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Noticias / Exponen vestidos de material «reciclado»

Una de las prendas expuesta.

S an Sebastián, 31 de mayo (EFE).- La diseñadora finlandesa Tytti Thusberg expone desde hoy en la sala Okendo de San Sebastián sus vestidos confeccionados fundamentalmente con materiales de desecho, una colección en la que las bolsitas de te, las tapas de yogurth o los envases del polvo están al servicio de la "elegancia reciclada".

Hasta el 5 de julio se podrá visitar esta muestra, con la que la artista propone una reflexión sobre el exceso de colecciones que se presentan cada año y la rapidez con la que los creadores hacen nacer y morir las tendencias de la moda.

"Generamos demasiada ropa. Creo que habría que hacer cosas más duraderas. Hay bastante que mejorar en este campo, aunque no es un ataque con uñas y dientes contra nadie", aseguró la autora, que en 2005 logró el primer premio del certamen Mod'art Barcelona.

Son todos modelos femeninos creados únicamente con restos que tienen como destino inmediato la basura o con materiales más propios de un hospital que del taller de una modista, como las vendas y la escayola que, en las antípodas de cualquier servicio de traumatología, Thusberg ha usado para crear un vestido de novia.

También recurre a los productos sanitarios, en este caso a las mascarillas de quirófano, para hacer su serie de modelos en "R-evolución", que comienza con un vestido corto, ceñido y escotado, y acaba con un tanga y un ligero sujetador.

Algunos de ellos han formado ya parte de exposiciones anteriores de Thusberg (Mikkeli, 1969), afincada en San Sebastián, y que obtuvo el título de diseñadora de moda en la Escuela Superior de Diseño y Artes Aplicadas de Kuopio (Finlandia).

Otros, sin embargo, son nuevas creaciones, como varios "cuerpos", de gran impacto visual, elaborados con bolsitas de te usadas, con las pequeñas etiquetas de estas infusiones o con tiras de "film", el plástico que ahora compite con el papel aluminio para envolver los alimentos.

Las bayetas del polvo de toda la vida, esas que combinan tonos amarillos y marrones rojizos en cenefas rectilíneas, son otras de las nuevas incorporaciones de la artista, que ha empleado en tres vestidos sin mangas de cierto toque étnico.

No son diseños para lucir en la calle, pero seguro que más de una se atrevería con sus modernísimos y plateados modelos confeccionados con el reverso de las tapas de los yogures, uno en corto y otro en largo. Este último, titulado "Elegancia reciclada", da nombre a la exposición.

"Sexo, mentiras y cintas de vídeo" se llama un sofisticado vestido de noche, que tiene unos "pantys" negros como cuerpo y una falda tejida a base de cintas de casete y vídeo.

Más sugerentes son, por sus transparencias, los modelos en diferentes colores cuya materia prima son cáscaras de naranja o las mallas donde se venden los cítricos y las patatas.

Estropajos metálicos, las llamadas "nanas", así como bolsitas de detergente son otros materiales a los que ha prestado atención esta diseñadora, que hizo sus primeros pinitos en la infancia con una vieja máquina de coser de su abuela, primero experimentando con restos de tela inservibles y después reciclando para ella la ropa heredada de su hermano.
 
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