cápsulas de danza audiovisuales en soporte digital con cada una de las creaciones importantes de Cunningham.

La gira mundial final de la compañía, tras la desaparición física del artista o su incapacidad para dirigirla, será una última oportunidad para el mundo entero de ver un florilegio de su obra interpretado por sus bailarines.

Merce Cunningham fijó hasta el precio único que costarán en Nueva York las entradas al espectáculo de despedida: sólo 10 dólares.


Galería


Merce Cunningham; el coreógrafo y bailarín con Carolyn Brown durante un ensayo de su compañía en Londres, en julio de 1964. (Foto: Ap)


Bailarines de esa agrupación, fundada en 1953, en una escena de Océano, montaje que presentaron en Nueva York, en 2005. (Foto: Ap)


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Fotografía / México: Presentan el libro «Irregular» de la tijuanense Ingrid Hernández

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Una de las fotografías incluida en el libro. (Foto: Archivo)

C iudad Juárez, Chihuahua. 24 de junio 2009. (RanchoNEWS).- «El documentalismo social hace de la precariedad un espectáculo»: Ingrid Hernández. Propone una «geografía sicológica transportada al mundo de los objetos», afirma. Reúne en un libro imágenes captadas en su natal Tijuana y en la capital de Colombia. Una nota de Mónica Mateos Vega para La Jornada:

Hace cinco años, la fotógrafa tijuanense Ingrid Hernández emprendió un largo periplo, «a la deriva», dejándose llevar sólo por los encuentros y los hallazgos del camino.

Así fue como su cámara se entusiasmó por captar los detalles e intimidades de los hogares de las personas que viven en asentamientos irregulares de su ciudad natal y en Bogotá, Colombia.

Sin embargo, de inmediato supo que la imágenes ahí obtenidas no serían para exaltar la precariedad, mucho menos para convertir la pobreza en espectáculo, lo cual es, en su opinión, una visión dominante en el documentalismo social.

«Esto ocurre porque hay una tendencia hacia un solo lado, es decir, hay una inclinación por hablar de la precariedad en un solo sentido, abandonando otras dimensiones del ser humano que pueden ofrecer una representación con más variantes», explica en entrevista con La Jornada.

Ni conmiseración ni sufrimiento

Alejado de conceptos como lástima y sufrimiento, el material obtenido dio como fruto el libro Irregular, en el que de manera simple, pero contundente, se plasma el viaje que la propia artista hizo, «esto es, ir del exterior al interior, de la luz dura del mediodía a los claroscuros de los interiores en las viviendas.

«Lo más interesante del trabajo fue el proceso. Por ello siempre me resulta importante desarrollar proyectos durante largos periodos; de esa manera logro establecer una relación de confianza con las personas, pues éstas son las primeras en ver las imágenes que tomo, antes de mostrarlas en cualquier otro lugar. Me interesa conocer su opinión, lo que me comentan es interesante, pues siempre existe una sorpresa de ellos al mirar sus casas desde otra perspectiva. Muchos se preguntan, ‘¿así es mi casa?’, y dicen ‘no la había visto, es bonita, es sucia, es grande, es pequeña’, etcétera».

Ingrid Hernández (Tijuana, BC, 1974) también es socióloga, con maestría en administración integral del ambiente por El Colegio de la Frontera Norte.

Hace cuatro años presentó una primera serie, captada en el asentamiento Nueva Esperanza, «lugar donde desarrollé el proyecto Tijuana comprimida que muestra el uso de los materiales en la vivienda autoconstruida», explica.

«El resultado –añade– fue un registro fotográfico donde la estética respondía a la organización de los asentamientos y a la yuxtaposición de estilos urbanos. La iluminación era natural, uniforme, dura; las composiciones recurrían a patrones y repeticiones intensamente geométricas, fotografiadas a la altura de la mirada. Eran paisajes desolados que mostraban la intervención de las personas en la transformación del entorno».

En 2006 dio a conocer Hecho en casa, con imágenes de viviendas colombianas: «Para mí el hogar es el lugar más íntimo del ser humano, en él proyectamos nuestras creencias, deseos y expectativas en forma de caprichos, el modo particular de disponer los platos en el trastero, la especial forma de colocar una fotografía en la mesa de centro, los diferentes tonos elegidos para cada habitación; la decisión, consciente o no, de evitar mover el mobiliario. Todo ello enmarca lo que para mí es una geografía sicológica transportada al mundo de los objetos. En ese trabajo me interesó representar las manifestaciones de carácter íntimo presentes en cada una de las elecciones que determinan dónde acomodar un objeto, agruparlo, separarlo o privilegiarlo dentro del hogar».

Por tal motivo, puntualiza la fotógrafa, «mi trabajo no trata de explotar los aspectos pintorescos de los espacios de vivienda o construir una idea de la pobreza como espectáculo. Por el contrario, busco una representación que fomente el diálogo con el espectador y con aquello representado, donde se observe una riqueza de significados y lecturas. No me interesa mostrar la figura humana, no busco retratos de gente; más bien intento construir imágenes de espacios y objetos que hagan referencia, en tono oblicuo, a las personas que les pertenecen. Quiero que las imágenes inciten a pensar en la condición humana, partiendo del mundo material».

El libro Irregular se presentó en marzo en el Palacio de Bellas Artes de la ciudad de México y este mes se dará a conocer en Nuevo Laredo, Tamaulipas, y en julio en San Cristóbal de la Casas, Chiapas.

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Fotografía / España: La fotografía mexicana en PhotoEspaña

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Manuel (escobas), 2008, imagen incluida en la serie de la fotógrafa mexicana Alejandra Laviada que fue galardonada en el festival PhotoEspaña. (Foto: Archivo).

C iudad Juárez, Chihuahua. 22 de junio 2009. (RanchoNEWS).- Exhibe festival obras de artistas consagrados y de jóvenes con tendencias vanguardistas. Una nota de Armando G. Tejeda para La Jornada:

La fotografía mexicana más diversa y contrastante ocupa los sitios más recónditos de Madrid, ciudad convertida en estos días en gran escaparate para la creación fotográfica de México.

En algunos casos por coincidencia, en la mayoría por la firme e inequívoca apuesta de PhotoEspaña y diversos organismos culturales españoles por la fotografía mexicana –como el Instituto Cervantes–, la capital española muestra desde la obra de históricos de las instantáneas, como Graciela Iturbide, hasta de los jóvenes de las tendencias más vanguardistas, como la fotógrafa Alejandra Laviada y sus imágenes poéticas del paso del tiempo y la transición de los espacios.

Muestra inspirada en Galeano


PhotoEspaña es un singular festival que se inició como un intento por convertir a Madrid en una inmensa galería, donde se muestre tanto las fotografías de los grandes genios hasta los lenguajes y las miradas de los jóvenes.

Ahora, en la decimosegunda versión, este festival ha crecido dentro de la península ibérica –incluido Portugal– y hacia su frontera idiomática, América Latina.

La mirada de PhotoEspaña se ha fijado de manera especial en México, por su larga y rica tradición fotográfica, pero también por la incesante y dinámica actividad artística. Esto permite que entre las diferentes exposiciones que hay en estos momentos en Madrid se puede ver la mirada cruda y desgarradora de Nikola Okin Frioli, quien ha registrado con su cámara las huellas de la migración centroamericana; personas con extremidades mutiladas, con la mirada perdida en un fondo negro y áspero.

La exposición Resiliencia, lleva el título inspirado en una pequeña obra de Eduardo Galeano, que dice: «Cada persona brilla con luz propia entre todas las demás. No hay dos fuegos iguales, hay fuegos grandes, fuegos chicos y fuegos de todos los colores (…)»

Además de la obra de Frioli, en esta muestra en la sede central del Instituto Cervantes de Madrid se reunieron 10 miradas distintas, siete de fotógrafos residentes en México y tres en Perú. Entre ellos la obra de dos creadores que empezaron a hacer sus proyectos por separado, pero al final del trayecto encontraron que sus obras se tocaban; uno –Dante Busquets– sobre la vida cotidiana en Villa Coapa y la otra –Pavka Segura– en Ciudad Satélite. En sus obras «viven habitantes que pertenecen a una clase media que se siente afectada por las oscilaciones económicas del país y se resiste a perder las señas de identidad», explicó a La Jornada Claudi Carreras.

En esa exposición también figura la mirada de Óscar Fernando Gómez, taxista con una obra rigurosa que ha provocado el aplauso de expertos y aficionados.

La poética de Laviada

La fotógrafa mexicana Alejandra Laviada (DF, 1980) tiene dos razones para estar «feliz»: ganó uno de los principales concursos del festival madrileño, Descubrimientos; y, el segundo motivo, coincide en Madrid con una exposición de uno de sus referentes: la retrospectiva de Graciela Iturbide, en la Fundación Mapfre.

«Mis fotografías tienen que ver con la memoria, pero desde una mirada con sentido del humor, como asignarle una función a estos objetos descartados, que son de alguna manera inútiles», explicó.

En la mirada de Laviada se percibe la impronta que ha dejado en ella su interés desde pequeña por las artes plásticas, pues lo mismo reconoce que se ha retroalimentado de los grandes genios de la fotografía mexicana –entre ellos Iturbide, por supuesto– que de la tradición pictórica más añeja hasta las corrientes artísticas contemporáneas. Lo mismo habla de posmodernidad que de Gabriel Orozco y Francisco Toledo.

«No sé si mi trabajo es posmodernista, pero sí hay muchos elementos de diferentes corrientes estéticas y conceptuales. Si me preguntaran mis guías de inspiración o de influencia, la mayoría son artistas y escultores. Y donde se cruzan todos estos intereses es donde surge mi lenguaje», explicó.

PhotoEspaña también reconoció la trayectoria del fotógrafo malí Malick Sidibé, quien obtuvo el premio PhotoEspaña Baume y Mercier –el más importante del festival–; así como a Isabel Muñoz, con el galardón Bartolomé Ros; a Carlos Sanva, con el de Revelación, y a Simona Ghizzoni, con el Ojodepez de Valores Humanos.

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Música / Entrevista a Diego El Cigala

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Para el cantante el flamenco es una carta de identidad. (Foto: Página/12)

C iudad Juárez, Chihuahua. 23 de junio 2009. (RanchoNEWS).- A siete años del éxito conseguido con Lágrimas negras, el músico redobló la apuesta en el CD Dos lágrimas. Dice que andaba buscando «olor a ron añejo», lo que lo llevó a volver a cruzarse con excelentes y veteranos músicos cubanos. «Cada vez descubro más cosas», reconoce. Una entrevista de Karina Micheletto para Página/12:

Diego Ramón Jiménez Salazar, El Cigala, es un hombre capaz de revolear el teléfono –literalmente– por causa de una pregunta que no le gusta. Su opinión sobre Alejandro Sanz y el llamado «flamenco pop», por caso. Otro día puede extenderse en una charla telefónica deshaciéndose en gentilezas, provocando una entrevista de lo más amena –la otra había quedado trunca en forma abrupta, como imaginará el lector–. Es un gitano calentón, como se le dice en medio de lo ameno de la charla, un calificativo cuyo significado no entiende del todo, pero comparte una vez que se le explica. El Cigala parece cumplir con todo el estereotipo del gitano, desde los anillos de oro cargándole los dedos hasta ese modo «apasionado» de encarar la vida.

