Rancho Las Voces: Música / España: Ted Gioia publica «Cómo escuchar jazz»

Música / España: Ted Gioia publica «Cómo escuchar jazz»

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El afamado especialista en el género publica Cómo escuchar jazz, una guía para disfrutar de esta música sin tener que profundizar en la teoría. (Foto: Archivo)

C iudad Juárez, Chihuahua. 20 de julio de 2017. (RanchoNEWS).- Dice Ted Gioia que «el jazz es como un caballo salvaje, el género musical más impredecible». No es de extrañar pues que mucha gente le tenga miedo. «Les preocupa no tener el conocimiento técnico necesario para entenderlo», relata a El Cultural este experto en jazz, uno de los más reconocidos a nivel internacional, autor de una canónica Historia del jazz que escribió en 1992, revisó en 2011 y un año más tarde publicó en español la editorial Turner. Fernando Díaz de Quijano escribe para El Cultural.

Pero él cree que «la mayoría de los componentes clave de la música, incluso en algo tan aparentemente arcano como el jazz, se pueden entender sin formación avanzada». Por eso ha escrito Cómo escuchar jazz (también en Turner), mucho más corto que su obra más ambiciosa y con un tono muy distinto. Como su título indica, se trata de una guía para ayudar a esas personas que salen corriendo ante la complejidad del jazz. «Quiero abrir los oídos de la gente», insiste. «Quiero mostrarles cómo escuchar la música a un nivel más profundo. De algún modo, es como una guía para la meditación. Ayuda a la gente a aprender cómo sacarle el máximo partido a una concierto de jazz, o de cualquier otro tipo de música». Su lectura no puede ser más apropiada en estas fechas: este jueves se inaugura el Jazzaldia de San Sebastián y por delante quedan aún muchas citas estivales con el jazz por toda España.

La primera parte del libro es una guía detallada, con el nivel conceptual justo para que el profano no se pierda y el aficionado avanzado (o incluso el músico o el crítico) no se aburra. Además, Gioia aprovecha para tirar de las orejas a una buena parte de la crítica, esa que levanta o deja caer el pulgar de manera aparentemente arbitraria porque jamás revela su método a la hora de evaluar la música. Por tanto, este libro, que revela el método de Gioia, es también un acto de honestidad como crítico de alguien que además es músico y profesor.

Por otra parte, Gioia cree que una parte demasiado grande de la crítica musical de hoy en día se olvida de la música. «Los críticos tratan la música como una especie de producto de consumo de moda. Escoges canciones del mismo modo en que eliges un par de zapatillas Nike o un reloj Apple, y la música se convierte en una expresión de tu estilo de vida. Mi modo de enfocar la música es muy distinto. Respeto la experiencia musical en sus propios términos. No quiero convertirla en un producto».

Los seis ingredientes de la pócima del jazz

¿A qué debemos prestar atención cuando escuchamos jazz? Para Gioia, los factores que debemos tener en cuenta, mucho más detallados en el libro y acompañados de ejemplos, son los siguientes:

1. Ritmo. ¿La sincronía entre los miembros de la banda suena natural y relajada (aun en los tempos rápidos) o forzada y en constante tensión? Esta es la primera clave para distinguir a los artistas de primera fila del resto. Además, el swing (el carácter sincopado propio del jazz, que consiste en la acentuación y prolongación de las notas que ocupan los tiempos débiles) tampoco debe tener un carácter mecánico.

2. Fraseo, es decir, la manera en que los miembros de la banda interpretan sus partes melódicas individuales. ¿Tienen ideas variadas o repiten las mismas fórmulas constantemente? Gioia también señala un fallo de los músicos amateur: la sobreactuación, el horror vacui que les empuja a querer rellenar todos los espacios de la canción con un exceso de notas.

3. Tono y timbre. El tono es la altura de la nota y el timbre es la calidad del sonido, que puede ser más espeso, más etéreo, limpio o turbio. La libertad en el timbre fue una de las grandes innovaciones del jazz frente a la tradición sinfónica. Explica Gioia que la tradición musical occidental ha estado constreñida por la tonalidad desde la época clásica. Mientras que su propósito es crear notas, el de la música africana es crear sonidos. Hace cien años el jazz sacó a la música de su «jaula» tonal y el primero que entendió el matrimonio entre occidente y África fue Duke Ellington. Al mismo tiempo identifica una nueva corriente en el jazz que está regresando a una manera de frasear uniforme y con un afán por centrar las notas a la perfección en su tono correspondiente.

