Rancho Las Voces: Paleontología
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martes, enero 27, 2009

Paleontología / México: Terminan de clasificar 389 piezas incautadas en Monterrey

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Expecialistas mexicanos autentificaron los restos fósiles. (Foto: Notimex)

C iudad Juárez, Chihuahua. Jueves 22 de 2009. (RanchoNEWS).- Desde Monterrey, Nuevo León, la agencia Notimex informa sobre la culminación del proceso de clasificación de casi 400 piezas paleontológicas decomisadas en el 2006 en esta ciudad:

Restos de mamut, dinosaurio, camello, caballo, tiburón, mastodonte, amonites (moluscos marinos de entre 100 y 60 millones de años de antigüedad) forman parte del decomiso paleontológico más importante registrado en el país, debido a la calidad y variedad de los materiales que lo integran.

A lo anterior se añaden trilobites (especies que habitaron hace más de 350 millones de años), peces, rosas del desierto y ámbar.

Las piezas, que se encuentran resguardadas en las instalaciones del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), en Monterrey, Nuevo León, forman parte de un lote de 389 fósiles incautados por la Procuraduría General de la República (PGR) en 2006, en un centro comercial del municipio de San Pedro Garza García.

«Mundo Prehistórico» era el nombre del establecimiento donde se comercializaban este patrimonio cultural, que se anunciaba como «joyas de distinción» para convertir las casas o centros de trabajo en «verdaderos museos paleontológicos».

Ubicada en la calle Humberto Lobo, la tienda exhibía en sus vitrinas fósiles de especies extintas hace más de diez mil años, como los amonites, el mamut o el megalodón (tiburón de más de veinte metros); además los ofertaba mediante anuncios colocados en algunos restaurantes de la ciudad regiomontana y en páginas de Internet.

En conferencia de prensa, Joaquín García-Bárcena, presidente del Consejo de Paleontología del INAH, informó que tras la conclusión de la catalogación de las piezas se determinó que hay fósiles del jurásico, es decir, se trata de los ejemplares más antiguos que se ha podido documentar, con una antigüedad de 80 y 100 millones de años.

«Entre los fósiles más antiguos destacan los amonites (moluscos marinos), mientras que los de menor temporalidad corresponden a los restos de mamut y dientes de mastodonte, con 10 mil años de antigüedad, correspondientes al pleistoceno», explicó.

Tres años de trabajo

Tras haber sido incautado el 21 de marzo de 2006, el lote de 389 fósiles que quedó bajo custodia del Centro INAH-Nuevo León, para dar paso a su registro, autentificación y catalogación, que expertos del INAH lograron concluir tras cerca de tres años de trabajo.

El paleontólogo García-Bárcena destacó que esta labor ha permitido incrementar la información sobre los cambios que ha tenido geografía de la región. «Por ejemplo se ha determinado que hubo mar en lo que hoy es llanura», reveló.

Entre las piezas se encuentran restos de mamut, dinosaurio, camello, caballo, tiburón, mastodonte y amonites. (Foto: Notimex)

El proceso de autentificación de los fósiles, por expertos del INAH, se hizo a partir de normas internacionales en la materia que permiten determinar qué tipo de especie vivió en cada periodo geológico.

Asimismo, mediante el análisis y comparación de los sedimentos con capas estratigráficas, se pudo precisar a que parte del mundo corresponde cada fósil. Mientras que con estudios de la morfología (tamaño, forma) se confirmó que corresponden a especies prehistóricas.

Posibles lugares de origen

De acuerdo con Felisa Aguilar Arellano, paleontóloga investigadora del Instituto, los restos de dinosaurio podrían provenir de Coahuila o Chihuahua; las placas con peces, de Nuevo León; los dientes de tiburón, de Baja California, y los restos de mamíferos (mamut y mastodonte), del noreste de México.

El lote de fósiles está conformado por 27 piezas de trilobites (artrópodos), 119 cefalópodos (amonítidos), 161 gasterópodos, tres pelecípodos, cuatro placas de belemnites, (seres invertebrados como los moluscos y caracoles); así como 31 peces (completos y fragmentados), 14 dientes de tiburones, seis dientes de caballos y uno más de camello, así como una defensa de mastodonte.

Las piezas están resguardadas por el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) como este diente de tiburón. (Foto: Notimex)

Pruebas químicas

Nueve fragmentos óseos de dinosaurios, un molar de mamut, ocho piezas de ámbar con insectos, tres rosas del desierto (formaciones minerales) y una concreción.

A partir de esta revisión y del peritaje que realizó la PGR en el momento del decomiso, se pudo establecer que la mayoría del material decomisado proviene de los estados como Coahuila, Chihuahua y Nuevo León.