El mundo conoció a El Cigala, más allá del ambiente restringido del flamenco, después de Lágrimas negras, aquella maravilla que grabó en 2003 junto al pianista Bebo Valdés, uno de los discos más vendidos y más premiados de las últimas décadas. Si aquel encuentro entre la cultura flamenca y la cubana rindió sus frutos, ahora el cantaor fue por más. Lo logró con Dos lágrimas, editado en la Argentina por el sello Universal. No lo acompaña Bebo Valdés esta vez –«A los 90 años, no quiere andarse de gira de aquí para allá, teniendo que salir a defender un disco. Busca estar tranquilo y yo lo entiendo», explica–. Están, en cambio, otras glorias de la música cubana de las décadas del ’40 y ’50: el pianista Guillermo Rubalcaba –pilar fundamental de este disco–, los percusionistas Changuito y Tata Güines –«El rey del tambor», fallecido tras esta grabación–, el cantante Reinaldo Creagh, uno de los fundadores de la Vieja Trova santiaguera, que a los 90 años sigue poniéndole voz al bolero.

El Cigala dice que andaba buscando gente como ésa; andaba buscando «olor a ron añejo». «Necesitaba gente como Tata Güines, como Changuito –dice, desde el sofá de su casa del barrio de El Rastro, en Madrid, según describe–. Quería un piano añejo, como el de Guillermo Rubalcaba, que tiene ese sentido de los viejos soneros. Un pedazo de pianista. Además del piano fresco y gitano de Jumitos, que es también un conocedor, pero catalán. Quería mezclar esos pianos. Pero creo que no me salí mucho de la línea, incluso con alguna sorpresa que otra con la copla, que es algo que uno siempre trae de la tradición, pero la expresa en este tiempo».

Para El Cigala lo flamenco es una suerte de carta de identidad: es hijo de un cantaor que trabajó con el mismísimo Camarón de la Isla en los tablados madrileños; es sobrino de Rafael Farina, uno de los mayores cantantes de copla de España. De niño le gustaban la pelota y la calle, recuerda, pero cuando escuchaba una guitarra, enseguida dejaba todo y seguía la dirección de la música. También aparece entre sus recuerdos el patio de la casa, por las mañanas. Era entonces cuando su padre llegaba del tablao y seguía la farra con Camarón, Huguito y otras figuras de entonces. «Yo los miraba y pensaba: ‘De grande quiero ser así’», cuenta.

Unos años después, él también empezaría a recorrer los tablados, «haciéndose los huesos» en los palos del cante. Y, como corresponde a un artista del flamenco, se ganaría un sobrenombre curioso. «Al nombre me lo pusieron los hermanos Losada, tres guitarristas que tocaban conmigo en la compañía de Paco Peña. Decían que era flaco y me movía más que el desprecio», cuenta.

¿En qué sentido este Dos lágrimas marca una continuidad con el famoso Lágrimas negras?

Más que una continuidad, yo diría que marca un progreso. Aquí están todas las cosas que aprendí en estos años, desde Lágrimas negras hasta acá. Yo creo que eso es notorio. Mi manera de cantar es siempre la misma, desde luego, pero encuentro que ahora está más... añejada, podría decir. Hombre, con más avances, con más sabiduría. La voz tiene el mismo proceso que los buenos vinos, el tiempo le aporta cuerpo, color, sabor. Con el tiempo también uno va cogiendo sabiduría, y sobre todo tranquilidad. Por eso digo que siento mi voz más añejada, pero sin perder la flamencura, incluso cantando un bolero.

¿En cuánto ayudó el haberse cruzado con Bebo Valdés en este crecimiento?

¡Por favor! ¿Qué puedo decir de semejante pianista? ¿Qué puedo decir de un artista que ha estado junto a los grandes, como Bernabé, como Celia Cruz, como Nat King Cole, como Frank Sinatra...? Bebo fue quien me hizo cantar con el piano, de otra manera nunca lo habría logrado, no lo habría intentado siquiera. Él me dijo: «Canta como el gitano que eres, que yo tocaré como el cubano que soy». Así de simple. Me pasa lo mismo con la música de Jerry González, que ahora saca su disco y me invitó a cantar. Cada vez voy descubriendo músicas nuevas dentro de lo afrocubano y lo latino. Siempre encuentro cosas muy interesantes, me gusta investigar, hurgar, eso es lo que me anima a seguir probando, porque si no me aburro con facilidad. Soy muy inquieto y vivo buscando cosas que me gusten mucho, pero mucho, porque si no las canto cuatro veces y paso a otra cosa, me aburro. Deben ser cosas que me emocionen profundamente, sólo así las empiezo a considerar para mi repertorio.

¿Esa es la fórmula para probar una canción?

Claro, si yo me emociono la gente se emociona, es así.

Dice que necesitó ir a buscar a las glorias de la música cubana para hacer este disco. ¿Qué era, específicamente, lo que buscaba de ellos?

Necesitaba ese sonido y esa sabiduría. Necesitaba que me hablaran y me contaran y me cantaran cosas, ese contacto con ellos que va más allá de la música. Fíjese que Tata Güines fue el que me cantó «Sevilla tuvo que ser con su lunita plateada» (canta el tema «Dos cruces», incluido en el disco). Es un cuplé que cantaba Marifé de Triana, y que después Carmelo Larrea usa para el bolero «Dos cruces». Para mí es un lujazo, es un gran placer compartir mi música con ellos. Me quedará en mi historia y en mi vida el haber hecho las últimas grabaciones y los últimos conciertos con Tata Güines.

¿Cómo fue la forma de trabajo, cómo les explicó el concepto al que quería llegar?

Muy fácil. Yo les decía: «A ‘Dos gardenias’ la quiero de guaguancó». Buscábamos una clave de guaguancó y ahí rápidamente nos sentábamos a probar. Nos encerrábamos con unas copas y venga: el que más sabe, que más ponga. Ellos son los genios en ese sentido. Yo cantaba en clave de guaguancó pero en flamenco. Les daba pequeñas instrucciones, pero enseguida ellos demostraban que saben más que uno de esas cosas. Lo que más me gustó de Dos Lágrimas es que logramos formar un grupo en el que cada uno puso sus ideas. No todas fueron ideas mías. Siempre consulté con los músicos sobre algunas cosas y siempre les di las chances para que pudieran opinar y tener sus planos y sus glorias cada uno. Y eso se nota.

En sus comienzos se destacó como cantaor de bailarines. ¿En qué momento decidió saltar adelante del escenario?

Cuando cantaba para bailar había momentos en los que destacaba y salía adelante, solito. La gente me pedía que me quedase adelante cantando, y los bailarines se enojaban conmigo. Un buen día me aburrí y decidí largarme solo y buscar mi camino. Pero debo decir que ésa fue una gran escuela. Cantando para bailar se aprende muchísimo y tuve la gran suerte de estar en muchos tablaos, con muchas compañías. Ahí es donde se fragua el artista. El mismo Camarón, cuando llegó a Madrid, trabajó en Torre Bermeja. Yo estuve en todos: Torre Bermeja, Los Canasteros, Corral de la Morería, en tantos tablaos, y en cada uno los bailarines tenían sus exigencias. A algunos había que cantarles de la cintura para arriba, otros eran más eléctricos, otros bailaban más pausados, otros más técnicos... A cada uno había que cantarle de distintas maneras, con diferentes palos y diferentes cantes. Para mí ese aprendizaje fue fundamental.

¿Qué ideas traía respecto de una actualización del flamenco?

Traía eso, lo que yo era. Me gustaba coger una soleá y traerla hasta nuestros días, pero con frescura. Eso ya se ha hecho y los grandes y los genios nos han dejado muchos ejemplos de eso. Pasa que todavía hay mucho de donde se puede coger. Ahora mismo, hay muchos cantes que ya no se cantan y que es bueno traer hasta el día de hoy, como la colombiana, o el martinete.

¿Hasta dónde resiste el flamenco ese tipo de fusiones?

Mi música son vibraciones del alma, encuentros. No puedo hablar de fusión, y menos de flamenco chill out, flamenco electrónico... ¡Por favor! Esos son inventos sin sentido. El flamenco es flamenco, joder.

Pero existen tensiones dentro del flamenco entre conservadores y renovadores...

Siempre. De todas maneras a mí me respetan mucho, porque saben de dónde vengo. Ahora mismo dejo el piano y los boleros y me voy a cantar con la guitarra y puedo estar horas cantando por soleá. Y eso es lo que ve el público, que puedo hacer las dos cosas...

Para usted «el flamenco es flamenco», pero, ¿cómo se reconoce ese verdadero flamenco?

Cantándolo muy bien.

Eso para el que lo interpreta. ¿Cómo lo reconoce un turista, por ejemplo?

Uh, eso sí que es difícil, ¿eh? Yo agarraría a ese turista y le diría: «Hágame usted un palo de bulerías». Si lo hace bien, es porque lo puede apreciar. Pero déjeme decirle una cosa: haría exactamente lo mismo con los flamencólogos.

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Noticias / México: Recuerdan los 40 años de la muerte de José Gaos

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Filósofos reflexionan en mesas redondas sobre la obra de José Gaos. (Foto: Archivo)

C iudad Juárez, Chihuahua. 22 de junio 2009. (RanchoNEWS).- En la primera de tres mesas redondas con motivo del 40 aniversario luctuoso de José Gaos, en El Colegio de México, fueron amplios los comentarios y análisis conceptuales que cada filósofo participante hizo sobre la personalidad y la obra del pensador. Una nota de Carlos Paul para La Jornada:

En julio se pondrá en circulación Antropología e historiografía, tomo 15 de las obras completas del filósofo español, naturalizado mexicano, José Gaos (1900-1969), adelantó Antonio Zirión, actual coordinador editorial de ese proyecto, el cual está integrado por 20 volúmenes.

Zirón, quien participó el pasado miércoles junto con los filósofos Andrés Lira, Álvaro Matute, Alfonso Rangel Guerra y Javier Garciadiego en la primera de tres mesas redondas con motivo del 40 aniversario luctuoso de José Gaos, en El Colegio de México, comentó que 11 de los volúmenes fueron publicados bajo la coordinación editorial del fallecido filósofo veracruzano Fernando Salmerón, los cuales «se han publicado conforme se han ido terminando, por ejemplo, los primeros libros editados fueron el 12 y 17».

Bajo la coordinación editorial de Zirión se han publicado seis más: 3, 10, 19, 16, 11 y 15.

En esos 11 volúmenes, detalló Zirión, «se encuentra prácticamente lo más significativo de la producción filosófica de Gaos.

«Están las Confesiones profesionales, originalísima autobiografía filosófica; dos cursos cumbres de su propio sistema filosófico: De la filosofía y Del hombre e Historia de nuestra idea del mundo, así como testimonios de su trabajo pedagógico: Antología de la filosofía griega y Antología del pensamiento de lengua española en la edad contemporánea. Se encuentran también, entre esos 11 tomos, dos libros sobre filosofía mexicana: Filosofía mexicana de nuestros días y En torno a la filosofía mexicana. Está también el libro en el que Gaos reunió los trabajos en los cuales desarrolló, ya en México, su pensamiento más original: Filosofía de la filosofía e historia de la filosofía. Así también, una compilación de escritos sobre su maestro: Sobre Ortega y Gasset y otros trabajos de historia de las ideas en España y la América española».

En el acto por el 40 aniversario luctuoso de Gaos, fueron amplios los comentarios y análisis conceptuales que cada filósofo participante hizo sobre la personalidad y la obra del pensador, quien llegó a nuestro país en 1938 como exiliado español, para desarrollar su trabajo hasta su muerte, en 1969.

