Rancho Las Voces: Fotografía / México: Exponen «La construcción de un instante» de Flor Garduño

Fotografía / México: Exponen «La construcción de un instante» de Flor Garduño

.
La exposición La construcción del instante reúne, en 120 instantáneas, 30 años de trabajo de la reconocida fotógrafa mexicana Flor Garduño. (Foto: Archivo)

C iudad Juárez, Chihuahua. 5 de marzo de 2017. (RanchoNEWS).- A Flor Garduño (Ciudad de México, 1957) le gusta construir su propia realidad a partir de sueños y mitologías. Por eso no es difícil imaginarla en su casa de Tepoztlán evocando pinturas de Rembrandt y Caravaggio, mientras mira el chorro de luz que atraviesa la ventana e imagina canastas con flores o en mujer con cabeza de pez espada y plumas de cuervo. Cierto día toma su cámara y se escucha el ¡clic!, ¡clic!, ¡clic! Juan Carlos Talavera reporta para Excélsior.

De esa realidad, Flor Garduño mostrará 120 fotografías en el Antiguo Palacio de Iturbide (Palacio de Cultura Banamex), en la exposición La construcción de un instante, que abrirá al público del 8 de marzo al 4 de junio, edificada como la aproximación más importante que condensa tres décadas de trabajo, aderezada por fotografías inéditas y un sabor a celebración por sus 60 años, dice en entrevista con Excélsior.

«Hace poco caí en la cuenta de que cumpliré 60 años —el próximo 21 de marzo— y que coincidirá con esta exposición, como si fuera un repaso por todas las épocas y temáticas en mi obra, desde el desnudo y los animales, hasta la naturaleza silenciosa, las zonas indígenas y África… así que estoy muy contenta, porque es la primera vez que hago algo así», reconoce.

¿Es el título de la muestra una alusión al instante en que capta su fotografía?, se le pregunta a la fotógrafa que ha expuesto en los museos y galerías más importantes de México, Francia, Estados Unidos y Alemania. «No, es algo distinto: una cosa es esperar el instante y otra muy distinta construirlo».

Sobre esa idea habla el historiador y crítico de arte Francisco Reyes Palma, encargado de la curaduría y el texto introductorio, ya que él conoce a detalle el trabajo de esta fotógrafa, reconocida como una de las más destacadas de nuestro tiempo.

«La construcción del instante nace de una idea que llevo en la cabeza por años, una idea a la que le doy vueltas hasta que llega el momento en que todos los elementos se conjugan y decido trabajar. Todo empieza con conceptos y premisas, pero al final de la sesión algo sucede y todo cambia. Para entonces ya no queda nada de lo que me entusiasmaba y la fotografía se transforma en otra cosa. A eso se refiere la construcción», explica Garduño.

¿Qué es lo que define su fotografía? «A mí me gusta estar abierta y no ser tan rígida. Obstinada sí, para conseguir algo, pero abierta a lo que sucede alrededor. Supongamos que estoy a punto de tomar una foto, pero de pronto volteo la cabeza y veo otra cosa que no había pensado. Eso implica que el instante no es lo que estaba tomando, sino lo que sucede a mi alrededor».

¿A qué se refiere con estar abierta? «A que me doy oportunidad para hacer muchas cosas. Por ejemplo, he trabajado mucho la fotografía de campo —lo que algunos llaman fotografía etnográfica o de reportaje—, pero a mí no me interesan los reportajes ni lo etnográfico como sí le interesó a Mariana Yampolsky o a Ruth Lechuga. Mariana y yo fuimos amigas y tenemos algunas coincidencias. Quizá porque éramos muy tercas. Pero hay algo que siempre nos diferenció: ella nunca se atrevía a mover nada al momento de tomar la foto».

Mientras que Garduño confía en la construcción de su propio mundo. «No sólo hago el mundo que veo, lo que estoy haciendo es mi mundo interior y me doy unas divertidas padrísimas. Así que algunas veces adapto el entorno a lo que quiero, y otras veces me sucede todo lo contrario».

Un toque de sueños

Manejar la gama de grises en cada la fotografía es una de las aspiraciones de Flor Garduño. Pero conseguirlo sólo es posible con el oficio, el tiempo y una revisión meticulosa ciertas pinturas.

«¡Eso es el oficio! Y aunque cada quien tiene sus preferencias, en mi caso son Rembrandt y Caravaggio quienes me han marcado. A mí me encanta la pintura porque ahí he aprendido la importancia de la luz y el arte de componer. La luz lo es todo en la fotografía, así que debo comprenderla y saber manejarla a nivel técnico», afirma.

¿Por qué se ha interesado en captar animales en su trabajo? «Porque entre los cinco y los 16 años viví en una granja, rodeada de perros, caballos, guajolotes, cerdos, borregos, plantas y flores. Ése ha sido mi mundo y por eso de pronto aparecen en mis dibujos, en mis fotografías. Pero si hacemos un análisis junguiano encontraremos razones a nivel simbólico y arquetípico».

¿Qué animal le fascina? «¡El cuervo! Porque hasta nuestros días tiene una connotación de “mal agüero”, pero en la realidad está ligado al tema de la fertilidad».

¿Por qué volver una y otra vez al desnudo? «Sí, es un género muy socorrido y trabajado dentro del arte. En mi caso he basado mis desnudos en la historia de la pintura y a menudo he recurrido a temas mitológicos, como el de Leda y Atenea, a esas mujeres fantásticas que somos todas».

¿Su fotografía es un reflejo fantástico? «Más bien tiene un toque onírico. Porque entra en la cuestión de los sueños, así como una cuestión fantástica de la literatura. Aunque en el fondo, la gran función del arte realizado desde lo más profundo del artista, es la sanación… la curación anímica o física. Yo sí creo que la fotografía puede tener efectos de curación o de impulso para mucha gente».

Garduño comenta que La construcción de un instante nació en un libro que publicó la editorial francesa Actes Sud, en su colección Photo Poche, y expresa su alegría por inaugurar esta muestra junto a la exposición Cristóbal de Villalpando. Pintor mexicano del barroco, en el Palacio de Cultura Banamex.

Pero eso no es todo. Flor Garduño montará una segunda exposición. Ésta será en la Galería Patricia Conde, programada para el 26 de abril, donde mostrará las tres técnicas en que habitualmente trabaja: el platino paladio, la plata gelatina y el formato digital, pero añadirá una cuarta que ha mantenido en la intimidad: la joyería.

«En la galería Patricia Conde mostraré ejemplos de las tres técnicas que he trabajado a lo largo de distintas épocas, acompañada por imágenes que no han visto la luz, y ejemplos de esa cuarta técnica que heredé de mi mamá, pues toda la vida he hecho mis propias joyas en plata, ébano y latón, cuyos temas provienen de mis propios dibujos y fotografías». Pero ésa ya es otra realidad.


REGRESAR A LA REVISTA

Servicio de Suscripción
* requerido
* Email Marketing by VerticalResponse