C iudad Juárez, Chihuahua. 20 de enero de 2022. (RanchoNEWS).- A miles de kilómetros del laboratorio de Barney Graham en Bethesda, Maryland, un nuevo y aterrador coronavirus había saltado de los camellos a los humanos en Oriente Medio, y mataba a una de cada tres personas contagiadas. Graham, un médico experto en los virus más difíciles de combatir en el mundo, llevaba meses trabajando para desarrollar una vacuna, pero no lograba avanzar.
Ahora estaba aterrado porque el virus, el síndrome respiratorio de Oriente Medio, o MERS por su sigla en inglés, había infectado en el otoño de 2013 a uno de los científicos de su laboratorio, que enfermó con fiebre y tos tras una peregrinación a la ciudad santa de La Meca, en Arabia Saudita.
El reportaje de Gina Kolata y Benjamin Mueller lo publica The New York Times