Andrés Lira reflexionó en torno a los esfuerzos conceptuales y teóricos de Gaos, en los que se refleja, más allá del ámbito metafísico, la dimensión científica de la filosofía, que desarrolló en Historia de nuestra idea del mundo.

Álvaro Matute, encargado del prólogo y edición del tomo 15, Antropología e historiografía, detalló el contenido del mismo. En su momento, Rangel Guerra, quien prologó y editó el tomo 19, Congruencia y vocación de Gaos, según sus cartas, habló de los años juveniles del pensador y de las misivas en las que se reflejan sus inquietudes literarias.

La segunda mesa redonda se realizará en agosto, en la Facultad de Filosofía y Letras, y la tercera será en octubre, en el Instituto de Investigaciones Filosóficas de la Universidad Nacional Autónoma de México.

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Noticias / Austria: Obligan fuertes lluvias a desalojar Museo Albertina de Viena

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El museo austriaco. (Foto: Archivo)

C iudad Juárez, Chihuahua. 24 de junio 2009. (RanchoNEWS).- Son alrededor 950 mil obras. Aguas empiezan a amenazar con inundar numerosas zonas del país. Una nota de EFE:

Las lluvias torrenciales que caen sobre Austria desde hace varios días han obligado al Museo Albertina de Viena a evacuar completamente las obras de su almacén, mientras que las aguas empiezan a amenazar con inundar numerosas zonas del país.

El director del Albertina, Klaus Albrecht Schröder, anunció hoy a la agencia austríaca APA la decisión de poner a salvo toda la colección gráfica del depósito de su museo ante las imparables lluvias que han empezado a penetrar en esos recintos.

La evacuación de las 950 mil obras, que forman una de las colecciones gráficas más importantes del mundo, comenzará mañana, jueves, dijo Schröder.

Por el gran tamaño de la colección aún no se sabe cuánto tiempo durará para poner a salvo todas las obras, entre ellas obras maestras de pintores como Durero, Klimt, Schiele o Rembrandt.

Las obras de arte serán trasladadas a un lugar seguro en Austria, precisó el director del Albertina, y agregó que por ahora se mantiene el acceso a las exposiciones regulares del museo.

Por otra parte, en varios zonas de la parte centro y este de Austria las aguas se acumulan ante las imparables lluvias.

Las localidades más afectadas son Steyr y Traun, en el estado federado de Alta Austria, y Krems, en Baja Austria, aunque hasta ahora no se han registrado víctimas.

Por esos lugares pasan grandes ríos cuyas aguas han crecido de forma alarmante hasta niveles críticos y han aislado ya varias aldeas cercanas.

En Sankt Pölten, capital de Baja Austria, se contabilizaron hasta hoy 164 litros por metro cuadrado, una cantidad que suele registrarse sólo cada 50 años, indicaron las autoridades.

También en la localidad de Enns, en el estado federado de Estiria, las autoridades locales han decretado el estado de alerta máxima ante la subida de las aguas.

Los servicios meteorológicos de Austria aseguran que ya se ha superado lo peor de las precipitaciones y anuncian un paulatino retroceso de las aguas a partir de mañana, jueves.

En varias zonas del país se encuentran cientos de bomberos trabajando para sacar agua de los sótanos y levantar barreras de contención con sacos de arena para protegerse contra las inundaciones, mientras que medio centenar de carreteras han tenido que ser cerradas al tránsito.

El Ejército austríaco ha puesto a unos 10 mil soldados en estado de alerta para el caso que la situación siga empeorando.

Mientras, los organizadores del «Festival de la Isla del Danubio», un gran evento cultural al aire libre en Viena previsto para el próximo fin de semana, estudian la posibilidad de cancelar o al menos aplazar en un día el certamen al que se espera la afluencia de cientos de miles de personas.

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Libros / México: Presentan segundo tomo de «Sintaxis histórica de la lengua española»

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Concepción Company. (Foto: Archivo)

C iudad Juárez, Chihuahua. 24 de junio 2009. (RanchoNEWS).- El objetivo, corregir el proceso de enseñanza-aprendizaje en el país. Se trata de una obra de investigación y consulta bajo la dirección de la especialista Concepción Company. Una entrega de Notimex:

El reconocido lingüista mexicano Ernesto de la Peña se pronunció anoche por un mejor sistema educativo nacional, a fin de corregir el proceso de enseñanza-aprendizaje en el país, que en su opinión es deficiente.

Durante la presentación del libro Sintaxis histórica de la lengua española, en la librería Octavio Paz del Fondo de Cultural Económica (FCE), el estudioso habló sobre la problemática de la sintaxis en discursos, afirmaciones políticas y «pseudopoetas».

Explicó que esto se debe a que no se establece coordinación alguna entre las partes del enunciado, por lo que no se pueden expresar conceptos.

«La sintaxis es importante, nosotros (los escritores) lo usamos de una manera aprendida, pero eso no pasa con los políticos», cuyos discursos «no tienen ni pies ni cabeza, porque no atienden a la cordura y a la verdad», dijo.

Acompañado del escritor Aurelio González y de José Moreno de Alba, director de la Academia Mexicana de la Lengua, De la Peña dijo que la problemática de la sintaxis se debe a una mala enseñanza en las escuelas. «Tenemos un círculo vicioso. La educación es deficiente y los resultados también lo son. En el momento en el que se mejore el sistema educativo nacional y se tenga una mayor calidad, mayor calidad tendremos de alumnos», sostuvo.

Sobre este segundo tomo de una publicación de cinco partes, Aurelio González dijo que se trata de una obra de investigación y consulta bajo la dirección de la especialista Concepción Company, dirigida a los interesados en acercarse a la evolución del español a partir de una base documental de 10 siglos de historia.

Calificó al libro como una obra descriptiva y colectiva, así como un elemento de consulta no solo para el lingüista o el aficionado en cuestiones de la lengua, sino para todo aquel que muestre interés hacia «nuestra cultura, al final de cuentas, no podemos separar la cultura de como hablamos. La cultura es la lengua y luego se manifiesta en muchas formas», dijo.

Definió la sintaxis como la parte de la gramática que enseña a coordinar y unir las palabras para formar las oraciones y expresar conceptos.

Al igual que De la Peña, mencionó que muchas veces los problemas con documentos, discursos y afirmaciones se debe a que no existe un orden gramatical en las oraciones, lo que dificulta que se puedan expresar conceptos.

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Fotografía / España: García Rodero entra a Magnum

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La confesión. Saavedra (Lugo). 1980. Una de las fotografías del libro España oculta. (Foto: C. G. R.)

C iudad Juárez, Chihuahua. 24 de junio 2009. (RanchoNEWS).- La autora de España oculta puede convertirse mañana en la primera fotógrafa española de la agencia. El exigente proceso de ingreso arrancó hace cuatro años. Una nota de Irene Benito / Antía Castedo para El País:

De los escombros de la II Guerra Mundial nació la agencia Magnum Photos , un mito de la fotografía documental fundado por Henri Cartier-Bresson, Robert Capa, George Rodger y David Seymour. Ahora, 63 años después, una española puede acceder por primera vez al olimpo: todo apunta a que Cristina García Rodero (Puertollano, 1949) se convertirá mañana en miembro pleno de la cooperativa de fotógrafos más importante del mundo.

García Rodero lleva 35 años haciéndose invisible para capturar la realidad desde el mejor ángulo. «No tengo tiempo para angustias, ya han pasado los días en que estaba irritable e inaguantable. Ahora no hay cabida ni para eso», explicaba con unos nervios propios de la primera exposición, poco antes de viajar a Londres para participar en la reunión anual de la agencia. Ni la maleta sin hacer ni la falta de un hueco para ir a la peluquería la agobiaban tanto como condensar su obra en un audiovisual de 70 fotografías. Sus colegas de Magnum contemplarán mañana una exposición de 109 imágenes y luego, mediante votación secreta, decidirán sobre el ingreso de García Rodero, aunque el veredicto parece cantado.

La inquietud de principiante de la fotógrafa española –que inició el muy exigente proceso de ingreso en 2005– contrasta con la seguridad de sus colegas españoles. «Es cómico que tenga que pasar un examen. A los de Magnum debería darles vergüenza», opina José Manuel Navia. Juan Manuel Castro Prieto coincide: «El reconocimiento de la agencia pondrá las cosas en su sitio. Antes jamás habían mirado a nuestra fotografía». Isabel Muñoz confirma: «Si alguien merece entrar en la agencia, es ella».

Cristina García Rodero ha bautizado el leitmotiv de su obra Entre el cielo y la tierra, una definición personal que agrupa innumerables abordajes de las dualidades y contradicciones del ser humano: lo espiritual y lo carnal, lo religioso y lo pagano, lo natural y lo sobrenatural, la vida y la muerte, la ciudad y el campo, lo nuevo y lo viejo. Esas obsesiones infinitas asomaron por primera vez en España oculta, una colección de imágenes sobre la idiosincrasia religiosa española. Publicada en 1989 –tras 16 años de elaboración–, es un verdadero punto de inflexión en la trayectoria de García Rodero.

Premiada con el Ojo de Oro del World Press Photo en 1993, la calidad de aquel trabajo catapultó de golpe a su autora y la sacó del anonimato. «Aunque se llame España oculta, habla realmente de lo que somos los españoles», opina Isabel Muñoz. «Me veo retratada en esas fotos como puedo verme en una película de Almodóvar. Cristina ha sabido sacar la magia del pueblo, sus luces y sombras, sus alegrías y tristezas, su sensualidad».

Tanto llegó a conocer los ritos y tradiciones que, sobre el papel, éstos parecen invenciones de su cámara y no lo que son: escenas de verídico fervor religioso. La autenticidad de las fotografías debe mucho a un ojo preciso, reconoce Alberto García-Alix. «Cristina es una mujer muy rápida, que hace clic-clic con la misma velocidad que la cámara». Muñoz remata: «España oculta es un trabajo sin época, con la misma fuerza que cuando se publicó».

Además de una mirada certera, García Rodero, una mujer de aspecto campechano, tiene otra virtud: sabe pasar inadvertida. «Una vez me la encontré en un festival de cine erótico donde había muchos fotógrafos», comenta García-Alix. «Yo llevaba un rato haciendo fotos y, de repente, vi que a mi lado estaba ella, colocada en el mejor ángulo posible, disparando sin parar. Llevaba horas allí, ¡y no la había visto! Cristina tiene esa capacidad. Cuando trabaja se vuelve invisible».

García Rodero se formó en Bellas Artes en la Universidad Complutense de Madrid a finales de los sesenta. Y allí volvió para dar clases de fotografía entre 1983 y 2005. Un discípulo, Rafael Trobat, explica que, durante ese tiempo, sus alumnos no eran del todo conscientes de a quién tenían como profesora. Añade que por aquel entonces García Rodero era «una fotógrafa dominguera». Un adjetivo que se comprende mejor con el recuerdo del reportero Gervasio Sánchez: «Hasta hace diez años ejercía como una simple profesora universitaria que daba clases de lunes a viernes y en su tiempo libre viajaba para hacer fotos». Lo hacía conduciendo un coche pequeño por carreteras desconocidas hasta pueblos insignificantes. Como nunca tenía donde dormir, se preparaba una cama entre el asiento trasero y el maletero.

