NOTICIAS
Casi medio millón de personas asistieron a la Feria de Guadalajara
GUADALAJARA, México (Librusa) - La presencia de Gabriel García Márquez, Mario Vargas Llosa y Rubem Fonseca, un coloquio sobre la diversidad cultural, el II Foro Internacional de Editores y la asistencia de casi medio millón de personas destacaron en el balance preliminar de la Feria Internacional del Libro de Guadalajara, que culminó el domingo.
El balance fue divulgado durante una conferencia de prensa celebrada cuando faltaban horas para la clausura de la Feria, que este año estuvo dedicada a Québec. Las estadísticas preliminares indican que unas 415.210 personas visitaron el recinto ferial donde se instalaron por lo menos 1.489 editoriales de 38 países para dar a conocer sus novedades.
"Esta cifra representa un aumento en el número de editoriales presentes (184 más) respecto al año pasado", destaca un comunicado de los organizadores. En relación con los profesionales de la industria, el balance señaló la asistencia de por lo menos 14.416 agentes literarios, editores, traductores y otros especialistas del sector.
En otros registros relevantes figuraron "219 presentaciones de libros organizadas por la FIL; 23 foros académicos, 12 foros literarios y 14 celebraciones musicales, referidas a Quebec; 24 eventos artísticos celebrados en los distintos foros paralelos de la Feria; ocho premios y homenajes." Asimismo, el invitado de honor realizó 56 actividades.
"Québec dio lugar a algunas de las manifestaciones artísticas y culturales más interesantes que hayamos tenido a lo largo del año en esta ciudad", dijo Raúl Padilla, presidente de la Feria cuya próxima edición estará dedicada a Cataluña.
sábado, diciembre 06, 2003
NOTICIAS
Casi 500 novelas optan al Premio Biblioteca Breve 2004
MADRID, España (Librusa) - Casi 500 manuscritos fueron presentados este año al Premio Biblioteca Breve, dotado con unos 30.000 euros y la publicación de la obra por el sello Seix Barral a las dos semanas de anunciarse el ganador el 4 de febrero de 2004.
"En esta edición del Premio se observa un mayor alcance geográfico, no sólo por la mayor participación de países de Latinoamérica que no habían concurrido en pasadas convocatorias, sino porque el envío de originales abarca países tan diversos como USA, Suecia, Francia, Portugal, Brasil o Israel", indica un comunicado divulgado este viernes.
"La temática de las obras presentadas es mucho más diversa que en pasadas convocatorias, destacando la novela urbana de corte experimental, la histórica y la policíaca. Junto a la mayor diversidad temática, es de resaltar una búsqueda de formas nuevas de narrar y una mayor experimentación formal", agrega la nota.
Los organizadores consideran que los 494 manuscritos que recibieron hasta el cierre de la convocatoria, el 31 de octubre, "confirma su trayectoria (del Biblioteca Breve) de consolidación dentro del panorama literario español".
El año pasado el premio recayó en el español Juan Bonilla por "Los príncipes nubios", y en 2002 lo ganó el colombiano Mario Mendoza por "Satanás". Otros galardonados con ediciones anteriores son Juana Salabert, Gonzalo Garcés y Jorge Volpi.
Casi 500 novelas optan al Premio Biblioteca Breve 2004
MADRID, España (Librusa) - Casi 500 manuscritos fueron presentados este año al Premio Biblioteca Breve, dotado con unos 30.000 euros y la publicación de la obra por el sello Seix Barral a las dos semanas de anunciarse el ganador el 4 de febrero de 2004.
"En esta edición del Premio se observa un mayor alcance geográfico, no sólo por la mayor participación de países de Latinoamérica que no habían concurrido en pasadas convocatorias, sino porque el envío de originales abarca países tan diversos como USA, Suecia, Francia, Portugal, Brasil o Israel", indica un comunicado divulgado este viernes.
"La temática de las obras presentadas es mucho más diversa que en pasadas convocatorias, destacando la novela urbana de corte experimental, la histórica y la policíaca. Junto a la mayor diversidad temática, es de resaltar una búsqueda de formas nuevas de narrar y una mayor experimentación formal", agrega la nota.