4. Control del volumen (lo que en el lenguaje de la música se denomina dinámica). ¿Cómo trabaja la banda las variaciones de volumen? Que todos los miembros de la banda oscilen entre el pianissimo y el fortissimo y viceversa de manera coordinada es algo que puede ensayarse o puede improvisarse mediante «telepatía» (como era de esperar, Gioia admira más a quienes lo consiguen por el segundo método). Los mejores en esto, según el autor del libro, han sido el trío de Ahmad Jamal, el pianista Erroll Garner, el baterista Art Blakey o The Modern Jazz Quartet.

5. Personalidad. Nadie interpreta el jazz de la misma manera. «Las relaciones matemáticas que apuntalan la música son las mismas para todos los intérpretes, aunque cada uno aborde un solo de jazz de manera diferente», explica Gioia. Además, tiene la teoría de que la personalidad de un músico es la misma fuera y dentro del escenario y asegura que es capaz de averiguar cómo toca un músico cuando lo conoce en persona, antes de escucharlo; del mismo modo, intuye cómo es alguien en su trato con la gente a partir de la escucha de sus discos.

6. Espontaneidad. «Este último ingrediente del cóctel del jazz puede que sea el más importante de todos, pero es endiabladamente difícil de aislar y describir». Para Gioia, la espontaneidad está más determinada por la actitud que por la técnica, aunque no puede desarrollarse libremente sin un alto nivel de destreza, y es lo que sitúa al jazz en «el reino de lo poético y de lo milagroso, del acontecimiento que sucede una vez y que no se volverá a dar». Por tanto, el jazz es «para aquellos que quieren estar presentes cuando ocurra el milagro».

Estructura, orígenes, evolución

Tras compartir sus trucos de crítico, Gioia dedica más de la mitad del libro a proveer al lector de algunos fundamentos teóricos sobre la estructura de las composiciones. También repasa brevemente, en una versión reducidísima de su Historia del jazz, la evolución de los distintos estilos de este género que nació en el cambio de siglo del XIX al XX. Hay cierto consenso en que el primer músico de jazz fue Buddy Holden (Gabriel Jiménez Emán contó su historia recientemente en El último solo de Buddy Bolden, editorial Menoscuarto), aunque no dejó ninguna grabación. A pesar de que el origen del jazz sigue teniendo algunas zonas misteriosas, sabemos que nació en Nueva Orleans, crisol de culturas donde se mezclaron el blues y el ragtime (los dos géneros más importantes para el nacimiento del jazz) con las marchas y la música de baile de la época. A todo esto los pioneros del jazz añadieron unas gotas del folclore de sus respectivos países de origen.

Después de repasar el surgimiento del jazz tradicional, Gioia establece la cronología de los diferentes estilos dentro del jazz: el de Nueva Orleans, el de Chicago, el de Kansas City; la era del swing y las big bands; la revolución del bebop, la reacción del cool jazz, el hard bop y el free jazz, y las posteriores fusiones con el rock, la world music o la clásica.

Por último, Gioia dedica el sexto capítulo, casi una cuarta parte del libro, a detenerse más en algunos músicos innovadores, aquellos que de manera individual marcaron un antes y un después en el jazz: Louis Armstrong, Coleman Hawkins, Duke Ellington, Billie Holiday, Charlie Parker, Thelonious Monk, Miles Davis, John Coltrane y Ornette Coleman. Todos ellos están muertos, pero el jazz continúa evolucionando y además es una experiencia transformadora que debe vivirse en directo. Por eso lanza al final una lista, como punto de partida para la investigación del lector, con 150 nombres de músicos en el comienzo o en la mitad de su carrera a los que seguir la pista (entre los que no incluye ningún español).

«El primer paso para los oyentes es aproximarse a la música con una mentalidad abierta. Muchas de las experiencias musicales más poderosas ocurren cuando dejas que la música te guíe y dejas que te lleve adonde nunca antes has estado», asegura el experto. «Este tipo de experiencias musicales son cada vez más raras en la sociedad orientada al consumo que tenemos hoy, pero aún son posibles. El jazz es uno de los mejores lugares donde encontrarlas».


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