Las imágenes arrancadas a la tradición y a los festejos populares –y más tarde producidas a tiempo completo, cuando una enfermedad de la vista la obligó a jubilarse de la Universidad– componen un archivo descomunal. Ese vasto horizonte entronca con una artista que en los últimos 20 años se ha empeñado en abrir el abanico geográfico de su trabajo. Dos ejemplos: Rituales en Haití, sobre el sincretismo entre el vudú y el catolicismo, y María Lionza, la diosa de los ojos de agua, sobre la creencia precolombina que impregna la espiritualidad de la sociedad venezolana. Rostros desencajados y cuerpos poseídos, rituales populares, tensión y dispersión, violencia y relajación.

En ella, la foto buena nunca es producto de una coincidencia. García Rodero regresa una y otra vez a los lugares y a las personas fotografiados, incluso después de cerrar los reportajes. El fotógrafo Navia subraya que ninguno de sus logros es casual. «Ha renunciado a tener un compañero estable, a construir un hogar. En su casa la cocina nunca funciona, porque está llena de cajas y de libros. La suya es una voluntad prusiana», comenta. Esa entrega influyó en otros artistas, como reconoce Ouka Leele: «Cristina siempre nos ha llevado a todos por delante, abriéndonos el camino. Fue de las primeras mujeres que me hicieron soñar con la fotografía».

García Rodero espera que la agencia, que le parecía inalcanzable hasta hace poco, le ayude a seguir aprendiendo. Quiere «estar entre sabios» y discutir con ellos el oficio. A punto de cumplir los 60, confía en que Magnum le permitirá seguir trabajando hasta bien entrada la vejez.

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Cine / Entrevista a Francis Ford Coppola

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El cineasta estadounidense. (Foto: Archivo)

C iudad Juárez, Chihuahua. 26 de junio 2009. (RanchoNEWS).- El maestro de El Padrino, La conversación o Apocalypse Now regresa a las pantallas con Tetro, coproducción española protagonizada por Vincent Gallo, Maribel Verdú y Carmen Maura. El filme, sobre los dilemas familiares de un aspirante a escritor, es el más personal de su filmografía, como explica a El Cultural durante La entrevista de Juan Sardá en la que rescata sus recuerdos familiares.

Dice que Tetro es su filme más personal, en el que ha mostrado de una forma más descarnada y brutal sus sentimientos íntimos. Acogida con una agria división de opiniones a su paso por la reciente Quincena de Realizadores de Cannes, Francis Ford Coppola, genio y figura, estrena por fin su película «española» precedido de una enorme expectación y la incógnita sobre cómo reaccionará el público ante una obra compleja, extraña, incluso podría calificarse de «marciana», sobre un joven doliente que aspira a ser escritor y sus muchos conflictos familiares. Vincent Gallo, opción final tras la renuncia de Matt Dillon por falta de interés en la historia y de Joaquin Phoenix por falta de interés en todo en general, se une a Maribel Verdú y el debutante Alden Ehrenreich al frente de un filme poético plagado de metáforas y meandros en el que el asunto central es la eterna disputa entre padres e hijos. En este caso, la figura del padre es representada por el temperamental Klaus Maria Brandauer en la piel de un despótico director de orquesta que opina que con «un genio en la familia es suficiente».

Coppola recibe a El Cultural en un hotel madrileño sentado sobre la mesa, y su porte se asemeja al de un Buda socarrón e inquisitivo. Coppola, tan famoso y popular como la más deslumbrante estrella de Hollywood, es más bajito de lo que parece en las fotos y está más gordo. A pesar de su semblante serio, todo en él irradia cordialidad. Hacer un repaso a su filmografía significa revisar lo mejor de la Historia del cine con mayúsculas. Coppola es el autor de películas tan fundamentales como El Padrino y sus dos secuelas, la primera de ellas considerada por muchos como la mejor película de todos los tiempos, La conversación (1974), Apocalypse Now (1979), La ley de la calle (1983) o Drácula (1992).

En los últimos años, el cineasta se ha dedicado con mucha mayor fruición a sus viñedos de Alexandra Valley que al cine. Los vinos son un negocio que él mismo califica de muy rentable y que le permite volar en avión privado y vivir como un rey sin tener que ponerse detrás de la cámara más que por placer. Quizá por ello sus dos últimas películas son Youth Without Youth, un personalísima aproximación a la biografía del orientalista rumano Mircea Eliade y esta última y muy peculiar Tetro. Ambas surgen de su empeño por realizar filmes «pequeños» al margen de la industria en los que recupera el sabor de la independencia creativa que gozó en los felices 70.

¿Con los años uno aprende a hacer mejores películas?

Lo único que he aprendido es a no pretender saber las respuestas. Cuanto más tiempo llevas dirigiendo en lo que sí ganas es en placer. Cada vez lo disfrutas más. Una vez ya sabes cómo se hacen las películas y puedes experimentar, es una liberación fantástica. Por otra parte, está lo que uno aprende con cada película en concreto. Yo siempre he trabajado en proyectos con los que creía que iba a profundizar en asuntos que me interesan. El tiempo de preparación e investigación es siempre fascinante. Después, se trata de convertir todo ese material en algo parecido al arte. Tengo la impresión de que los novelistas y los pintores siguen un proceso parecido.

¿Y qué le interesaba investigar en Tetro?

Todo surge de la experiencia con mi anterior película. En Youth Without Youth profundicé en los meandros de la conciencia, del sujeto. La pregunta que me hice entonces refleja la dificultad de retratar la realidad ya que su percepción está delimitada por nuestra subjetividad. Es un asunto muy peliagudo. De esta manera, los opuestos se pueden convertir en la misma cosa. Son lo mismo la luz y la oscuridad o el arriba y el abajo. Después de una película eminentemente intelectual, quería rodar otra conectada con las emociones. Quise regresar a mi infancia y adolescencia. Sentí la necesidad de bucear en mis sentimientos y recuerdos.

El planteamiento de Tetro es un clásico: el enfrentamiento generacional. Freud hablaba de «matar al padre».

Es un asunto antiquísimo. En la Biblia tenemos la historia de Caín y Abel. Y los griegos inventaron el mito del parricidio. Ahí tenemos a Edipo. También es una costumbre de los animales. Los simios no consiguen copular hasta que no matan a su padre, que acapara todas las féminas de la familia hasta su muerte. Además, es un tabú. Nadie dirá jamás en público que quiere matar a su padre, simbólicamente la figura del padre se concibe como buena. El problema es que muchos padres no entienden el proceso natural de los hijos, uno los cría, se sacrifica por ellos y después debe permitir que se vayan y hagan su vida. Si esos niños han sido infelices, lo más probable es que funden familias infelices.

¿Usted tuvo una familia infeliz?

No. Lo que he trasladado a la historia es cómo me sentía en aquella época en la que no entendía nada. Se trata de una emoción.Y de cosas que he visto en otras familias. Algunas, claro está, en la mía propia.

Tetro, efectivamente, habla de la familia aunque lo haga de un forma un tanto tortuosa. El protagonista es Vincent Gallo, famoso por haber sido modelo de Calvin Klein y por haber dirigido una película tan arquetípicamente «indie» como Buffallo 66. Gallo interpreta al Tetro del título, un treintañero de origen estadounidense que vive en Buenos Aires con su mujer, Maribel Verdú, y el bebé que comparten. Tetro es un personaje huraño y taciturno que oculta a todo el mundo, incluido a su amantísima esposa, su pasado. Todo cambia cuando hace su aparición Bennie (Alden Ehrenreich), un hermano al que el protagonista dejó atrás en su Nueva York natal y cuya reaparición será clave para que Tetro se enfrente, por fin, a sus orígenes familiares, a su identidad y a su melancolía. Al final de la trama, la aparición de Carmen Maura en un papel delirante, Alone, una crítica literaria y dama de la alta sociedad, termina de rubricar la importante presencia española sin contar, claro está, la producción a cargo de la compañía de Gerardo Herrero.

Como el Retrato de un artista adolescente de Joyce, Tetro explora la mentalidad del artista en ciernes. Es una película sobre la dificultad de creer en uno mismo en este terreno y de la dureza que conlleva el peso añadido de no contar con el apoyo paterno. Para algunos, como publica Cahiers du Cinéma, «las muchas debilidades de Tetro son el reflejo de esa segunda división a la que el cineasta se ha desplazado voluntariamente». Para otros, como escribe la exquista The Village Voice, «la película exhuda entusiasmo y amor por el cine, es una joya».

¿Le han disgustado las críticas negativas que ha recibido Tetro?

Lo que me asombró fue la capacidad de manipulación de la prensa. El pase en Cannes fue un éxito absoluto, una de mis mejores experiencias con el público. Había gente que llevaba tres días esperando para entrar en el cine. Y cuando terminó la proyección, hubo una ovación de 12 minutos. Yo estaba allí y vi cómo gente muy distinta se emocionaba de la misma manera. Pero al día siguiente, cuando leí los periódicos, muchos de ellos hablaron de fracaso. No puedo entenderlo.

Al margen de esa reacción del público, es indiscutible que muchos críticos le han puesto pegas.


Tetro es una película intensa y verdadera que habla sobre sentimientos fuertes y profundos. Es una película hermosa que no está realizada para ganar dinero. Me esperaba que fuera acogida con división de opiniones. Hay un establishment de la crítica que sólo responde cuando les das productos conocidos, que se repiten unos a otros. Por ejemplo, estoy harto de leer que el debutante Alden Ehrenreich es el nuevo Leonardo DiCaprio. ¡él no es el nuevo DiCaprio ni falta que hace! Recuerdo que cuando Leonardo comenzó a hacer películas todo el mundo hablaba de que era el nuevo Montgomery Clift. Me parece un insulto hablar de los actores de esta manera. La pregunta esencial sobre Tetro es qué lugar ocupará dentro de cien años, y estoy seguro de que pervivirá. Todo esto me recuerda a lo que sucedió con filmes como Slumdog Millionaire o Quemar después de leer. Al principio nadie les hizo ni caso, y el tiempo ya se está encargando de ponerlas en el lugar de honor que se merecen.

Usted dice que Tetro no es autobiográfica, sin embargo, hay equivalencias. Su padre, Carmine, también era músico.

Sí, pero él jamás me cortó las alas para que yo fuera artista. Mi padre era un buen hombre que se casó muy pronto y tuvo hijos enseguida por lo que de muy joven ya tenía que cargar con el peso de sacar adelante a una familia. No era un hombre miserable ni frustrado pero sí le costó muchos años triunfar, lo que le hizo sufrir.

De hecho, Carmine no sólo no le cortó las alas a Francis sino que debe sus éxitos a su hijo. Fue en 1974, con motivo de El Padrino II, cuando el compositor obtuvo, por fin, el reconocimiento masivo y ganó un Oscar por su inolvidable partitura, compuesta junto a Nino Rota.

La relación entre Tetro y su hermano es una de las claves fundamentales del filme.

El hermano pequeño idealiza al mayor. Eso sucede con mucha frecuencia. Para el más joven, su hermano escritor no es un fracasado como opina su padre sino un héroe. él arrastra un fuerte sentimiento de abandono porque Tetro se marcha de casa cuando tiene 13 años y no lo ha vuelto a ver en cinco años. Víctima de un padre distante, ese hermano mayor era como un padre para él por lo que el trauma es mayor. El problema de Tetro es que está demasiado obsesionado con su propia desgracia y no tiene tiempo para darse cuenta de que hay vida más allá de sí mismo.

En la película vemos las secuelas terroríficas de tener a unos malos padres. ¿Tiene algún consejo?