Los organizadores consideran que los 494 manuscritos que recibieron hasta el cierre de la convocatoria, el 31 de octubre, "confirma su trayectoria (del Biblioteca Breve) de consolidación dentro del panorama literario español".
El año pasado el premio recayó en el español Juan Bonilla por "Los príncipes nubios", y en 2002 lo ganó el colombiano Mario Mendoza por "Satanás". Otros galardonados con ediciones anteriores son Juana Salabert, Gonzalo Garcés y Jorge Volpi.
martes, diciembre 02, 2003
NOTICIAS
Rubem Fonseca insta a escritores jóvenes a tener paciencia
GUADALAJARA, México (Librusa) - El ganador del XIII Premio de Literatura Latinoamericana y del Caribe Juan Rulfo, Rubem Fonseca, dijo que decidió escribir novelas "porque no sabía escribir poesía" y aconsejó a los autores jóvenes tener "paciencia para leer y releer sus textos".
Fonseca habló de su experiencia como escritor durante un encuentro que sostuvo con cientos de jóvenes que asistieron el lunes a la Feria Internacional del Libro de Guadalajara.
De acuerdo con el autor brasileño, "una persona no precisa ser inteligente para escribir, tampoco debe ser una buena persona. El primer requisito para serlo que sepa leer y le guste".
Antes del encuentro, en la Universidad de Guadalajara se develó un busto de Fonseca por haber obtenido el premio Juan Rulfo 2003. El galardón se otorga en reconocimiento a la trayectoria de un escritor.
El busto aparece en la planta baja del edificio de la Rectoría de la Universidad de Guadalajara, al lado de los de su compatriota Nélida Piñón, el argentino Juan Gelman, el guatemalteco Augusto Monterroso, el cubano Cintio Vitier y los mexicanos Juan José Arreola, Juan García Ponce y Sergio Pitol, entre otros galardonados con el premio Juan Rulfo.
Nacido en 1925 en Brasil, Rubem Fonseca es autor de obras como "El collar de perro", "El caso Morel", "Feliz año Nuevo", "Agosto" y "Los prisioneros".
Rubem Fonseca insta a escritores jóvenes a tener paciencia
GUADALAJARA, México (Librusa) - El ganador del XIII Premio de Literatura Latinoamericana y del Caribe Juan Rulfo, Rubem Fonseca, dijo que decidió escribir novelas "porque no sabía escribir poesía" y aconsejó a los autores jóvenes tener "paciencia para leer y releer sus textos".
Fonseca habló de su experiencia como escritor durante un encuentro que sostuvo con cientos de jóvenes que asistieron el lunes a la Feria Internacional del Libro de Guadalajara.
De acuerdo con el autor brasileño, "una persona no precisa ser inteligente para escribir, tampoco debe ser una buena persona. El primer requisito para serlo que sepa leer y le guste".
Antes del encuentro, en la Universidad de Guadalajara se develó un busto de Fonseca por haber obtenido el premio Juan Rulfo 2003. El galardón se otorga en reconocimiento a la trayectoria de un escritor.
El busto aparece en la planta baja del edificio de la Rectoría de la Universidad de Guadalajara, al lado de los de su compatriota Nélida Piñón, el argentino Juan Gelman, el guatemalteco Augusto Monterroso, el cubano Cintio Vitier y los mexicanos Juan José Arreola, Juan García Ponce y Sergio Pitol, entre otros galardonados con el premio Juan Rulfo.
Nacido en 1925 en Brasil, Rubem Fonseca es autor de obras como "El collar de perro", "El caso Morel", "Feliz año Nuevo", "Agosto" y "Los prisioneros".
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Premio para Rubem Fonseca
El autor brasileño Rubem Fonseca recibió el reconocido premio literario latinoamericano Juan Rulfo en México, de las manos de Gabriel García Márquez.
