Rancho Las Voces: Danza / México: Taller Coreográfico de la UNAM rinde homenaje a Gloria Contreras

Danza / México: Taller Coreográfico de la UNAM rinde homenaje a Gloria Contreras

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Montaje del Taller Coreográfico de la UNAM. (Foto: Tomada de www.tcunam.org/)

C iudad Juárez, Chihuahua. 27 de septiembre de 2015. (RanchoNEWS).- Para celebrar los 45 años de existencia del Taller Coreográfico, Angélica Kleen, directora de danza de la UNAM, realizó la primera edición de la Medalla Gloria Contreras en búsqueda de reconocer la trayectoria artística «de quien por su perseverancia como maestra coreógrafa, investigadora, escritora y promotora, ha fortalecido el desarrollo de la danza, y apoyado a otros creadores de esta disciplina en México y en especial en la máxima casa de estudios». Reporta Rosario Manzanos para Excélsior.

Con una función de gala ayer, en la que participó la Orquesta Sinfónica de Coyoacán, la sala Miguel Covarrubias presenció, en un lleno total, la entrega de la medalla al maestro Carlos López, quien fuese bailarín y maestro en la compañía que Contreras creó gracias al apoyo del músico Eduardo Mata.

Desde que supe de la entrega de la presea me pareció que se trataba de una despedida a Contreras, cuya salud ha venido decayendo desde hace varios años, al grado de que ya no le es posible asistir a los ensayos de su compañía, tomar decisiones sobre su funcionamiento y, lo peor, crear más obras. La artista de 81 años con dificultad reconoce a la gente, casi no puede hablar ni caminar.

Con muy pocas apariciones en público, Gloria ha caído en una nebulosa en la cual parece haber encontrado la paz. Cabe entonces varias preguntas: ¿quién está a cargo de su compañía, quién toma las decisiones en cuanto a lo que se baila, quién lleva los ensayos; en fin, quién está tomando su lugar ahora que ella no puede dirigir la máxima compañía de danza de la UNAM.

El Taller Coreográfico ha sido desde sus inicios una agrupación sui generis dentro de la institución educativa. Como Gloria solía decir: sus acuerdos eran únicamente con el rector. A esto habría que agregar que siempre se jactó de que la sala Miguel Covarrubias fue construida específicamente para ella.

Imparable, ella luchó siempre por que sus funciones en el Teatro Carlos Lazo de la Facultad de Arquitectura fuesen en horarios matutinos, para que los jóvenes pudiesen  «matar clase» y darse una escapada para conocer el mundo del ballet. Han sido miles los que se beneficiaron de esas funciones y que entraron al mundo de la danza con obras de gran belleza como Huapango, Vitalitas, Danza para mujeres e Imágenes del Quinto Sol.

A esto habría que añadir que por el Taller Coreográfico y su seminario desfilaron bailarines como Luis Fandiño, Cristina Gallegos, Marco Antonio Silva, Adriana Castaños, Cuauhtémoc Nájera, Domingo Rubio y muchísimos más.

De carácter peculiar, Gloria me confesó alguna vez que sus mejores amigos eran los libros, que relacionarse con la gente le costaba trabajo y que su vida era de mucho estudio. Nunca fiestera ni extrovertida. Lo suyo era el Taller Coreográfico y por él ha sido capaz de pelear con todos los funcionarios universitarios.

En verdad la UNAM le debe mucho y es de esperarse que su salud mejore para que regrese a lo que ha sido la razón de su existencia.


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