Recuerdo a Sofia de niña, era muy original y divertida. Desbordaba creatividad. Siempre le decíamos que era una niña estupenda y al final terminó por creérselo. El tiempo nos ha dado la razón y hoy es una gran artista. Cuando un padre le dice a su hijo que va a ser un fracasado, que no va a conseguir nada en la vida, está comprando todas las papeletas para que suceda de esa manera. Hay que tener mucho valor y mucho coraje para superar algo así. Los padres estamos obligados a sentirnos orgullosos de nuestros hijos. Lo demás no tiene sentido.

Rodada en blanco y negro cuando se refleja el tiempo presente y en color cuando se trata del pasado, Tetro recuerda a ratos al cine de Pedro Almodóvar en su densidad poética. Imágenes de los bailes de la tullida Coppelia, protagonista de la película de Offenbach Los cuentos de Hoffmann aderezan un filme singular que debe ser visto con los ojos del corazón antes que con los de la cabeza.

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Literatura / Entrevista a María Martoccia

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La escritora publicó originalmente Caravana en 1996 y el sello La Bestia Equilátera acaba de reeditarlo. (Foto: Vera Rosemberg)

C iudad Juárez, Chihuahua. 22 de junio 2009. (RanchoNEWS).- En los cuentos incluidos en Caravana, la autora condensa sus experiencias en Inglaterra, Yemen, Marruecos y Malasia, entre otros lugares en los que vivió. Ahora radicada en San Marcos Sierra, Martoccia se define como «una entusiasta de la decepción». Una entrevista de Silvina Friera para Página/12:

Lutan habla hokien, uno de los cinco idiomas chinos, y está casada con un inglés. Ella cree que los idiomas son acentos diferentes que se contagian con el tiempo. Suele sentarse en posición de loto y parece que no hace nada, que nada le gusta de la cultura inglesa. Esa «rareza», según los ojos que la miren, esa aparente inmovilidad, es un campo apto para el cultivo de las sospechas y los prejuicios. Sólo tiene un defensor vehemente, Malcolm, que abomina del cliché de que los occidentales hacen algo. «Tenemos una memoria obsesiva –repetía–. Hacemos para recordar. En Asia son muchos más prácticos. Saben que hay olvido». En esa pátina de cuidado por el detalle, en ese juego por la morosidad de cuestiones un tanto triviales, en ese modo de sondear el abismo o ese filo de la navaja que conduce de la ambigüedad a una percepción «fuera de lo común», distorsionando lo observado, en ese delicado lenguaje, esculpido por una orfebre obsesiva, que destila a cada paso ironía, radica la originalidad de los doce relatos de Caravana (La Bestia Equilátera), primer libro de María Martoccia publicado en 1996, que afortunadamente se acaba de reeditar. Son cuentos que condensan las peripecias vitales de la escritora por Inglaterra, Yemen, Malasia, Tailandia y Marruecos.

Los personajes, exceptuando a Lutan, claro, adquieren un espesor marcado por la sociabilidad. Hablan con los otros, como si vivir en un lugar extranjero fuese el comienzo de muchas otras cosas. Pero a veces ni necesitan moverse del lugar donde nacieron para afilar la lengua con sus ocasionales interlocutores, especialmente cuando abunda la cerveza, como la memorable protagonista de La señora de Copacabana: «Usted sí que empina, como decimos por aquí. No se ofenda. A mí me gusta la gente que toma. Yo tomo. La gente que no necesita ahogar sus penas no vale nada. El alcohol es bueno. Tiene mala propaganda, eso es todo». ¡Salud por esta adorable criatura y otras no tan adorables sino más bien perturbadoras, como el viejo nacionalista Mr. Black, o esas hermanas solteronas, Irene y Marta, que se deshacen de todos los muebles y objetos hasta dejar la casa vacía! En el comienzo de «Las réplicas», Marta se saltea páginas de la novela que está leyendo, para espanto de su hermana. Y dice: «Todos los libros deberían entenderse, aunque uno los empiece por la mitad. Así es como entramos en la vida de la gente y nos vemos obligados a comprenderla. Nadie cuenta desde el comienzo».

Viajar también puede ser garantía de desilusión. Quizá el asombro por el cambio de paisajes sea una chispa volátil que pronto se disipa. Bien lo sabe Martoccia, que reparte su tiempo entre San Marcos Sierra (Córdoba), el pueblo donde vive desde hace diez años, y Buenos Aires. La autora de las novelas Los oficios y Sierra Padre, ambas ambientadas en la provincia cordobesa, le confiesa a Página/12 que tiene ganas de cambiar de aire. En estos días está terminando de escribir su próxima novela, cuyo título provisorio es Las desalmadas, que también transcurre en las sierras de Córdoba, una historia cuyo disparador es la relación entre una madre y una hija enferma. «Espero con esta novela despedirme de las sierras y cambiar de escenario. Tendría que cambiar el lugar donde vivo. Hay algunos detalles técnicos que tengo que resolver, pero supongo que voy a empezar a dar vueltas pronto», promete la escritora y traductora. ¿Cómo mira ahora sus primeros relatos, a trece años de haber sido publicados? «No vuelvo a leer lo que escribo –afirma–. Una vez que termino un libro no me interesa en absoluto, porque a mí me gusta escribir más que leerme. Escribir es mi momento de mayor felicidad; por supuesto que después quiero hacer algo con eso, que lo lean, darle vía, pero no vuelvo a leer lo que escribo.»

¿Buscó experimentar con el castellano como lengua traducida, como han señalado la crítica, en los cuentos de Caravana?

No, no lo busqué, ni me lo propuse. Yo no me propongo nada cuando escribo. En ese momento estaba viviendo en distintos países y esos relatos reflejan esa etapa de mi vida. La literatura es lo más íntimo que uno tiene y da cuenta de uno como no da cuenta nada. Lo más verdadero que tengo es la literatura. A mí me gusta mucho saber manejar el material autobiográfico; en lo que escribís están tus emociones.

En muchos relatos llama la atención lo verborrágicos que son los personajes, parece que no pueden dejar de hablar...

Cuando uno está fuera del país a veces tiene que vivir en lugares rarísimos, y te podés sentir un idiota porque, aunque hables un poco el idioma, hay cosas de las que quedás excluido. O sólo podés decir, por ejemplo, «está lloviendo». Y repetís eso veinticinco veces. Por más que uno tenga una cultura y un idioma, en el extranjero sentís que tenés que demostrarlo todo el tiempo porque pareciera que no lo tuvieras. Cuando decís una frase, se ríen por tu acento y eso es normal. El acento extranjero provoca la risa del otro. Cuando estás en otra cultura, te sentís perdido y hay una afirmación de lo tuyo. Pero el efecto que produce es maravilloso porque ahí te das cuenta de que todo es una estructura ficticia. Y es muy lindo porque lo tuyo no vale nada y lo otro tampoco; sólo es un sistema que dura un rato, pero que te hace tambalear. Puede ser que sea como vos decís, que mis personajes hablen mucho. Quizá sea el recurso que encuentro en estos cuentos, un recurso de verborragia de los personajes. Igual, a mí el registro de lengua me gusta mucho y lo trabajo con intención. Me gusta tener el registro de lo que consideramos «el hombre de la calle», por decirlo de alguna manera, porque me gustan mucho las palabras, que todo tenga su armado. Es un trabajo de orfebrería.

¿Recuerda de dónde viene ese desapego hacia los objetos que tienen las hermanas Marta e Irene en el cuento «Las réplicas»?

Quizás eso salga de que yo tengo un gran desapego hacia los objetos. No se escribe sin ideología ni pensamiento.

¿Ese desapego vital le resulta estimulante para escribir?

No sé si para escribir. Antes que escribir, vivo. A mí me sorprende mucho la gente que decora los lugares donde vive, me provoca asombro esa ocupación. Si vos me decís que ese sillón queda mejor ahí (señala el sillón que está en el living), a mí me parece que el sillón está como si fuera un árbol. Hay un montón de cosas que no hago. Tener poca domesticidad me ayuda mucho a pensar. No digo que sea la fórmula perfecta, pero a mí me funciona. Estoy muy focalizada en la escritura y la traducción. Escribo cuando quiero, cuando tengo ganas, pero cuando escribo lo hago muy intensamente. La gente está ocupada en muchas cosas. La cantidad de intereses que tienen... ¿Pueden estar interesados en tantas cosas? ¡Qué bárbaro! Bueno, puede ser... evidentemente es.

Algunos relatos, como «Mr. Black», remiten a Saki por esa frescura tan irónica.

¡Ojalá! Saki es una de mis lecturas de los clásicos ingleses. Siempre vuelvo a Saki y a Orwell. Casi no leo en castellano y probablemente eso se nota en mi escritura, pero no escribo en inglés.

Habría un desdoblamiento: la lectora lee en inglés, la escritora escribe en español.

La lectora lee en inglés porque los autores que me interesan son ingleses en su mayoría, y norteamericanos y franceses. Leo en la lengua de los autores, al menos que la traducción sea muy buena, pero prefiero leer el original. Me interesa mucho Guimaraes Rosa, y ahora estoy tratando de leerlo en portugués porque hasta que no pueda leerlo en su idioma no puedo decir que lo conozco. El trabajo de traducción me encanta, es de lo que vivo y lo que hago todo el tiempo.

Aunque queda claro que escribir y traducir no sea lo mismo, ¿hasta qué punto la escritura, como la entiende usted, tiene algo de traducción?

Cuando escribo, yo no veo las imágenes, me dejo llevar por la cadencia de la frase. No me represento, no es que imagino y lo traduzco en palabras. Yo lo pongo en palabras directamente. Supongo que igual en algún sentido escribir es traducir emociones, ideas, pero no soy consciente de eso ni lo quiero ser. Una de las cosas que más me molesta es cuando la gente me dice: «¡Cómo me divertí con lo que escribiste!». Yo inmediatamente pienso: ¿cómo pudo divertirse con esa porquería? Estoy convencida de que lo que digo es terrible y horrible, que lo que transmito es desencanto, decepción. Es lo que yo quisiera. Y a lo mejor no me sale y soy mucho más optimista, lo que me provocaría un espanto terrible (risas).

¿Por qué?

Para mí es una tortura, para mí hay una parte de lo que transmito que es horrible. Siempre me digo que hay un malentendido en este asunto de que es divertido lo que escribo. Pero si hay malentendido en todo, ¿por qué no lo va a haber en la literatura y por qué tendría que exigirles a los demás que vean el espanto que veo yo? Pero yo veo el espanto. Estoy convencida de que soy una entusiasta de la decepción. En algunos autores como Orwell o en Wilcock se ve muy bien la decepción, pero se nota que yo no lo logro, lo disfrazo, hago chistes, o no sé qué es que provoca esta confusión. Las cartas están echadas a esta altura. Uno siempre escribe sobre lo mismo, si es que puede.

¿Este pesimismo le viene de la experiencia de viajar, de insertarse en otros lugares, de haber entrado en contacto con otras culturas?

No, me parece que es anterior, aunque puede ser que la experiencia de los viajes lo haya acentuado. El viaje te distrae un rato, las culturas ordenan el mal y el bien de un modo muy distinto. Y es muy lindo comprobar que lo que vos creías que estaba bien o mal cuando te vas a otro país, cambia. Y eso es lo que hace tambalear tus certezas. Los americanos quieren que los musulmanes tengan una sola mujer, o que hagan esto o lo otro, porque está bien lo que se considera «lo nuestro». ¿Hasta dónde algo está mal o está bien? ¿Cuál es el límite del mal? Es muy poco lo que se puede decir que está mal. Vivir en otros países te sirve para darte cuenta de que se derriban casi todas las barreras. A mí me decepcionan más los valores, lo políticamente correcto.