Fonseca, de 78 años, se muestra en público en contadas ocasiones, pero dijo que se decidió a acudir a la ceremonia en Guadalajara, México, al saber que se lo iba a dar el premio Nobel colombiano.
Entre las obras más conocidas de Fonseca está el libro de relatos "Los prisioneros" o "Feliz año nuevo".
Fonseca dijo que se sentía "honrado y feliz" de haber ganado el galardón, pero no había pensado en recoger el premio por su aversión a las multitudes.
Fonseca recordó la primera vez que García Márquez le había dicho que había leído "Pedro Páramo", la obra más famosa del mexicano Juan Rulfo, que da nombre al galardón que recibió el autor brasileño.
Fonseca dijo que ese libro y otros del corriente del realismo mágico de Rulfo habían influido a García Márquez y a él mismo de muchas formas.
Fonseca completó lo que se considera su trabajo más completo, "Agosto", en 1990. Es la historia del ambiente de excitación política y social en Brasil luego de la muerte del presidente Getulio Vargas, en 1954.
Premio para Rubem Fonseca
El autor brasileño Rubem Fonseca recibió el reconocido premio literario latinoamericano Juan Rulfo en México, de las manos de Gabriel García Márquez.
Fonseca, de 78 años, se muestra en público en contadas ocasiones, pero dijo que se decidió a acudir a la ceremonia en Guadalajara, México, al saber que se lo iba a dar el premio Nobel colombiano.
Entre las obras más conocidas de Fonseca está el libro de relatos "Los prisioneros" o "Feliz año nuevo".
Fonseca dijo que se sentía "honrado y feliz" de haber ganado el galardón, pero no había pensado en recoger el premio por su aversión a las multitudes.
Fonseca recordó la primera vez que García Márquez le había dicho que había leído "Pedro Páramo", la obra más famosa del mexicano Juan Rulfo, que da nombre al galardón que recibió el autor brasileño.
Fonseca dijo que ese libro y otros del corriente del realismo mágico de Rulfo habían influido a García Márquez y a él mismo de muchas formas.
Fonseca completó lo que se considera su trabajo más completo, "Agosto", en 1990. Es la historia del ambiente de excitación política y social en Brasil luego de la muerte del presidente Getulio Vargas, en 1954.
viernes, noviembre 21, 2003
NOTICIAS
Borges: polémica subasta en Londres
Marcelo Justo / BBC, Londres
La subasta más importante de obras y manuscritos del escritor argentino Jorge Luis Borges terminó el jueves pasado en polémica en Londres.
Una colección de 238 artículos borgianos que incluía 18 manuscritos autografiados, más de 100 primeras ediciones, y hasta un puñal que parece salido de uno de sus cuentos de compadritos se remató hoy a un precio inicial de unos US$760.000 en la "Bloombsbury Sales Auction" en el centro de Londres.
No hubo ninguna oferta por el lote completo y según reconoció a la BBC el rematador Ruppert Powell el resultado fue muy decepcionante.
"Es muy triste que con libros tan buenos y tan inusuales, una maravillosa colección, no vendiera como debía", señaló.
"Acción judicial" .
En efecto, un 60% de los libros, manuscritos y objetos no se vendieron. Algunos presentes opinaron que el problema fue que los precios estaban muy altos. Pero otros decían que la polémica en torno a la primera edición de "Fervor de Buenos Aires" fue la responsable del fiasco.
Esta primera edición fue retirada del catálogo debido a una denuncia de que era el ejemplar sustraido de la Biblioteca Nacional de Argentina el año 2000.
El dueño de la colección, Massimo de Caro, señaló a la BBC que pensaba iniciar una demanda judicial por US$4 millones de dólares.
"Esta mañana había una oferta por toda la colección y tuvo que ser retirada por la polémica".
Los otros objetos
Entre los manuscritos autografiados que se vendieron se encuentra el poema "Rusia", publicado en 1919, de un asombroso Borges juvenil que saluda con fervor la revolución rusa. "Rusia" fue vendido por 6.500 libras.
Entre los que no se pudieron vender se encuentran rarezas hoy inhallables como el texto experimental "Joyce y los neologismos" que tiene un precio de partida de US$76.000.
