Rancho Las Voces: Arte Público / México: Pulen la escultopintura «Velocidad» de David Alfaro Siqueiros

Arte Público / México: Pulen la escultopintura «Velocidad» de David Alfaro Siqueiros

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Así lucía el año pasado, el mural de Siqueiros mostraba, a simple vista, los rastros del deterioro: escurrimientos y faltante de material. (Foto: Archivo)

C iudad Juárez, Chihuahua. 2 de junio de 2016. (RanchoNEWS).- Las filtraciones provocadas por la lluvia nunca llegaron a la estructura de la escultopintura Velocidad, que David Alfaro Siqueiros realizó en 1953. El deterioro en el mural, asegura Ernesto Martínez, director del Centro Nacional de Conservación y Registro del Patrimonio Artístico Mueble (Cencropam) del INBA, sólo ha sido superficial y consecuencia de que se trata de una obra al aire libre, localizada en la Plaza Juárez, justo enfrente del Hemiciclo a Juárez de la Alameda Central. Luis Carlos Sánchez reporta para Excélsior.

«Básicamente está muy bien, hay que hacer las reposiciones de algunas piezas, pero pues nada más», dice en entrevista el funcionario, quien afirma que las obras (a cargo de la Fundación del Centro Histórico) realizadas desde 2012 en el edificio contiguo del antiguo Hotel Bamer «se hicieron bien. La reconstrucción del edificio vecino no causo ningún daño al muro y mucho menos al mural».

Martínez tiene tres meses en el cargo, dice que el año pasado expertos del Cencropam llevaron a cabo un dictamen para determinar el estado de la pieza de 25 toneladas, que hace diez años fue llevada al lugar que ahora ocupa. Justo después de que concluyeron los trabajos en el Bamer, cuando se retiró de la obra una manta que la cubría, quedaron a la vista las huellas del deterioro: suciedad, corrosión de los ángulos que la adornan, cuarteaduras, escurrimiento y manchas salitrosas, además de faltantes de los mosaicos de vidrio con que está elaborado.

Hace más de un año Excélsior documentó los daños (20/04/2015). Un grupo de restauradores del propio INBA alertó sobre la posibilidad de que la estructura metálica del mural estuviera dañada y provocara su colapso. Martínez asegura ahora que esa posibilidad no existe pero, al igual que Jacobo García Cruz, encargado del Taller de Pintura Mural del Cencropam, dice que el tema de la estructura corresponde a la Dirección de Arquitectura del INBA.

«En absoluto penetró nada, se hizo una revisión. En uno de los lados hay una compuerta por donde se hizo la revisión. Está seco totalmente, por la parte de arriba está totalmente aislado, las bajadas de agua están sanas, se desalojan muy bien las lluvias y el polvo lo más que podría hacer es que ha penetrado pero el área de Arquitectura es quien se encarga», dice.

El nuevo director justifica que los trabajos que se llevan a cabo en el mural, desde el 16 de mayo pasado, no responden a las necesidades de intervención que surgieron cuando acabó la remodelación del Bamer, sino que se trata de las atenciones que debe recibir la obra cada cuatro años por tratarse de una pieza en el exterior. El mural fue donado en 2005 por Chrysler al Gobierno del Distrito Federal y en marzo del mismo año, fue trasladado a su sitio actual cuando fue sometido a trabajos de restauración por última vez.

En el lugar trabajarán, durante tres meses, cinco especialistas. «El dictamen (del año pasado) arrojó que hay grietas que hay que sellar, teselas faltantes, suciedad, presencia de microrganismos, que la estructura que lo sostiene está oxidada y está manchando el mural y eso hay que arreglarlo», explica Martínez. Los restauradores calculan que el porcentaje de mosaicos de vidrio que se ha perdido va del 10 al 15 por ciento; los que los restituirán se han adquirido en la fábrica Colorines, de Cuernavaca, donde el mismo Siqueiros se surtía de material.

Los daños, agrega, han sido provocados por la «lluvia ácida, polvo, el hollín que se cumula, este es un mural con volumen y ahí se va acumulando el polvo, viene la lluvia y hace que se manche el mural». En agosto la obra recobrará una apariencia más original: el acabado final consistirá en pulir toda la superficie. ¿No se ha planteado proteger la obra de otra forma? «No, está hecha para tenerlo a la intemperie, si se pone un techo es como variar la idea original del artista. Cada cuatro años necesita atenderse, es la recomendación del Cencropam», señala.

Cencropam preventivo

Cuatro años «y unos meses» en la subdirección ejecutiva del Cencropam, así como la posibilidad de «conjuntar un equipo que labora desde hace mucho tiempo» en la dependencia, son la experiencia que Ernesto Martínez Bermúdez defiende para encabezar el organismo encargado de velar por la preservación del patrimonio artístico nacional.

Martínez, quien sustituye a Gabriela Gil Verenzuela, afirma que su trabajo buscará, entre otras cosas, procurar la conservación del patrimonio  «para no llegar a la etapa de restauración».

«La intención es continuar con todos los trabajos que el INBA realiza a través del Cencropam, referidos a conservación, mantenimiento y restauración de la obra mueble y como lo señala la Ley de 1972, incluidos los murales».


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