¿Por qué cree que la cultura occidental intenta imponer ciertos valores como si fueran universales?

La cultura occidental es más débil porque es más moderna; la cultura oriental tiene miles y miles de años y no necesita imponer nada. Lo occidental está determinado por lo yanqui, que es un imperio de cuarta. A mí me interesa mucho la construcción imperial; últimamente estuve leyendo mucho sobre el imperio inglés en la India, cómo se manejaron para hacer la conquista. No hay ninguna duda de que los imperios se construyen a base de sangre y de muerte, que aplastan, el inglés, el romano y cualquiera. Pero el imperio inglés tuvo algunas cosas sumamente interesantes en la India. El imperio inglés, no por benevolencia, no por modernidad sino simplemente por curiosidad, respetó al otro. No porque eran buenos sino porque eran sumamente curiosos. Lo que produjo fue más interesante que aplastar al otro y anularlo. Pero la cultura occidental en bloque, en masa, necesita afirmarse, aplastar y negar al otro. La hoja de coca hace mal porque es cocaína, entonces el coqueo está prohibido. Esto es lo que hace el yanqui. Basta con ver a los yanquis en algún país de Oriente para escuchar que «no pueden tener siete mujeres porque eso está mal»; que «no se puede consumir opio porque el opio te hace drogadicto». Una vez me pasó de llegar a un pueblo y ver a un nene discapacitado, concretamente con síndrome de Down. Ese nene era considerado un Dios, un elegido. Se lo tomaba como una manifestación divina porque era diferente en su discapacidad. Ante ese dolor, ante esa diferencia, la cultura transformaba en un Dios a ese nene con Down. Nosotros, ante lo mismo, lo encerramos en un colegio, una institución, o decimos que son iguales.

¿Usted también desea ver cómo se desmorona Estados Unidos, como una de las protagonistas de un cuento?

Siempre tuve la idea de ver caer al imperio yanqui. La parte inglesa que me gusta se ríe mucho de los Estados Unidos, aunque en mis últimos viajes a Londres pude comprobar cómo han caído bajo la influencia yanqui. Los ingleses son como la abuelita aristocrática que tiene un nieto exitoso en marketing (risas).

Aunque Martoccia dice que tiene 52 años, podría parecer casi diez años menor. Después de la escritura de Sierra Padre, cuenta que mantener el entusiasmo se le hace cada vez más difícil. «¿Y si la literatura se me vuelve hostil, que es lo único que no me es hostil? ¿Si ya se me terminó la voz, como un cantante? ¿Si ya no tengo nada más que decir? Es algo que puede pasar; de hecho va a pasar. Soy un desencanto total respecto de todo, pero al menos quiero que dure un poco más esta ficción, este jueguito en el que estoy metida. Que la literatura sirva para escandalizar, para remover, para angustiar».

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Artes Plásticas / Estados Unidos: MoMA revela la dimensión «erótica» del surrealismo

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Busto retrospectivo de mujer, de Dalí, es una de las piezas a exhibirse. (Foto: museoreinasofia.es )

C iudad Juárez, Chihuahua. 24 de junio 2009. (RanchoNEWS).- Una exposición en Nueva York presenta 20 piezas de destacados creadores surrealistas que dan cuenta del lado erótico del movimiento artístico. Una nota de EFE:

El Busto retrospectivo de mujer de Salvador Dalí, el Objeto desagradable de Alberto Giacometti o el Desayuno en piel de Méret Oppenheim son algunas de las esculturas clave del movimiento surrealista y con dimensión erótica, que desde hoy se exponen en el Museo de Arte Moderno de Nueva York.

Bajo el título de El objeto erótico: esculturas surrealistas de la colección se exhiben 20 piezas de algunos de los artistas más celebrados del surrealismo, que revelan la «dimensión táctil y muchas veces explícitamente erótica de este movimiento artístico», explicaron los organizadores.

La exposición se centra en las obras originadas en el París de los años 30 por artistas como Dalí (1904-1989), Joan Miró (1893-1983) o Méret Oppenheim (1913-1985).

También incluye esculturas de artistas afincados en Nueva York durante las décadas de los cuarenta o cientuenta del pasado siglo como Louise Bourgeois (1911) o Joseph Cornell (1903-1972).

Una de las obras centrales de la muestra es el Busto retrospectivo de mujer (1933) de Salvador Dalí, una escultura en la que una «larga y fálica barra de pan corona la cabeza de una mujer, dos mazorcas de maíz cuelgan de su cuello y un grupo de hormigas se reúne en su frente», detallan los expertos.

Esta pieza de Dalí ha sido definida como «una mujer representada como un objeto de consumo» y se muestra en consonancia con obras del suizo Giacometti como Mujer con la garganta cortada (1932), ejemplo del «imaginario misógino frecuente en el surrealismo».

Los trabajos de Giacometti (1901-1966) fueron piezas clave para la vanguardia de este movimiento y representan características fundamentales del surrealismo, como su Objeto desagradable, que por un lado «invita a ser tocado por su suave superficie pero que por otro es desagradable por sus amenazantes clavos», indicó el museo en un comunicado de prensa.

En contraste con las obras de Giacometti y Dalí aparecen las de Oppenheim, una artista alemana que se trasladó a París con tan solo 18 años y que allí contactó a Picasso, quien le inspiró para realizar su aclamado Desayuno en piel (1936).

Esta obra surgió por una conversación en una cafetería parisina entre la alemana y Picasso después de que el español admirase su brazalete forrado de piel y decidieran que casi cualquier cosa podría estar forrada de ese material, hasta la taza en la que tomaban café.

Así surgió Desayuno en piel, una pieza compuesta por una taza de café, un platillo y una cuchara forrados de piel y que es según los expertos una «extraña combinación de materiales para crear un encuentro erótico».

La exposición, que permanecerá hasta el 4 de enero, demuestra que los surrealistas «ayudaron a redefinir la escultura como una práctica combinatoria y revolucionaron el arte de una manera que sigue resonando en el arte contemporáneo», dijeron los organizadores.

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Obituario / Camilo Zapata

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El músico nicaragüense. (Foto: Archivo )

C iudad Juárez, Chihuahua. 25 de junio 2009. (RanchoNEWS).- Decreta Nicaragua tres días de duelo por muerte de Camilo Zapata. Ofrecerán revistas culturales en la vela del «clarinero mayor» en Managua. Una entega de Notimex:

El Ministerio de Educación y el Instituto Nicaragüense de Cultura (INC) anunciaron una serie de actividades culturales en homenaje al «Padre del Son Nica», quien falleció el martes en su residencia en Managua a causa de enfermedades que le aquejaban.

El Ministerio de Educación decretó tres días de duelo por el sensible fallecimiento del compositor, una pérdida irreparable para Nicaragua. «Fue un verdadero maestro para muchas generaciones», afirmó un comunicado oficial.

La jornada cultural «Serenata a Camilo» se extenderá hasta el sábado próximo, cuando será sepultado en un cementerio privado al sur de Managua, informó el INC.

La Orquesta Nacional, Coro Nacional de Nicaragua, Camerata Bach, Kinteto, Latino Sax, Orquesta de Guitarras, Nica Brass y otras agrupaciones musicales rendirán homenaje en la sala velatoria en horas de la tarde, jueves y viernes.

El sábado entrante, el Movimiento Cultural Nicaragüense rendirá homenaje de cuerpo presente y una misa en la Sala Mayor del Teatro Rubén Darío.

Las marimbas tradicionales sonarán el sábado en el cementerio para despedir al «clarinero mayor», creador de la métrica musical nicaragüense e importante contribuidor al arte nacional.

«Don Camilo no sólo es el Padre del Son Nica, sino que vino a estimular el rescate de la danza tradicional. El primer ballet folclórico de Nicaragua fue el ballet de Camilo Zapata.

De allí salen los demás maestros de la danza», afirmó el director del INC, Luis Morales. Las composiciones «Caballito Chontaleño», «El solar de Monimbó» y «Minga Rosa Pineda» son parte de las creaciones del cantautor.


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Boletín Informativo 077 / Viernes 26 de junio 2009


Legendario músico nicaragüense


FALLECE CAMILO ZAPATA


Don Justiniano / Etimología de la palabra Pordiosero

Obituario / Hugh Hopper

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El bajista inglés. (Foto: Archivo)

C iudad Juárez, Chihuahua. 25 de junio 2009. - (RanchoNEWS).- El 7 de junio falleció Hugh Hopper, bajista del grupo Soft Machine. Una nota de Iker Seisdedos para El País:

Lo que sucedió entre las décadas de los sesenta y setenta en el condado de Kent (Reino Unido) desafía las leyes de la estadística, la demografía y la cultura pop. De las estrechas fronteras de la ciudad de Canterbury salieron más bandas de las que razonablemente corresponderían a un lugar aburrido de la campiña inglesa. De Caravan a Camel; de Gong a Soft Machine, aquellos grupos definirían una época entre el rock, la psicodelia y el jazz. Hugh Hopper, bajista extraordinario y cruzado de la vanguardia, muerto en Kent a los 64 años el pasado 7 de junio, pasará a la historia por haberse situado en el centro de aquella explosión creativa. Hugh estudió en el mismo colegio (Simon Langton Grammar School for Boys) que Robert Wyatt, Mike Ratledge o Daevid Allen.

Hijo del baby boom

Los cuatro eran hijos de ilustrados supervivientes de la II Guerra Mundial, provenían de ambientes no muy distintos de los descritos en La vida manda, de David Lean, aunque formaban parte de una generación, la del baby boom, dotada con el arma de la promesa del futuro. Con los dos primeros formó parte de Soft Machine, influyente banda de jazz rock que sirvió de reverso experimental y patafísico a la receta psicodélica con vocación de llenar estadios de Pink Floyd en el agitado Londres de finales de los sesenta. Con el tercero, líder de Gong, colaboró en el trío que marcaría el primer destello de la escena.

Hopper dejó de ser manager de Soft Machine para unirse a la banda a la altura del segundo disco, en 1969. Llegó en sustitución de Kevin Ayers, más inclinado a la orfebrería pop que por la labor de continuar, visto el cariz jazz rock que tomaron las cosas.

El bajista registró cinco álbumes con Soft Machine. Abandonó aquella aventura en 1973, debido a diferencias personales con Ratledge no muy distintas de las que dieron dos años antes con la salida del batería Robert Wyatt del grupo. Soft Machine se convertiría en una banda convencional de rock progresivo, mientras que Hopper (que contribuyó a su época dorada del grupo con su correoso bajo eléctrico) comenzó su carrera en solitario.

El álbum 1984 fue la primera aventura lejos del nido y probó su firme apuesta por la exploración sónica. Una veintena de discos en solitario y varios intentos de reflotar el sueño de Soft Machine (con miembros de sus varias formaciones) marcaron la trayectoria de Hopper en las últimas décadas. Un tiempo en que se confió al sello Cuneiform, proyecto personal del aficionado estadounidense Steven Feigenbaum, estudioso empeñado en que la historia no olvide las hazañas de aquellos héroes del jazz británico.

Bajo esa rúbrica, Hopper registró el año pasado Dune, su último trabajo. Una leucemia diagnosticada hace unos meses se llevó por delante su original sonido al bajo eléctrico. Le sobrevive Chistine, su segunda mujer, con la que contrajo matrimonio dos días antes de morir, cuando lo inevitable parecía, eso, inevitable.

