Rancho Las Voces: XXXVII Feria del Libro del Palacio de Minería: La sangre al río - biografía familiar en pugna con Francisco Villa

XXXVII Feria del Libro del Palacio de Minería: La sangre al río - biografía familiar en pugna con Francisco Villa

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De iz. a der.: Reidezel Mendoza Soriano, Raúl Herrera Márquez y Gisela Franco Deándar. (Foto: FILPM)

C iudad Juárez, Chihuahua. 23 de febrero de 2016. (RanchoNEWS).- Reidezel Mendoza Soriano, maestro en Historia y encargado del Archivo Histórico de la Arquidiócesis de Chihuahua, presentó el libro La Sangre al Río. La pugna ignorada entre Maclovio y Francisco Villa, del también historiador Raúl Herrera Márquez; esto como parte de las actividades de la XXXVII Feria Internacional del Libro del Palacio de Minería (FILPM), informa su oficina de prensa.

Dentro del Pabellón del Estado Invitado, Chihuahua, el libro de 400 páginas fue reconocido por Mendoza como un aporte al conocimiento de la vida cotidiana del país, de la Revolución y de la «cara oculta» de Doroteo Arango, o Pancho Villa.

Tejido por una gran cantidad de documentos, cartas, fotografías y, más importante aún, de historia oral, Raúl Herrera «nunca se dio cuenta que se convertiría en un historiador y un cronista de su propia familia», afirmó Mendoza.

Tras un trabajo de más de 14 años de recuperar pruebas históricas, principalmente en el Archivo Histórico de Parral, ciudad donde se desarrolla la trama, Mendoza ofrece una narrativa de perspectivas múltiples que lleva al lector de la mano; ofrece un trato de la vida cotidiana y no ve a Villa como un héroe, afirmó Mendoza.

«Es la historia de viudas y huérfanos que ese personaje dejó», dijo; después explicó que Maclovio Herrera murió por un tiroteo entre sus propias tropas y el abuelo del autor, hermano de Maclovio, fue el segundo miembro asesinado de la familia, misma que poco a poco sufrió el mismo destino por mandato directo de Villa.

La historia se puede clasificar como una novela verdadera aunque, dijo Mendoza, pareciera contradictorio ya que busca confrontar, con la historia novelada, el tan difundido mito que coloca a Villa como un héroe. Además, lo único que puede «reclamar» es el no incluir imágenes en su texto, pero reconoció la descripción tan precisa que sí llama a la imaginación del lector.

El autor, Raúl Herrera Márquez, es también ingeniero químico, intérprete y maestro en Piano, pedagogo y gestor cultural, además de profesor en la Escuela Superior de Música del Instituto Nacional de Bellas Artes.

Al hablar se su novela, editada por Tusquets en la colección «Tiempo de memoria», se refirió a los jóvenes presentes (que, dijo, no había visto tantos en ninguna de sus presentaciones) para que rescaten la memoria de sus padres, abuelos y bisabuelos, sus historias, lugares e infancia, ya que «esas historias a las que uno no les hizo caso conforman lo que es uno. Ustedes son producto de sus bisabuelos, de lo que dejaron a sus abuelos, de las historias. Y cuando quieran preguntar sobre las historias, los bisabuelos ya no van a estar».

-Mi general, le vengo a informar que voy a matar a Francisco Villa.

La anterior es la frase que inicia el libro. Una historia que narra la vida de la familia de Maclovio Herrera desde la llegada a Parral, cuando comenzó su auge minero y tecnológico como una de las pocas ciudades con luz y tren, inicia su verdadera trama cuando la familia se involucró en la causa antirreeleccionista, donde también se levantó en armas.

Su abuela es la protagonista principal del libro, pues es en las historias que cuenta desde donde el autor parte para reconstruir el episodio histórico. Es a partir de ella donde también visibiliza y reconoce a las mujeres de su familia y a las que participaron en todo el conflicto para «rendir un homenaje a las mujeres norteñas, que sacaban fuerza de quién sabe dónde para sacar adelante a seis, siete criaturas; para arreglárselas solas, correr bajo las balas para conseguir leche».

En esta situación quedó su abuela, quien descolgó el cadáver de su marido después de siete días de descomposición y se quedó con sus seis hijos; también menciona a otras como su tía María Galindo, quien quedó viuda con cuatro hijos gracias a las órdenes de Francisco Villa.

La intención del libro, informa Herrera, es relatar lo que ocurrió a los civiles en el norte, principalmente a su familia; también referir información histórica para combatir el inflado mito de Villa que ha llegado al grado de negar crímenes terribles, además del ya mencionado homenaje a las mujeres.

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