Ese texto fue publicado en 1939 y en él, Borges postula la creación de neologismos para el "amillonamiento" del lenguaje.
Hace pocas semanas, el embajador argentino en Gran Bretaña, Federico Mirré, hizo un llamado para que instituciones y coleccionistas individuales argentinos adquiriesen al menos parte de la subasta.
El embajador estuvo en la subasta y adquirió dos piezas, "El compadrito" y el "Martin Fierro" por precios módicos que no superaban las 50 libras. El embajador explico a la BBC que donaría los ejemplares a la Biblioteca Nacional y que le hubiera gustado comprar más.
"Los otros me quedé con las ganas. Como dicen en Buenos Aires no me alcanzaba el alpiste".
El total aproximado de venta fue de unos US$150.000 dólares, una quinta parte del precio de base de la colección
Borges: polémica subasta en Londres
Marcelo Justo / BBC, Londres
La subasta más importante de obras y manuscritos del escritor argentino Jorge Luis Borges terminó el jueves pasado en polémica en Londres.
Una colección de 238 artículos borgianos que incluía 18 manuscritos autografiados, más de 100 primeras ediciones, y hasta un puñal que parece salido de uno de sus cuentos de compadritos se remató hoy a un precio inicial de unos US$760.000 en la "Bloombsbury Sales Auction" en el centro de Londres.
No hubo ninguna oferta por el lote completo y según reconoció a la BBC el rematador Ruppert Powell el resultado fue muy decepcionante.
"Es muy triste que con libros tan buenos y tan inusuales, una maravillosa colección, no vendiera como debía", señaló.
"Acción judicial" .
En efecto, un 60% de los libros, manuscritos y objetos no se vendieron. Algunos presentes opinaron que el problema fue que los precios estaban muy altos. Pero otros decían que la polémica en torno a la primera edición de "Fervor de Buenos Aires" fue la responsable del fiasco.
Esta primera edición fue retirada del catálogo debido a una denuncia de que era el ejemplar sustraido de la Biblioteca Nacional de Argentina el año 2000.
El dueño de la colección, Massimo de Caro, señaló a la BBC que pensaba iniciar una demanda judicial por US$4 millones de dólares.
"Esta mañana había una oferta por toda la colección y tuvo que ser retirada por la polémica".
Los otros objetos
Entre los manuscritos autografiados que se vendieron se encuentra el poema "Rusia", publicado en 1919, de un asombroso Borges juvenil que saluda con fervor la revolución rusa. "Rusia" fue vendido por 6.500 libras.
Entre los que no se pudieron vender se encuentran rarezas hoy inhallables como el texto experimental "Joyce y los neologismos" que tiene un precio de partida de US$76.000.
Ese texto fue publicado en 1939 y en él, Borges postula la creación de neologismos para el "amillonamiento" del lenguaje.
Hace pocas semanas, el embajador argentino en Gran Bretaña, Federico Mirré, hizo un llamado para que instituciones y coleccionistas individuales argentinos adquiriesen al menos parte de la subasta.
El embajador estuvo en la subasta y adquirió dos piezas, "El compadrito" y el "Martin Fierro" por precios módicos que no superaban las 50 libras. El embajador explico a la BBC que donaría los ejemplares a la Biblioteca Nacional y que le hubiera gustado comprar más.
"Los otros me quedé con las ganas. Como dicen en Buenos Aires no me alcanzaba el alpiste".