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Obituario / Farrah Fawcett

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La actriz estadounidense. (Foto: AP)

C iudad Juárez, Chihuahua. 25 de junio 2009, (RanchoNEWS).- Farrah Fawcett, fallecida hoy a los 62 años, sedujo al público de 100 países por su papel en Los ángeles de Charlie. Adiós a uno de las gandes sex symbols de los setenta. Una nota de David Alandete para El País:

Fue un sex symbol en los años 70. Su pelo fue leyenda. Su papel de investigadora privada, el sueño de miles de jóvenes que veían como la dureza y la feminidad podían caminar juntas de la mano. Su póster colgó de las paredes de miles de jóvenes del mundo. Farrah Fawcett, fallecida hoy a los 62 años, después de una larga batalla con el cáncer, no fue sólo uno de los Ángeles de Charlie. Fue una actriz alabada por la crítica y, en sus últimos años, una firme abogada de la lucha contra el cáncer.

Cuando la serie se estrenó en 1976, América se arrodilló ante su nueva reina catódica. El diario St. Petersburg Times, en su edición del 10 de febrero de 1977, escribía: «Las niñas desde Florida hasta California le copian el pelo. Y ESE póster –el de la Sra. Majors en un revelador bañador de una pieza– es una de las más preciadas posesiones de miles de jóvenes del país».

El famoso póster mostraba a una joven sonriente, rubia, enfundada en un traje de baño rojo, casi de plástico. Para las niñas del todo el mundo Los Ángeles de Charlie se emitió en casi 100 países– ser rubia era casi una obligación social. Las morenas querían su color de pelo. Las que ya eran rubias ansiaban aquella refulgencia.

Nacida en Texas en 1947, estuvo casada con el también actor Larry Majors entre 1973 y 1982, de ahí que en algunos créditos de televisión se la llamara Fawcett-Majors. Entre 1982 y sus últimos días vivió con Ryan O'Neal, con quien tuvo un hijo. Ya en sus últimas semanas de vida, O'Neal le pidió que se casara con él, según Los Ángeles Times. La muerte llegó antes. El mito falleció hoy.

Como Colombo, Kojac, la tripulación de Vacaciones en el Mar y tantos otros protagonistas de series, los tres Ángeles de Charlie pasaron a los libros de historia de la televisión, encarnando lo que los críticos han bautizado como «T&A TV», un acrónimo en inglés para la expresión «televisión de tetas y culo», carente de contenido pero repleta de sensualidad, digna antecesora de Los Vigilantes de la playa. La misma Fawcett lo admitió en una entrevista con la revista TV Guide, en una frase que dio la vuelta al mundo: «Cuando éramos número tres, pensé que era por nuestras actuaciones. Cuando llegamos al número uno, decidí que era porque no llevábamos sujetador».

Farrah Fawcett no fue una feminista. Apareció en la revista erótica Playboy dos veces. La última cuando tenía 50 años, con un físico estupendo. Aprovechó una plataforma tan importante como la televisiva para forjar una imagen nueva de la mujer: pelo dorado y gran sonrisa. Pero luego quiso redimirse con papeles desgarrados e intensos.

Fawcett dejó la serie tras un año en antena. Quería convertirse en una «actriz seria», según ella misma dijo. Tres batacazos de taquilla pusieron en duda sus intenciones. El primer intento fue con Alguien mató a su marido, de 1977, en la que interpretaba a un ama de casa, «un ángel de Charlie caído», según dijo el crítico del New York Times. Las críticas a su interpretación se pueden resumir en dos frases de la revista Time de 1978: «No es una actriz. Lo saben los espectadores de Los Ángeles de Charlie, Fawcett-Majors se metía en problemas serios cada vez que abría su boca para hablar».

Con paciencia y tesón, logró cambiar la opinión de la crítica en los años 80. Regresó a televisión y logró copiosas alabanzas para sus papeles en las películas televisivas Asesinato en Texas y La Cama ardiente. Pero no acabó ahí. Logró incluso convertirse en una actriz respetada en el circuito de teatro independiente del offBroadway, sobre todo con Extremities, de 1983, sobre el drama de un intento de violación.

El crítico del diario The Wilmington Star hablaba en su columna de la nueva sensación teatral de la Gran Manzana. «La gran sorpresa del off Broadway es Farrah Fawcett en Extremities. Algunas personas se salen en las primeras escenas porque el intento de violación es muy duro. Farrah está electrizante, dispuesta a despeinarse, sucia, violenta, humana y profana». Brillaría en el firmamento de Hollywood, llegaría a ser nominada a un Globo de Oro con la adaptación cinematográfica de la misma obra y trabajaría a las órdenes de Robert Altman en El Dr. T y las mujeres. Había nacido una actriz.

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jueves, junio 25, 2009

Festival Internacional Chihuahua / African Footprint, fragmento VI (vídeo)

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Radio / Soft Machine: «Moon in June»




Para volver a escuchar le recomendamos que pulse el botón de PLAY

En RADIO Rancho Las Voces... Soft Machine... interpreta... Moon in June... en RADIO Rancho Las Voces...


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Galería / Maria Drumm

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Shadow Guardian, Queens Hatshepsut's, Funerary Temple, Egypt, 2006

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Galería / Geo Oplaat

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Terwolde, Terwolde, Netherlands 1978

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Galería / Kim Willoughby

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Untitled VIII, Lexington, VA, 2008

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Galería / Sam Robles

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Body Art 1, Fort Lauderdale, FL., 2007

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Fotoperiodismo / EFE: «Amor de Cabaret»

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España, 25 de junio. 2009.- La mexicana Eugenia Arenas comenta una de sus fotografías pertenecientes a la exposición Amor de Cabaret, la Noche de México, que se exhibe en la Casa de América en Madrid.

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Festival Internacional Chihuahua / De monstruos y prodigios, fragmento VI (vídeo)

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Festival Internacional Chihuahua / Parsons Dance, fragmento VI (vídeo)

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Festival Internacional Chihuahua / Jorge Reyes, fragmento IV (vídeo)

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miércoles, junio 24, 2009

Boletín Informativo 077 / Miércoles 24 de junio 2009


Príncipe de Asturias de las Letras


GANA ISMAIL KADARÉ


Don Justiniano / Etimología de la palabra Ostra

martes, junio 23, 2009

Edición 085 / Prólogo

El Centenario de Onetti


El escritor uruguayo. (Foto: Archivo)

En cuanto lo hicieron pasar, Carner comprendió que aquel viernes iba a ser distinto. Creyó recordar tímidas premoniciones, trató de protegerse despidiéndose de la larga sala de espera que acababa de dejar, de la noche o el día eternos que imponían los tubos fluorescentes, de la humanidad pobre y silenciosa que se rozaba los hombros en los bancos sin respaldo, conservando rígidos los cuerpos durante horas, temiendo que su abandono significara la renuncia a su esperanza.

Éste es el párrafo inicial del cuento –hasta ahora inédito– El último viernes del escritor uruguayo Juan Carlos Onetti (Montevideo, 1909 - Madrid, 1994) que este mes publica la revista literaria española Turia para conmemorar el centenario del nacimiento del autor, que se cumple el próximo primero de julio. En Rancho Las Voces nos unimos a este celebración con la publicación de la noticia del relato una entrevista a Dolly Muhr, viuda de Onetti.

En las Memorias del Festival Internacional Chihuahua 2008 tenemos los siguientes vídeos: Galina Vishnevskaya Opera Center «Rigoletto» (VI), Madama Butterfly (III), Garifuna (vídeo V) / Juno Reactor (III), Parsons Dance fragmento (V) y Stomp (IV) / Literatura en el Bravo - Juan Carlos de Sancho.

RanchoNEWS nos brinda una muy lograda entrevista de Raquel B. Mejía al flautista mexicano Horacio Franco, y desde aquí agradecemos al Consulado de México en El Paso, Texas, su gentileza por las facilidades otorgadas para realizar este trabajo.

Proseguimos en la sección de Textos con la publicación de «La otra conquista - Alonso de Ercilla y su canto Araucano» de Maite Martín Duarte y con el Medio Siglo de Teatro de Marcelo Segberg. En tanto que Arminé Arjona ha enviado el poema «Detén tu barca» en memoria de Jesús Tafoya, «Pino».

En el Visor Fronterizo, Jaime Moreno Valenzuela aporta las siguientes imágenes de la obra de teatro Amor Impune de Guadalupe de Mora y dirección de Rodolfo Guerrero: I, II, III, IV, V, VI, VII, VIII, IX, X, XI, XII, XIII, XIV, XV, XVI y XVII.

Don Justiniano ofrece la etimología de las palabras citadas a continuación: Macumba, Jerga, Alacrán, Bikini,Indigente y Terapéutica.

Además de las acostumbradas secciones. Ojalá la edición sea de su agrado.


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Libros / España: «La reina en el palacio de las corrientes de aire» llega a España

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Plataforma logística en la que han estado almacenados 400.000 ejemplares del último libro de la trilogía Millenium de Stieg Larsson. (Foto: Diego Sinova)

C iudad Juárez, Chihuahua. 18 de junio 2009. (RanchoNEWS).- Este jueves sale la venta en España medio millón de ejemplares de La reina en el palacio de las corrientes de aire (Destino), el último volumen de la trilogía Millennium, creada por el escritor sueco Stieg Larsson. El libro se suma a los otros grandes lanzamientos literarios de los últimos años, que contaron con la misma tirada inicial como El mundo sin fin, de Ken Follet, El juego del ángel de Carlos Ruiz Zafón, o La mano de Fátima de Ildefonso Falcones. Una nota de EFE:

La reina en el palacio de las corrientes de aire llegará a las librerías casi un mes después de que se estrenara en los cines españoles la película basada en la primera novela, Los hombres que no amaban a las mujeres. El libro que cierra la trilogía de Larsson, fallecido de un infarto en 2004, poco antes de que se publicara en Suecia la primera de sus novelas, también está protagonizada por el periodista Mikael Blomkvist y la hacker bisexual Lisbeth Salander.

Larsson (Västerbotten 1954 - Estocolmo 2004), célebre periodista en su país, fue reportero de guerra y fundador de la revista Expo, dedicada a la lucha contra la extrema derecha antidemocrática. Gran lector y entusiasta del género negro y la ciencia ficción, escribía sus novelas por las noches, prácticamente en secreto.

En la tercera entrega de Millennium, se desvela un dato fundamental sobre qué pasó con Lisbeth, que corre alto riesgo de vida. Entre tanto, con una Erika Berger totalmente inmersa en las luchas de poder y las estrategias comerciales del periódico Svenska Morgon-Posten (en horas bajas tras el descenso de las ventas y de los anunciantes), Mikael se siente muy solo.

Quizás Lisbeth le haya apartado de su vida, pero a medida que sus investigaciones avanzan y las oscuras razones que están tras el complot contra Salander van tomando forma, Mikael sabe que no puede dejar en manos de la Justicia y del Estado la vida y la libertad de la hacker.

Pesan sobre ella durísimas acusaciones que hacen que la policía mantenga la orden de aislamiento, así que Kalle Blomkvist tendrá que ingeniárselas para llegar hasta ella, ayudarla, incluso a su pesar, y hacerle saber que sigue allí, a su lado.

El 5 junio se completó un año que Destino publicó en España Los hombres que no amaban las mujeres, a la que siguió, en noviembre de 2008, La chica que soñaba con una cerilla y un bidón de gasolina, precedidas ambas de un éxito apabullante en los 32 países en los que se había editado. De los más de 12,5 millones de ejemplares que lleva ya vendidos actualmente en 40 países, más de 1 millón corresponden a España, según datos de la editorial.