Peritos especialistas realizaron algunas pruebas químicas con ácido clorhídrico para corroborar la autenticidad de las piezas, no obstante que varias de ellas habían sido trabajadas con resinas para darles brillo y apariencia de esculturas.

Situación que, de acuerdo con la paleontóloga, afectó las muestras para futuros estudios, toda vez que ya no es posible datarlas porque el material está contaminado y alterado.

Riqueza histórica

Héctor Jaime Treviño Villarreal, director del Centro INAH Nuevo León-Coahuila, reconoció que esta incautación es por mucho la más importante en materia paleontológica en todo el país.

«Es uno de los decomisos más relevantes en los últimos años en la historia del Instituto, en materia paleontológica», indicó, tras reconocer que este decomiso cimbró a la sociedad regiomontana y neoleonesa, ya que a partir de ese momento se incrementaron las denuncias en contra de personas que comercializan con este patrimonio cultural.

Dijo que actualmente se tienen iniciadas otras denuncias ante la PGR por el delito de violación a la Ley Federal de Monumentos y Zonas Arqueológicos, Artísticos e Históricos, que en los Capítulos III y VI, artículos 29 y 49 tipifica como ilegal la posesión, exhibición y venta de piezas paleontológicas y arqueológicas.

Conservación y resguardo

A su vez, la paleontóloga Felisa Aguilar reconoció que esta incautación sirvió, además, para informar a la población sobre la importancia que tienen la conservación y resguardo de los fósiles, porque también forman parte del patrimonio nacional y no deben ser vendidos.

«Hemos estado haciendo llamados a la ciudadanía para que reporten este tipo de ilícitos, pero también para que los particulares que tienen colecciones las registren ante el NAOS», apuntó Treviño Villarreal.

«No estamos en contra de que la gente tenga estas colecciones de manera particular, pero queremos que las registren, esto no es con un afán persecutorio, sino de crear conciencia», indicó.

Preparan exposición

Las piezas serán sometidas a diferentes procesos de investigación por parte del Consejo de Paleontología para tener mayor información sobre los ambientes y épocas en los que estos seres se desarrollaron.

Cabe señalar que con estas piezas el INAH preparará una exposición itinerante, para que el público de los diferentes estados del país pueda apreciar este material paleontológico.

Operativo tras denuncia

Acompañados con un certificado apócrifo, pulidos cual esculturas, abrillantados y puestos en bases de madera con placas grabadas donde se informaba del nombre científico del fósil y su antigüedad, era como se presentaban estás «joyas», en la tienda
«Mundo Prehistórico», donde se vendían entre 60 mil y 300 mil pesos.

El 21 de marzo del 2006, el negocio ilícito llegó a su fin, luego de que personal de Agencia Federal de Investigación (AFI) realizó un operativo en el citado establecimiento donde fueron aseguradas las cerca de 400 piezas paleontológicas.

La acción se efectuó en cumplimiento a la orden de cateo girada por el Primer Tribunal Unitario del Cuarto Distrito, en atención a una denuncia interpuesta por el INAH ante el Ministerio Público de la ciudad de Monterrey, tras conocer, por particulares, la existencia de esta tienda y la venta de fósiles.

Los especialistas determinaron que el diente de Megalodón tiene 26 millones de años de antigüedad. (Foto: Notimex)

Carlos De la Peña Sandoval, administrador del Centro INAH Nuevo León, refirió que fue en el 2005 cuando se acercó al Instituto un particular para preguntar sobre la autenticidad de un fósil de más 350 millones de años de antigüedad, que acababa de adquirir en un centro comercial.

Al realizar los estudios pertinentes, se descubrió que los fósiles eran auténticos, por lo que el INAH inmediatamente tomó acciones para evitar la venta de este tipo de patrimonio cultural e histórico del país.

Para ello se interpuso una denuncia por el delito de violación a la Ley Federal sobre Monumentos y Zonas Arqueológicos, Artísticos e Históricos, en contra de los dueños de la tienda «Mundo Prehistórico», iniciándose así la averiguación previa que derivó en el cateo y consiguiente aseguramiento de las 389 piezas paleontológicas.