El total aproximado de venta fue de unos US$150.000 dólares, una quinta parte del precio de base de la colección
jueves, noviembre 20, 2003
TELEVISION
“Book show”
Skármeta ha conducido el programa tele-literario de mayor éxito en el ámbito hispánico
MIKE IBÁÑEZ - 19/11/2003 / LA VANGUARDIA
Aunque el premio Planeta en sí es un rito social decadente, la concesión del gordo a Antonio Skármeta (Antofagasta, 1940) igual sirve indirectamente para animar el alitósico panorama televisivo cañí. En una de las crónicas leídas sobre la gala –decadente– del Planeta, la intrépida cronista decía que se especulaba en alguna mesa sobre las futuras ventas de la obra de un rostro no demasiado mediático como el de Skármeta. Vale. Pese a ser de una idiotez apabullante el comentario, lo seguiremos. Igual su cara no será mediática pero de “lo mediático” dudo que haya nada que enseñarle a Skármeta. Entre otras cosas por estar involucrado a tope en el programa tele-literario de mayor éxito en lengua española de los últimos tiempos ¡y encima entretenido! Su nombre: “El show de los libros”.
La receta del show no por sencilla es menos resultona. Hacer un programa no pomposo, accesible. Hablar de libros y literatura pero relacionándolos de manera natural con otras expresiones paralelas como cine, música, televisión..., preparar alguna breve dramatización para introducir alguna temática y... bingo: un montón de fieles seguidores en Chile, donde se emite originalmente desde 1992 “El show de los libros”. Tres meses al año, una hora semanal al final del “praimtaim” dominguero en la TVN, la tele nacional chilena. Ratings y shares y tal notables desde los primeros tiempos. Un fenómeno. Una fórmula. By Skármeta y Arturo Navarro, los creadores del formato.
Recuerdo a Skármeta por España el año 1997 intentando colocar en alguna cadena la fórmula, avalada entonces, insisto, por un millón de espectadores de media (una ratio que en proporción TV-España sería un programa con tres millones de espectadores). Y estamos hablando de un programa no ya cultural, sino sobre libros. Pues bien, Skárm se fue de España como había venido. Nadie que yo sepa se interesó en serio por el show. Ninguna tele, ni pública ni privada ni mediopensionista, le dio cuartel.
Skármeta se atreve a darle poder al libro desde una trituradora de ideas como es la pequeña pantalla. Y lo lleva logrando desde hace más de una década con el show, y algo menos –desde el año 1999– con “La torre de papel”, proyecto similar encargado a Skármeta por el Discovery Chanel, viéndose por toda América, audiencia hispana de EE.UU. incluida. Y así, temas y temas para noches y noches de “biblioshow” catódico: de París a la calvicie. Del insomnio al otro yo. Mapas y atestados. Y Skármeta permitiéndose lujos como por ejemplo charlar en una edición del show con el mismo mismísimo padre de kAfkA para que éste intente comprender al hijo escritor. Tele/realismo mágico o así. Guiños, buenos actores, trabajar duro para lograr tres meses notables de emisión. Y entretener. Sin banalizar.
A partir de ahí todo es posible, hacer al espectador cómplice, mostrarle un universo –el literario o así– menos lejano de lo que le pueda parecer. Deleitar enseñando o viceversa. Desatar bibliofilias, bibliomanías, ¡bibliopatías! Y que aumente el vicio de la lectura en Chile, país ya de por sí leído: en cuanto a vigor e inquietud cultural, los países del Cono Sur actualmente dan de patadas en muchos aspectos a la Metrópolis, hay menos papanatismo –y menos dinero, ergo menos vividores– que aquí. Caiga quien caiga.
Y es justamente aquí, en la Metrópolis, donde se dan las condiciones óptimas para que un programa como “El show de los libros” se hiciera una parroquia en un visto y no visto. El libro está de moda. La programación específica de libros suele ser tan estimulante como lo pueda ser el suelo de un camping. Skárm no tendría ni que matarse. Y además, ahora no hay excusas como cuando vino en 1997: ahora es un chico Planeta. Y Planeta, además de vender libros y libros en plan industrial –de Skármeta y de otros–, también corta el bacalao en algún canal de tele. Pues que además del premio Planeta le den al pollo un programa de libros en donde sea. Y a ver qué pasa
“Book show”
Skármeta ha conducido el programa tele-literario de mayor éxito en el ámbito hispánico
MIKE IBÁÑEZ - 19/11/2003 / LA VANGUARDIA
Aunque el premio Planeta en sí es un rito social decadente, la concesión del gordo a Antonio Skármeta (Antofagasta, 1940) igual sirve indirectamente para animar el alitósico panorama televisivo cañí. En una de las crónicas leídas sobre la gala –decadente– del Planeta, la intrépida cronista decía que se especulaba en alguna mesa sobre las futuras ventas de la obra de un rostro no demasiado mediático como el de Skármeta. Vale. Pese a ser de una idiotez apabullante el comentario, lo seguiremos. Igual su cara no será mediática pero de “lo mediático” dudo que haya nada que enseñarle a Skármeta. Entre otras cosas por estar involucrado a tope en el programa tele-literario de mayor éxito en lengua española de los últimos tiempos ¡y encima entretenido! Su nombre: “El show de los libros”.
