Rancho Las Voces: XII Festival Internacional Chihuahua / Puerto Candelaria y el retorno de la holandesa que se convirtió en colombiana

XII Festival Internacional Chihuahua / Puerto Candelaria y el retorno de la holandesa que se convirtió en colombiana

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La trompetista Maité Hontele en el escenario de la Plaza de la Mexicanidad. (Foto: Jaime Moreno Valenzuela / RanchoNEWS)

C iudad Juárez, Chihuahua. 10 de julio de 2016. (RanchoNEWS).- «¡Alegría, carajo!», exclamó el pianista Juancho Valencia de Puerto Candelaria y eso fue precisamente lo que el grupo colombiano ofreció esta noche en la Plaza de la Mexicanidad, dentro del programa del XII Festival Internacional Chihuahua.

La música de Puerto Candelaria, que ellos denominan cumbia underground, es una fusión de la música afroantillana colombiana con jazz y reggae, caracterizada por un gran sentido del humor.

«Puerto Candelaria existe en la imaginación de los músicos mde Puerto Candelaria», dijo Valencia sobre el origen del nombre del grupo.

Pero si bien el desenfado es su estilo, como músicos son estupendos; en particular el saxofonista y el trombonista.

Interpretaron más de una decena de piezas, entre ellas éxitos suyos como Amor fingido, Amor y deudas y Cumbia rara.

«Necesitamos ideas raras, las otras no están funcionando», pontificó Juancho Valencia; y tiene razón: Puerto Candelaria es una idea rara que funciona muy bien.

Miembros: • El Sargento Remolacha (Juancho Valencia / Dirección- Producción – Piano ) • El Caballero del Bajo (Eduardo González / Bajo) • Maga La Maga (Magaly Alzate / Voz- percusión) • Barromán (Cristian Ríos / Trombón) • Diggy, el niño (Carlos Didier Martinez / Percusión) • Juan Felipe Arango / Manager, Productor Ejecutivo • Gabriel Vallejo / Ingeniero de Sonido • Julio Marín / Productor técnico .

El regreso de la holandesa que se volvió colombiana

Previamente se había presentado Maité Hontele y su grupo que vinieron a refrendar la calidad que expusieron el año pasado en el Teatro Víctor Hugo Rascón Banda (leer reseña); pero esta vez las condiciones se dieron para que su recital se convirtiera en una fiesta.

Los cerca de 400 asistentes no tardaron mucho en estar de pie y un grupo de más de una docena de salseros estuvieron bailando durante toda la presentación.

«Aplaudan fuerte, que se escuhe allá (señala al norte), que comprendan que están en el lado equivocado», dijo Maité que se despidió del público juarense con un beso.

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