«Mi propósito ha sido, en muchos aspectos, ir a contracorriente en cuanto a la estructura típica de las novelas policíacas», afirmó Larsson a su editora sueca en una de sus pocas declaraciones recogidas sobre la obra. «Para ello, empleo recursos seguros que, frecuentemente, suelen estar prohibidos. He seguido una regla sencilla: no idealizar nunca delitos ni criminales, ni esteriotipar a las víctimas de los crímenes», detalló el escritor en su momento.

Larsson explicó también que ha intentado crear personajes principales que se distingan, desde el punto de vista dramático, de los arquetipos policíacos al uso. «Mikael Blomkvist no tiene ni úlcera de estómago, ni problemas con el alcohol, ni ansiedad. No escucha ópera ni se dedica a ningún entretenimiento raro, como construir maquetas de aviones o algo parecido», matizó el autor.

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lunes, junio 22, 2009

Don Justiniano / Etimología de la palabra Aritmética

Boletín Informativo 076 / Lunes 22 de junio 2009


PHotoEspaña 2009


PREMIAN A MALICK SIDIBÉ


domingo, junio 21, 2009

Radio / Fats Waller: «This Joint Is Jumpin'»




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En RADIO Rancho Las Voces... Fats Waller... interpreta...This Joint Is Jumpin'... en RADIO Rancho Las Voces... They say they throw a party....

This Joint Is Jumpin'
Lyrics

They have a new expression,
along ol' Harlem way.
They say they throw a party,
That's ten times Marvin Gaye.
To say this joint is jumpin',
leaves not a single doubt.
But everything is in full swing,
When you hear somebody shout this is...

This joint is jumpin',
It's really jumpin',
Come in cats an' check your hats,
I mean this joint is jumpin'.
The piano's thumpin',
The dancers bumpin'.
This here spot is more than hot,
In fact the joint is jumpin',

Check your weapons at the door,
Be sure to pay your quarter.
Burn your leather on the floor,
grab aybody's daughter.
The roof is rockin',
The neighbor's knockin'.
We're all bums when the wagon comes.
I mean this joint is jumpin'.
Let it beat!

The joint is jumpin',
It's really jumpin',
Ev'ry mose is on his toes,
I mean this joint is jumpin'.
No time for talkin',
It's tim for walkin'
(Yes!)
Grab a jug an' cut the rug,
I mean this joint is jumpin'.
Get your pig feet, beer an' gin,
There's plenty in the kitchen.
Who is that that just came in?
Just look at the way he's switchin'.
Don't mind the hour,
'Cause I'm in power.
I got bail if we go to jail.
I mean this joint is jumpin'.
This joint is jumpin',
It's really jumpin',
We're all bums when the wagon comes.
I mean this joint is jumpin'.
Don't give your right name.
No, no, no!

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Radio / Soledad Pastoritti: «Lejos de tí»




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En RADIO Rancho Las Voces... Soledad Pastoritti... interpreta... Lejos de tí... en RADIO Rancho Las Voces... mi esperanza está buena y tiene cura...

Lejos de tí
Letra

Sácame de esta duda mi amor
si sigo así me voy a arrebatar
avísame de una vez por favor
si tus ojitos me quieren mirar
sácame de esta duda embustera
que me maneja a su antojo y manera
cuéntame de una vez por las dudas
si mi esperanza está buena y tiene cura
sabe Dios si tienes ganas de llamarme
sabe Dios si en el horóscopo del día
dice que vas a volver
lejos de ti no se vive feliz
lejos de ti no me queda el amor
lejos de ti se me agranda esta pena
lejos de ti no se acaba la guerra
lejos de ti se me esconde la luna
y los inviernos son una locura
lejos de ti... lejos de ti
dicen que las canciones de amor
siempre repiten y dicen lo mismo
dicen que no te han visto pasar
y que te fuiste sin pedir permiso
dicen que si amas algo y se aleja
si de verdad es tuyo regresa
dicen que está prohibido extrañarte
que no debo hacerte caso y olvidarte
sabe Dios que las palabras son del viento
sabe Dios si tu alegría y mi quebranto
tengan ganas de volver a verme contigo
cada mañana es un refugio
y cada paso en la distancia
me hace marcas en la piel
en cada línea de mi mano
te he guardado un pensamiento
eres el ángel de mi cuento
eres mis ganas, eres mis ganas
eres mis ganas de vivir.

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Radio / Neil Young: «Imagine»




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En RADIO Rancho Las Voces... Neil Young... interpreta... Imagine... en RADIO Rancho Las Voces... Nothing to kill or die for...

Imagine
Lyrics

Imagine there's no Heaven
It's easy if you try
No hell below us
Above us only sky
Imagine all the people
Living for today

Imagine there's no countries
It isn't hard to do
Nothing to kill or die for
And no religion too
Imagine all the people
Living life in peace

You may say that I'm a dreamer
But I'm not the only one
I hope someday you'll join us
And the world will be as one

Imagine no possessions
I wonder if you can
No need for greed or hunger
A brotherhood of man
Imagine all the people
Sharing all the world

You may say that I'm a dreamer
But I'm not the only one
I hope someday you'll join us
And the world will live as one

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Festival Internacional Chihuahua / Galina Vishnevskaya Opera Center «Rigoletto», fragmento (VI)

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Festival Internacional Chihuahua / Madama Butterfly, fragmento (III)

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Festival Internacional Chihuahua / Parsons Dance, fragmento (vídeo V)

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Festival Internacional Chihuahua / Stomp, fragmento (vídeo IV)

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Festival Internacional Chihuahua / Juno Reactor. fragmento (vídeo III)

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Festival Internacional Chihuahua / Garifuna, fragmento (vídeo V)

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Literatura en el Bravo / Mesa 10, Literatura en Nuestros Extremos, Juan Carlos de Sancho (vídeo)

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Cartelera / Ciudad Juárez: Presentan el libro «Paracáidas que no abre»

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Cartelera / Ciudad Juárez: Presentan el libro «2006, ¿Fraude electoral?»

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Obituario / Alejandro Rossi

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El filósofo mexicano de origen italiano. (Foto: Archivo)

C iudad Juárez, Chihuahua. 7 de junio de 2009. (RanchoNEWS).- Desde la Ciudad de México el periódico El Universal informa del deceso del intelectual, considerado «una de las voces más rigurosas del pensamiento y la creación en Iberoamérica, entre otras cosas, por su uso del lenguaje», y La Jornada sobre el homenaje en el Palacio de Bellas Artes:

A causa de un paro respiratorio, el viernes a las 23:30 horas falleció a los 77 años el escritor Alejandro Rossi, en su casa de esta ciudad. Así lo confirmó su hijo Lorenzo Rossi.

El filósofo padecía desde hace años de un enfisema pulmonar que lo obligaba a utilizar oxígeno. Sus restos fueron velados ayer en la funeraria Gayoso Félix Cuevas y serán cremados este domingo a las 11:00 horas.

El escritor y filósofo nació en Florencia, Italia, en 1932; llegó a México hace más de 58 años y fue uno de los mejores amigos del poeta Octavio Paz, con quien trabajó en las revistas Plural y Vuelta.

Rossi se graduó en la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM; posteriormente estudió en Friburgo y en la Universidad de Oxford, donde fue miembro del Magdalen College.

Fue profesor en la Facultad Filosofía y Letras e Investigador en el Instituto de Investigaciones Filosóficas (UNAM) desde 1958. Dio cursos y conferencias en diversas instituciones culturales y universitarias de México y del extranjero.

Con su más reciente libro Edén. Vida imaginada –por el cual recibió el premio Xavier Villaurrutia 2006–, Rossi trazó la que llamó una especie de «épica de la vida cotidiana» de los años en los que viajó de un lugar a otro con sus padres y su hermano, casi siempre en barco.

«Creo que siempre estamos a la baja, los niños sueñan más cosas, no sé si estaría contento con lo que soy ahora, con algunas cosas tal vez. Continué, de algún modo, con la vida que ya estaba presente en ese muchacho, no en un sentido misterioso, sino en el sentido más obvio: soy una persona que también ha vivido, después, en muchos países, que estuvo sujeto a diferentes culturas, que estudió por aquí, por allá, que después vino, que después se fue, y que ya no se reintegró, aunque siempre estuvo en contacto con esas zonas donde naturalmente debió crecer: Italia, fundamentalmente, Venezuela o hasta Argentina. Sin embargo, estoy en México, fui fiel a la vida de transición que empezó aquel niño», comentó aquella vez a El Universal.

Alejandro Rossi hizo en ese libro un acercamiento literario a su segunda infancia, marcada por la itinerancia geográfica y lingüística de ciudades como Florencia, Caracas, Roma, Montevideo y Buenos Aires; y los idiomas italiano y español.

Su biografía abarca también los libros Lenguaje y significado, Manual del distraído, Sueños de Occam, Diario de Guerra, El Cielo de Sotero, La Fábula de las Regiones, Cartas Credenciales y Un café con Gorrondona.

El investigador emérito de la UNAM y miembro del Colegio Nacional y del Sistema Nacional de Creadores de Arte, había comenzado a publicar con el Fondo de Cultura Económica sus obras reunidas en 2005.

Su hijo Lorenzo Rossi dijo que con autoridades del Conaculta y del Fondo de Cultura Económica se habló ayer de la posibilidad de realizar en las próximas semanas un homenaje al escritor.

Homenaje en Bellas Artes

Con la asistencia de casi un centenar de personas, entre familiares, colegas, discípulos y amigos, se realizó la mañana de este domingo un homenaje de cuerpo presente al recién fallecido filosofo, investigador y escritor Alejandro Rossi (1932-2009), en el vestíbulo del Palacio de Bella Artes.

A la ceremonia luctuosa acudieron el rector de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), José Narro Robles; Consuelo Sáizar, titular del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes; Teresa Vicencio, directora del Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA); Joaquín Díez-Canedo, director del Fondo de Cultura Económica (FCE); el artista plástico Manuel Felguérez; el arquitecto Teodoro González de León; Sealtiel Alatriste, titular de la Coordinación de Difusión Cultural de la UNAM; Porfirio Muñoz Ledo; Marie José Paz; Rafael Tovar y de Teresa, entre otras personalidades.

El acto estaba programado para las 12 horas; sin embargo, a las 12:30 se confirmó la asistencia del presidente Felipe Calderon, quien arribó al recinto por la puerta principal a las 12:45 horas.

A los pocos minutos de dar inicio el reconocimiento in memoriam, luego del discurso del escritor Adolfo Castañón, que incluyó una semblanza del filósofo y escritor, así como de las palabras del rector Narro Robles, y durante la alocución de Alonso Lujambio, titular de la Secretaría de Educación Pública (SEP), un grupo de simpatizantes de Andrés Manuel López Obrador llegó hasta la puerta principal del Palacio de Bellas Artes, por lo que personal del recinto las cerró para evitar su ingreso.

Acto apresurado

Entonces, el grupo empezó a corear: «¡Espurio, espurio, espurio!» durante varios minutos, gritos que se escucharon en el vestíbulo del Palacio de Bellas Artes, donde se encontraba el presidente Felipe Calderón.

Al término de las palabras del titular de la SEP, el acto se apresuró para que se realizara la primera guardia de honor, cuyos costados se adornaron con coronas y enormes ramos de gladiolas blancas.

Al frente de la primera guardia luctuosa, que duró poco menos de un minuto, con la vista frente a la puerta principal del Palacio de Bellas Art