La receta del show no por sencilla es menos resultona. Hacer un programa no pomposo, accesible. Hablar de libros y literatura pero relacionándolos de manera natural con otras expresiones paralelas como cine, música, televisión..., preparar alguna breve dramatización para introducir alguna temática y... bingo: un montón de fieles seguidores en Chile, donde se emite originalmente desde 1992 “El show de los libros”. Tres meses al año, una hora semanal al final del “praimtaim” dominguero en la TVN, la tele nacional chilena. Ratings y shares y tal notables desde los primeros tiempos. Un fenómeno. Una fórmula. By Skármeta y Arturo Navarro, los creadores del formato.
Recuerdo a Skármeta por España el año 1997 intentando colocar en alguna cadena la fórmula, avalada entonces, insisto, por un millón de espectadores de media (una ratio que en proporción TV-España sería un programa con tres millones de espectadores). Y estamos hablando de un programa no ya cultural, sino sobre libros. Pues bien, Skárm se fue de España como había venido. Nadie que yo sepa se interesó en serio por el show. Ninguna tele, ni pública ni privada ni mediopensionista, le dio cuartel.
Skármeta se atreve a darle poder al libro desde una trituradora de ideas como es la pequeña pantalla. Y lo lleva logrando desde hace más de una década con el show, y algo menos –desde el año 1999– con “La torre de papel”, proyecto similar encargado a Skármeta por el Discovery Chanel, viéndose por toda América, audiencia hispana de EE.UU. incluida. Y así, temas y temas para noches y noches de “biblioshow” catódico: de París a la calvicie. Del insomnio al otro yo. Mapas y atestados. Y Skármeta permitiéndose lujos como por ejemplo charlar en una edición del show con el mismo mismísimo padre de kAfkA para que éste intente comprender al hijo escritor. Tele/realismo mágico o así. Guiños, buenos actores, trabajar duro para lograr tres meses notables de emisión. Y entretener. Sin banalizar.
A partir de ahí todo es posible, hacer al espectador cómplice, mostrarle un universo –el literario o así– menos lejano de lo que le pueda parecer. Deleitar enseñando o viceversa. Desatar bibliofilias, bibliomanías, ¡bibliopatías! Y que aumente el vicio de la lectura en Chile, país ya de por sí leído: en cuanto a vigor e inquietud cultural, los países del Cono Sur actualmente dan de patadas en muchos aspectos a la Metrópolis, hay menos papanatismo –y menos dinero, ergo menos vividores– que aquí. Caiga quien caiga.