GALERÍA



Es considerado el decomiso paleontológico más importante por la calidad y variedad de los materiales que lo integran. (Foto: Notimex)




Esta placa de pez del período jurásico (140 millones de años de antigüedad), estaba en exhibición en una vitrina. (Foto: Notimex)



Los fósiles fueron incautados en el 2006 en una tienda de la ciudad norteña de Monterrey. (Foto: Notimex)



Los trabajos de autenticidad se realizaron durante tres años. (Foto: Notimex)



Varias piezas fueron trabajadas por sus «dueños» con resinas para darles brillo y apariencia de esculturas. (Foto: Notimex)



La autenticidad de los restos de fósiles se realizó bajo las normas internacionales. (Foto: Notimex)



Estos caracoles eran ofrecidos al público de manera ilícita, ya que forman parte del patrimonio nacional. (Foto: Notimex)



«Amontes» es el nombre de esta pieza prehistórica. (Foto: Archivo)




Los amonites tienen una antigüedad de entre 100 y 60 millones de años. (Foto: Notimex)



Entre los fósiles más antiguos destacan los amonites (moluscos marinos). (Foto: Notimex)



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martes, agosto 05, 2008

Paleontología / España: Descubren un yacimiento de ámbar con insectos del Cretácico

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Detalle de unos insectos atrapados en ámbar del periodo cretácico inferior –hace 110 millones de años–, encontrado en el territorio de la Cueva del Soplao. (Foto: EFE)

Ciudad Juárez, Chihuahua. 24 de julio de 2008. (RanchoNEWS).- Según reporta la agencia EFE desde Santander, España, el equipo de investigadores que descubrió el yacimiento asevera que su estado de conservación es «excelente»:

Un equipo de investigadores del Instituto Geológico y Minero de España ha descubierto un yacimiento de ámbar con insectos del Cretácico desconocidos hasta ahora y con un estado de conservación «excelente» en el entorno de la cueva de El Soplao, cerca de la localidad cántabra de Rábago.


Los insectos quedaron atrapados en el ámbar hace 110 millones de años, cuando Cantabria estaba inundada por el mar y por amplios estuarios y lagunas costeras bordeadas por bosques de coníferas, que exudaron la resina que generó este yacimiento, probablemente uno de los más importantes de Europa o incluso del mundo, según han destacado hoy los investigadores que lo han descubierto.

Los autores del hallazgo son María Najarro, Enrique Peñalver e Idoia Rosales, quienes han explicado que presenta una acumulación de masas de ámbar «excepcional», lo que se une a que son muy escasos las yacimientos de este periodo que existen en el mundo.

Además de pequeñas avispas, moscas, chinches, arañas, cucarachas y mosquitos chupadores de sangre que se alimentaban picando a los dinosaurios, el ámbar de El Soplao encierra una tela de araña distinta a la que ya se había descrito en un yacimiento de Teruel y que despertó un gran interés entre los científicos. También contiene restos fósiles de coníferas y el fragmento de ámbar azul más antiguo que se ha datado.

El yacimiento, que permitirá profundizar en los ecosistemas de la era de los dinosaurios «a varias generaciones de paleontólogos», ha aflorado durante las obras de la carretera de acceso a la cueva de El Soplao, de la que dista tres kilómetros, y es el primer logro de los trabajos que se están haciendo en esta zona tras el convenio que firmaron en diciembre de 2007 el Instituto Geológico y la Consejería de Cultura, Turismo y Deporte del Gobierno de Cantabria.

También aportará información sobre el cambio climático porque hace 110 millones de años –45 millones de años antes de que un meteorito acabase con los dinosaurios–, esta región del planeta tenía un clima subtropical muy caluroso, la atmósfera era mucho más rica en CO2 que la actual y por lo tanto, el efecto invernadero era muy acusado.

El yacimiento de El Soplao está además muy bien datado, algo que no ocurre con otros de la misma era, como los del Líbano, que son diez millones de años más antiguos que éste.

En España existen más yacimientos de este tipo, pero son pocos los que contienen ámbar en grandes cantidades y en sólo dos esta sustancia encierra insectos y otros artrópodos con «cierta abundancia», los situados en Álava y en San Just, en Teruel.

Según Enrique Peñalver, quien está especializado en el estudio de insectos fósiles del Mioceno y del Cretácico, en sólo un trozo de pequeño tamaño del ámbar de El Soplao está representada la comunidad de insectos que existía hace 110 millones de años.

Entre los distintos tipos de mosquitos hallados están los del grupo de los jejenes, que se alimentaban principalmente chupando la sangre de los dinosaurios, lo que podría llevar a algunos a preguntarse si podría recuperarse de esos insecto el ADN de los grandes reptiles extinguidos, como en la película «Parque Jurásico».

Pero Peñalver ha se ha apresurado a aclarar que, aunque es una pena, eso es imposible, porque el ADN se conserva muy poco tiempo.

Tras estos primeros resultados, al equipo del Instituto Geológico y Minero le espera ahora una excavación intensiva de la que está seguro que saldrán «nuevas sorpresas» porque los restos fósiles que guarda son tan abundantes que permitirán seguir investigando durante décadas e incluso durante generaciones.

El director general de este instituto, Juan de Miguel, ha subrayado que este hallazgo es fruto de un trabajo riguroso que ha permitido «poner sobre la mesa un material excelente y de una importantísima calidad» dentro de un proyecto que «acaba de arrancar, con un resultado extraordinario».


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