Y es justamente aquí, en la Metrópolis, donde se dan las condiciones óptimas para que un programa como “El show de los libros” se hiciera una parroquia en un visto y no visto. El libro está de moda. La programación específica de libros suele ser tan estimulante como lo pueda ser el suelo de un camping. Skárm no tendría ni que matarse. Y además, ahora no hay excusas como cuando vino en 1997: ahora es un chico Planeta. Y Planeta, además de vender libros y libros en plan industrial –de Skármeta y de otros–, también corta el bacalao en algún canal de tele. Pues que además del premio Planeta le den al pollo un programa de libros en donde sea. Y a ver qué pasa
martes, noviembre 18, 2003
NOTICIAS
El escritor Mohamed Chukri, autor de “El pan desnudo”, fallece en Tánger
CARLA FIBLA - 18/11/2003
Servicio especial
Rabat. – Siempre disponible, con un tono directo y serio aunque estuviera bromeando, Mohamed Chukri (Beni Chika, 1935-Tánger, 2003) mantenía un pulso constante con la realidad de su entorno y con una larga enfermedad provocada por sus excesos de alcohol y tabaco. Chukri murió el sábado pasado a mediodía y fue enterrado ayer tras el rezo A-asr en el cementerio Al Moujahidines (los combatientes), en Tánger. La lista de lugares y personas que ya le echan en falta sería interminable. E incluye desde los que asistían a sus encuentros en el Hotel Ritz o a sus veladas en el literario café Negresco, hasta los que compartían los actos a los que accedía acudir siempre, por una cuestión más humana que profesional. Chukri, que aseguraba ser un “buen rifeño con palabra”, fue analfabeto hasta los 21 años, aprovechó la “llamada del conocimiento”, la flexibilidad en la educación del momento, para aprender a escribir y leer, y más tarde llegar a ser profesor. Y, pasados sus sesenta años, a afirmar: “a través de mis escritos hay siempre una esperanza, la gente lee mis libros porque yo interpreto lo que quieren expresar o porque cada uno de ellos quiere ser como yo”.
“El pan desnudo” (traducido a 48 lenguas), “Tiempo de errores” y la reciente “Rostros, amores y maldiciones” – su autobiografía novelada– le han otorgado gran reconocimiento en su país y en el extranjero.
Censurado durante dos décadas por el regimen alauí, dado el brutal realismo de sus textos, Chukri no evitó nunca la crítica, se hizo respetar y siguió juzgando la vida que le rodeaba. Y entabló amistad con los autores extranjeros que caían seducidos por la cosmopolita Tánger: Paul Bowles, con el que hablaba en castellano, Willians Burroghs, Jean Genet o Tenesse Williams, compartieron con Chukri los años de oro de la ciudad fronteriza entre África y Europa.
El escritor Mohamed Chukri, autor de “El pan desnudo”, fallece en Tánger
CARLA FIBLA - 18/11/2003
Servicio especial
Rabat. – Siempre disponible, con un tono directo y serio aunque estuviera bromeando, Mohamed Chukri (Beni Chika, 1935-Tánger, 2003) mantenía un pulso constante con la realidad de su entorno y con una larga enfermedad provocada por sus excesos de alcohol y tabaco. Chukri murió el sábado pasado a mediodía y fue enterrado ayer tras el rezo A-asr en el cementerio Al Moujahidines (los combatientes), en Tánger. La lista de lugares y personas que ya le echan en falta sería interminable. E incluye desde los que asistían a sus encuentros en el Hotel Ritz o a sus veladas en el literario café Negresco, hasta los que compartían los actos a los que accedía acudir siempre, por una cuestión más humana que profesional. Chukri, que aseguraba ser un “buen rifeño con palabra”, fue analfabeto hasta los 21 años, aprovechó la “llamada del conocimiento”, la flexibilidad en la educación del momento, para aprender a escribir y leer, y más tarde llegar a ser profesor. Y, pasados sus sesenta años, a afirmar: “a través de mis escritos hay siempre una esperanza, la gente lee mis libros porque yo interpreto lo que quieren expresar o porque cada uno de ellos quiere ser como yo”.
“El pan desnudo” (traducido a 48 lenguas), “Tiempo de errores” y la reciente “Rostros, amores y maldiciones” – su autobiografía novelada– le han otorgado gran reconocimiento en su país y en el extranjero.
Censurado durante dos décadas por el regimen alauí, dado el brutal realismo de sus textos, Chukri no evitó nunca la crítica, se hizo respetar y siguió juzgando la vida que le rodeaba. Y entabló amistad con los autores extranjeros que caían seducidos por la cosmopolita Tánger: Paul Bowles, con el que hablaba en castellano, Willians Burroghs, Jean Genet o Tenesse Williams, compartieron con Chukri los años de oro de la ciudad fronteriza entre África y Europa.
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